Mensajes clave
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Durante la operación para ensanchar una o ambas de las principales arterias del cuello (endarterectomía carotídea), probablemente haya poca o ninguna diferencia entre el uso de parches artificiales (sintéticos) y naturales (biológicos) para cerrar la reparación en lo que respecta al riesgo de ictus o muerte hasta 80 meses después de la operación. Podría haber poca o ninguna diferencia entre los parches en el riesgo de ictus en el mismo lado del cuerpo (ictus homolateral), ictus de cualquier tipo, u obstrucción o nuevo estrechamiento de la arteria de más de la mitad de su calibre (obstrucción arterial o reestenosis mayor del 50%) hasta 80 meses después de la operación.
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No está muy clara la evidencia acerca del efecto de los parches sintéticos en comparación con los biológicos sobre el riesgo de ictus en el mismo lado del cuerpo o la rotura de la arteria (hemorragia de la reparación con parche) durante la operación o dentro de los 30 días posteriores, así como sobre el riesgo de fuga en la reparación de la arteria que provoque una pequeña protuberancia llena de sangre (formación de pseudoaneurismas) hasta 80 meses después de la operación.
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Necesitamos estudios más grandes con un seguimiento más prolongado para poder saber con certeza si los parches sintéticos y biológicos tienen resultados similares, o si un tipo es más seguro o más efectivo que el otro.
¿Qué es la endarterectomía carotídea?
La endarterectomía carotídea es una operación para eliminar la acumulación de grasa de una o ambas de las principales arterias (arterias carotídeas) del cuello. La acumulación de grasa puede estrechar la arteria o bloquear el flujo sanguíneo al cerebro, provocando un ictus. Eliminarla ayuda a reducir este riesgo. Después de abrir y limpiar la arteria, los cirujanos a menudo cosen un parche para ensanchar la arteria y fortalecer la reparación.
¿Qué parches se utilizan en la endarterectomía carotídea?
Los parches pueden estar hechos de materiales naturales (biológicos), como una vena del propio cuerpo del paciente (vena autóloga) o tejido del corazón de una vaca (pericardio bovino), o de materiales artificiales (sintéticos), como PTFE (politetrafluoroetileno) o Dacron. Los diferentes materiales del parche podrían afectar la cicatrización y el riesgo de infección, la formación de coágulos sanguíneos o un nuevo estrechamiento de la arteria. Estos problemas podrían aumentar el riesgo de ictus.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos averiguar si la elección del material del parche afecta los resultados de la cirugía, especialmente los riesgos de ictus, complicaciones relacionadas con la arteria y muerte, así como los efectos a más largo plazo.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que compararan diferentes materiales del parche en personas sometidas a endarterectomía carotídea. Combinamos los parches fabricados con venas humanas o pericardio bovino en una categoría (parches biológicos) y todos los materiales artificiales en otra categoría (parches sintéticos). Comparamos y resumimos los resultados de estos estudios y calificamos la confianza en la evidencia según factores como la metodología y el tamaño de los estudios.
¿Qué encontramos?
A partir de las búsquedas actualizadas, identificamos 1 nuevo estudio, así como algunos resultados a largo plazo de estudios incluidos en las versiones anteriores de la revisión. En total, la revisión incluye 15 estudios con 4971 participantes, principalmente hombres de unos 60 años. Los estudios se realizaron en Norteamérica, Europa y Australia.
Resultados principales
Doce estudios (con 2021 procedimientos de endarterectomía carotídea) aportaron resultados a la comparación principal de los parches sintéticos y biológicos.
La evidencia es muy incierta con respecto a los efectos de los parches sintéticos comparados con los biológicos sobre:
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el ictus en el mismo lado del cuerpo durante la operación o en los 30 días posteriores (5 estudios, 797 participantes);
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la rotura de la arteria durante la operación o en los 30 días posteriores (6 estudios, 1068 participantes);
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el hecho de que se produzca una fuga en la reparación de la arteria que provoque una pequeña dilatación llena de sangre hasta 80 meses después de la operación (5 estudios, 980 participantes).
El uso de parches sintéticos en lugar de parches biológicos podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en:
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el ictus en el mismo lado del cuerpo hasta 53 meses después de la operación (5 estudios, 971 participantes);
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el ictus de cualquier tipo hasta 53 meses después de la operación (7 estudios, 1167 participantes);
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la obstrucción de la arteria o un nuevo estrechamiento de más de la mitad de su calibre hasta 80 meses después de la operación (9 estudios, 1431 participantes).
