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¿El ejercicio es efectivo para tratar la depresión?

Mensajes clave

  • El ejercicio podría ser moderadamente más efectivo que la ausencia de tratamiento para reducir los síntomas de la depresión.

  • Las pruebas apuntan a que apenas hay una diferencia en la reducción de los síntomas de depresión con el ejercicio en comparación con las psicoterapias o los antidepresivos, pero esta conclusión se basa en unos pocos estudios pequeños.

  • Los estudios midieron los resultados al final del tratamiento, y la mayoría no hizo un seguimiento de los participantes a más largo plazo.

  • Los efectos perjudiciales del ejercicio no fueron frecuentes y afectaron solo a un pequeño número de participantes.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad frecuente que afecta a más de 100 millones de personas en todo el mundo. Puede repercutir significativamente sobre la salud física de la persona, y reducir su calidad de vida.

¿Cómo se trata la depresión?

Los estudios de investigación han mostrado que tanto el tratamiento farmacológico (medicación antidepresiva) como psicológico (es decir, psicoterapia dirigidas a modificar los pensamientos, las emociones o las conductas de las personas) pueden ser efectivos para tratar la depresión. Sin embargo, muchas personas prefieren probar técnicas alternativas. Algunas guías de salud indican que el ejercicio se podría utilizar como un tratamiento alternativo.

¿Qué queríamos averiguar?

Queríamos saber si el ejercicio reduce los síntomas de depresión y mejora la calidad de vida en personas con depresión y queríamos averiguar cómo se compara con la medicación, la psicoterapia y los tratamientos alternativos. También quisimos averiguar si el ejercicio se asocia con algún efecto perjudicial y si tiene una buena relación calidad-precio. Esta revisión actualiza una publicada por última vez en 2013.

¿Qué hicimos?

Buscamos ensayos controlados aleatorizados (ECA) (es decir, estudios en los que las personas se asignan al azar a un grupo de tratamiento) que evaluaran la efectividad del ejercicio para tratar la depresión en adultos (18 años de edad o más). Los estudios debían comparar el ejercicio con otro tratamiento activo (p.ej. medicación o psicoterapia) o una intervención inactiva (p.ej. ningún tratamiento, estar en lista de espera o recibir un tratamiento placebo [es decir, un tratamiento inactivo que parece un tratamiento real]). Todos los estudios debían incluir a adultos con diagnóstico de depresión, y la actividad física realizada se debía ajustar a nuestra definición de "ejercicio".

Describimos, evaluamos y resumimos los resultados de los estudios. Evaluamos nuestra confianza en la evidencia en función de factores como el tamaño de los estudios y la metodología utilizada. Buscamos estudios en bases de datos médicas hasta noviembre de 2023.

¿Qué encontramos?

Encontramos 73 estudios que implicaron a un total de 4985 adultos con depresión. El riesgo de sesgo en algunos de los estudios fue alto, lo que redujo la confianza en los resultados.

El ejercicio podría producir una reducción de los síntomas depresivos en comparación con ningún tratamiento, aunque las pruebas acerca de los efectos a largo plazo son inciertas.

Es probable que apenas haya diferencia en los síntomas depresivos entre las personas que hacen ejercicio y las que reciben psicoterapia. Podría haber poca o ninguna diferencia en los síntomas depresivos entre las personas que hacen ejercicio y las toman antidepresivos.

No parece haber diferencias entre las intervenciones en cuanto a la aceptabilidad del tratamiento, medida por el número de participantes que completaron los estudios.

Los efectos beneficiosos del ejercicio en comparación con ningún tratamiento, la psicoterapia o los tratamientos farmacológicos sobre la calidad de vida son inconsistentes e inciertos.

Los episodios adversos del ejercicio no fueron habituales. La baja cifra de participantes que los sufrieron por lo general informó de problemas musculares y articulares o empeoramiento de la depresión.

¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?

