Mensajes clave
-
Los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ayudar a las personas a dejar de fumar durante al menos 6 meses. Funcionan mejor que el tratamiento de reemplazo de nicotina, y probablemente mejor que los cigarrillos electrónicos sin nicotina.
-
Podrían funcionar mejor que ningún apoyo o el apoyo conductual solo, y podrían no asociarse a efectos no deseados graves.
-
Sin embargo, todavía necesitamos más evidencia, en especial sobre los efectos de los nuevos tipos de cigarrillos electrónicos que tienen una mejor liberación de nicotina que los más antiguos, ya que una mejor liberación de la nicotina podría ayudar a más personas a dejar de fumar.
¿Qué son los cigarrillos electrónicos?
Los cigarrillos electrónicos o vapeadores son aparatos manuales que funcionan calentando un líquido que suele contener nicotina y aromas. Permiten inhalar la nicotina en vapor, en lugar de humo. Debido a que no queman tabaco, los cigarrillos electrónicos regulados no exponen a los usuarios a los mismos niveles de sustancias químicas que pueden causar enfermedades en las personas que fuman cigarrillos convencionales.
El uso de un cigarrillo electrónico a menudo se conoce como "vapear". Muchas personas utilizan los cigarrillos electrónicos como ayuda para dejar de fumar. La revisión se centra principalmente en los cigarrillos electrónicos con nicotina.
¿Qué queríamos averiguar?
Dejar de fumar disminuye el riesgo de muchas otras enfermedades. A muchas personas les resulta difícil dejar de fumar. Queríamos saber si el uso de cigarrillos electrónicos podría ayudar a las personas a dejar de fumar y si las personas que los utilizan para este propósito presentan algún efecto no deseado.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que analizaran el uso de los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar en personas de cualquier edad.
Nuestro interés se centró en:
· cuántas personas dejaron de fumar durante al menos 6 meses; y
· cuántas personas tuvieron efectos no deseados, notificados al menos después de una semana de uso.
¿Qué encontramos?
Encontramos 80 estudios con 29 861 adultos fumadores. La mayoría de los estudios se realizaron en Estados Unidos (40 estudios) y Reino Unido (16). La mayoría compararon los cigarrillos electrónicos con nicotina con:
-
tratamiento de reemplazo de nicotina (p. ej., parches o chicles);
-
medicamentos para ayudar a las personas a dejar de fumar (vareniclina y citisina);
-
cigarrillos electrónicos sin nicotina;
-
tabaco calentado (productos que calientan el tabaco a una temperatura lo suficientemente alta como para liberar vapor, sin quemarlo ni producir humo; se diferencian de los cigarrillos electrónicos porque calientan hojas o láminas de tabaco);
-
bolsitas de nicotina oral (bolsitas que no contienen tabaco pero liberan nicotina cuando se mantienen en la boca);
-
otro tipo de cigarrillos electrónicos con nicotina (p. ej., dispositivos tipo pod, dispositivos más nuevos);
-
asesoramiento o consejo (apoyo conductual); o
-
ningún apoyo para dejar de fumar.
¿Cuáles son los resultados de la revisión?
-
Más personas dejan de fumar durante al menos 6 meses con los cigarrillos electrónicos que con el tratamiento de reemplazo de nicotina (11 estudios; 4114 personas);
-
Las personas podrían tener más probabilidades de dejar de fumar durante al menos 6 meses con los cigarrillos electrónicos con nicotina que con los cigarrillos electrónicos sin nicotina (7 estudios, 1918 personas);
-
Los cigarrillos electrónicos con nicotina podrían ayudar a más personas a dejar de fumar en comparación con el apoyo conductual solo o ningún apoyo (11 estudios; 7214 personas);
-
Por cada 100 personas que utilizan cigarrillos electrónicos con nicotina para dejar de fumar, entre 8 y 10 podrían dejar de fumar con éxito, en comparación con solo 6 de cada 100 personas que utilizan el tratamiento de reemplazo de nicotina, 6 de cada 100 que utilizan cigarrillos electrónicos sin nicotina, o 5 de cada 100 personas que no reciben apoyo o que solamente reciben apoyo conductual;
-
No sabemos con certeza si hay una diferencia entre la cantidad de efectos no deseados que se producen al utilizar los cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con el uso de cigarrillos electrónicos sin nicotina, el tratamiento de reemplazo de nicotina, ningún apoyo o el apoyo conductual solo (aunque los efectos no deseados graves fueron más frecuentes en los grupos de cigarrillos electrónicos con nicotina en comparación con ningún apoyo o el apoyo conductual solo);
-
Los estudios que compararon los cigarrillos electrónicos con nicotina con el tratamiento de reemplazo de nicotina informaron de pocos efectos no deseados, incluidos los efectos no deseados graves. En comparación con los cigarrillos electrónicos de nicotina, es probable que no haya diferencias en cuanto a la cantidad de:
-
efectos no deseados graves que se producen en las personas que reciben tratamiento de reemplazo de nicotina;
-
efectos no deseados no graves que se producen en las personas que consumen cigarrillos electrónicos sin nicotina.
