¿Los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a las personas a dejar de fumar, y tienen algún efecto no deseado cuando se utilizan para este propósito?

¿Qué son los cigarrillos electrónicos?

Los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) son dispositivos manuales que funcionan calentando un líquido que suele contener nicotina y aromas. Los cigarrillos electrónicos permiten inhalar la nicotina en un vapor, en lugar de humo. Debido a que no queman tabaco, los cigarrillos electrónicos no exponen a los usuarios a los mismos niveles de toxinas que se sabe que pueden causar enfermedades relacionadas con el tabaquismo en las personas que consumen cigarrillos convencionales.

El uso de un cigarrillo electrónico se conoce como "vapear". Muchas personas utilizan los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar.

¿Por qué se ha elaborado esta revisión Cochrane?

Dejar de fumar disminuye el riesgo de contraer cáncer de pulmón y otras enfermedades. Pero a muchas personas les resulta difícil dejarlo. Se quiso saber si el uso de cigarrillos electrónicos podría ayudar a las personas a dejar de fumar y si las personas que los utilizaban para este propósito presentaban algún efecto no deseado.

¿Qué se hizo?

Se buscaron estudios que analizaran el uso de los cigarrillos electrónicos para ayudar a las personas a dejar de fumar.

Se buscaron ensayos controlados aleatorizados en los que los tratamientos que las personas recibieron se decidieron al azar. Este tipo de estudios suele proporcionar la evidencia más fiable sobre los efectos de un tratamiento. También se buscaron estudios en los que todos recibieron un tratamiento con cigarrillos electrónicos.

Había interés en determinar:

- cuántas personas dejaron de fumar durante al menos seis meses; y
- cuántas personas tuvieron algún efecto no deseado.

Se incluyeron estudios que comunicaron los hábitos de fumar durante al menos seis meses o notificaron los efectos no deseados durante al menos una semana.

Fecha de la búsqueda: Se incluyó la evidencia publicada hasta enero de 2020.

Qué se encontró

Se encontraron 50 estudios en 12 430 adultos fumadores. Los estudios compararon los cigarrillos electrónicos con:

· tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN), como parches o chicles;

· vareniclina;
· cigarrillos electrónicos sin nicotina;
· apoyo conductual, como asesoramiento o consejo; o
· ningún apoyo, para dejar de fumar.

Algunos estudios también probaron el uso del TRN y los cigarrillos electrónicos juntos.

Los estudios se realizaron en los Estados Unidos (21 estudios), el Reino Unido (nueve), Italia (siete), Australia (dos), Nueva Zelanda (dos), Grecia (dos), y un estudio cada uno en Bélgica, Canadá, Polonia, Corea del Sur, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

¿Cuáles son los resultados de la revisión?

Es probable que haya más personas que dejen de fumar durante al menos seis meses con el uso de los cigarrillos electrónicos con nicotina que con el uso del tratamiento de reemplazo de nicotina (tres estudios; 1498 personas) o con los cigarrillos electrónicos sin nicotina (tres estudios; 802 personas).

Los cigarrillos electrónicos con nicotina podrían ayudar a más personas a dejar de fumar que ningún apoyo o apoyo conductual solo (cuatro estudios; 2312 personas).

Por cada 100 personas que utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina para dejar de fumar, diez podrían dejar de fumar de forma exitosa, en comparación con sólo seis de 100 personas que utilizan el tratamiento de reemplazo de nicotina o los cigarrillos electrónicos sin nicotina, o cuatro de 100 personas que reciben ningún apoyo o que reciben apoyo conductual solo.

No se sabe con certeza si hay una diferencia entre la cantidad de efectos indeseados que se producen al utilizar los cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con el uso de cigarrillos electrónicos sin nicotina, el tratamiento de reemplazo de nicotina, ningún apoyo o apoyo conductual solo. En todos los grupo se notificó un número similarmente bajo de efectos no deseados, incluidos efectos no deseados graves.

Los efectos no deseados más frecuentes de los cigarrillos electrónicos con nicotina fueron la irritación de la garganta o la boca, dolor de cabeza, tos y mareo. Estos efectos se redujeron con el tiempo a medida que las personas continuaron usando los cigarrillos electrónicos con nicotina.

¿Qué fiabilidad tienen los resultados?

Los resultados se basan en un escaso número de estudios y, en algunos, los datos medidos variaron ampliamente.

