¿Los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a las personas a dejar de fumar, y tienen algún efecto no deseado cuando se utilizan para este propósito?

¿Qué son los cigarrillos electrónicos?

Los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) son dispositivos manuales que funcionan calentando un líquido que suele contener nicotina y aromas. Los cigarrillos electrónicos permiten inhalar la nicotina en un vapor, en lugar de humo. Debido a que no queman tabaco, los cigarrillos electrónicos no exponen a los usuarios a los mismos niveles de sustancias químicas que pueden causar enfermedades en las personas que fuman cigarrillos convencionales.

El uso de un cigarrillo electrónico a menudo se conoce como "vapear". Muchas personas utilizan los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar. La revisión se centra principalmente en los cigarrillos electrónicos con nicotina.

¿Por qué se ha elaborado esta revisión Cochrane?

Dejar de fumar disminuye el riesgo de presentar cáncer de pulmón, infartos y muchas otras enfermedades. A muchas personas les resulta difícil dejar de fumar. Se quiso saber si el uso de cigarrillos electrónicos podría ayudar a las personas a dejar de fumar y si las personas que los utilizan para este propósito presentan algún efecto no deseado.

¿Qué se hizo?

Se buscaron estudios que analizaran el uso de los cigarrillos electrónicos para ayudar a las personas a dejar de fumar.

Se buscaron ensayos controlados aleatorizados en los que los tratamientos que las personas recibieron se decidieron al azar. Este tipo de estudios suele proporcionar la evidencia más fiable sobre los efectos de un tratamiento. También se buscaron estudios en los que todos recibieron un tratamiento con cigarrillos electrónicos.

Había interés en determinar:

- cuántas personas dejaron de fumar durante al menos seis meses; y
- cuántas personas tuvieron efectos no deseados, notificados al menos después de una semana de uso.

Fecha de la búsqueda: Se incluyó la evidencia publicada hasta el 1 de mayo de 2021.

Qué se encontró

Se encontraron 61 estudios en 16 759 adultos fumadores. Los estudios compararon los cigarrillos electrónicos con:

· tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN), como parches o chicles;

· vareniclina (un medicamento que ayuda a dejar de fumar);

· cigarrillos electrónicos sin nicotina;

· otro tipo de cigarrillos electrónicos con nicotina (p.ej., dispositivos pod, dispositivos más nuevos);

· apoyo conductual, como asesoramiento o consejo; o

· ningún apoyo para dejar de fumar.

La mayoría de los estudios se realizaron en los EE.UU. (26 estudios), el Reino Unido (11) e Italia (siete).

¿Cuáles son los resultados de la revisión?

Es probable que haya más personas que dejen de fumar durante al menos seis meses con el uso de los cigarrillos electrónicos con nicotina que con el uso del tratamiento de reemplazo de nicotina (cuatro estudios; 1924 personas) o con los cigarrillos electrónicos sin nicotina (cinco estudios; 1447 personas).

Los cigarrillos electrónicos con nicotina podrían ayudar a más personas a dejar de fumar que ningún apoyo o apoyo conductual solo (seis estudios; 2886 personas).

Por cada 100 personas que utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina para dejar de fumar, entre nueve y 14 podrían dejar de fumar de forma exitosa, en comparación con solo seis de cada 100 personas que utilizan el tratamiento de reemplazo de nicotina, siete de cada 100 que utilizan cigarrillos electrónicos sin nicotina, o cuatro de cada 100 personas que no reciben apoyo o que reciben apoyo conductual solo.

No se sabe con certeza si hay una diferencia entre la cantidad de efectos no deseados que se producen al utilizar los cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con el tratamiento de reemplazo de nicotina, ningún apoyo o apoyo conductual solo. Hubo evidencia de que los efectos no deseados no graves fueron más frecuentes en grupos que utilizaban cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con ningún apoyo o apoyo conductual solo. En otras comparaciones se notificó un número similarmente bajo de efectos no deseados, incluidos efectos no deseados graves. Es probable que no haya una diferencia en la cantidad de efectos no deseados no graves que presentan las personas al utilizar los cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con los cigarrillos electrónicos sin nicotina.

Los efectos no deseados más frecuentes de los cigarrillos electrónicos con nicotina fueron la irritación de la garganta o la boca, dolor de cabeza, tos y mareo. Estos efectos se redujeron con el tiempo a medida que las personas continuaron usando los cigarrillos electrónicos con nicotina.

¿Qué fiabilidad tienen los resultados?

Los resultados se basan en un escaso número de estudios y, en algunos, los datos variaron ampliamente.

