Mensajes clave
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En comparación con la atención hospitalaria habitual, los alimentos y bebidas especializados podrían reducir las probabilidades de morir y de sufrir un episodio negativo grave de salud un mes después del ingreso hospitalario.
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En cuanto a la capacidad de las personas de llevar a cabo actividades cotidianas básicas, su calidad de vida, la duración de la estancia hospitalaria y el peso corporal, o bien tenemos mucha incertidumbre acerca de los riesgos y beneficios de los distintos tipos de apoyo nutricional, o la evidencia muestra que podrían lograr poca o ninguna diferencia en comparación con la atención hospitalaria habitual.
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Nuestra confianza en estos hallazgos podría aumentar con estudios más grandes y bien diseñados que compararan distintos tipos de apoyo nutricional.
¿Qué es la desnutrición?
Las personas se desnutren cuando su ingesta de energía y proteínas no es suficiente para satisfacer las necesidades del organismo. Este trastorno puede reducir la grasa y las reservas musculares de la persona. La desnutrición amenaza la salud de las personas y compromete la capacidad del sistema inmunitario para combatir las infecciones. Las personas mayores con desnutrición tienen un riesgo más alto de complicaciones de su enfermedad, de perder su autonomía y de morir que las personas mayores sin desnutrición. También experimentan una menor calidad de vida.
Las personas mayores pueden desnutrirse o estar en riesgo de desnutrición por varias razones, como la reducción del apetito, los problemas para masticar, las limitaciones físicas (p. ej. incapacidad de estar de pie durante períodos largos para cocinar) y la soledad.
Las personas mayores hospitalizadas son especialmente propensas a la desnutrición. Es posible que no coman lo suficiente en un momento en el que su enfermedad aumenta sus necesidades calóricas y proteicas. La desnutrición afecta a entre uno y dos tercios de las personas mayores hospitalizadas.
¿Cómo se trata la desnutrición?
Hay una amplia gama de tratamientos para la desnutrición, como alimentos y bebidas especializados que proporcionan un extra de energía, proteínas y otros nutrientes; ayuda práctica para comer y beber; tentempiés, alimentos ricos en proteínas o suplementos adicionales; asesoramiento nutricional; o combinaciones personalizadas de estos enfoques.
¿Qué queríamos averiguar?
En personas mayores hospitalizadas desnutridas o en riesgo de desnutrición, queríamos saber si los distintos tipos de apoyo nutricional son mejores que la atención habitual a la hora de:
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reducir el riesgo de muerte y episodios negativos graves de salud (p. ej. complicaciones como infecciones o cicatrización de heridas);
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mejorar la capacidad de las personas para desempeñar actividades cotidianas básicas y su calidad de vida;
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reducir el tiempo en el hospital; y
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aumentar el peso corporal y la masa muscular de las personas.
También queríamos averiguar qué tipo de apoyo nutricional funciona mejor.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios en personas de 65 años o más que estuvieran hospitalizadas y desnutridas o en riesgo de desnutrición. Incluimos estudios que compararan un tipo de apoyo nutricional con otro tipo, o que compararan el apoyo nutricional con la atención hospitalaria habitual (es decir, el servicio habitual de alimentación del hospital), a veces combinado con un "tratamiento simulado" que pareciera idéntico a los suplementos estudiados. Resumimos y comparamos todos los tratamientos y calificamos la confianza en los resultados según factores como la metodología de los estudios y el número de personas incluidas.
¿Qué encontramos?
Encontramos 21 estudios con 3309 personas mayores hospitalizadas con distintos trastornos agudos. Los tratamientos que recibieron se agruparon en 5 categorías:
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alimentos y bebidas especializados;
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alimentos o suplementos enriquecidos con proteínas;
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suplementos energéticos;
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apoyo alimentario personalizado por un asistente (que, por ejemplo, se adaptaría a las preferencias alimentarias de la persona, ajustaría su postura y la ayudaría a comer);
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atención nutricional personalizada de varios componentes por parte de personal nutricionista (que, por ejemplo, modificaría los alimentos u ofrecería asesoramiento).
Principales hallazgos
En comparación con la atención hospitalaria habitual, después de 1 mes en el hospital, los alimentos y bebidas especializados podrían:
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reducir las probabilidades de muerte: podrían dar lugar a 57 muertes menos por cada 1000 personas;
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reducir los episodios negativos graves de salud: podrían dar lugar a 84 episodios menos por 1000 cada personas.
En comparación con la atención hospitalaria habitual, o bien tenemos mucha incertidumbre acerca de los efectos de los alimentos y bebidas especializados, los alimentos o suplementos enriquecidos con proteínas, los suplementos calóricos, el apoyo alimentario personalizado y la atención nutricional personalizada de varios componentes, o bien estos tratamientos podrían apenas lograr una diferencia en lo siguiente:
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la capacidad de la persona para desempeñar actividades cotidianas básicas;
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la calidad de vida;
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la duración de la estancia hospitalaria;
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el peso corporal y la masa muscular.
Cuando comparamos los distintos tipos de apoyo nutricional entre sí, no encontramos que algún enfoque funcionara mejor que todos los demás para mejorar los resultados medidos.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Nuestra confianza en los resultados es baja o muy baja por varias razones. Algunos estudios utilizaron una metodología que podría haber provocado errores en los resultados. Los estudios a menudo incluyeron a muy pocas personas, o no analizaron todo lo que nos interesaba, como la masa muscular como desenlace o las comparaciones de distintos tipos de apoyo nutricional. Además, las personas mayores ingresadas tienen distintas enfermedades y capacidades funcionales, y no pudimos evaluar cómo funcionan los distintos tipos de apoyo nutricional para las diferentes personas.
Vigencia de la evidencia
La evidencia está actualizada hasta el 2 de julio de 2024.
Leer el resumen científico
Objetivos
Evaluar los efectos de diversas intervenciones nutricionales, comparadas con un grupo control (atención habitual o placebo) o entre sí, sobre los desenlaces relevantes para el paciente en personas mayores hospitalizadas con desnutrición confirmada o riesgo de padecerla, y clasificar los efectos de estas diferentes intervenciones mediante el metanálisis en red (MAR) según los datos individuales de participantes (IPD por sus siglas en inglés).
Métodos de búsqueda
Buscamos en CENTRAL, MEDLINE, otras 5 bases de datos y 2 registros de ensayos hasta el 2 de julio de 2024, y comprobamos las listas de referencias de los estudios incluidos y las revisiones sistemáticas relevantes.
Conclusiones de los autores
En personas mayores hospitalizadas con riesgo de desnutrición, los suplementos nutricionales orales podrían reducir la mortalidad y los EAG en comparación con el control 30 días después de la asignación al azar . En el caso de otros desenlaces, podría haber poca o ninguna diferencia en los resultados. En general, la evidencia fue de certeza baja a muy baja, sobre todo por el escaso número de estudios y participantes por comparación. La comparación de los efectos del tratamiento entre los diferentes desenlaces estuvo limitada por las variaciones en la estructura de la red. Al interpretar los resultados, se debe tener en cuenta la heterogeneidad de la población con respecto a trastornos agudos y crónicos. Para mejorar la certeza, estudios con potencia estadística suficiente y metodologías sólidas deberán comparar las intervenciones con controles y entre sí.
Financiación
El Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania financió este trabajo (código de subvención: 01KG2102).
Registro
Protocolo (2022): doi.org/10.1002/14651858.CD015468
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