Hay una certeza moderada con respecto a que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayudan a más personas a dejar de fumar en comparación con el tratamiento de reemplazo de nicotina o los cigarrillos electrónicos sin nicotina. Estos resultados podrían cambiar si se dispusiera de más evidencia.

Hay menos confianza en cómo se comparan los cigarrillos electrónicos con nicotina con ningún apoyo o el apoyo conductual, para dejar de fumar.

Es probable que los resultados acerca de los efectos no deseados cambien cuando haya más evidencia disponible.

Mensajes clave

Es probable que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayuden a las personas a dejar de fumar durante al menos seis meses. Es probable que funcionen mejor que el tratamiento de reemplazo de nicotina y que los cigarrillos electrónicos sin nicotina.

Podrían funcionar mejor que ningún apoyo o el apoyo conductual solo, y podrían no asociarse con efectos no deseados graves.

Sin embargo, se necesita más evidencia fiable para tener confianza en los efectos de los cigarrillos electrónicos, en particular los efectos de los nuevos tipos de cigarrillos electrónicos que tienen una mejor liberación de nicotina.

Conclusiones de los autores: 

Existe evidencia de certeza moderada de que los cigarrillos electrónicos con nicotina aumentan las tasas de abandono en comparación con los cigarrillos electrónicos sin nicotina y en comparación con el TRN. La evidencia que compara los cigarrillos electrónicos con nicotina con la atención habitual/ningún tratamiento también indica un efecto beneficioso, pero la certeza es menor. Se necesitan más estudios para confirmar el grado del efecto, en particular cuando se utilizan productos modernos de cigarrillo electrónico. Los intervalos de confianza fueron amplios para los datos sobre los EA, los EAG y otros marcadores de seguridad. La incidencia general de EAG fue baja en todos los grupos de estudio. No se detectó evidencia clara de efectos perjudiciales de los cigarrillos electrónicos con nicotina, pero el seguimiento más largo fue de dos años y el número total de estudios fue pequeño.

La principal limitación de la base de evidencia es la imprecisión debido al escaso número de ECA, a menudo con bajas tasas de episodios. Se están realizando más ECA. Para asegurar que la revisión siga proporcionando información actualizada para los responsables de adoptar decisiones, esta revisión pasa a ser una revisión sistemática continua. Se realizarán búsquedas mensuales a partir de diciembre de 2020, actualizando la revisión a medida que se disponga de nueva evidencia relevante. Consulte el estado actual de esta revisión en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos electrónicos manuales para vapear que producen un aerosol formado por el calentamiento de un líquido (conocido como e-liquid). Las personas que fuman comunican que utilizan los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar o reducir el consumo de tabaco, pero algunas organizaciones, grupos de apoyo y formuladores de políticas los desaconsejan, citando la falta de evidencia de eficacia y seguridad. Las personas que fuman, los profesionales sanitarios y los reguladores quieren saber si los cigarrillos electrónicos podrían ayudar a las personas a dejar de fumar y si es seguro utilizarlos para este objetivo. Esta revisión es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2014.

Objetivos: 

Evaluar el efecto y la seguridad del uso de los cigarrillos electrónicos para ayudar a las personas que fuman a lograr la abstinencia de fumar a largo plazo.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Cochrane de Adicción al Tabaco (Cochrane Tobacco Addiction Group), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), en MEDLINE, Embase y PsycINFO para encontrar registros relevantes hasta enero de 2020, junto con la verificación de las referencias y el contacto con los autores de los estudios.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados (ECA) y los ensayos cruzados aleatorizados en los que personas que fuman se asignaron al azar a un cigarrillo electrónico o a una condición de control. También se incluyeron los estudios de intervención no controlados en los que todos los participantes recibieron una intervención con cigarrillo electrónico. Para ser incluidos, los estudios tenían que informar acerca de la abstinencia de cigarrillos a los seis meses o más y proporcionar datos sobre episodios adversos (EA) u otros marcadores de seguridad a la semana o más.

Obtención y análisis de los datos: 

Se siguieron los métodos Cochrane estándar de selección y extracción de datos. Los criterios de valoración principales fueron la abstinencia de fumar después de al menos seis meses de seguimiento, los EA y los episodios adversos graves (EAG). Los desenlaces secundarios incluyeron los cambios en el monóxido de carbono, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno en sangre, la función pulmonar y los niveles de carcinógenos/tóxicos conocidos. Se utilizó un modelo de efectos fijos de Mantel-Haenszel para calcular el riesgo relativo (RR) con un intervalo de confianza (IC) del 95% para los desenlaces dicotómicos. Para los desenlaces continuos, se calculó la diferencia de medias. En los casos en que procedía, los datos de esos estudios se agruparon en metanálisis.

