Mensajes clave
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Tomar un preparado farmacéutico de hierro oral (por boca) podría aumentar las reservas de hierro en sangre en comparación con no tomar un preparado de hierro oral.
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El aumento de los niveles de hierro en sangre permitió que donaran más personas que, de lo contrario, podrían haber visto aplazada la donación (se les habría impedido donar por los bajos niveles de hierro).
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Más personas que toman comprimidos de hierro podrían experimentar efectos no deseados como problemas digestivos mientras los toman, al menos al principio, en comparación con las personas que no los toman.
¿Qué es la administración de suplementos de hierro y cómo puede ayudar con la donación de sangre?
El contenido bajo de hierro es una causa frecuente de aplazamiento (impedimento para donar) en las personas que desean donar sangre. Si el hierro que pierde el organismo a través de la donación de sangre no se reemplaza, los donantes pueden desarrollar ferropenia. Todos los donantes pasan por pruebas en cada visita para saber si tienen una concentración baja de hierro. El hierro se suele poder reponer con la alimentación saludable, pero puede tardar mucho tiempo. Administrar suplementos de hierro en forma de comprimidos o inyecciones podría reducir este tiempo y ayudar a los donantes a poder donar mucho antes.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos averiguar si administrar comprimidos de hierro o una inyección de hierro a los posibles donantes de sangre mejoraría sus reservas de hierro en sangre y reduciría las posibilidades de que se les impidiera donar (aplazar la donación) por tener muy poco hierro en la sangre.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que compararan administrar suplementos de hierro (en comprimidos, una inyección o una infusión [en una vena]) con no administrarlos, así como diferentes tipos de hierro y diferentes dosis de hierro. Comparamos y resumimos los resultados de los estudios, y calificamos la confianza en la evidencia en función de factores como su metodología y su tamaño.
¿Qué encontramos?
Encontramos 8 estudios nuevos, con un total de 38 estudios (7475 personas). El hierro se administró con mayor frecuencia en forma de comprimidos diarios (por vía oral), y solo 5 estudios analizaron otros métodos (inyecciones o infusiones directamente en la sangre).
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Los comprimidos de hierro podrían aumentar las reservas de hierro en sangre cuando se toman durante unas pocas semanas o meses en comparación con no tomar comprimidos de hierro. Es probable que esto permitiera que más personas donaran en su siguiente intento (menores tasas de aplazamiento) (7 estudios, 1647 personas para el aplazamiento).
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Más personas que tomaron comprimidos de hierro experimentaron efectos no deseados, principalmente problemas digestivos como dolor de estómago, estreñimiento y diarrea, en comparación con quienes no tomaron comprimidos de hierro (8 estudios, 2641 personas).
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No hubo diferencias en los problemas no digestivos (como el dolor de cabeza) entre las personas que tomaron comprimidos de hierro y las que no, y quienes tomaron comprimidos de hierro observaron que tenían menos "debilidad" que quienes no los tomaron.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Nuestra confianza en la evidencia se consideró entre alta y muy baja. En los casos en que la confianza fue limitada, esto se debió a que algunos de los estudios eran muy antiguos o muy pequeños (no se estudiaron muchas personas), y a veces los estudios no informaron sobre todas las personas que dijeron, y es posible que las personas de los estudios supieran qué tratamiento recibían. Queríamos analizar cómo variaban los efectos según el tipo de hierro o la dosis, así como la repercusión en hombres y mujeres por separado, y en dependencia de si ya tenían reservas bajas de hierro en sangre, pero no todos los estudios proporcionaron esta información, por lo que las respuestas no son tan claras como quisiéramos.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
Esta revisión actualiza una revisión anterior publicada en 2014. La evidencia está actualizada hasta enero de 2025.
Leer el resumen científico
La ferropenia es una causa significativa de exclusión en las personas que desean donar sangre. Si no se reemplaza el hierro eliminado del cuerpo a través de la donación de sangre, luego los donantes pueden desarrollar ferropenia. Todos los donantes son sometidos a pruebas en cada visita para conocer si presentan niveles bajos de hemoglobina (Hb). Sin embargo, algunos donantes de sangre excluidos no regresan a donar. Las personas excluidas que iban a donar sangre por primera vez presentan incluso menos probabilidades de regresar. Por lo tanto, las intervenciones que reducen el riesgo de provocar ferropenia y anemia en los donantes de sangre aumentarán el número de donaciones de sangre. Actualmente, la administración de suplementos de hierro para los donantes de sangre no es un estándar de atención en muchos servicios hematológicos. Se necesita una revisión sistemática para responder preguntas específicas con respecto a la eficacia y la seguridad de la administración de suplementos de hierro en los donantes de sangre.
Objetivos
Evaluar la efectividad y la seguridad de la administración de suplementos de hierro para reducir el aplazamiento, la ferropenia y la anemia en los donantes de sangre.