En muchos de los estudios tenían cifras relativamente bajas de participantes y un alto riesgo de sesgo en cuanto a la metodología de investigación utilizada. Además, la mayoría de los estudios solo evaluó los efectos del ejercicio durante un período corto de tiempo. Estos factores limitan la confianza en los resultados de esta revisión. Los futuros estudios se deben centrar en mejorar su calidad, determinar qué características del ejercicio son efectivas para según la persona y asegurar que se incluyen distintos tipos de personas en los estudios para que se puedan abordar las cuestiones de equidad en salud.

Antecedentes

La depresión es una causa frecuente e importante de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Generalmente, la depresión se trata con antidepresivos y psicoterapia, pero es posible que algunos pacientes prefieran enfoques alternativos como hacer ejercicios. Hay numerosas razones teóricas para explicar por qué hacer ejercicios puede mejorar la depresión. Esta es una actualización de una revisión anterior publicada por primera vez en 2009.

Objetivos

Determinar la efectividad del ejercicio en el tratamiento de la depresión en adultos en comparación con ninguna intervención, control en lista de espera o placebo, o cuando el ejercicio se utiliza como complemento de un tratamiento establecido que reciben los grupos con ejercicios y sin ejercicios.

Determinar la efectividad del ejercicio en comparación con otras intervenciones activas para la depresión en adultos (tratamientos psicológicos, farmacológicos o intervenciones alternativas como la fototerapia).

Métodos de búsqueda

Buscamos en el Registro de ensayos controlados del Grupo de Revisión Cochrane de Depresión, Ansiedad y Neurosis (Cochrane Depression, Anxiety and Neurosis Review Group) (CCDANCTR) hasta noviembre de 2013. Buscamos en MEDLINE, EMBASE, PsycINFO y en el Registro Cochrane central de ensayos controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) desde 2013 hasta noviembre de 2023. No se aplicaron restricciones de fecha ni de idioma.

Criterios de selección

Ensayos controlados aleatorizados en los que se comparó el ejercicio (definido según los criterios del American College of Sports Medicine) con un tratamiento estándar, ningún tratamiento o un tratamiento placebo, un tratamiento farmacológico, un tratamiento psicológico u otro tratamiento activo en adultos (de 18 años o más) con depresión, según lo definido por los autores de los ensayos. Se incluyeron ensayos grupales y los que asignaron al azar a individuos. Se excluyeron los ensayos sobre depresión posnatal.

Obtención y análisis de los datos

Dos autores de la revisión extrajeron los datos sobre los resultados primarios y secundarios al final del ensayo y al final del seguimiento (cuando estuvieron disponibles). Se calcularon los tamaños del efecto para cada ensayo mediante el método g de Hedges y la diferencia de medias estandarizada (DME) para el efecto agrupado general, mediante el riesgo relativo con el modelo de efectos aleatorios para los datos dicotómicos. En los casos en los que los ensayos utilizaron herramientas diferentes para evaluar la depresión, solo se incluyó en el metanálisis la medida de resultado principal. En los casos en los que los ensayos proporcionaron varias "dosis" de ejercicio, se utilizaron los datos de la mayor "dosis" de ejercicio y se realizaron análisis de sensibilidad con la "dosis" más baja. Se realizaron análisis de subgrupos para explorar la influencia sobre los tamaños de los efectos del método de diagnóstico de la depresión (entrevista diagnóstica o punto de corte en una escala), la intensidad del ejercicio y el número de sesiones de ejercicio. Dos autores de la revisión evaluaron el "Riesgo de sesgo". Los análisis de sensibilidad exploraron la influencia de la calidad del estudio sobre el resultado.

Resultados principales

Treinta y nueve ensayos (2326 participantes) cumplieron los criterios de inclusión, y 37 proporcionaron datos para los metanálisis. Hubo múltiples fuentes de sesgo en muchos de los ensayos; la aleatorización se ocultó adecuadamente en 14 estudios, 15 utilizaron análisis del tipo intención de tratar (intention-to-treat analysis) y en 12 los evaluadores de resultados estaban cegados.

