Intervenciones terapéuticas con música para los pacientes con demencia

Antecedentes

Los pacientes con demencia desarrollan gradualmente dificultades con la memoria, el pensamiento, el lenguaje y las actividades diarias. La demencia a menudo se asocia con problemas emocionales y conductuales y puede disminuir la calidad de vida del paciente. En los estadios posteriores de la demencia puede ser difícil para los pacientes comunicarse con palabras, pero incluso cuando ya no puedan hablar todavía podrían ser capaces de tararear o jugar con música. Por lo tanto, el tratamiento con música puede ser especialmente apropiado para los pacientes con demencia. Los musicoterapeutas están especialmente calificados para trabajar con individuos o grupos de pacientes, y utilizan la música para tratar de ayudar a satisfacer sus necesidades físicas, psicológicas y sociales. Otros profesionales también pueden ser entrenados para proporcionar tratamientos similares.

Propósito de esta revisión

Se deseaba observar si era posible encontrar evidencia de que los tratamientos basados en música mejoran el bienestar emocional y la calidad de vida de los pacientes con demencia. También había interés en la evidencia acerca de los efectos sobre los problemas emocionales, conductuales, sociales y cognitivos (p.ej. pensamiento y recuerdo) en pacientes con demencia.

Lo realizado

Se realizaron búsquedas de ensayos clínicos que midieron estos efectos y en los cuales los pacientes con demencia se asignaron al azar a una terapia con música o a un grupo de comparación. Los grupos de comparación podrían no haber recibido tratamiento especial o podrían haber ofrecido una actividad diferente. Se requirieron al menos cinco sesiones de tratamiento debido a que se creyó que era poco probable que menos de cinco sesiones tuvieran mucho efecto. Se combinaron los resultados de los ensayos para calcular el efecto del tratamiento con la mayor exactitud posible. La evidencia está actualizada hasta el 19 de junio de 2017.

Datos encontrados

Se encontraron 22 ensayos para incluir en la revisión y fue posible combinar los resultados de al menos 890 pacientes. Todos los pacientes de los ensayos se encontraban en hogares para convalecientes u hospitales. Algunos ensayos compararon terapias con música versus atención habitual, y algunos las compararon con otras actividades, como cocinar o pintar. Se observó variación en cuanto a la calidad de los ensayos y si el informe era adecuado, lo cual afectó la confianza en los resultados. Primero, se consideraron los resultados inmediatamente luego de un ciclo terapéutico concluido. A partir de los resultados, podría existir una seguridad moderada en cuanto a que las terapias con música mejoran los síntomas de depresión y los problemas conductuales en general, pero no específicamente el comportamiento agitado o agresivo. También pueden mejorar la ansiedad y el bienestar emocional incluida la calidad de vida, aunque hubo menos confianza en cuanto a estos resultados. Puede haber poco o ningún efecto sobre la cognición. Hubo muy poca confianza en los resultados de la interacción social. Algunos estudios también consideraron si había efectos duraderos cuatro semanas o más después del tratamiento. Sin embargo, hubo pocos datos y poca o ninguna seguridad acerca de los resultados. Es probable que los ensayos adicionales tengan una repercusión significativa sobre lo que se conoce acerca de los efectos de las terapias con música para los pacientes con demencia, por lo cual es importante continuar la investigación.

Conclusiones de los autores: 

La administración a los pacientes con demencia que reciben asistencia institucional de al menos cinco sesiones de una intervención terapéutica con música probablemente reduce los síntomas depresivos y mejora los problemas conductuales en general al final del tratamiento. También puede mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida y reducir la ansiedad, pero puede tener poco o ningún efecto sobre la agitación o la agresión o en la cognición. No existe seguridad acerca de los efectos sobre el comportamiento social ni los efectos a largo plazo. Los estudios futuros deben examinar la duración de los efectos con relación a la duración general del tratamiento y el número de sesiones.

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Antecedentes: 

La demencia es un síndrome clínico con algunas causas diferentes que se caracteriza por el deterioro en las funciones cognitivas, conductuales, sociales y emocionales. Se dispone de intervenciones farmacológicas, pero su capacidad es limitada para el tratamiento de muchas de las características del síndrome. Ha habido menos investigación dirigida a los tratamientos no farmacológicos. En esta revisión, se examinó la evidencia sobre los efectos de las intervenciones con música.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las intervenciones terapéuticas con música para los pacientes con demencia sobre el bienestar emocional incluida la calidad de vida, el trastorno del estado de ánimo o el afecto negativo, los problemas conductuales, el comportamiento social y la cognición al final del tratamiento y cuatro semanas o más después del final del tratamiento.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en ALOIS, el registro especializado del Grupo Cochrane de Demencia y Trastornos Cognitivos (Specialized Register of the Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group, CDCIG) el 19 junio 2017, utilizando los términos: music therapy, music, singing, sing, auditory stimulation. También se hicieron búsquedas adicionales el 19 julio 2017 en las principales bases de datos de atención sanitaria MEDLINE, Embase, PsycINFO, CINAHL y LILACS; y en registros de ensayos y fuentes de literatura gris.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios de las intervenciones terapéuticas con música (al menos cinco sesiones) para los pacientes con demencia que medían cualquiera de los resultados de interés. Los grupos control recibieron atención habitual u otras actividades con o sin música.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión trabajaron, de forma independiente, para seleccionar los estudios recuperados en cuanto a los criterios de inclusión y luego para extraer los datos y evaluar la calidad metodológica de los estudios incluidos. Cuando fue necesario, se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener datos adicionales, incluidas las subescalas relevantes o para obtener otra información faltante. Se agruparon los datos con el modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

Se incluyeron 22 estudios con 1097 participantes asignados al azar. Veintiún estudios con 890 participantes aportaron datos a los metanálisis. Los participantes de los estudios presentaban demencia en grados variables de gravedad y todos residían en instituciones. Siete estudios administraron una intervención con música individual; los otros estudios administraron la intervención a grupos de participantes. La mayoría de las intervenciones incluyó elementos musicales tanto activos como receptivos. La calidad metodológica de los estudios varió. Todos estuvieron en alto riesgo de sesgo de realización y algunos estuvieron en alto riesgo de sesgo de detección u otros sesgos.

Al final del tratamiento, se encontró evidencia de baja calidad de que las intervenciones pueden mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,32; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,02 a 0,62; nueve estudios, 348 participantes) y reducir la ansiedad (DME -0,43; IC del 95%: -0,72 a -0,14; 13 estudios, 478 participantes). Se encontró evidencia de baja calidad de que las intervenciones terapéuticas con música pueden tener poco o ningún efecto sobre la cognición (DME 0,15; IC de 95%: -0,06 a 0,36; siete estudios, 350 participantes). Hubo evidencia de calidad moderada de que las intervenciones reducen los síntomas depresivos (DME -0,27; IC del 95%: -0,45 a -0,09; 11 estudios, 503 participantes) y los problemas de conducta generales (DME -0,23; IC del 95%: -0,46 a -0,01; 10 estudios, 442 participantes), pero no disminuyen la agitación ni la agresividad (DME -0,07; IC del 95%: -0,24 a 0,10; 14 estudios, 626 participantes). La calidad de la evidencia sobre el comportamiento social fue muy baja, de manera que los efectos fueron muy inciertos.

La evidencia en cuanto a los resultados a largo plazo medidos a las cuatro semanas o más después del final del tratamiento fue de muy baja calidad para la ansiedad y el comportamiento social, y para los otros resultados, fue de baja calidad para poco o ningún efecto (con DME pequeñas, entre 0,03 y 0,34).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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