Métodos de búsqueda
Buscamos en 10 bases de datos electrónicas (incluidas CENTRAL, MEDLINE, Embase y Transfusion Evidence Library) y en 4 registros de ensayos en curso el 28 de enero de 2025. No restringimos la búsqueda por idioma ni estado de publicación.
Criterios de selección
Ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararan la administración de suplementos de hierro versus placebo o control, la administración oral versus parenteral de suplementos de hierro, la administración de suplementos de hierro versus administración de suplementos alimentarios ricos en hierro y diferentes dosis, duraciones del tratamiento y preparados de los suplementos de hierro en donantes de sangre sanos. Se excluyeron los donantes de sangre autóloga.
Obtención y análisis de los datos
Los datos se combinaron usando metanálisis de efectos aleatorios. Se evaluó la heterogeneidad con la estadística I2; la heterogeneidad considerable (I2 > 75%) se exploró en análisis de subgrupos. Se realizaron análisis de sensibilidad para evaluar el impacto de la calidad de los ensayos en los resultados.
Resultados principales
Treinta ECA (4704 participantes) cumplieron con los criterios de elegibilidad, e incluyeron 19 comparaciones de la administración de suplementos de hierro y placebo o control; una comparación de la administración oral y parenteral de suplementos de hierro; cuatro comparaciones de diferentes dosis de suplementos de hierro; una comparación de diferentes duraciones del tratamiento con suplementos de hierro; y 12 comparaciones de diferentes preparados de suplementos de hierro.
Muchos estudios fueron de calidad metodológica baja o incierta y, por tanto, estaban en riesgo alto o incierto de sesgo. Por lo tanto, la calidad de las pruebas para los resultados se consideró moderada. Hubo una reducción estadísticamente significativa en la exclusión debido a los niveles bajos de hemoglobina en los donantes que recibieron suplementos de hierro en comparación con los donantes que no recibieron suplementos de hierro, tanto en la primera visita de donación después del comienzo de la administración de suplementos de hierro (cociente de riesgos [CR] 0,34; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,21 a 0,55; cuatro estudios; 1194 participantes; valor de p < 0,0001) como en las donaciones posteriores (CR 0,25; IC del 95%: 0,15 a 0,41; tres estudios; 793 participantes; Valor de p < 0,00001). La administración de suplementos también dio lugar a niveles de hemoglobina significativamente mayores (diferencia de medias [DM] 2,36 g/L; IC del 95%: 0,06 a 4,66; ocho estudios; 847 participantes, valor de p = 0,04), y las reservas de hierro, incluida la ferritina sérica (DM 13,98 ng/mL; IC del 95%: 8,92 a 19,03; cinco estudios; 640 participantes; valor de p < 0,00001) y la saturación de transferrinas (DM 3,91%; IC del 95%: 2,02 a 5,80; cuatro estudios; 344 participantes; valor de p < 0,0001) antes de la donación posterior. Las diferencias se mantuvieron después de la/s donación/es posterior/es.
Los efectos adversos se informaron ampliamente y fueron más frecuentes en los donantes que recibieron suplementos de hierro (CR 1,60; IC del 95%: 1,23 a 2,07; cuatro estudios; 1748 participantes; valor de P = 0,0005). Los efectos adversos incluyeron estreñimiento, diarrea, náuseas, vómitos y trastornos gustativos, y algunos participantes interrumpieron el tratamiento debido a los efectos secundarios.
Conclusiones de los autores
La administración de suplementos de hierro podría mejorar los índices sanguíneos y las reservas de hierro, pero no tenemos seguridad acerca del efecto debido a la heterogeneidad de la población y a los distintos métodos y dosis de administración de los suplementos de hierro.
El subgrupo (por sexo, por reservas iniciales de hierro, dosis diaria de hierro elemental, duración de la administración de suplementos y preparado farmacéutico del hierro) mostró algunas diferencias entre subgrupos, pero de "baja credibilidad". La inspección visual de los datos (gráficos de bosque) apunta a que de haber más datos de alta calidad, estos podrían destacar aún más las posibles diferencias entre algunas poblaciones, con el fin de dirigir la intervención a quienes más la necesiten.
Los estudios futuros deben evaluar el efecto de administrar suplementos en poblaciones potencialmente más vulnerables mediante la estratificación de los participantes por sexo y reservas iniciales de hierro; investigar la repercusión de las dosis totales y diarias de hierro; y realizar una evaluación a más largo plazo de los eventos adversos asociados a la administración oral de suplementos de hierro.
Financiación
Esta revisión no contó con financiación específica.
Registro
Protocolo y versiones anteriores disponibles a través de los DOI: 10.1002/14651858.CD009532 y 10.1002/14651858.CD009532.pub2.
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