Mensajes clave
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Las pruebas disponibles son limitadas y todavía no se sabe cuál es la mejor manera de organizar los servicios de rehabilitación en los sistemas de salud.
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El uso de distintos profesionales (como fisioterapeutas especializados) podría suponer poca o ninguna diferencia en los desenlaces de salud. La telerrehabilitación (rehabilitación a través de videollamadas o aplicaciones) podría ofrecer resultados similares a la rehabilitación habitual presencial con respecto a la autonomía en las actividades cotidianas, el bienestar, la depresión, la capacidad funcional del brazo y la movilidad, pero se necesita más investigación.
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La mayoría de los estudios provienen de países de ingresos altos, por lo que los resultados podrían no ser aplicables en todas partes. Se necesitan más estudios de investigación en distintos contextos.
¿Qué son los planes de prestación de servicios?
Los planes de prestación de servicios tratan el aspecto práctico de la rehabilitación: quién proporciona la ayuda, cuándo y dónde se recibe ayuda y cómo se organizan los servicios para garantizar una atención fluida y eficaz. Esto puede incluir cuestiones como la rapidez con la que puede obtener una cita o comenzar el tratamiento; si el tratamiento lo proporciona personal médico, de enfermería, fisioterapeuta u otro profesional capacitado; las condiciones y el apoyo de quienes prestan el servicio; cómo se coordinan los distintos profesionales sanitarios entre sí para que la atención sea integral; y si se recibe la rehabilitación en un hospital, una clínica o en el domicilio, o a través de telerrehabilitación (donde el tratamiento se administra a través de videollamadas o aplicaciones móviles).
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos conocer:
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las mejores maneras en que los sistemas de salud pueden organizar los servicios de rehabilitación (por ejemplo, quién proporciona la atención, la rapidez con la que las personas obtienen las citas y si la tecnología como la telerrehabilitación ayuda a la recuperación);
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qué estudios existen en el mundo sobre cómo se organizan y prestan los servicios de rehabilitación;
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cómo puede esta información guiar a las partes interesadas dentro del sistema de salud a la hora de tomar decisiones sobre rehabilitación; y
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si se necesitan nuevos tipos de estudios y políticas para mejorar los servicios de rehabilitación.
¿Qué hicimos?
Este proyecto formó parte de un estudio más amplio sobre rehabilitación y política sanitaria. Buscamos en 3 grandes bases de datos de revisiones sistemáticas (recopilación de evidencia de muchos estudios individuales) sobre cómo se prestan los servicios de rehabilitación.
¿Qué encontramos?
Encontramos 25 revisiones sistemáticas. De estas, solo 5 tuvieron resultados que se pudieran utilizar para este proyecto. Abarcaron estudios realizados principalmente en países de ingresos altos de Europa, América y el Pacífico occidental. Las revisiones involucraron diferentes poblaciones, incluidos personas mayores y personas que se recuperaban de un ictus.
Resultados principales
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Cuando la atención la proporciona personal sanitario que no médico (como fisioterapeutas especializados), no hay evidencia de una diferencia significativa en los desenlaces de salud en comparación con la atención proporcionada por personal médico.
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No encontramos evidencia fiable acerca de si recibir atención en hospitales, clínicas o en casa supone una diferencia. Unos pocos estudios analizaron la rehabilitación en el domicilio en comparación con la atención presencial habitual, y encontraron resultados similares para ambos enfoques, pero el número de estudios fue pequeño y la evidencia no es lo suficientemente robusta como para establecer conclusiones sólidas.
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En personas que se recuperan de un ictus, la rehabilitación en el domicilio por video o por teléfono podría producir resultados similares a la rehabilitación presencial para la independencia en las actividades cotidianas, el bienestar, la depresión, la capacidad funcional del brazo y la movilidad, pero se necesitan más estudios de investigación.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Muchas de las revisiones tuvieron algunas deficiencias en la investigación, por lo que la confianza en los resultados es limitada. Cuando los autores de la revisión evaluaron formalmente su confianza en la evidencia, en su mayoría otorgaron calificaciones de confianza baja. Esto significa que los estudios futuros podrían cambiar los resultados. Casi todos los estudios se hicieron en países de ingresos altos. No hubo evidencia de África, Sudeste asiático o el Mediterráneo oriental, por lo que los resultados podrían no ser aplicables en todas partes.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta el 17 de noviembre de 2024.
