Mensajes clave
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La terapia de rehabilitación de la deglución podría mejorar la deglución en las personas que han sufrido un ictus recientemente, pero ninguna terapia es efectiva en general.
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La gravedad de los problemas para tragar probablemente mejora con la estimulación eléctrica del exterior del cuello y el cerebro, la estimulación nerviosa y las terapias combinadas. Es probable que la acupuntura reduzca los problemas para tragar al final del ensayo y mejore la seguridad al tragar; los medicamentos probablemente reduzcan las infecciones respiratorias; y la estimulación eléctrica de la parte interna del cuello probablemente reduzca el número de personas que necesitan un tubo para respirar al final del estudio.
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Los estudios futuros deben ser más grandes y de mejor calidad.
¿Por qué las personas que han sufrido un ictus necesitan una terapia de rehabilitación de la deglución?
Quienes han presentado un ictus a menudo tienen dificultades para masticar y tragar la saliva, los alimentos y las bebidas (lo que se denomina "disfagia"). Puede afectar hasta al 80% de los supervivientes de un ictus y puede dar lugar a:
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atragantamiento e infecciones respiratorias, debido a que se inhala saliva o alimentos, en lugar de tragarlos;
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desnutrición y pérdida de peso, lo que podría significar una recuperación más lenta;
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mala calidad de vida;
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estancias hospitalarias largas; y
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aumento del riesgo de muerte o de ingreso en una residencia.
La deglución de muchas personas mejora sin tratamiento, pero entre el 15% y el 51% de las personas seguirán teniendo problemas para tragar unas 2 semanas después del ictus.
¿Qué es la terapia de deglución?
La terapia de deglución tiene como objetivo acelerar la recuperación de la capacidad para tragar y reducir los efectos negativos de los problemas de deglución sobre la salud y el bienestar.
Hay muchos tipos de terapia de deglución; aquí estudiamos los siguientes:
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acupuntura;
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ejercicios de deglución;
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medicación;
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estimulación del cuello con pulsos eléctricos (EEMN: exterior; EEF: interior), o del cerebro con pulsos eléctricos (EtCD) o magnéticos (EMT, ERT);
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estimulación física con frío, sabores ácidos o bebidas gaseosas;
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estimulación nerviosa; y
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combinaciones de estas terapias.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos evaluar la efectividad de las terapias de deglución para mejorar la deglución en quienes sobreviven a un ictus hasta 6 meses después del ictus. Nuestro interés se centró en:
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la gravedad de los problemas para tragar después del tratamiento;
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el número de personas que tuvieron problemas al tragar al final del ensayo;
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la seguridad de su deglución;
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si las infecciones respiratorias o la neumonía se redujeron debido a una mejor deglución; y
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el número de personas que dependen de un tubo para respirar.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que investigaran distintas terapias de deglución en adultos con problemas para tragar después de un ictus. Los estudios debían comparar una terapia con la atención habitual, ningún tratamiento o un tratamiento placebo (es decir, un tratamiento inactivo que parece un tratamiento real). La atención habitual podía ser cualquier tratamiento o combinación de tratamientos, pero tenía que ser la misma para todas las personas de los estudios.
Leímos los estudios con detenimiento y registramos sus resultados. También evaluamos cuánto podíamos confiar en los resultados teniendo en cuenta el tamaño de los ensayos y la calidad de su realización.
¿Qué encontramos?
Encontramos 181 estudios con 11 500 personas.
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Gravedad de los problemas para tragar después del tratamiento: la acupuntura, los ejercicios de deglución y la medicación podrían reducir los problemas para tragar, pero la evidencia es muy incierta. La estimulación física y la estimulación magnética cerebral (ERT, EMT) podrían reducir los problemas para tragar, mientras que la EEMN, la EtCD, la estimulación nerviosa y las terapias combinadas probablemente los reduzcan. La EEF podría lograr poca o ninguna diferencia.
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Número de personas con problemas de deglución al final del tratamiento: es probable que la acupuntura suponga que menos personas tengan problemas para tragar al final del tratamiento, y la estimulación física y la EtCD podrían hacerlo. No tenemos certeza acerca de los efectos de los ejercicios de deglución y la EEMN. La medicación podría apenas lograr una diferencia, y la EEF y los tratamientos combinados probablemente apenas la logren..
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Seguridad de la deglución: es probable que la acupuntura y la EMT mejoren la seguridad al tragar, y los ejercicios de deglución y la EEF podrían mejorarla. La ERT podría mejorar la seguridad de la deglución, y la EEMN y la EtCD podrían apenas tener efecto sobre esta, pero la evidencia es muy incierta.
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Infecciones respiratorias o neumonía: los medicamentos probablemente reduzcan el número de infecciones respiratorias o neumonía, y la acupuntura, los ejercicios de deglución, la EEF y la estimulación física podrían reducirlas. No estamos seguros con respecto a los efectos de la EEMN. Es probable que las terapias combinadas no reduzcan el número de infecciones respiratorias o neumonía.
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Necesidad de un tubo para respirar: La EEF probablemente reduzca el número de personas que dependen de un tubo para respirar. Existe mucha incertidumbre acerca de los efectos de los ejercicios de deglución.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Muchos de los estudios eran pequeños y de mala calidad. Esto hace más difícil confiar en los resultados. En el futuro, los estudios deben utilizar métodos más fiables, y deben ser más grandes para poder confiar más en los resultados. Muchas de las terapias de deglución se administraron mediante diferentes métodos de aplicación, por lo que aún no está claro qué enfoque es más eficaz para cada tipo de terapia.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta julio de 2025. Esta es una actualización de una revisión publicada originalmente en 1999 y actualizada en 2012 y 2018.
