Pasar al contenido principal

Filtros

Evidence

Handbooks/Manuals

Noticias

¿La telefarmacia (atención farmacéutica a distancia) funciona mejor que la atención habitual para personas con enfermedades crónicas que no están en el hospital?

Disponible también en

Mensajes clave

  • La telefarmacia podría ayudar a las personas a tomar los medicamentos según lo prescrito, y podría reducir la presión arterial sistólica (presión en las arterias cuando el corazón late) y la presión arterial diastólica (presión entre latidos). Es probable que apenas suponga un cambio en el control del azúcar en sangre (HbA1c).

  • Tenemos muchas dudas acerca de sus efectos sobre la satisfacción del paciente con la atención. La telefarmacia podría influir en los problemas relacionados con los medicamentos (como los efectos secundarios o las interacciones), pero los resultados variaron porque algunas intervenciones estaban dirigidas a detectar más problemas, mientras que otras tenían como objetivo reducir los efectos perjudiciales de los medicamentos. Ningún estudio proporcionó el número de muertes o efectos no deseados de la telefarmacia, por lo que siguen sin saberse los posibles efectos perjudiciales.

  • Los estudios no mostraron efectos consistentes sobre la calidad de vida, los ingresos hospitalarios, las visitas al servicio de urgencias del hospital ni los costes asistenciales. La mayoría de los estudios incluyó solo unas pocas personas o tuvo limitaciones, y los estudios variaron en cuanto a la administración y el contenido.

¿Qué es la telefarmacia?

La telefarmacia consiste en usar llamadas telefónicas, videollamadas, aplicaciones móviles u otra comunicación electrónica para prestar servicios de farmacia sin reunirse en persona. Puede incluir consejos sobre los medicamentos, ayuda para tomar los medicamentos siguiendo la receta y vigilancia de la salud. La telefarmacia podría facilitar que las personas reciban ayuda de un farmacéutico, especialmente si viven lejos de un centro sanitario o tienen dificultades para desplazarse. También podría ayudar a los farmacéuticos a detectar problemas relacionados con la medicina y ajustar los tratamientos cuando sea necesario.

¿Qué son las enfermedades crónicas?

Las enfermedades crónicas son problemas de salud que se suelen poder controlar pero no curar. Duran 3 meses o más y pueden empeorar con el transcurso del tiempo. Las personas con enfermedades crónicas a menudo requieren atención continua. Algunos ejemplos son diabetes, hipertensión, asma y cardiopatía. Estas afecciones pueden afectar a la calidad de vida de la persona y producir complicaciones graves si no se tratan adecuadamente. Las personas con enfermedades crónicas suelen necesitar controles periódicos, pruebas y ayuda para tomar sus medicamentos correctamente.

¿Qué queríamos averiguar?

Quisimos saber si la telefarmacia, en comparación con la atención habitual, ayuda a las personas a tomar los medicamentos según lo prescrito y mejora la satisfacción del paciente con la atención, los problemas relacionados con los medicamentos, el control del asma, la presión arterial y el control del azúcar en sangre (medido con la prueba de HbA1c) en personas con enfermedades crónicas en ámbitos ambulatorios. También consideramos otros efectos posibles, como la calidad de vida, los ingresos al hospital, las visitas al servicio de urgencias y los costes asistenciales.

¿Qué hicimos?

Buscamos estudios que compararan la telefarmacia dirigida por un farmacéutico con la atención habitual para personas con enfermedades crónicas en ámbitos ambulatorios. Incluimos estudios de calidad alta, llamados ensayos controlados aleatorizados. Resumimos los resultados y calificamos la confianza en la evidencia según factores como el diseño del estudio, el número de participantes y la consistencia de los resultados.

¿Qué encontramos?

Encontramos 21 ensayos con 5440 personas, llevados a cabo en distintos países y contextos (p. ej., farmacia, hospital). La mayoría de los estudios compararon la telefarmacia con la atención habitual presencial en personas con enfermedades crónicas en ámbitos ambulatorios. En los estudios incluidos, la atención habitual fue por lo general atención presencial estándar sin ayuda adicional de telefarmacia. La mayoría de los estudios duraron 12 meses o menos.