Leer el resumen científico
El Ámbito Cochrane de Rehabilitación (Cochrane Rehabilitation) y el Programa de Rehabilitación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han colaborado para producir 4 revisiones globales Cochrane de revisiones sistemáticas que resumen la evidencia actual disponible de la investigación en políticas y sistemas de salud (IPSS) sobre rehabilitación. Cada revisión global se centra en uno de los 4 pilares de la IPSS identificados por la taxonomía del Grupo Cochrane para una Práctica y Organización Sanitaria Efectivas (Cochrane EPOC): medidas de prestación, económicas y de gestión, y estrategias de implementación. Esta revisión global aborda las medidas de prestación de servicios, que el Grupo Cochrane EPOC define como la forma en que se organizan y prestan los servicios sanitarios, incluido quién presta la asistencia, cómo se coordina y gestiona la atención, y dónde se prestan los servicios.
Objetivos
Esta revisión global tuvo como objetivo sintetizar la evidencia actual sobre las medidas de prestación de servicios en la rehabilitación desde una perspectiva de IPSS. Nuestra serie de 4 revisiones globales tiene los siguientes objetivos generales:
• Ofrecer una síntesis amplia de la evidencia existente sobre los efectos de las intervenciones de políticas y sistemas sanitarios.
• Dirigir a los usuarios finales, incluidos los responsables de políticas sanitarias, hacia revisiones sistemáticas que puedan abordar sus preguntas sobre política sanitaria.
• Identificar las áreas en las que falta investigación en la actualidad y establecer prioridades para la futura IPSS primaria.
• Precisar las necesidades y prioridades de las nuevas síntesis de evidencia donde actualmente no existen revisiones sistemáticas fiables y actualizadas.
Buscamos en Epistemonikos, las bases de datos Health Systems Evidence y en revisiones sistemáticas del Grupo Cochrane EPOC sin restricción de idioma para identificar revisiones publicadas entre 2015 y el 17 de noviembre de 2024. Incluimos revisiones sistemáticas Cochrane y no Cochrane de ensayos controlados aleatorizados (ECA) y estudios no aleatorizados de intervenciones (ENAI) que evaluaran la efectividad de las intervenciones en políticas y sistemas sanitarios para la rehabilitación en los sistemas de salud, en concreto relacionadas con medidas de prestación de servicios como se definen en la taxonomía EPOC. Los 4 equipos de revisión examinaron las revisiones y extrajeron los datos. Utilizamos AMSTAR 2 para evaluar de forma crítica las revisiones y analizamos los resultados de forma descriptiva.
Resultados principales
Incluimos 25 revisiones sistemáticas. Tres se superpusieron y 17 tuvieron una calificación AMSTAR 2 de confianza baja o críticamente baja. Cinco revisiones sistemáticas (2 Cochrane y 3 no Cochrane) contribuyeron a la síntesis. La mayoría de los desenlaces se centraron en pacientes, cuidadores o el uso de servicios (p. ej., acceso a la rehabilitación). No hubo desenlaces relacionados con la equidad, y rara vez se informó sobre la calidad de la atención, los eventos adversos y los desenlaces que consideramos importantes.
A continuación, presentamos los resultados de 3 de las 5 revisiones consideradas de confianza moderada a alta para los desenlaces de interés, en las que los autores realizaron un metanálisis y evaluaron la certeza de la evidencia.
Quién proporciona la atención
Una revisión analizó los modelos de práctica avanzada de fisioterapia, los cuales podrían suponer poca o ninguna diferencia en los desenlaces relacionados con la salud medidos con el Pain Disability Index y el cuestionario EuroQol 5-Dimension después de la intervención, en comparación con la atención habitual en adultos con dolor espinal (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,05; intervalo de confianza [IC] del 95%: −0,32 a 0,42; 2 estudios, 225 participantes; certeza baja).