Hay una certeza moderada con respecto a que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayudan a más personas a dejar de fumar en comparación con el tratamiento de reemplazo de nicotina o los cigarrillos electrónicos sin nicotina. Todavía se necesitan más estudios para confirmarlo.

Los estudios que compararon los cigarrillos electrónicos con nicotina con el apoyo conductual o ningún apoyo también mostraron mayores tasas de abandono en las personas que utilizaron cigarrillos electrónicos con nicotina, pero proporcionan datos menos seguros debido a problemas con el diseño del estudio.

La mayoría de los resultados acerca de los efectos no deseados podrían cambiar cuando se disponga de más evidencia.

Mensajes clave

Es probable que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayuden a las personas a dejar de fumar durante al menos seis meses. Es probable que funcionen mejor que el tratamiento de reemplazo de nicotina y que los cigarrillos electrónicos sin nicotina.

Podrían funcionar mejor que ningún apoyo o el apoyo conductual solo, y podrían no asociarse con efectos no deseados graves.

Sin embargo, se necesita más evidencia para estar seguros de los efectos de los cigarrillos electrónicos, en particular los efectos de los nuevos tipos de cigarrillos electrónicos que tienen una mejor liberación de nicotina que los cigarrillos electrónicos más antiguos.

Conclusiones de los autores: 

Existe evidencia de certeza moderada de que los cigarrillos electrónicos con nicotina aumentan las tasas de abandono en comparación con el TRN y los cigarrillos electrónicos sin nicotina. La evidencia que compara los cigarrillos electrónicos con nicotina con la atención habitual/ningún tratamiento también indica un efecto beneficioso, pero la certeza es menor. Se necesitan más estudios para confirmar el tamaño del efecto. Los intervalos de confianza fueron en su mayoría amplios para los datos sobre los EA, los EAG y otros marcadores de seguridad, sin una diferencia en los EA entre los cigarrillos electrónicos con y sin nicotina. La incidencia general de EAG fue baja en todos los grupos de estudio. No se detectó evidencia de efectos perjudiciales de los cigarrillos electrónicos con nicotina, pero el seguimiento más largo fue de dos años y el número de estudios fue pequeño.

La principal limitación de la base de evidencia es la imprecisión debido al escaso número de ECA, a menudo con bajas tasas de eventos, pero otros ECA se están llevando a cabo. Para asegurar que la revisión siga proporcionando información actualizada para los responsables de tomar decisiones, esta revisión pasa a ser una revisión sistemática continua. Se realizan búsquedas mensuales, actualizando la revisión a medida que se dispone de nueva evidencia relevante. Consulte el estado actual de esta revisión en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas.

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Antecedentes: 

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos electrónicos manuales para vapear que producen un aerosol formado por el calentamiento de un líquido (conocido como e-líquido). Algunas personas que fuman utilizan los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar o reducir el consumo de tabaco, pero algunas organizaciones, grupos de apoyo y responsables de políticas sanitarias los desaconsejan, citando la falta de evidencia de eficacia y seguridad. Las personas que fuman, los profesionales sanitarios y los reguladores quieren saber si los cigarrillos electrónicos podrían ayudar a las personas a dejar de fumar y si es seguro utilizarlos para este objetivo. Esta es una actualización realizada como parte de una revisión sistemática continua.

Objetivos: 

Examinar la efectividad, la tolerabilidad y la seguridad del uso de los cigarrillos electrónicos para ayudar a las personas que fuman tabaco a lograr la abstinencia de fumar a largo plazo.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro especializado del Grupo Cochrane de Tabaquismo (Cochrane Tobacco Addiction Group), en el Registro Cochrane central de ensayos controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), en MEDLINE, Embase y PsycINFO hasta el 1 de mayo de 2021, y se verificaron las referencias y se estableció contacto con los autores de los estudios. Se revisaron resúmenes de la reunión anual de 2021 de la Society for Research on Nicotine and Tobacco (SRNT).

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados (ECA) y los ensayos cruzados (cross-over) aleatorizados en los que personas que fuman se asignaron al azar a un cigarrillo electrónico o a una condición control. También se incluyeron los estudios de intervención no controlados en los que todos los participantes recibieron una intervención con cigarrillo electrónico. Los estudios tenían que informar acerca de la abstinencia de cigarrillos a los seis meses o más o proporcionar datos sobre marcadores de seguridad a la semana o más, o ambos.