Leer el resumen científico
La disfagia (problemas para tragar), que es frecuente después de un accidente cerebrovascular, se asocia con un mayor riesgo de muerte o dependencia, la aparición de neumonía, una disminución de la calidad de vida y una estancia hospitalaria más prolongada. Los tratamientos proporcionados para mejorar la disfagia tienen como objetivo acelerar la recuperación de la función de deglución y reducir esos riesgos. Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 1999 y actualizada en 2012.
Objetivos
Evaluar los efectos de las terapias de deglución sobre el trastorno de deglución (TD) en supervivientes de un accidente cerebrovascular con disfagia a los 6 meses del episodio.
Métodos de búsqueda
Buscamos en MEDLINE, Embase, OVID, otras 3 bases de datos y registros de ensayos el 31 de julio de 2025.
Criterios de selección
Se intentó incluir los ensayos controlados aleatorizados (ECA) de intervenciones para pacientes con disfagia y accidente cerebrovascular reciente (en el transcurso de seis meses).
Obtención y análisis de los datos
Dos autores de la revisión aplicaron de forma independiente los criterios de inclusión, extrajeron los datos, evaluaron el riesgo de sesgo, utilizaron el enfoque GRADE para evaluar la calidad de la evidencia y resolvieron los desacuerdos mediante discusión con el tercer autor de la revisión (PB). Se utilizaron modelos de efectos aleatorios para calcular los odds ratios (OR), las diferencias de medias (DM) y las diferencias de medias estandarizadas (DME), y se proporcionaron los intervalos de confianza (IC) del 95% para cada uno.
El resultado primario fue el resultado funcional, definido como la muerte o la dependencia (o la muerte o la discapacidad), al final del ensayo. Los resultados secundarios fueron la mortalidad al final del ensayo, la duración de la estancia hospitalaria, la proporción de participantes con disfagia al final del ensayo, la capacidad de deglución, la puntuación de penetración aspiración o la neumonía, el tiempo de tránsito faríngeo, la institucionalización y la nutrición.
Resultados principales
Se añadieron 27 nuevos estudios (1777 participantes) a esta actualización para incluir un total de 41 ensayos (2660 participantes).
Se evaluó la eficacia del tratamiento para la deglución en general y en subgrupos por tipo de intervención: acupuntura (11 estudios), intervenciones conductuales (nueve estudios), tratamiento farmacológico (tres estudios), estimulación eléctrica neuromuscular (EENM; seis estudios), estimulación eléctrica faríngea (EEF; cuatro estudios), estimulación física (tres estudios), estimulación transcraneal con corriente directa (ETCD; dos estudios) y estimulación magnética transcraneal (EMT; nueve estudios).
El tratamiento para la deglución no tuvo efectos sobre el resultado primario (muerte o dependencia/discapacidad al final del ensayo) según los datos de un ensayo (dos conjuntos de datos) (OR 1,05; IC del 95%: 0,63 a 1,75; 306 participantes; dos estudios; I² = 0%; p = 0,86; evidencia de calidad moderada). El tratamiento para la deglución no tuvo efectos sobre la mortalidad al final del ensayo (OR 1,00; IC del 95%: 0,66 a 1,52; 766 participantes; 14 estudios; I² = 6%; p = 0,99; evidencia de calidad moderada). La tratamiento para la deglución probablemente redujo la duración de la estancia hospitalaria (DM -2,9; IC del 95%: -5,65 a -0,15; 577 participantes; ocho estudios; I² = 11%; p = 0,04; evidencia de calidad moderada). Los investigadores no encontraron evidencia de un efecto de subgrupo sobre la base de la prueba de las diferencias de subgrupo (p = 0,54). El tratamiento para la deglución puede haber reducido la proporción de participantes con disfagia al final del ensayo (OR 0,42; IC del 95%: 0,32 a 0,55; 1487 participantes; 23 estudios; I² = 0%; p = 0,00001; evidencia de calidad baja). Los resultados de los ensayos no muestran evidencia de un efecto de subgrupo sobre la base de la prueba de las diferencias de subgrupo (p = 0,91). El tratamiento para la deglución puede mejorar la capacidad de deglución (DME -0,66; IC del 95%: -1,01 a -0,32; 1173 participantes; 26 estudios; I² = 86%; p = 0,0002; evidencia de calidad muy baja). No se encontró evidencia de un efecto de subgrupo sobre la base de la prueba de las diferencias de subgrupo (p = 0,09). Se observó una heterogeneidad de moderada a significativa entre los ensayos de estas intervenciones. El tratamiento para la deglución no redujo la puntuación de penetración aspiración (es decir, no redujo la aspiración radiológica) (DME -0,37; IC del 95%: -0,74 a -0,00; 303 participantes; 11 estudios; I² = 46%; p = 0,05; evidencia de calidad baja). El tratamiento para la deglución puede reducir la incidencia de infección respiratoria o neumonía (OR 0,36; IC del 95%: 0,16 a 0,78; 618 participantes; nueve estudios; I² = 59%; p = 0,009; evidencia de calidad muy baja).
Conclusiones de los autores
Las conclusiones de los análisis están limitadas por ensayos pequeños con riesgo alto o incierto de sesgo, sesgo de publicación y resultados inconsistentes.
Se necesitan ensayos grandes de alta calidad sobre intervenciones concretas.
Financiación
Sin financiación específica.
Registro
Protocolo (1997), DOI no disponible
Revisión original (1999): DOI: 10.1002/14651858.CD000323
Primera actualización (2012) DOI 10.1002/14651858.CD000323.pub2
Segunda actualización (2018) DOI 10.1002/14651858.CD000323.pub3
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