Mensajes clave
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Existe poca diferencia en la supervivencia de las mujeres con cáncer epitelial de ovario (CEO) avanzado (estadio IIIC/IV), independientemente de si reciben primero quimioterapia o cirugía. Probablemente exista poca diferencia en el tiempo hasta la recidiva del CEO tras el tratamiento.
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Administrar quimioterapia antes de la cirugía probablemente reduce el riesgo de complicaciones graves relacionadas con la cirugía, probablemente reduce a la mitad el riesgo de necesitar una resección intestinal durante la intervención y probablemente disminuye de forma importante la necesidad de crear un estoma (una abertura en la pared abdominal a través de la cual se desvía el intestino hacia una bolsa para recoger su contenido).
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La administración de quimioterapia antes de la cirugía es una alternativa a la cirugía seguida de quimioterapia en mujeres con CEO avanzado. Las decisiones sobre qué tratamiento recibir primero dependen de las preferencias de la paciente, de su estado en el momento del diagnóstico, de los riesgos de la cirugía y de la cantidad y extensión de la enfermedad.
¿Qué es el cáncer epitelial de ovario y cómo se trata?
El cáncer de ovario es el octavo cáncer más frecuente en las mujeres en todo el mundo. Aproximadamente el 90% de los cánceres de ovario son cánceres epiteliales de ovario (CEO), que se originan en la superficie del ovario o en el revestimiento de las trompas de Falopio. La mayoría de mujeres con CEO son diagnosticadas en un estadio tardío, cuando la enfermedad se ha extendido por toda la cavidad abdominal (estadio IIIC/IV). Aunque las tasas de supervivencia han mejorado en los últimos 30 años, solo 4 de cada 10 mujeres con CEO siguen vivas 10 años después del diagnóstico.
El tratamiento del cáncer de ovario precisa una combinación de cirugía y quimioterapia. La cirugía tiene como objetivo extirpar la máxima cantidad posible de cáncer visible. Sin embargo, es poco probable que la cirugía sola cure el CEO, y la mayoría de las mujeres también necesitarán quimioterapia. La quimioterapia utiliza medicamentos con platino para tratar las células que no se pueden extirpar mediante cirugía o que no se pueden ver.
Tradicionalmente, la quimioterapia se administra después de la cirugía. Sin embargo, la quimioterapia se puede administrar antes de la cirugía y, posteriormente, continuar con los ciclos restantes de quimioterapia, como es habitual.
¿Por qué es esto importante?
Las mujeres con CEO avanzado pueden estar demasiado enfermas en el momento del diagnóstico para someterse a una cirugía, o pueden requerir una cirugía extensa para eliminar toda la enfermedad visible. La administración de quimioterapia antes de la cirugía puede reducir el cáncer antes de la cirugía, de manera que las mujeres se sientan lo suficientemente bien como para someterse a una cirugía o necesiten una cirugía menos extensa.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos averiguar si administrar quimioterapia antes de la cirugía era mejor que realizar la cirugía primero y luego administrar quimioterapia. Nos interesaba saber cuántas mujeres con CEO:
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estaban vivas 48 meses después del diagnóstico;
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no presentaban CEO a los 24 meses después del tratamiento;
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murieron después de la cirugía;
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presentaron efectos no deseados debido a la cirugía;
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necesitaron que el intestino se desviara a través de la pared abdominal hacia una bolsa para recoger el contenido intestinal (un “estoma”), o que se les extirpara una parte del intestino (una “resección intestinal”); y
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observaron una mejoría en su calidad de vida.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que investigaran la quimioterapia seguida de cirugía en comparación con la cirugía seguida de quimioterapia en mujeres diagnosticadas con CEO avanzado. Comparamos y resumimos los resultados de los estudios, y calificamos la confianza en la evidencia en función de factores como su metodología y su tamaño.
¿Qué encontramos?
Encontramos 7 estudios con 2650 mujeres con CEO en estadio III/IV que compararon los efectos de administrar un tratamiento inicial con quimioterapia seguido de cirugía y posteriormente quimioterapia según el esquema habitual, frente a cirugía seguida de quimioterapia. Los estudios se realizaron a nivel mundial, en 20 países, principalmente de ingresos altos.
