Mensajes clave
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La administración de antibióticos a las mujeres de parto (cuyos embarazos duraron al menos 28 semanas) probablemente reduce el riesgo de desarrollar sepsis, una afección potencialmente mortal que ocurre cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada a una infección.
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La administración de antibióticos de esta manera logra poca o ninguna diferencia en el número de recién nacidos que desarrollan sepsis o mueren, y probablemente logra poca o ninguna diferencia en el número de mujeres que mueren.
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La evidencia acerca de los efectos adversos (es decir, perjudiciales, no deseados) de los antibióticos preventivos es muy incierta, por lo que no se sabe si este tratamiento contribuye al problema de la resistencia a los antimicrobianos, es decir, que los antibióticos dejan de ser eficaces para combatir las infecciones bacterianas.
¿Qué es la profilaxis con antibióticos y cuáles son sus beneficios y riesgos?
"Profilaxis con antibióticos" significa administrar antibióticos para prevenir la infección antes de que aparezca cualquier signo. Este enfoque ha mostrado algún beneficio en la reducción de las infecciones en las madres primerizas y los recién nacidos. Sin embargo, la administración sistemática de antibióticos preventivos a las mujeres durante el parto es polémica debido a las preocupaciones sobre el uso innecesario de antibióticos y la resistencia a los antimicrobianos.
¿Qué se quiso averiguar?
Se deseaba evaluar los efectos de administrar antibióticos preventivos (es decir, "profilácticos") a las mujeres durante el trabajo de parto, con embarazos de al menos 28 semanas (es decir, 28 semanas de gestación). Se analizó cuántas mujeres y recién nacidos contrajeron infecciones, en particular sepsis, y cuántas murieron.
¿Qué se hizo?
Se buscaron estudios que compararan antibióticos profilácticos con placebo en embarazadas de parto después de las 28 semanas de gestación. Un placebo es una sustancia inactiva que parece idéntica al antibiótico pero no tiene efectos terapéuticos. Esto permite a los investigadores medir el verdadero impacto de la intervención.
Los estudios incluyeron mujeres que preveían tener un parto vaginal, siempre que no tuvieran un motivo médico específico para recibir antibióticos (como una cesárea programada o una infección conocida).
Se compararon y resumieron los resultados de los estudios y la confianza en la evidencia se calificó en función de factores como la metodología y los tamaños de los estudios.
¿Qué se encontró?
Se identificaron cuatro estudios con un total de 42 846 embarazadas. Los estudios se realizaron en 10 países: Bangladesh, Burkina Faso, Camerún, Gambia, Guatemala, India, Kenia, Zambia, Pakistán y la República Democrática del Congo, todos países de ingresos bajos y medios.
Aproximadamente la mitad de las mujeres recibieron antibióticos profilácticos (una dosis única por vía oral) y la otra mitad recibió placebo.
En comparación con placebo, los antibióticos profilácticos:
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probablemente reducen el número de mujeres que desarrollan sepsis;
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probablemente dan lugar a poca o ninguna diferencia en el número de mujeres que mueren;
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dan lugar a poca o ninguna diferencia en el número de recién nacidos que desarrollan sepsis o mueren;
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dan lugar a poca o ninguna diferencia en el número de mujeres que desarrollan una infección de la herida perineal (una infección del tejido entre la vagina y el ano);
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dan lugar a poca o ninguna diferencia en el número de recién nacidos ingresados en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).
Solo un estudio analizó la resistencia a los antimicrobianos y no se tiene confianza en esta evidencia. El estudio informó de aumentos a corto plazo de las bacterias resistentes a los antibióticos encontradas en algunas muestras (p. ej., de leche materna, frotis nasales o vaginales) de mujeres que recibieron antibióticos en comparación con las que recibieron placebo, pero estas diferencias desaparecieron a los 13 meses. En los recién nacidos, la resistencia a los antimicrobianos fue poco frecuente.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Hubo confianza moderada o alta en la evidencia acerca del número de mujeres y recién nacidos que desarrollaron infecciones (incluida la sepsis) o murieron. Como se señaló anteriormente, no se tiene confianza en la evidencia acerca de la resistencia a los antimicrobianos. Los patrones de resistencia a los antibióticos y las prácticas de administración de los antibióticos varían ampliamente, y los estudios se centraron principalmente en la azitromicina, un antibiótico de amplio espectro, sin evaluar otras opciones. La repercusión a largo plazo sobre la resistencia a los antibióticos todavía es muy incierta y requiere más estudios de investigación.
Vigencia de la evidencia
La evidencia está actualizada hasta julio de 2024.
Leer el resumen científico
Objetivos
Evaluar los efectos de la profilaxis con antibióticos en mujeres de parto después de las 28 semanas de gestación sobre la prevención de las infecciones maternas y neonatales y la mortalidad.
Métodos de búsqueda
Se realizaron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, otra base de datos y dos registros de ensayos, además de la comprobación de las referencias, el seguimiento de citas y el contacto con autores de estudios para identificar estudios elegibles. La búsqueda no se restringió por tipo de publicación ni idioma. La última fecha de búsqueda fue el 30 de julio de 2024.
Conclusiones de los autores
Ofrecer una dosis oral única de antibióticos profilácticos a las embarazadas de parto después de las 28 semanas de gestación o más, probablemente reduce la sepsis materna. Probablemente suponga una diferencia escasa o nula en la mortalidad materna y supone poca o ninguna diferencia en la sepsis neonatal, la mortalidad neonatal, la infección de la herida perineal y el ingreso en la UCIN. La evidencia sobre la resistencia a los antimicrobianos es muy incierta: se observaron aumentos a corto plazo de los microorganismos resistentes en algunas muestras maternas, pero no se encontraron diferencias persistentes entre los grupos a los 11 a 13 meses de seguimiento. La implementación debe hacerse con cautela y acompañada de un uso responsable de los antimicrobianos y control de la RAM, y los estudios de investigación futuros deben cuantificar mejor los efectos de la RAM e identificar estrategias óptimas de antibióticos.
Financiación
Este trabajo fue financiado parcialmente por el PNUD/UNFPA/UNICEF/WHO/World Bank Special Programme of Research, Development and Research Training in Human Reproduction (HRP), un programa copatrocinado ejecutado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y financiado parcialmente por la subvención JST número JPMJPF2108.
Registro
Registro: PROSPERO (2024) CRD42024582129
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