Ropa y equipamiento para el personal de asistencia sanitaria para prevenir el Ébola y otras enfermedades altamente infecciosas

El personal sanitario se encuentra en riesgo de contraer infecciones como la enfermedad del virus del Ébola y el SARS. Una manera de prevenir la infección es utilizar equipamiento de protección personal como ropa, guantes, máscaras y anteojos para prevenir la contaminación del trabajador. No está claro qué tipo de equipamiento protege mejor y cómo se puede retirar mejor después de su uso. También está poco claro cuál es la mejor manera de entrenar a los trabajadores para cumplir con las guías para este equipamiento.

Estudios encontrados

Se encontraron 17 estudios que evaluaron 1950 participantes y 21 intervenciones. Los estudios se dividieron en tres categorías: comparación de los tipos de ropa de protección, comparación de las maneras de ponérsela y quitársela, y diferentes maneras de capacitar a los trabajadores de la salud en el uso de la ropa de protección. Doce de los estudios utilizaron un marcador fluorescente o un virus inofensivo para simular lo que sucede en los hospitales. Se realizaron dos estudios sobre el terreno: uno durante la epidemia de SARS en 2003 y otro durante la epidemia de Ébola en 2015. Tres estudios con 962 participantes compararon el efecto del entrenamiento activo sobre el uso del equipamiento de protección con el entrenamiento pasivo. El riesgo de sesgo de los estudios fue incierto o alto.

Diversos tipos de ropa comparados

A pesar de la ropa protectora, el marcador fluorescente se encontró en el 10% al 100% de los trabajadores. En un estudio, la ropa más transpirable no dio lugar a más contaminación que la ropa no transpirable, pero los usuarios se mostraron más satisfechos. En otro estudio, las batas dieron lugar a menos contaminación que los delantales. Cuatro estudios evaluaron los cambios en la ropa protectora para que sea más fácil quitársela. Las batas con guantes pegados al puño que se quitaron a la vez también causaron menos contaminación que la bata y los guantes retirados por separado. Los estudios que modificaron los guantes y las máscaras con lengüetas para agarrarlas al retirar la ropa protectora dieron lugar a una menor contaminación. Cuatro estudios no informaron de datos suficientes para establecer conclusiones. La evidencia es de calidad muy baja.

Diversos tipos de eliminación de la ropa comparados

En un estudio, dos pares de guantes dieron lugar a menos contaminación que un único par de guantes. En otro estudio que utilizó dos pares de guantes, el uso de un desinfectante de manos a base de alcohol para limpiar el interior de los guantes no dio lugar a menos contaminación que la solución de hipoclorito. En otro estudio, seguir las guías de los CDC para quitarse los delantales o las batas dio lugar a menos contaminación. Un estudio encontró que los que recibieron instrucciones orales sobre cómo quitarse adecuadamente la ropa protectora contaminada estaban menos contaminados, en comparación con los que no recibieron instrucciones orales. Un estudio no informó de datos suficientes para establecer conclusiones. Esta evidencia también es de calidad muy baja.

Entrenamiento activo

El entrenamiento activo, que incluye la simulación computarizada, dio lugar a menos errores con las guías sobre qué protección utilizar y cómo retirarla entre el personal de asistencia sanitaria, en comparación con el entrenamiento pasivo. En un estudio, los participantes que vieron un vídeo, en comparación con una conferencia tradicional sobre cómo ponerse correctamente la ropa protectora, obtuvieron mejores puntuaciones cuando se les examinó sobre cómo ponerse la ropa protectora.

Calidad de la evidencia

La calidad de la evidencia se calificó como muy baja debido a las limitaciones de los estudios, la falta de direccionalidad y el número reducido de participantes.

¿Qué es lo que todavía se debe averiguar?