En los 35 ensayos (1356 participantes) que compararon el ejercicio con ningún tratamiento o una intervención control, la DME combinada para el resultado primario de la depresión al final del tratamiento fue -0,62 (intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,81 a -0,42), lo que indica un efecto clínico moderado. Hubo heterogeneidad moderada (I² = 63%).

Cuando solo se incluyeron los seis ensayos (464 participantes) con ocultamiento adecuado de la asignación, el análisis del tipo intención de tratar y la evaluación cegada de los resultados, la DME agrupada para este resultado no fue estadísticamente significativa (-0,18; IC del 95%: -0,47 a 0,11). Los datos agrupados de los ocho ensayos (377 participantes) que proporcionaron datos de seguimiento a largo plazo sobre el estado de ánimo encontraron un efecto pequeño a favor del ejercicio (DME -0,33; IC del 95%: -0,63 a -0,03).

Veintinueve ensayos informaron sobre la aceptabilidad del tratamiento, tres ensayos informaron sobre la calidad de vida, ninguno informó sobre los costes y seis informaron sobre los eventos adversos.

En cuanto a la aceptabilidad del tratamiento (evaluada por el número de abandonos durante la intervención), el riesgo relativo fue 1,00 (IC del 95%: 0,97 a 1,04).

Siete ensayos compararon el ejercicio con la terapia psicológica (189 participantes) y no encontraron diferencias significativas (DME -0,03; IC del 95%: -0,32 a 0,26). Cuatro ensayos (n = 300) compararon el ejercicio con el tratamiento farmacológico y no encontraron diferencias significativas (DME -0,11, -0,34, 0,12). Un ensayo (n = 18) informó que el ejercicio fue más efectivo que la fototerapia de luz brillante (DM -6,40; IC del 95%: -10,20 a -2,60).

Para cada ensayo incluido, dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente las fuentes de sesgo de acuerdo con la herramienta "Riesgo de sesgo" de la Colaboración Cochrane. En los ensayos de ejercicio existen dificultades inherentes para el cegamiento de los que reciben la intervención y los que la realizan. En muchos ensayos se utilizaron escalas de calificación autoinformada de los participantes como método de análisis posterior a la intervención, lo que también puede sesgar los resultados.

Conclusiones de los autores

El ejercicio podría ser moderadamente más efectivo que una intervención de control para reducir los síntomas de la depresión. El ejercicio no parece ser ni más ni menos efectivo que los tratamientos psicológicos y farmacológicos, aunque esta conclusión se basa en pocos ensayos pequeños. El seguimiento a largo plazo fue poco habitual.

El añadir 35 ECA (al menos 2526 participantes) a esta actualización ha tenido muy poco efecto sobre la estimación del beneficio del ejercicio en los síntomas de depresión. De hacerse más estudios, la investigación debe centrarse en mejorar la calidad de los ensayos, evaluar qué características del ejercicio son efectivas para las distintas personas y explorar la equidad en salud.

Financiación

Esta actualización de la revisión no contó con financiación de subvenciones. Los autores de la revisión AC, JH, CH y CW fueron cofinanciados por el National Institute for Health and Care Research Applied Research Collaboration North West Coast (NIHR ARC NWC). Las opiniones expresadas pertenecen a los autores y no necesariamente al NHS, al NIHR ni al Ministerio de Salud y Asuntos Sociales de Reino Unido.

Registro

Protocolos y versiones anteriores: DOI 10.1002/14651858.CD004366; DOI 10.1002/14651858.CD4366.pub2; DOI 10.1002/14651858.CD4366.pub3; DOI 10.1002/14651858.CD4366.pub4; DOI 10.1002/14651858.CD4366.pub5; DOI 10.1002/14651858.CD4366.pub6

Notas de traducción

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.

Referencia
Clegg AJ, Hill JE, Mullin DS, Harris C, Smith CJ, Lightbody CE, Dwan K, Cooney GM, Mead GE, Watkins CL. Exercise for depression. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 1. Art. No.: CD004366. DOI: 10.1002/14651858.CD004366.pub7.

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