Resultados principales: 

Se incluyeron 50 estudios completados, que representan 12 430 participantes, de los cuales 26 son ECA. Treinta y cinco de los 50 estudios incluidos son nuevos en esta actualización de la revisión. De los estudios incluidos, se consideraron cuatro (todos contribuyen a las comparaciones principales) con bajo riesgo de sesgo general, 37 con alto riesgo general (incluidos los 24 estudios no aleatorizados) y el resto con riesgo incierto.

Hubo evidencia de certeza moderada, limitada por la imprecisión, de que las tasas de abandono del hábito de fumar fueron más altas en las personas asignadas al azar a cigarrillo electrónico con nicotina que en las asignadas a tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN) (riesgo relativo [RR] 1,69; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,25 a 2,27; I2 = 0%; tres estudios, 1498 participantes). En términos absolutos, lo anterior se podría traducir en cuatro abandonos exitosos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 2 a 8). Hubo evidencia de certeza baja (limitada por una imprecisión muy grave) de que no hubo diferencias en la tasa de episodios adversos (EA) (RR 0,98; IC del 95%: 0,80 a 1,19; I2 = 0%; dos estudios, 485 participantes). Los EAG se produjeron en raras ocasiones, sin evidencia de que su frecuencia difiriera entre los cigarrillos electrónicos con nicotina y el TRN, pero la imprecisión muy grave dio lugar a una certeza baja en este hallazgo (RR 1,37; IC del 95%: 0,77 a 2,41; I2 = n/a, dos estudios, 727 participantes).

Hubo evidencia de certeza moderada, nuevamente limitada por la imprecisión, de que las tasas de abandono fueron más altas en las personas asignadas al azar al cigarrillo electrónico con nicotina que al cigarrillo electrónico sin nicotina (RR 1,71; IC del 95%: 1,00 a 2,92; I2 = 0%; tres estudios, 802 participantes). En términos absolutos, lo anterior podría dar lugar, de nuevo, a cuatro abandonos exitosos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 0 a 12). Estos ensayos utilizaron cigarrillos electrónicos con una liberación de nicotina relativamente baja. Hubo evidencia de certeza baja, limitada por una imprecisión muy grave, de que no hubo diferencias en la tasa de EA entre estos grupos (RR 1,00; IC del 95%: 0,73 a 1,36; I2 = 0%; dos estudios, 346 participantes). No hubo evidencia suficiente para determinar si las tasas de EAG difieren entre los grupos debido a una imprecisión muy grave (RR 0,25; IC del 95%: 0,03 a 2,19; I2 = n/a; cuatro estudios, 494 participantes).

En comparación con el apoyo conductual solo/ningún apoyo, las tasas de abandono fueron mayores en los participantes asignados al azar a cigarrillo electrónico con nicotina (RR 2,50; IC del 95%: 1,24 a 5,04; I2 = 0%; cuatro estudios, 2312 participantes). En términos absolutos, lo anterior representa un aumento de seis por cada 100 (IC del 95%: 1 a 14). Sin embargo, este hallazgo fue de certeza muy baja, debido a aspectos como la imprecisión y el riesgo de sesgo. No hubo evidencia de que la tasa de EAG variara, pero sí algunas evidencia de que los EA no graves fueron más frecuentes en las personas asignadas al azar al cigarrillo electrónico con nicotina (EA: RR 1,17; IC del 95%: 1,04 a 1,31; I2 = 28%; tres estudios, 516 participantes; EAG: RR 1,33; IC del 95%: 0,25 a 6,96; I2 = 17%; cinco estudios, 842 participantes).

Los datos de los estudios no aleatorizados fueron consistentes con los datos de los ECA. Los EA más frecuentes notificados fueron la irritación de la garganta y la boca, la cefalea, la tos y las náuseas, que tendieron a disiparse con el uso continuado y el paso del tiempo. Muy pocos estudios proporcionaron datos sobre otros desenlaces o comparaciones y, por lo tanto, la evidencia proveniente de éstos es limitada, y los intervalos de confianza suelen abarcar efectos perjudiciales y beneficiosos clínicamente significativos.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

Tools
Information
Share/Save