El uso de parches sintéticos en lugar de parches biológicos probablemente da lugar a poca o ninguna diferencia en:
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el ictus o la muerte hasta 80 meses después de la operación (6 estudios, 1115 participantes).
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
No sabemos con certeza si los parches sintéticos y biológicos dan resultados similares en las personas sometidas a endarterectomía carotídea, o si un tipo funciona mejor o es más seguro que el otro. No lo sabemos con certeza porque:
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muchos de los estudios eran pequeños;
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hubo problemas con la forma en que se realizaron algunos estudios y cómo informaron sus resultados;
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algunas complicaciones importantes fueron poco frecuentes, lo que dificulta detectar cualquier diferencia en el riesgo entre los tipos de parche.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
Esta es una actualización de una revisión publicada originalmente hace 30 años y actualizada por última vez en 2021. La evidencia está actualizada hasta el 30 de abril de 2025.
Leer el resumen científico
Antecedentes
La estenosis de la arteria carótida extracraneal es la principal causa de accidente cerebrovascular, que puede provocar discapacidad y mortalidad. La endarterectomía carotídea con angioplastia de parche carotídeo es la técnica más popular para reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. El material del parche puede estar hecho de una vena autóloga, pericardio bovino o material sintético, que incluye politetrafluoroetileno (PTFE), dacrón, poliuretano y poliéster. Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 1996 y actualizada por última vez en 2010.
Objetivos
Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales de los materiales sintéticos y biológicos del parche (vena autóloga y pericardio bovino) utilizados en la endarterectomía carotídea, particularmente en relación a los desenlaces de pseudoaneurisma, accidente cerebrovascular y muerte.
Métodos de búsqueda
Para identificar los estudios para su inclusión en esta revisión Cochrane actualizada, buscamos en Embase Ovid, CINAHL (EBSCO), PubMed, Scopus, la Biblioteca Cochrane, ClinicalTrials.gov y la Plataforma de Registros Internacionales de Ensayos Clínicos (ICTRP) de la OMS hasta el 30 de abril de 2025. También buscamos en las listas de referencias de artículos pertinentes y resúmenes de congresos.
Criterios de selección
Ensayos aleatorizados y cuasialeatorizados (ECA) que compararon un tipo de parche carotídeo con otro para la endarterectomía carotídea.
Obtención y análisis de los datos
Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron la elegibilidad, el riesgo de sesgo y la calidad de los ensayos; extrajeron los datos y determinaron la calidad de la evidencia mediante el enfoque GRADE. Se recogieron y analizaron los desenlaces, por ejemplo, el accidente cerebrovascular ipsilateral perioperatorio y el accidente cerebrovascular ipsilateral a largo plazo (al menos un año).
Resultados principales
Se incluyeron 14 ensayos con un total de 2278 endarterectomías carotídeas con operaciones de cierre con parche: siete ensayos compararon el cierre de venas con PTFE, cinco compararon injertos de dacrón con otros materiales sintéticos y dos compararon pericardio bovino con otros materiales sintéticos. En la mayoría de los ensayos, un paciente se podría asignar al azar dos veces y tener cada arteria carótida asignada al azar a diferentes grupos de tratamiento.
Angioplastia con parche sintético en comparación con parche venoso
El parche venoso podría dar lugar poca o ninguna diferencia en el efecto sobre el accidente cerebrovascular ipsilateral perioperatorio cuando se comparan los materiales sintéticos y los venosos, pero la evidencia es incierta (odds ratio [OR] 2,05; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,66 a 6,38; cinco estudios, 797 participantes; evidencia de calidad muy baja). El parche venoso podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en el efecto sobre el accidente cerebrovascular ipsilateral a largo plazo cuando se comparan los materiales sintéticos y los venosos, pero la evidencia es incierta (OR 1,45; IC del 95%: 0,69 a 3,07; p = 0,33; cuatro estudios, 776 participantes; evidencia de calidad muy baja). El parche venoso podría aumentar la formación de pseudoaneurismas en comparación con el parche sintético, pero la evidencia es incierta (OR 0,09; IC del 95%: 0,02 a 0,49; cuatro estudios, 776 participantes; evidencia de calidad muy baja). Sin embargo, el número de personas implicadas fue pequeño.
