¿Las medidas físicas, como el lavado de manos o el uso de mascarillas, detienen o frenan la propagación de los virus respiratorios?

¿Qué son los virus respiratorios?

Los virus respiratorios son aquellos que infectan las células de las vías respiratorias: nariz, garganta y pulmones. Estas infecciones pueden causar problemas graves y afectar la respiración normal. Pueden causar gripe (influenza), síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y covid-19.

¿Cómo se propagan los virus respiratorios?

Las personas infectadas con un virus respiratorio diseminan partículas de virus en el aire cuando tosen o estornudan. Otras personas se infectan al entrar en contacto con estas partículas de virus en el aire o en las superficies en las que han aterrizado. Los virus respiratorios pueden propagarse rápidamente en una comunidad, en poblaciones y países (causando epidemias) y en todo el mundo (causando pandemias).

¿Cómo se puede detener la propagación de los virus respiratorios?

Las medidas físicas para tratar de detener la propagación de los virus respiratorios entre las personas incluyen:

· lavarse las manos con frecuencia;

· no tocarse los ojos, la nariz ni la boca;

· estornudar o toser en el codo;

· limpiar las superficies con desinfectante;

· llevar mascarilla, protección ocular, guantes y trajes protectores;

· evitar el contacto con otras personas (aislamiento o cuarentena);

· mantener una cierta distancia de otras personas (distanciamiento); y

· examinar a las personas que entran en un país para detectar signos de infección (cribado).

¿Por qué se ha elaborado esta revisión Cochrane?

Se quiso determinar si las medidas físicas detienen o frenan la propagación de los virus respiratorios.

¿Qué se hizo?

Se buscaron estudios que analizaran las medidas físicas para evitar que las personas se contagien de un virus respiratorio.

El interés radicaba en saber cuántas personas de los estudios habían contraído una infección por virus respiratorios y si las medidas físicas tenían algún efecto no deseado.

Fecha de la búsqueda: Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2007. Se incluyó la evidencia publicada hasta el 1 de abril de 2020.

Qué se encontró

Se identificaron 67 estudios relevantes. Se realizaron en países de ingresos bajos, medios y altos de todo el mundo: en hospitales, escuelas, hogares, oficinas, guarderías y comunidades durante períodos de gripe no epidémica, la pandemia mundial de gripe H1N1 en 2009 y las temporadas de gripe epidémica hasta 2016. Ninguno de estos estudios se realizó durante la pandemia de covid-19. Se identificaron seis ensayos en curso no publicados, tres de los cuales evalúan las mascarillas ante la covid-19.

Un estudio analizó la cuarentena, y ninguno la protección ocular, trajes y guantes, ni el cribado de las personas al entrar en un país.

Se evaluaron los efectos de:

· las mascarillas médicas o quirúrgicas;

· las mascarillas respiratorias N95/P2 (mascarillas ajustadas que filtran el aire que se respira, más utilizadas por los trabajadores sanitarios que por el público en general); e

· la higiene de manos (lavarse las manos y utilizar un desinfectante).

¿Cuáles son los resultados de la revisión?

Mascarillas médicas o quirúrgicas

Siete estudios se realizaron en la comunidad y dos en trabajadores sanitarios. En comparación con no utilizar una mascarilla, el uso de una mascarilla podría suponer poca o ninguna diferencia en la cantidad de personas que se contagian con una enfermedad similar a la gripe (nueve estudios; 3507 personas); y probablemente no supone una diferencia en la cantidad de personas con gripe confirmada por una prueba de laboratorio (seis estudios; 3005 personas). Los efectos no deseados se informaron en escasas ocasiones, pero incluyeron molestia.

Mascarillas respiratorias N95/P2

Cuatro estudios se realizaron en trabajadores sanitarios y un pequeño estudio se realizó en un contexto comunitario. En comparación con utilizar mascarillas médicas o quirúrgicas, es probable que el uso de mascarillas N95/P2 suponga poca o ninguna diferencia en la cantidad de personas con gripe confirmada (cinco estudios; 8407 personas); y podría suponer poca o ninguna diferencia en la cantidad de personas que se contagian con una enfermedad similar a la gripe (cinco estudios; 8407 personas) o una enfermedad respiratoria (tres estudios; 7799 personas). No se informó bien sobre los efectos no deseados, pero se informaron molestias.

Higiene de manos

El seguimiento de un programa de higiene de manos podría reducir el número de personas que contraen una enfermedad respiratoria o similar a la gripe, o que tienen gripe confirmada, en comparación con las personas que no siguen dicho programa (16 estudios; 61 372 personas). Pocos estudios midieron los efectos no deseados; se mencionó la irritación de la piel de las personas que utilizaron el desinfectante para manos.

¿Qué fiabilidad tienen los resultados?

La confianza en estos resultados es generalmente baja para los desenlaces subjetivos relacionados con la enfermedad respiratoria, pero moderada para la infección por virus respiratorios confirmada en laboratorio definida de manera más precisa, relacionada con las mascarillas médicas y quirúrgicas y las mascarillas N95/P2. Estos resultados podrían cambiar cuando se disponga de más evidencia. Una cifra relativamente baja de personas siguieron las directrices sobre el uso de mascarillas o sobre la higiene de manos, lo que podría haber afectado los resultados de los estudios.