-
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
-
Tenemos confianza en la evidencia de que los cigarrillos electrónicos con nicotina ayudan a más personas a dejar de fumar que el tratamiento de reemplazo de nicotina, pero necesitamos más evidencia sobre los cigarrillos electrónicos sin nicotina.
-
Los estudios que compararon los cigarrillos electrónicos con nicotina con el apoyo conductual o ningún apoyo también mostraron mayores tasas de abandono en las personas que utilizaron cigarrillos electrónicos con nicotina, pero tenemos menos confianza en los datos porque las personas de los estudios sabían qué tratamiento recibían.
-
La mayoría de los resultados acerca de los efectos no deseados podrían cambiar cuando se disponga de más evidencia, ya que a menudo se notificaron pocos casos de estos efectos y los resultados no fueron claros.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
Esta revisión actualiza la revisión anterior publicada en 2025. La actualizaremos de nuevo cuando se disponga de nueva evidencia. La evidencia está actualizada hasta el 1 de enero de 2026.
Leer el resumen científico
Los cigarrillos electrónicos son dispositivos electrónicos manuales para vapear que producen un aerosol por el calentamiento de un líquido (conocido como e-líquido). Las personas que fuman, los profesionales sanitarios y los reguladores quieren saber si los cigarrillos electrónicos podrían ayudar a las personas a dejar de fumar y si es seguro utilizarlos para este objetivo. Esta es una revisión actualizada como parte de una revisión sistemática continua.
Objetivos
Examinar la seguridad, la tolerabilidad y la efectividad de los cigarrillos electrónicos para ayudar a las personas que fuman tabaco a lograr la abstinencia de fumar a largo plazo, en comparación con los cigarrillos electrónicos sin nicotina, otros tratamientos para dejar de fumar y ningún tratamiento.
Métodos de búsqueda
Buscamos en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), en MEDLINE, Embase y PsycINFO hasta el 1 de enero de 2026, examinamos las referencias y contactamos con los autores de los estudios.
Criterios de selección
Se incluyeron ensayos que asignaran al azar a personas que fuman a un cigarrillo electrónico o a una condición de control. Se incluyeron los estudios de intervención no controlados en los que todos los participantes recibieron una intervención con cigarrillo electrónico. Los estudios debían informar de un desenlace elegible.
Obtención y análisis de los datos
Se siguieron los métodos Cochrane estándar de revisión y extracción de los datos. Se utilizó la herramienta de riesgo de sesgo (RoB1) y GRADE para evaluar la certeza de la evidencia. Los desenlaces fundamentales fueron la abstinencia de fumar tras al menos seis meses, los eventos adversos (EA) y los eventos adversos graves (EAG). Los desenlaces importantes fueron los biomarcadores, los tóxicos/carcinógenos y el uso del cigarrillo electrónico a más largo plazo. Se utilizó un modelo de efectos fijos de Mantel-Haenszel para calcular las razones de riesgos (RR) con un intervalo de confianza (IC) del 95% para los desenlaces dicotómicos. Para los desenlaces continuos se calcularon las diferencias de medias. En los casos en los que procedía, se agruparon los datos en metanálisis en red (MAR) y por pares.
Resultados principales
Se incluyeron 90 estudios completados (dos nuevos en esta actualización), que representan a 29 044 participantes, de los cuales 49 fueron ensayos controlados aleatorizados (ECA). De los estudios incluidos, 10 (todos excepto uno contribuyeron a las comparaciones principales) se consideraron con bajo riesgo general de sesgo, 61 con alto riesgo general (incluidos todos los estudios no aleatorizados) y el resto con riesgo incierto.
Los cigarrillos electrónicos con nicotina aumentaron las tasas de abandono del hábito de fumar comparados con el tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN) (evidencia de certeza alta) (RR 1,59; IC del 95%: 1,30 a 1,93; I 2 = 0%; siete estudios, 2544 participantes). En términos absolutos, lo anterior se podría traducir en 4 abandonos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 2 a 6 más). La tasa de EA probablemente sea similar entre los grupos (evidencia de certeza moderada [limitada por la imprecisión]) (RR 1,03; IC del 95%: 0,91 a 1,17; I 2 = 0%; cinco estudios, 2052 participantes). Los EAG fueron poco frecuentes, y no hay evidencia suficiente para determinar si difieren entre los grupos debido a una imprecisión muy grave (RR 1,20; IC del 95%: 0,90 a 1,60; I 2 = 32%; seis estudios, 2761 participantes; evidencia de certeza baja).