No hubo estudios sobre los efectos de las gafas o los protectores faciales. Los investigadores necesitan ponerse de acuerdo sobre la mejor manera de simular la exposición. Luego, se necesitan estudios de simulación con al menos 60 participantes que utilicen preferiblemente la exposición a un virus inocuo, para determinar qué tipo y combinación son los más protectores. Tampoco está claro cuál es la mejor manera de quitarse la ropa protectora después de su uso. También se necesitan estudios para averiguar qué entrenamiento funciona mejor a largo plazo. El personal de asistencia sanitaria expuesto a enfermedades altamente infecciosas debe tener su equipo de protección registrado y ser seguido con respecto al riesgo de infección. Se recomienda con fuerza que las ONG organicen más estudios y registros, y que registren el tipo de EPP utilizado por sus trabajadores.

Conclusiones de los autores: 

Se encontró evidencia de calidad muy baja de que los tipos más transpirables de EPP pueden no dar lugar a más contaminación, pero puede haber una mayor satisfacción de los usuarios. Las alteraciones en el EPP, como las lengüetas para el agarre, pueden disminuir la contaminación. El uso de guantes dobles según las guías de los CDC para la retirada del equipo y las instrucciones orales durante la retirada, pueden reducir la contaminación y aumentar el cumplimiento. La capacitación presencial en el uso de EPP puede reducir los errores más que la capacitación basada en videos o carpetas. Sin embargo, todos los datos provienen de estudios únicos con alto riesgo de sesgo y no existe seguridad acerca de las estimaciones de los efectos.

Aún se necesitan ensayos controlados aleatorizados para determinar el tipo de entrenamiento más útil a largo plazo. Se necesitan mejores estudios de simulación realizados con varias docenas de participantes para averiguar qué EPP protege mejor y cuál es la forma más segura de retirar el EPP. Es urgente llegar a un consenso sobre la mejor manera de realizar la simulación de la exposición y la evaluación de los resultados. Los TAS expuestos a enfermedades altamente infecciosas deben tener registrado el uso de su EPP y se deben seguir de manera prospectiva con respecto al riesgo de infección en el campo.

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Antecedentes: 

En las epidemias de enfermedades altamente infecciosas como la enfermedad por el virus del Ébola (EVE) o el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (en inglés, SARS), los trabajadores de asistencia sanitaria (TAS) tienen un riesgo mucho mayor de infección que la población general debido al contacto con los líquidos orgánicos contaminados de los pacientes. Las precauciones de contacto por medio del equipo de protección personal (EPP) pueden reducir el riesgo. No está claro qué tipo de EPP protege mejor, cuál es la mejor manera de retirar el EPP y cómo asegurar que los TAS utilicen el EPP como se ha indicado.

Objetivos: 

Evaluar qué tipo o componente del EPP para todo el cuerpo y qué método de colocarse o retirarse el EPP tiene el menor riesgo de autocontaminación o infección para los TAS, así como qué métodos de entrenamiento pueden aumentar más el cumplimiento de los protocolos de utilización del EPP.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en MEDLINE (PubMed hasta el 15 de julio de 2018), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Trials) (CENTRAL hasta el 18 de junio de 2019), Scopus (Scopus 18 de junio de 2019), CINAHL (EBSCOhost 31 de julio de 2018) y OSH-Update (hasta el 31 de diciembre de 2018). También se examinaron las listas de referencias de los ensayos incluidos y las revisiones relevantes, y se estableció contacto con las ONG y los fabricantes de EPP.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los estudios controlados elegibles que compararon los efectos de los EPP utilizados por los TAS expuestos a enfermedades altamente infecciosas con consecuencias graves, como la EVE y el SARS, sobre el riesgo de infección o contaminación, o el no cumplimiento con los protocolos. Se incluyeron los estudios que simularon la contaminación con marcadores fluorescentes o un virus no patógeno.

También se incluyeron los estudios que compararon el efecto de diversas maneras de colocarse o retirarse el EPP, así como los efectos del entrenamiento en el uso de los EPP sobre los mismos resultados.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, seleccionaron los estudios, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de los ensayos incluidos. Se planificó realizar metanálisis pero no se encontraron estudios suficientemente similares para combinar sus resultados.