Mensajes clave

No existe seguridad acerca de si el uso de mascarillas médicas o quirúrgicas o mascarillas respiratorias N95/P2 ayuda a frenar la propagación de los virus respiratorios.

Los programas de lavado de manos podrían ayudar a frenar la propagación de los virus respiratorios.

Conclusiones de los autores: 

El alto riesgo de sesgo de los ensayos, la variación en la medición de los desenlaces y el cumplimiento relativamente bajo de las intervenciones durante los estudios impiden establecer conclusiones firmes y generalizar los hallazgos a la actual pandemia de covid-19.

Hay incertidumbre sobre los efectos de las mascarillas. La evidencia de certeza baja a moderada implica que la confianza en la estimación del efecto es limitada y que el efecto verdadero podría ser significativamente diferente de la estimación del efecto observada. Los resultados agrupados de los ensayos aleatorizados no mostraron una reducción clara de la infección vírica respiratoria con el uso de mascarillas médicas/quirúrgicas durante la gripe estacional. No hubo diferencias claras entre el uso de mascarillas médicas/quirúrgicas en comparación con las mascarillas respiratorias N95/P2 en los trabajadores sanitarios cuando se utilizaron en la atención habitual para reducir la infección vírica respiratoria. Es probable que la higiene de manos reduzca modestamente la carga de las enfermedades respiratorias. Los efectos perjudiciales asociados con las intervenciones físicas no se investigaron de manera suficiente.

Se necesitan ECA grandes y bien diseñados que aborden la efectividad de muchas de esas intervenciones en múltiples contextos y poblaciones, especialmente en aquellos con un mayor riesgo de presentar IRA.

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Antecedentes: 

Las epidemias o pandemias víricas de infecciones respiratorias agudas (IRA) constituyen una amenaza a nivel mundial. Algunos ejemplos son la gripe (H1N1) causada por el virus h1N1pdm09 en 2009, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2003 y la enfermedad por coronavirus 2019 (covid-19) causada por el SARS-CoV-2 en 2019. Los fármacos antivirales y las vacunas pueden no ser suficientes para prevenir su propagación. Ésta es una actualización de una revisión Cochrane publicada en 2007, 2009, 2010 y 2011. La evidencia resumida en esta revisión no incluye resultados de estudios de la actual pandemia de covid-19.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones físicas para interrumpir o reducir la propagación de los virus respiratorios agudos.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en CENTRAL, PubMed, Embase y CINAHL el 1 de abril de 2020. Se hicieron búsquedas en ClinicalTrials.gov y en el portal ICTRP de la OMS el 16 de marzo de 2020. También se realizaron análisis de citas retrospectivas y prospectivas de los nuevos estudios incluidos.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) y ECA por conglomerados que investigaran intervenciones físicas (detección en los puertos de entrada, aislamiento, cuarentena, distanciamiento físico, protección personal, higiene de manos, mascarillas y gárgaras) para prevenir la transmisión de virus respiratorios. En las versiones anteriores de esta revisión también se incluyeron estudios observacionales. Sin embargo, para esta actualización, hubo suficientes ECA para abordar los objetivos del estudio.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar previstos por Cochrane. Para evaluar la certeza de las evidencia se utilizó GRADE. Tres parejas de autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente mediante una plantilla estándar aplicada en las versiones anteriores de esta revisión, pero que se corrigió para reflejar el enfoque en los ECA y los ECA por conglomerados para esta actualización. No se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener los datos faltantes debido a la urgencia por completar la revisión. Se extrajeron datos sobre los eventos adversos (efectos perjudiciales) asociados con las intervenciones.

Resultados principales: 

En esta actualización se incluyeron 44 nuevos ECA y ECA por conglomerados, lo que eleva a 67 el número total de ensayos aleatorizados. Ninguno de los estudios se realizó durante la pandemia de covid-19. Se identificaron seis estudios en curso, tres de los cuales evalúan las mascarillas y se realizan de manera simultánea a la pandemia por covid-19, y otro se ha completado.

Muchos estudios se realizaron en periodos de gripe no epidémica, pero varios estudios se realizaron durante la pandemia mundial de gripe H1N1 de 2009 y otros en temporadas de gripe epidémica hasta 2016. Por lo tanto, los estudios se realizaron en un contexto de baja circulación y transmisión de virus respiratorios en comparación con la situación de la covid-19. Los estudios incluidos se realizaron en contextos heterogéneos, desde escuelas en zonas residenciales hasta salas de hospital en países de ingresos altos; entornos urbanos abarrotados en países de bajos ingresos; y un barrio de inmigrantes en un país de ingresos altos. El cumplimiento con las intervenciones fue bajo en muchos estudios.

El riesgo de sesgo de los ECA y los ECA por conglomerados fue principalmente alto o incierto.