Angioplastia con parche de dacrón en comparación con otros parches sintéticos
Materiales de parche de dacrón versus PTFE
El parche de PTFE podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular ipsilateral perioperatorio (OR 3,35; IC del 95%: 0,19 a 59,06; dos estudios, 400 participantes; evidencia de calidad muy baja). El parche de PTFE podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular ipsilateral a largo plazo (OR 1,52; IC del 95%: 0,25 a 9,27; un estudio, 200 participantes; evidencia de calidad muy baja). El dacrón podría dar lugar a un aumento del accidente cerebrovascular y del accidente isquémico transitorio (AIT) perioperatorios combinados (OR 4,41; IC del 95%: 1,20 a 16,14; un estudio, 200 participantes; evidencia de calidad baja) en comparación con el PTFE. La reestenosis u oclusión arterial temprana (en un plazo de 30 días) también fue mayor para los parches de dacrón. Durante el seguimiento de más de un año, se informaron más "accidentes cerebrovasculares de cualquier tipo" (OR 10,58; IC del 95%: 1,34 a 83,43; dos estudios, 304 participantes; evidencia de calidad baja) y accidentes cerebrovasculares/muerte (OR 6,06; IC del 95%: 1,31 a 28,07; un estudio, 200 participantes; evidencia de calidad baja) con el cierre con parche de dacrón, aunque el número de eventos de desenlace fue pequeño. El parche de dacrón podría aumentar el riesgo de reestenosis en comparación con otros materiales sintéticos (especialmente con el PTFE), pero la evidencia es incierta (OR 3,73; IC del 95%: 0,71 a 19,65; tres estudios, 490 participantes; evidencia de calidad baja).
Angioplastia con parche de pericardio bovino en comparación con otros parches sintéticos
Materiales de parche de pericardio bovino versus PTFE
La evidencia indica que el parche de pericardio bovino da lugar a una reducción del accidente cerebrovascular ipsilateral a largo plazo (OR 4,17; IC del 95%: 0,46 a 38,02; un estudio, 195 participantes; evidencia de calidad baja). El parche de pericardio bovino podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular mortal perioperatorio, muerte e infección en comparación con el material sintético (OR 5,16, IC del 95%: 0,24 a 108,83; dos estudios, 290 participantes; evidencia de calidad baja para el PTFE, y evidencia de calidad baja para el dacrón; OR 4,39; IC del 95%: 0,48 a 39,95; dos estudios, 290 participantes; evidencia de calidad baja para el PTFE, y evidencia de calidad baja para el dacrón; OR 7,30; IC del 95%: 0,37 a 143,16; un estudio, 195 participantes; evidencia de calidad baja, respectivamente), pero el número de desenlaces fue pequeño. Existe poca certeza en la evidencia sobre los efectos del parche sobre los desenlaces de infección.
Conclusiones de los autores
Esta revisión actualizada en 2026 incorpora una estrategia de búsqueda ampliada y un marco analítico reestructurado que agrupa los materiales utilizados para los parches en categorías biológicas y sintéticas. También incluye datos de 1 ensayo recientemente identificado (195 participantes), junto con datos de seguimiento prolongado de algunos ensayos incluidos anteriormente. Consideramos que estos cambios han mejorado la solidez y la calidad metodológica de la síntesis de la evidencia.
La evidencia disponible indica que el uso de parches sintéticos después de la endarterectomía carotídea podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en el accidente cerebrovascular homolateral a largo plazo y el accidente cerebrovascular de cualquier tipo en comparación con el uso de parches biológicos. Los parches sintéticos podrían dar lugar a poca o ninguna diferencia en la obstrucción arterial a largo plazo o la reestenosis mayor del 50% en comparación con los parches biológicos, y probablemente dan lugar a poca o ninguna diferencia en el accidente cerebrovascular a largo plazo o la muerte. La evidencia es muy incierta con respecto al efecto de los parches sintéticos comparados con los biológicos sobre el accidente cerebrovascular homolateral perioperatorio, la rotura arterial perioperatoria y la formación de pseudoaneurismas a largo plazo. La mayoría de los hallazgos se vieron afectados por las limitaciones en el diseño de los estudios y la imprecisión. Se necesitan ensayos grandes y de calidad alta para confirmar o aclarar estos hallazgos.
Financiación
Ninguno
Registro
DOI de las versiones anteriores de la revisión: https://doi.org/10.1002/14651858.CD000071; https://doi.org/10.1002/14651858.CD000071.pub2; https://doi.org/10.1002/14651858.CD000071.pub3; https://doi.org/10.1002/14651858.CD000071.pub4
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Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.