Resultados principales: 

Se encontraron 17 estudios que evaluaron 1950 intervenciones con 21 participantes. Diez estudios son ensayos controlados aleatorizados (ECA), uno es un ECA cuasialeatorizados y seis tienen un diseño controlado no aleatorizado. Dos ensayos están en espera de evaluación.

Diez estudios compararon los tipos de EPP, pero sólo seis informaron datos suficientes. Otros dos estudios compararon diferentes formas de colocarse y retirarse el equipo y tres estudios evaluaron el efecto de diferentes tipos de entrenamiento. Quince estudios utilizaron la exposición simulada con marcadores fluorescentes o virus inofensivos. En los estudios de simulación, las tasas de contaminación variaron del 10% al 100% de los participantes para todos los tipos de EPP. En un estudio los TAS se expusieron al Ébola y en otro al SARS.

La evidencia de todos los resultados proviene de estudios únicos y es de calidad muy baja.

Diferentes tipos de EPP

El EPP hecho de un material más transpirable puede no provocar más manchas de contaminación en el tronco (diferencia de medias [DM] 1,60; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,15 a 3,35) que un material más hidrófugo, pero se puede asociar con mayor satisfacción del usuario (DM -0,46; IC del 95%: -0,84 a -0,08; escala del 1 al 5).

Las batas pueden proteger mejor contra la contaminación que los delantales (DM de manchas grandes -1,36; IC del 95%: -1,78 a -0,94).

El uso de un respirador purificador de aire con motor puede proteger mejor que un conjunto sencillo de EPP sin dicho respirador (Riesgo relativo [RR] 0,27; IC del 95%: 0,17 a 0,43).

En un estudio se evaluaron cinco conjuntos diferentes de EPP (como bata versus mono, botas con o sin cubierta, capucha versus gorro, tamaño y número de guantes), pero no hubo datos de eventos disponibles para los grupos comparados.

Las alteraciones en el diseño del EPP pueden dar lugar a menos contaminación, como el agregado de lengüetas para agarrar las máscaras (RR 0,33; IC del 95%: 0,14 a 0,80) o los guantes (RR 0,22; IC del 95%: 0,15 a 0,31), una combinación de bata y guante sellados (RR 0,27; IC del 95%: 0,09 a 0,78), o una bata que se ajuste mejor alrededor del cuello, las muñecas y las manos (RR 0,08; IC del 95%: 0,01 a 0,55), en comparación con el EPP estándar.

Diferentes procedimientos para colocarse y retirarse el equipo

El uso de doble guante dio lugar a menos contaminación en comparación con un guante único (RR 0,36; IC del 95%: 0,16 a 0,78).

El seguimiento de las recomendaciones de los CDC para la retirada del equipo puede dar lugar a menos contaminación en comparación con ninguna orientación (DM manchas pequeñas -5,44; IC del 95%: -7,43 a -3,45).

El desinfectante para manos a base de alcohol utilizado durante el proceso de retirada puede no provocar menos contaminación que el uso de una solución a base de hipoclorito (DMP 4,00; IC del 95%: 0,47 a 34,24).

Las instrucciones orales adicionales pueden dar lugar a menos errores durante la retirada del equipo (DM -0,9; IC del 95%: -1,4 a -0,4).

Diferentes tipos de entrenamiento

El uso de simulación por computadora adicional puede dar lugar a menos errores en la retirada del equipo (DM -1,2; IC del 95%: -1,6 a -0,7).

Una videoconferencia sobre la colocación del EPP puede dar lugar a mejores puntuaciones en las habilidades (DM 30,70; IC del 95%: 20,14; 41,26) que una conferencia tradicional.

La instrucción presencial puede reducir más el incumplimiento de la guía para la retirada (OR 0,45; IC del 95%: 0,21 a 0,98) que la provisión de carpetas o vídeos solamente.

No hubo estudios sobre los efectos del entrenamiento a largo plazo ni sobre el uso de recursos.

La calidad de la evidencia es muy baja para todas las comparaciones debido al alto riesgo de sesgo en los estudios, la falta de direccionalidad de la evidencia y el número reducido de participantes.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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