Mascarillas médicas/quirúrgicas comparadas con ninguna mascarilla

Se incluyeron nueve ensayos (de los cuales ocho eran ECA por conglomerados) que compararon las mascarillas médicas/quirúrgicas versus ninguna mascarilla para prevenir la propagación de las enfermedades respiratorias víricas (dos ensayos con trabajadores sanitarios y siete en la comunidad). Existe evidencia de certeza baja de nueve ensayos (3507 participantes) de que llevar una mascarilla podría suponer poca o ninguna diferencia en el desenlace de enfermedad similar a la gripe (ESG) en comparación con no utilizar una mascarilla (razón de riesgos [RR] 0,99; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,82 a 1,18). Existe evidencia de certeza moderada de que llevar una mascarilla probablemente supone poca o ninguna diferencia en el desenlace de gripe confirmada en laboratorio en comparación con no utilizar una mascarilla (RR 0,91; IC del 95%: 0,66 a 1,26; seis ensayos; 3005 participantes). Los efectos perjudiciales se midieron en escasas ocasiones y se informaron de manera deficiente. Dos estudios realizados durante la covid-19 planean incluir a un total de 72 000 personas. Uno evalúa las mascarillas médicas/quirúrgicas (n = 6000) (publicado en Annals of Internal Medicine, 18 de noviembre de 2020), y el otro evalúa las mascarillas de tela (n = 66 000).

Mascarillas N95/P2 comparadas con mascarillas médicas/quirúrgicas

Se agruparon los ensayos que compararon las mascarillas N95/P2 con las mascarillas médicas/quirúrgicas (cuatro en ámbitos sanitarios y uno en el domicilio). No existe certeza de los efectos de las mascarillas N95/P2 al compararlas con las médicas/quirúrgicas en los desenlaces de enfermedad respiratoria clínica (RR 0,70; IC del 95%: 0,45 a 1,10; evidencia de certeza muy baja; tres ensayos 7779 participantes) y de ESG (RR 0,82; IC del 95%: 0,66 a 1,03; evidencia de certeza baja; cinco ensayos; 8407 participantes). La evidencia está limitada por la imprecisión y la heterogeneidad de estos desenlaces subjetivos. Es probable que el uso de una mascarilla N95/P2 comparada con una médica/quirúrgica suponga poca o ninguna diferencia en el desenlace, más preciso y objetivo, de infección por influenza confirmada en laboratorio (RR 1,10; IC del 95%: 0,90 a 1,34; evidencia de certeza moderada; cinco ensayos; 8407 participantes). La restricción del agrupamiento a los trabajadores sanitarios no supuso una diferencia en los hallazgos generales. Los efectos perjudiciales se midieron e informaron de manera deficiente, pero en varios estudios se mencionó la molestia al usar las mascarillas médicas/quirúrgicas o N95/P2. Un estudio en curso con 576 personas compara las mascarillas N95/P2 con las mascarillas médicas/quirúrgicas en trabajadores sanitarios durante la covid-19.

Higiene de manos comparada con control

Los entornos incluyeron escuelas, guarderías, domicilios y oficinas. En una comparación de las intervenciones de higiene de manos con un control (ninguna intervención), hubo una reducción relativa del 16% en el número de personas con IRA en el grupo de higiene de manos (RR 0,84; IC del 95%: 0,82 a 0,86; siete ensayos; 44 129 participantes; evidencia de certeza moderada), lo que indica un beneficio probable. Al considerar los desenlaces definidos más estrictamente de ESG y gripe confirmada en laboratorio, las estimaciones del efecto para la ESG (RR 0,98; IC del 95%: 0,85 a 1,13; diez ensayos, 32 641 participantes, evidencia de certeza baja) y para la gripe confirmada en laboratorio (RR 0,91; IC del 95%: 0,63 a 1,30; ocho ensayos; 8332 participantes; evidencia de certeza baja) indican que la intervención supuso poca o ninguna diferencia. Se agruparon los 16 ensayos (61 372 participantes) para el desenlace compuesto de IRA o ESG o gripe; cada estudio contribuyó sólo una vez y se informó el desenlace más exhaustivo. Los datos agrupados mostraron que la higiene de manos podría ofrecer un beneficio con una reducción relativa del 11% de las enfermedades respiratorias (RR 0,89; IC del 95%: 0,84 a 0,95; evidencia de certeza baja), pero con una alta heterogeneidad. Pocos ensayos midieron e informaron los efectos perjudiciales.

Hay dos estudios en curso de intervenciones de lavado de manos en 395 niños no relacionadas con la covid-19.

Se identificó un ECA sobre cuarentena/distanciamiento físico. A los empleados de una empresa en Japón se les pidió que se quedaran en casa si alguno de sus convivientes presentaba síntomas de ESG. En general, menos personas del grupo de intervención contrajeron la gripe en comparación con los trabajadores del grupo control (2,75% versus 3,18%; cociente de riesgos instantáneos 0,80; IC del 95%: 0,66 a 0,97). Sin embargo, los que se quedaron en casa con sus familiares infectados tenían una probabilidad 2,17 veces mayor de infectarse.

No se encontraron ECA sobre protección ocular, trajes y guantes, ni sobre cribados en los puertos de entrada.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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