El cigarrillo electrónico con nicotina probablemente aumente las tasas de abandono comparado con el cigarrillo electrónico sin nicotina (evidencia de certeza moderada, limitada por la imprecisión) (RR 1,46; IC del 95%: 1,09 a 1,96; I 2 = 4%; seis estudios, 1613 participantes). En términos absolutos, lo anterior podría conllevar tres abandonos adicionales por cada 100 (IC del 95%: 1 a 7 más). Es probable que no haya diferencias en la tasa de EA entre estos grupos (evidencia de certeza moderada) (RR 1,01; IC del 95%: 0,91 a 1,11; I 2 = 0%; cinco estudios, 840 participantes). No hay evidencia suficiente para determinar si las tasas de EAG difieren entre los grupos, debido a una imprecisión muy grave (RR 1,00; IC del 95%: 0,56 a 1,79; I 2 = 0%; nueve estudios, 1412 participantes; evidencia de certeza baja).
En comparación con el apoyo conductual solo/ningún apoyo, las tasas de abandono podrían ser mayores en los participantes asignados al azar al cigarrillo electrónico con nicotina (evidencia de certeza baja debido a problemas con el riesgo de sesgo) (RR 1,96; IC del 95%: 1,66 a 2,32; I 2 = 0%; 11 estudios, 6819 participantes). En términos absolutos, lo anterior representa 4 abandonos más por cada 100 (IC del 95%: 3 a 5 más). Hubo cierta evidencia de que los EA (no graves) podrían ser más frecuentes en personas asignadas al azar a cigarrillos electrónicos con nicotina (RR 1,18; IC del 95%: 1,10 a 1,27; I 2 = 6%; evidencia de certeza baja; seis estudios, 2351 participantes) y, de nuevo, no hubo evidencia suficiente para determinar si las tasas de EAG difirieron entre los grupos (RR 0,93; IC del 95%: 0,68 a 1,28; I 2 = 0%; 12 estudios, 4561 participantes; evidencia de certeza muy baja).
Los resultados del MAR fueron coherentes con los de los metanálisis por pares para todos los desenlaces fundamentales. Hubo inconsistencia en la red de EA, explicada por un único estudio periférico que aportó la única evidencia directa para uno de los nodos.
Los datos de los estudios no aleatorizados fueron consistentes con los datos de los ECA. Los EA notificados con más frecuencia fueron la irritación de garganta y boca, la cefalea, la tos y las náuseas, que tendieron a disiparse con el uso continuado del cigarrillo electrónico. Muy pocos estudios proporcionaron datos sobre otros desenlaces o comparaciones, por lo que la evidencia proveniente de estos es limitada, y los IC suelen abarcar efectos clínicamente significativos tanto perjudiciales como beneficiosos.
Conclusiones de los autores
Existe evidencia de certeza alta de que los cigarrillos electrónicos con nicotina aumentan las tasas de abandono en comparación con el TRN y evidencia de certeza moderada de que probablemente aumentan las tasas de abandono en comparación con los cigarrillos electrónicos sin nicotina. La evidencia que compara los cigarrillos electrónicos con nicotina con el apoyo conductual o ningún apoyo también apunta a un efecto beneficioso, pero la certeza es menor debido al riesgo de sesgo inherente a los diseños de los estudios.
La incidencia general de EAG fue baja en todos los grupos de estudio y ahora hay evidencia de certeza moderada de que las tasas de EAG son similares cuando se compara los cigarrillos electrónicos con nicotina con el TRN. Tampoco hubo evidencia de una diferencia en los EA entre los cigarrillos electrónicos con y sin nicotina ni entre los cigarrillos electrónicos con nicotina y el TRN, pero hubo evidencia de certeza baja de un aumento de los EA en comparación con el apoyo conductual o ningún apoyo. No detectamos evidencia de efectos perjudiciales graves a corto plazo con los cigarrillos electrónicos con nicotina, pero se necesitan ensayos más grandes y prolongados para evaluar completamente la seguridad. Los estudios incluidos examinaron los cigarrillos electrónicos legales con nicotina; los productos ilegales o con otras sustancias activas (p. ej., tetrahidrocannabinol [THC]) podrían tener perfiles distintos de efectos perjudiciales.
La limitación principal del conjunto de evidencia sigue siendo la imprecisión en algunas comparaciones. Se están realizando más ECA. Para asegurar que la revisión siga proporcionando información actualizada, esta es una revisión sistemática continua. Ejecutamos búsquedas y cribados mensuales, actualizando la revisión a medida que se dispone de nueva evidencia relevante. Consulte la versión más reciente de esta revisión en la Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas (Cochrane Database of Systematic Reviews).
Financiación
Cancer Research UK (PICCTR-2024/100012). El agregado de nuevos desenlaces relacionados con vapear y fumar a partir de los 6 meses fue financiada por el National Cancer Institute of the National Institutes of Health (NIH) y el FDA Center for Tobacco Products (CTP) con el número de concesión 2U54CA229974. El contenido es responsabilidad exclusiva de los autores y no representa necesariamente las opiniones oficiales de los NIH o la Food & Drug Administration. Los patrocinadores no participaron en la decisión de tramitar su publicación.
Registro
Protocolo (2012) disponible a través del DOI: 10.1002/14651858.CD010216 (actualizaciones del protocolo de 2012 disponibles en https://osf.io/upgjc/overview .
La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.
Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.