En personas con enfermedades crónicas en ámbitos ambulatorios, en comparación con la atención habitual:

  • la telefarmacia podría mejorar cómo de bien se toman los medicamentos siguiendo la prescripción (10 estudios, 2978 personas), es decir, según lo indicado por el personal sanitario;

  • la evidencia es muy incierta con respecto a si la telefarmacia mejora la satisfacción del paciente con su atención (3 estudios, 422 personas);

  • la telefarmacia podría afectar a problemas como los efectos secundarios o las interacciones de los medicamentos (5 estudios, 547 personas), pero los resultados variaron porque algunos estudios trataron de detectar más problemas, mientras que otros intentaron reducir los daños;

  • la telefarmacia podría reducir la presión arterial sistólica (la tensión en las arterias cuando el corazón late) y la presión arterial diastólica (la tensión entre latidos) (5 estudios, 1254 personas); pero

  • es probable que la telefarmacia apenas suponga una diferencia en el control del azúcar en sangre (niveles de HbA1c) (5 estudios, 1771 personas).

Ningún estudio proporcionó el número de muertes o efectos no deseados de la telefarmacia, por lo que siguen sin saberse los posibles efectos perjudiciales. Tenemos más confianza en algunos resultados (como el control del azúcar en sangre) que en otros (como la satisfacción del paciente con su atención). Para algunos desenlaces, los estudios de investigación futuros podrían alterar lo que sabemos.

¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?

Nuestra confianza en los resultados se redujo porque muchos estudios incluyeron solo a unas pocas personas, tuvieron problemas con cómo se realizaron o produjeron resultados que no siempre fueron consistentes. La evidencia acerca de los problemas causados por los medicamentos solo provino de las descripciones hechas por los pacientes, ya que no pudimos agrupar ni analizar los datos de diferentes estudios. Los estudios utilizaron intervenciones de telefarmacia que variaron en contenido y en cómo o con qué frecuencia se administraron, lo cual puede haber influido en los resultados.

¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?

La evidencia está actualizada hasta diciembre de 2025.

Objetivos

Evaluar la efectividad clínica de los servicios de telefarmacia, en comparación con la atención habitual, sobre la adherencia a la medicación y los desenlaces clínicos en pacientes con ENT en ámbitos de atención ambulatoria.

Métodos de búsqueda

Buscamos en CENTRAL, MEDLINE, Embase, Global Index Medicus y en 2 registros de ensayos hasta el 15 de diciembre de 2025. También evaluamos las listas de referencias de los estudios incluidos y revisiones relevantes, hicimos seguimiento de citas y contactamos con los autores de los estudios para aclarar la información e identificar datos adicionales. No se aplicaron restricciones con respecto al idioma ni el estado de publicación.

Conclusiones de los autores

Evidencia de certeza baja apunta a que las intervenciones de telefarmacia podrían mejorar la adherencia a la medicación y reducir la PAS y la PAD en pacientes con ENT en ámbitos de atención ambulatoria en comparación con la atención habitual. Evidencia de certeza moderada sugiere que es probable que las intervenciones de telefarmacia tengan poco o ningún efecto sobre la HbA1c. La evidencia sobre el efecto de las intervenciones de telefarmacia en la satisfacción de los pacientes es muy incierta. La base de la evidencia está limitada por los breves períodos de seguimiento, la variación en las intervenciones y las medidas de desenlace, y la falta de datos relacionados con la equidad. La telefarmacia parece ser prometedora para la atención ambulatoria, pero se necesitan más ensayos de alta calidad con medidas estandarizadas de adherencia y un seguimiento más prolongado para aclarar su efectividad, su potencial aplicación y su impacto en la equidad.

Financiación

Takeshi Hasegawa e Hisashi Noma recibieron una ayuda para la investigación de la Sociedad Japonesa para el Fomento de la Ciencia (número de subvención: JP24K06239 y JP23K24811).

Registro

Protocolo (2023): DOI 10.1002/14651858.CD015136

Notas de traducción

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.

Referencia
Sugita H, Sato MT, Yamaji N, Maeda M, Ichimura T, Sunaga T, Toyoda S, Nishimura E, Tun PP, Augustin G, Noma H, Ota E, Hasegawa T. Clinical effectiveness of telepharmacy services in patients with non‐communicable diseases in ambulatory care settings. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 6. Art. No.: CD015136. DOI: 10.1002/14651858.CD015136.pub2.

Nuestro uso de las cookies

Utilizamos las cookies necesarias para que nuestro sitio funcione. También nos gustaría establecer cookies analíticas opcionales para ayudarnos a mejorarla. No estableceremos cookies opcionales a menos que las habilite. El uso de esta herramienta establecerá una cookie en su dispositivo para recordar sus preferencias. Puede cambiar sus preferencias sobre las cookies en cualquier momento haciendo clic en el enlace "Configuración de las cookies" en el pie de cada página.
Si desea información más detallada acerca de las cookies que utilizamos, consulte nuestra página sobre Cookies.

Aceptar todo
Configurar