Mensajes clave
-
No hay evidencia clara que muestre que una frecuencia de cambio de posición de la persona (cambio postural) o una postura concreta (p. ej., inclinación de la cama a un ángulo de 30 grados) funcione mejor que otra para prevenir las úlceras por presión en adultos que se encuentran en hospitales o residencias de mayores.
-
Algunas frecuencias de cambio de posición y de posturas podrían reducir los costos de la atención, pero esta evidencia es limitada y no está clara.
-
Esta es la segunda actualización de una revisión publicada en 2014. Los estudios de investigación todavía son limitados. La mayoría son pequeños y no están bien diseñados.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión (también llamadas úlceras de decúbito, lesiones por presión, escaras) ocurren cuando las personas no se pueden mover mucho o pasan mucho tiempo sentadas o acostadas, como las personas de edad avanzada o las que están muy enfermas. Cuando una parte del cuerpo presiona contra un colchón o una silla durante mucho tiempo, la piel hace fricción sobre partes óseas del cuerpo, como los talones, el coxis, las caderas, la espalda y la parte posterior de la cabeza. El flujo sanguíneo se reduce y la piel y el tejido se deterioran.
¿Cómo se previenen las úlceras por presión?
El cambio de posición de la persona puede mejorar el flujo sanguíneo a las áreas que presionan contra la cama u otras superficies, además de que puede tener otros beneficios, como mayor comodidad y bienestar mental. Los enfoques utilizados para prevenir las úlceras por presión incluyen:
-
cambio postural: mover o girar a alguien con regularidad, por ejemplo, cada 2, 3 o 4 horas;
-
postura: colocar a alguien en diferentes posiciones, por ejemplo, levantar la cabecera de la cama o inclinar el cuerpo;
-
micromovimientos: cambios de posición frecuentes y pequeños a personas que no se pueden mover (p. ej. durante la cirugía); y
-
colchones y apósitos especialmente adaptados.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos saber:
-
qué enfoques de cambio postural (p. ej., frecuencias [con qué regularidad se mueve a la persona] y posturas) son mejores para prevenir las úlceras por presión;
-
sus efectos sobre los costos sanitarios; y
-
sus efectos sobre la calidad de vida relacionada con la salud, el dolor y la satisfacción de los pacientes.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que incluyeran adultos sin úlceras por presión que recibieran atención en cualquier hospital, centro de cuidados a largo plazo o residencias para personas mayores. Los estudios investigaron qué enfoques de cambio de posición fueron más efectivos para prevenir las úlceras por presión.
Resumimos los hallazgos y evaluamos la confianza en los resultados, en función de cómo se diseñaron y realizaron los estudios.
¿Qué encontramos?
Encontramos 3 estudios nuevos publicados desde la versión de 2020 de la revisión. Esta revisión actualizada en 2026 incluye 11 estudios y 2 evaluaciones de costos.
Los estudios se realizaron en China, Bélgica, Norteamérica, Irán y el Reino Unido. La mayoría de los estudios se realizaron en hospitales (unidades de cuidados intensivos, quirófanos, plantas); 3 se realizaron en residencia de mayores. En los estudios participaron 4462 adultos de 18 a 90 años de edad.
Cambios posturales
-
Combinamos los resultados de 4 estudios que compararon diferentes frecuencias de cambio posturales. No está claro si el cambio postural del paciente cada 2 versus 4 horas, cada 2 versus 3 horas, cada 3 versus 4 horas o cada 4 versus 6 horas da lugar a alguna diferencia en las probabilidades de que aparezcan úlceras por presión (4 estudios, 2175 personas).
-
Un estudio evaluó un aparato utilizado por los pacientes que registra electrónicamente su posición y trasmite esa información al personal de enfermería. El personal de enfermería de un grupo recibió recordatorios visuales del sensor para girar al paciente cada 2 horas, mientras que el otro grupo no recibió recordatorios y giraron a los pacientes según su propio criterio. Es probable que las alarmas visuales emitidas por el aparato reduzca las probabilidades de desarrollar úlceras por presión (1 estudio, 1312 personas).
Posición
-
No está claro el efecto de la inclinación de 30°, el cambio postural cada 3 horas durante la noche en comparación con la inclinación de 90°, el cambio postural cada 6 horas durante la noche sobre el desarrollo de úlceras por presión (2 estudios, 252 personas).
-
Elevar la cabecera de la cama 30° en comparación con 45° podría no tener efectos sobre las úlceras por presión (1 estudio, 80 personas), pero la evidencia es incierta.
-
La posición acostada boca abajo (decúbito prono) con "maniobras de reclutamiento pulmonar" (un procedimiento para ayudar a abrir los pulmones) podría dar lugar a más úlceras por presión que la posición acostada boca arriba (1 estudio, 116 personas).