Obtención y análisis de los datos: 

Se siguieron los métodos Cochrane estándar de revisión y extracción de los datos. Los criterios de valoración principales fueron la abstinencia de fumar después de al menos seis meses de seguimiento, los eventos adversos (EA) y los eventos adversos graves (EAG). Los desenlaces secundarios incluyeron la proporción de personas que seguían utilizando el producto del estudio (cigarrillo electrónico o farmacoterapia) a los seis meses o más después de la aleatorización o de comenzar a usar el cigarrillo electrónico, los cambios en el monóxido de carbono (CO), la presión arterial (PA), la frecuencia cardíaca, la saturación arterial de oxígeno, la función pulmonar y los niveles de carcinógenos o tóxicos, o ambos. Se utilizó un modelo de efectos fijos de Mantel-Haenszel para calcular las razones de riesgos (RR) con un intervalo de confianza (IC) del 95% para los desenlaces dicotómicos. Para los desenlaces continuos se calcularon las diferencias de medias. Cuando resultó apropiado, los datos se agruparon en metanálisis.

Resultados principales: 

Se incluyeron 61 estudios completados que representan a 16 759 participantes, de los cuales 34 fueron ECA. Cinco de los 61 estudios incluidos fueron nuevos en esta actualización de la revisión. De los estudios incluidos, siete (todos contribuyen a las comparaciones principales) se consideraron con bajo riesgo general de sesgo, 42 con alto riesgo general (incluidos todos los estudios no aleatorizados) y el resto con riesgo incierto.

Hubo evidencia de certeza moderada, limitada por la imprecisión, de que las tasas de abandono del hábito de fumar fueron más altas en las personas asignadas al azar al cigarrillo electrónico con nicotina que en las asignadas al tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN) (razón de riesgos [RR] 1,53; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,21 a 1,93; I2 = 0%; cuatro estudios, 1924 participantes). En términos absolutos, lo anterior se podría traducir en tres abandonos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 1 a 6). Hubo evidencia de certeza baja (limitada por una imprecisión muy grave) de que la tasa de aparición de EA fue similar (RR 0,98; IC del 95%: 0,80 a 1,19; I2 = 0%; dos estudios, 485 participantes). Los EAG fueron muy poco frecuentes, pero no hubo evidencia suficiente para determinar si las tasas difieren entre los grupos debido a una imprecisión muy grave (RR 1,44; IC del 95%: 0,94 a 2,19: I2 = 0; tres estudios, 1183 participantes).

Hubo evidencia de certeza moderada, nuevamente limitada por la imprecisión, de que las tasas de abandono fueron más altas en las personas asignadas al azar al cigarrillo electrónico con nicotina que al cigarrillo electrónico sin nicotina (RR 1,94; IC del 95%: 1,21 a 3,13; I2 = 0%; cinco estudios, 1447 participantes). En términos absolutos, lo anterior podría resultar en siete abandonos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 2 a 16). Hubo evidencia de certeza moderada de que no hubo diferencias en la tasa de EA entre estos grupos (RR 1,01; IC del 95%: 0,91 a 1,11; I2 = 0%; tres estudios, 601 participantes). No hubo evidencia suficiente para determinar si las tasas de EAG difieren entre los grupos debido a una imprecisión muy grave (RR 0,95; IC del 95%: 0,52 a 1,72; I2 = 0; seis estudios, 1033 participantes).

En comparación con el apoyo conductual solo/ningún apoyo, las tasas de abandono fueron mayores en los participantes asignados al azar a cigarrillo electrónico con nicotina (RR 2,61; IC del 95%: 1,44 a 4,74; I2 = 0%; seis estudios, 2886 participantes). En términos absolutos, lo anterior representa seis abandonos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 2 a 15). Sin embargo, este hallazgo fue de certeza muy baja, debido a aspectos como la imprecisión y el riesgo de sesgo. Hubo cierta evidencia de que los EA no graves fueron más frecuentes en personas asignadas al azar a cigarrillos electrónicos con nicotina (RR 1,22; IC del 95%: 1,12 a 1,32; I2 = 41%; certeza baja; cuatro estudios, 765 participantes) y, de nuevo, no hubo evidencia suficiente para determinar si las tasas de EAG difirieron entre los grupos (RR 1,51; IC del 95%: 0,70 a 3,24; I2 = 0%; siete estudios, 1303 participantes).

Los datos de los estudios no aleatorizados fueron consistentes con los datos de los ECA. Los EA notificados con más frecuencia fueron la irritación de garganta y boca, la cefalea, la tos y las náuseas, que tendieron a disiparse con el uso continuado. Muy pocos estudios proporcionaron datos sobre otros desenlaces o comparaciones, por lo que la evidencia proveniente de estos es limitada, y los IC suelen abarcar efectos perjudiciales y beneficiosos clínicamente significativos.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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