Uso de intervenciones psicológicas en las pacientes diagnosticadas y bajo tratamiento para el cáncer de mama no metastásico

Pregunta de la revisión

Se revisaron las pruebas del efecto de las intervenciones psicológicas sobre la repercusión psicológica, la calidad de vida y la supervivencia entre las pacientes con cáncer de mama no metastásico (que es el cáncer que no se ha diseminado más allá de la mama).

Antecedentes

El cáncer de mama es el cáncer más común que afecta a mujeres de todo el mundo. Por ser un diagnóstico angustiante, considerables estudios de investigación han examinado las consecuencias psicológicas del diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama. El diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama pueden causar depresión y ansiedad y reducir la calidad de vida. Como resultado, se han utilizado diversas intervenciones psicológicas para ayudar a tratar la angustia psicológica presentada después de un diagnóstico de cáncer de mama.

Características de los estudios
Las pruebas estaban actualizadas hasta mayo 2013. La intervención podría proporcionarse en un contexto de grupo (intervención grupal), un contacto personal entre el terapeuta y la paciente (intervención individual) o en forma de terapia de pareja cuando la paciente y el cónyuge asisten a las sesiones de terapia (intervención en pareja). El grupo control podría recibir folletos educacionales o tendría acceso a seminarios o clases de relajación. Se realizó una búsqueda exhaustiva en la bibliografía y se incluyeron 28 estudios con 3940 participantes. La mayoría (24 de 28 estudios) de las intervenciones se basó en la terapia cognitivo-conductual, que implica modificar los pensamientos y los comportamientos de las personas. Cuatro estudios utilizaron la psicoterapia como intervención. En general, los métodos para evaluar los resultados (como la ansiedad, la depresión, la calidad de vida) después de la intervención y al momento de estas evaluaciones no fueron uniformes entre los estudios.

Resultados clave

Las pacientes que recibieron terapia cognitivo-conductual mostraron reducciones importantes en la ansiedad, la depresión y el trastorno del estado de ánimo, especialmente cuando se administró a grupos de pacientes. Se observó una mejoría en la calidad de vida cuando las pacientes recibieron terapia cognitivo-conductual individual en comparación con el grupo control. Los efectos sobre la supervivencia fueron inciertos porque los resultados fueron poco precisos.

Los cuatro estudios de psicoterapia proporcionaron información limitada para cada resultado. Por lo tanto, no fue posible establecer conclusiones firmes acerca de la eficacia de la psicoterapia.

Ninguno de los estudios incluidos informó los eventos adversos.

Los estudios de investigación adicionales deben proponerse aportar pruebas a las pacientes para que puedan tomar decisiones fundamentadas acerca de si los efectos de estos tratamientos son sostenibles después de la interrupción de la terapia.

Calidad de la evidencia

La calidad de las pruebas varió de muy baja calidad (por ejemplo, para la calidad de vida, intervención proporcionada de forma individual) a pruebas de calidad moderada (para el trastorno del estado de ánimo). Las intervenciones variaron entre los estudios, así como los métodos, el momento de la medición de los resultados y el tratamiento recibido en los grupos control.

Conclusiones de los autores: 

Una intervención psicológica, a saber la terapia cognitivo-conductual, produjo efectos favorables sobre algunos resultados psicológicos, en particular la ansiedad, la depresión y el trastorno del estado de ánimo. Sin embargo, todavía hacen falta pruebas sobre la mejoría de la supervivencia. Estos hallazgos están abiertos a la crítica debido a la heterogeneidad notable y las deficiencias de los estudios incluidos.

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Antecedentes: 

El cáncer de mama es el cáncer más común que afecta a mujeres de todo el mundo. Es un diagnóstico angustiante y, como resultado, considerables estudios de investigación han examinado las secuelas psicológicas del diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama. El cáncer de mama se asocia con un aumento en las tasas de depresión y ansiedad y una reducción en la calidad de vida. Por lo tanto, múltiples estudios han explorado la repercusión de las intervenciones psicológicas sobre la angustia psicológica presentada después de un diagnóstico de cáncer de mama.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las intervenciones psicológicas sobre las morbilidades psicológicas, la calidad de vida y la supervivencia entre las pacientes con cáncer de mama no metastásico.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en las siguientes bases de datos hasta el 16 mayo 2013: registro especializado del Grupo Cochrane de Cáncer de Mama (Cochrane Breast Cancer Group), CENTRAL, MEDLINE, EMBASE, CINAHL y PsycINFO; y en las listas de referencias de los artículos. Además de la búsqueda manual, también se hicieron búsquedas de ensayos en curso en el portal de búsqueda de la World Health Organization International Clinical Trials Registry Platform (WHO ICTRP) y en ClinicalTrials.gov.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios que evaluaron la efectividad de las intervenciones psicológicas para el cáncer de mama no metastásico en mujeres.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión de forma independiente evaluaron y extrajeron los datos de los ensayos elegibles. Cualquier desacuerdo se resolvió mediante discusión. Los datos extraídos incluyeron información sobre los participantes, los métodos, la intervención y el resultado.

Resultados principales: 

Se incluyeron 28 ensayos controlados aleatorios con 3940 participantes. Los motivos de exclusión más frecuentes fueron que los ensayos no eran aleatorios y que incluyeron pacientes con enfermedad metastásica. Se evaluó una variedad amplia de intervenciones, 24 ensayos investigaron una terapia cognitivo-conductual y cuatro ensayos investigaron psicoterapia en comparación con control. Las diferencias de medias estandarizadas (DME) agrupadas a partir del valor inicial indicaron menos depresión (DME -1,01; intervalo de confianza [IC] del 95%: -1,83 a -0,18; P = 0,02; siete estudios, 637 participantes, I2= 95%, pruebas de baja calidad), ansiedad (DME -0,48; IC del 95%: -0,76 a -0,21; P = 0,0006; ocho estudios, 776 participantes, I2 = 64%, pruebas de baja calidad) y trastornos del estado de ánimo (DME -0,28; IC del 95%: -0,43 a -0,13; P = 0,0003; ocho estudios, 1536 participantes, I2= 47%, pruebas de calidad moderada) en el grupo de terapia cognitivo-conductual que en el grupo control. En la calidad de vida solamente una intervención cognitivo-conductual proporcionada de forma individual mostró que mejoró significativamente la calidad de vida en comparación con control, con una DME de 0,65 (IC del 95%: 0,07 a 1,23; P = 0,03; tres estudios, 141 participantes, I2 = 41%, pruebas de muy baja calidad). Los datos agrupados de dos estudios que proporcionaron la intervención de forma grupal mostraron un efecto beneficioso no significativo en la supervivencia general que favoreció al tratamiento cognitivo-conductual en comparación con el control (cociente de riesgos instantáneos [CRI] agrupado 0,76; IC del 95%: 0,25 a 2,32; P = 0,63; 530 participantes, I2 = 84% pruebas de baja calidad). Cuatro estudios compararon psicoterapia con control, y entre uno y dos estudios informaron cada resultado. Los cuatro estudios se evaluaron como alto riesgo de sesgo y aportaron pruebas limitadas de la eficacia de la psicoterapia. Ninguno de los estudios incluidos informó los eventos adversos.

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