Tecnología de la información y la comunicación
Incluimos 2 revisiones en esta categoría. Una comparó la telerrehabilitación con la atención habitual en adultos mayores, y observó que la telerrehabilitación podría tener poco o ningún efecto sobre la calidad de vida después de entre 7 y 20 semanas (DME −0,09; IC del 95%: −0,23 a 0,40; 3 estudios, 179 participantes; certeza baja). Hubo evidencia de certeza muy baja sobre la movilidad después de entre 7 y 26 semanas (DME 0,63; IC del 95%: −0,25 a 1,51; 5 estudios, 302 participantes), la fuerza después de entre 12 y 26 semanas (DME 0,73; IC del 95%: −0,10 a 1,56; 4 estudios, 226 participantes) y el equilibrio después de entre 7 y 26 semanas (DME 0,40; IC del 95%: −0,35 a 1,15; 3 estudios, 199 participantes).
Otra revisión sobre los supervivientes de un accidente cerebrovascular no institucionalizados encontró que la telerrehabilitación en comparación con la atención habitual probablemente tenga poco o ningún efecto sobre la autonomía en las actividades cotidianas (AC) después de 24 semanas (DME 0,00; IC del 95%: −0,15 a 0,15; 2 estudios, 661 participantes; certeza moderada), la calidad de vida autoinformada después de entre 6 y 24 semanas (DME 0,03; IC del 95%: −0,14 a 0,20; 3 estudios, 569 participantes; certeza moderada) y la depresión después de entre 6 y 24 semanas (DME −0,04; IC del 95%: −0,19 a 0,11; 6 estudios, 1145 participantes; certeza moderada); y podría tener poco o ningún efecto sobre la capacidad funcional de las extremidades superiores después de 12 semanas (DME 0,33; IC del 95%: −0,21 a 0,87; 2 estudios, 54 participantes; certeza baja) y la movilidad después de 6 semanas (diferencia de medias [DM] 0,01; IC del 95%: −0,12 a 0,14; 1 estudio; 144 participantes; certeza baja).
Esta revisión también comparó la telerrehabilitación con la rehabilitación presencial y observó que podría haber poca o ninguna diferencia en la autonomía en las AC, medida con el Modified Barthel Index entre las 4 y las 12 semanas (DM 0,59; IC del 95%: −5,50 a 6,68; 2 estudios, 75 participantes; certeza baja); el equilibrio, medido con la Berg Balance Scale entre las 4 y las 12 semanas (DM 0,48; IC del 95%: −1,36 a 2,32; 3 estudios, 106 participantes; certeza baja); y la capacidad funcional de las extremidades superiores, evaluada con la Fugl-Meyer Assessment (extremidad superior) 4 semanas después de la intervención (DM 1,23; IC del 95%: −2,17 a 4,64; 3 estudios, 170 participantes; certeza baja).
Conclusiones de los autores
La evidencia actual sobre las medidas de prestación se servicios de rehabilitación es limitada, principalmente de certeza baja, y proviene de países de ingresos altos. Las revisiones abarcaron 5 categorías de EPOC, pero solo hubo evidencia fiable de los desenlaces de interés de 2 categorías. La mayoría de la evidencia fue sobre telerrehabilitación. En comparación con la atención habitual, los modelos de práctica avanzada de fisioterapia podrían tener poco o ningún efecto sobre los desenlaces de salud en los adultos con dolor espinal. En personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, es probable que la telerrehabilitación en comparación con la atención habitual tenga poco o ningún efecto sobre la autonomía en el día a día, la calidad de vida y la depresión, y podría tener poco o ningún efecto sobre la capacidad funcional y la movilidad de las extremidades superiores. En comparación con la atención presencial, la telerrehabilitación podría tener poco o ningún efecto sobre las actividades cotidianas, el equilibrio y la capacidad funcional de las extremidades superiores.
Se necesitan más estudios de alta calidad que utilicen marcos bien definidos, especialmente de países de ingresos bajos y medios, para identificar estrategias efectivas y evaluar los desenlaces organizativos, de implementación y de equidad. Las futuras revisiones globales Cochrane sobre IPSS deben valorar ampliar el abanico de diseños de estudio incluidos, como evidencia observacional, cualitativa y de diseños mixtos, para captar mejor la evidencia sobre medidas de prestación de servicios de rehabilitación.
Financiación
PC, CK y SN recibieron apoyo y financiación del Ministerio de Salud italiano ( Ricerca Corrente ). El patrocinador no desempeñó ninguna función en el diseño de estudio, la recopilación y el análisis de los datos, la decisión de publicar ni la preparación del texto.
Registro
Protocolo (2025): DOI 10.23736/S1973-9087.24.08833-6.
La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.
Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.