Micromovimientos
-
Los micromovimientos podrían reducir las úlceras por presión (2 estudios, 477 personas).
Coste-efectividad
-
Un estudio calculó que los costos del cambio de posición son inferiores por residente por día con el cambio postural cada 4 horas en comparación con cada 2 horas, principalmente debido a la reducción del tiempo de atención de enfermería.
-
Otro estudio calculó que el cambio postural cada 3 horas con una inclinación de 30 grados es más económico que la atención habitual (cambio postural cada 6 horas con una inclinación de 90 grados).
Otras medidas
-
Ningún estudio informó sobre las otras medidas que nos interesaban.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
La confianza en la evidencia es baja a muy baja. La mayoría de los estudios fueron pequeños o estuvieron mal diseñados. La información acerca de la coste-efectividad fue muy limitada. No se informó sobre la calidad de vida relacionada con la salud, el dolor ni la satisfacción de los pacientes.
Dado que la evidencia no muestra la mejor manera de prevenir las úlceras por presión, la frecuencia con la que se debe cambiar la posición de la persona se debe basar en su enfermedad, sus preferencias personales, su comodidad y la medida en que pueda moverse por sí misma.
¿Qué grado de actualización tiene esta revisión?
Esta es una actualización de una revisión publicada en 2014 y actualizada en 2020. La evidencia está actualizada hasta el 7 de agosto de 2025.
Leer el resumen científico
Una lesión de decúbito (LD), también conocida como «úlcera por presión» o «escara», es un área de daño tisular localizado causado por una presión no aliviada, fricción o cizallamiento en cualquier parte del cuerpo. La inmovilidad es un factor de riesgo importante y el cambio de posición manual es una estrategia de prevención común. Esta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2014.
Objetivos
Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales, y la coste-efectividad de los protocolos de cambios posturales (es decir, las frecuencia de cambio de posición, la postura, los micromovimientos) para la prevención de las úlceras por presión en adultos en ámbitos sanitarios de enfermedad aguda, cuidados de larga estancia o de atención geriátrica, en comparación con la atención habitual u otro protocolo de cambio postural.
Métodos de búsqueda
Para identificar los estudios a incluir en la revisión, buscamos en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials), Ovid MEDLINE, Embase, EBSCO CINAHL Plus y en registros de ensayos el 7 de mayo de 2025. También examinamos las listas de referencias de los estudios incluidos, así como revisiones, metanálisis e informes de tecnologías sanitarias.
Criterios de selección
Ensayos controlados aleatorizados (ECA), incluidos los ensayos con asignación al azar por grupos (ECA-G), publicados o no publicados, que evaluaran los efectos de cualquier esquema de cambio de posición o diferentes posiciones del paciente y midieran la incidencia de LD en adultos en cualquier contexto.
Obtención y análisis de los datos
Tres autores de la revisión, de forma independiente, seleccionaron los estudios, evaluaron el «riesgo de sesgo» y extrajeron los datos. La certeza de la evidencia se evaluó con criterios GRADE.
Resultados principales
En esta actualización se identificaron cinco ensayos adicionales y un subestudio económico, lo que dio lugar a la inclusión en la revisión de un total de ocho ensayos que incluían a 3941 participantes de entornos de cuidados agudos y a largo plazo y dos subestudios económicos. Seis estudios informaron sobre la proporción de participantes que desarrollaron LD en cualquier estadio. Dos de los ocho ensayos informaron de evaluaciones de los costes dentro del ensayo. Los períodos de seguimiento fueron cortos (de 24 horas a 21 días). Todos los estudios tuvieron un riesgo de sesgo alto. Cinco ensayos informaron de las fuentes de financiación.
Resultados primarios: proporción de LD nuevas de cualquier estadio
Frecuencias del cambio de posición: tres ensayos compararon diferentes frecuencias del cambio de posición
Se agruparon los datos de tres ensayos (1074 participantes) que comparaban frecuencias del cambio de posición cada dos horas con cada cuatro horas (efecto fijo; I² = 45%; riesgo relativo [RR] agrupado 1,06; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,80 a 1,41). No se sabe con certeza si el cambio de posición cada dos horas comparado con el cambio de posición cada cuatro horas utilizado junto con cualquier superficie de apoyo aumenta o disminuye la incidencia de LD. La certeza de la evidencia es muy baja debido al riesgo alto de sesgo, disminuida dos veces debido al riesgo de sesgo y una vez debido a la imprecisión.