Administrar quimioterapia antes de la cirugía:
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da lugar a poca o ninguna diferencia en el número de mujeres que siguen vivas después de 48 meses (5 estudios, 2380 mujeres);
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probablemente da lugar a poco o ningún cambio en el número de mujeres que permanecieron sin enfermedad después de 24 meses (5 estudios, 2380 mujeres);
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reduce las muertes debido a la cirugía (5 estudios, 2201 mujeres);
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probablemente reduce el riesgo de efectos adversos graves de la cirugía (3 estudios, 1094 mujeres);
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probablemente da lugar a una gran reducción en el riesgo de necesitar un estoma (3 estudios, 1291 mujeres) o una resección intestinal (5 estudios, 2237 mujeres);
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podría mejorar ligeramente la calidad de vida a los 6 meses después del tratamiento, pero los resultados no están claros (3 estudios, 559 mujeres).
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Tenemos confianza en que la quimioterapia antes de la cirugía no supone una diferencia en la supervivencia global y reduce las muertes debido a la cirugía. Tenemos menos confianza en el resto de la evidencia por varias razones. El tratamiento asignado a las mujeres era conocido, lo que podría haber influido en los resultados. Aunque los estudios solo reclutaron mujeres con CEO avanzado (estadio IIIC/IV), y muchas presentaban una enfermedad extensa, los estudios posteriores solo reclutaron mujeres cuando los cirujanos consideraron que podían eliminar toda la enfermedad visible con cirugía. Solo pudimos analizar los resultados de 5 de los 7 estudios. Agregaremos los resultados de los estudios adicionales cuando estén disponibles.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta el 9 de octubre de 2025.
Leer el resumen científico
Objetivos
Evaluar las ventajas e inconvenientes de tratar a mujeres con CEO con quimioterapia antes de la cirugía citorreductora (quimioterapia neoadyuvante [QTNA]) en comparación con el tratamiento convencional, en el que la quimioterapia se administra después de la cirugía citorreductora (cirugía citorreductora primaria; CCRP).
Métodos de búsqueda
Buscamos en CENTRAL, MEDLINE, Embase, ClinicalTrials.gov y en la Plataforma de Registros Internacionales de Ensayos Clínicos de la Organización Mundial de la Salud hasta el 9 de octubre de 2025. También revisamos las listas de referencias de los artículos pertinentes para identificar otros estudios. Contactamos con los investigadores principales de los estudios pertinentes en busca de información adicional.
Conclusiones de los autores
La evidencia disponible de certeza alta a moderada muestra que probablemente hay poca o ninguna diferencia en los desenlaces principales de supervivencia entre la CCRP y la QTNA en mujeres con CEO avanzado aptas para cualquiera opción terapéutica. La QTNA reduce el riesgo de mortalidad posoperatoria, y probablemente reduce el riesgo de eventos adversos graves en torno al momento de la cirugía, así como la necesidad de crear un estoma. Estos datos son consistentes a lo largo de aproximadamente 20 años de estudios, a pesar de los importantes cambios en la radicalidad quirúrgica, y deberían servir para orientar a las mujeres y a los médicos (con la participación de equipos multidisciplinarios especializados en ginecología oncológica), a fin de adaptar el tratamiento a cada paciente, teniendo en cuenta la resecabilidad quirúrgica, la edad, la histología, el estadio de la enfermedad y el estado funcional. Se esperan datos adicionales de estudios no publicados en revistas revisadas por pares y estudios en curso, aunque es poco probable que cambien significativamente los resultados de esta revisión.
Financiación
Esta revisión Cochrane actualizada no contó con financiación específica.
Registro
Protocolo (2005): DOI: 10.1002/14651858.CD005343
Revisión original (2007): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub2
Actualización de la revisión (2012): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub3
Actualización de la revisión (2019): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub4
Actualización de la revisión (2021): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub5
Revisión actualizada (2021a): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub6
Revisión actualizada (2025): DOI: 10.1002/14651858.CD005343.pub7
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Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.