Uno de estos ensayos tuvo tres brazos (967 participantes) que comparaban regímenes de cambios de posición cada dos, tres y cuatro horas en colchones de alta densidad; los datos de una comparación se incluyeron en el análisis agrupado. Otra comparación se basó en cambios de posición cada dos horas frente a cada tres horas. El RR para la incidencia de LD fue de 4,06 (IC del 95%: 0,87 a 18,98). La tercera comparación del estudio se basó en un cambio de posición cada tres horas versus cada cuatro horas (RR 0,20; IC del 95%: 0,04 a 0,92). La certeza de la evidencia fue baja debido al riesgo de sesgo y la imprecisión.
En un ECA-G, 262 participantes de 32 pabellones fueron asignados de forma aleatoria al cambio de posición cada dos horas y cada tres horas en colchones estándar y al cambio de posición cada cuatro horas y cada seis horas en colchones viscoelásticos. El RR de las LD con cambios de posición cada dos horas comparado con cambios de posición cada tres horas en un colchón estándar es impreciso (RR 0,90; IC del 95%: 0,69 a 1,16; evidencia de certeza muy baja). Los IC para las LD incluyen tanto una reducción grande como ninguna diferencia para la comparación del cambio de posición cada cuatro y cada seis horas en espuma viscoelástica (RR 0,73; IC del 95%: 0,53 a 1,02). La certeza de la evidencia es muy baja, disminuida dos veces debido al riesgo alto de sesgo, y una vez debido a la imprecisión.
Regímenes de posición: cuatro ensayos compararon diferentes posiciones de inclinación
Se agruparon los datos de dos ensayos (252 participantes) que compararon una inclinación de 30° con una de 90° (efectos aleatorios; I² = 69%). No hubo una diferencia clara en la incidencia de LD en estadio 1 o 2. El efecto de la inclinación es incierto debido a que la certeza de la evidencia es muy baja (RR agrupado 0,62; IC del 95%: 0,10 a 3,97), y se disminuyó debido a las limitaciones graves en el diseño y a la imprecisión muy grave.
Un ensayo con 120 participantes comparó la inclinación de 30° y la inclinación de 45° con el «cuidado habitual» e informó que no se produjeron eventos de LD (evidencia de certeza baja). Otro ensayo con 116 pacientes de la UCI comparó la posición prona con la posición supina habitual para la LD. El informe fue incompleto y la evidencia es de certeza baja.
Resultados secundarios
Ningún estudio informó de las puntuaciones de utilidad de la calidad de vida relacionada con la salud, del dolor de los procedimientos ni de la satisfacción de los pacientes.
Análisis de costos
En dos de los ensayos incluidos también se realizaron análisis económicos.
Un análisis de minimización de costes comparó los costes de los cambios de posición cada tres y cuatro horas con un esquema de cambios de posición cada dos horas en residentes de un hogar de ancianos. El coste del cambio de posición se estimó en 11,05 dólares canadienses y 16,74 dólares canadienses menos por residente por día para el régimen cada tres y cuatro horas, respectivamente, en comparación con el régimen cada dos horas. Las estimaciones de los beneficios económicos se basaron principalmente en el valor del tiempo de atención de enfermería liberado. El análisis asumió que el cambio de posición cada dos, tres o cuatro horas se asocia con una incidencia similar de LD, ya que no se observó ninguna diferencia en la incidencia.
Un segundo estudio comparó el coste del tiempo de enfermería de un cambio de posición cada tres horas usando una inclinación de 30° con el cuidado estándar (cambio de posición cada seis horas con una rotación lateral de 90°) entre los residentes de los hogares de ancianos. Se informó de que la intervención permitió reducir los costes en comparación con la atención estándar (coste del tiempo de enfermería por paciente: 206,60 euros frente a 253,10 euros; diferencia incremental: -46,50 euros; IC del 95%: -1,25 euros a -74,60 euros).
Conclusiones de los autores
El cambio postural es una estrategia utilizada con frecuencia para la prevención de las úlceras por presión en pacientes adultos en ámbitos asistenciales de enfermedad aguda, de cuidados de larga estancia o de atención geriátrica. Esta revisión actualizada incluye 3 ensayos nuevos, pero los hallazgos y conclusiones coinciden con las revisiones anteriores. La mayoría de la evidencia fue de certeza baja o muy baja. Existe una falta de evaluación consistente de los protocolos de cambio postural para la prevención de las úlceras por presión, y los estudios son pequeños, lo que produce incertidumbre acerca de los resultados de la revisión. Los datos de evaluación económica son limitados, lo que dificulta establecer conclusiones fiables acerca de los costos relativos de los diferentes protocolos de cambio postural.
Financiación
Ninguno
Registro
Protocolo (2012) DOI: 10.1002/14651858.CD009958
La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.
Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.