Mensajes clave
No están claros los efectos del uso de un tubo en T (un drenaje pequeño colocado en el conducto que transporta la bilis) sobre el riesgo de muerte por cualquier causa, las fugas biliares, la necesidad de un nuevo trasplante y los episodios biliares no deseados.
No está claro si el uso de un tubo en T durante la cirugía del conducto biliar en los adultos sometidos a un trasplante de hígado ayuda a mantener el conducto biliar abierto o aumenta las complicaciones causadas por el drenaje en sí.
Ningún estudio informó sobre la calidad de vida.
¿Qué es el trasplante de hígado y la reconstrucción biliar?
El trasplante de hígado es una operación que reemplaza el hígado gravemente enfermo de la persona con uno sano de un donante. Es el tratamiento definitivo para las personas con hepatopatía grave en etapa terminal o cáncer de hígado. Durante esta cirugía, un paso crítico es unir el nuevo conducto biliar del hígado al propio conducto biliar del receptor (una técnica llamada anastomosis). El conducto biliar es el tubo que transporta la bilis (un líquido que ayuda a la digestión) del hígado al intestino. Los problemas con esta conexión, como las fugas o el estrechamiento, son causas importantes de enfermedad y muerte después de un trasplante.
¿Qué es un tubo en T?
Un tubo en T es un aparato médico (un drenaje pequeño) colocado en el conducto biliar durante la cirugía. Su objetivo es ayudar a drenar la bilis y permitir que los médicos comprueben si el flujo está bloqueado. No existe consenso entre los cirujanos sobre si el uso de este tubo ayuda a prevenir complicaciones o si el propio dispositivo provoca nuevas complicaciones, como infecciones u obstrucciones.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos averiguar si el uso de un tubo en T era mejor o peor que no utilizar un drenaje en adultos sometidos a trasplante hepático. Nos centramos en:
el riesgo de muerte;
las complicaciones graves del conducto biliar (como fugas biliares o estrechamiento del conducto [estenosis]);
la necesidad de un nuevo trasplante;
la calidad de vida.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que compararan el uso de un tubo en T con no usarlo en los adultos sometidos a un trasplante hepático. Comparamos y resumimos los resultados de estos estudios, y calificamos la confianza en la información según factores como la metodología y el tamaño de los estudios.
¿Qué encontramos?
Encontramos 6 estudios con 844 adultos. Estos estudios se realizaron en España, Francia, el Reino Unido y Alemania y se publicaron entre 1996 y 2013. La mayoría de los estudios duraron al menos 21 meses (4 estudios). La mayoría de los participantes eran hombres (alrededor del 61%) con una edad promedio de 54 años.
Tenemos muy poca confianza en los resultados, por lo que no es posible tener certeza de los efectos del tubo en T.
Muerte por cualquier causa: no sabemos si el uso del tubo en T supone alguna diferencia.
Estrechamiento del conducto: el uso de un tubo en T podría reducir el riesgo de estrechamiento del conducto biliar, pero la repercusión sobre el receptor es incierta.
Fugas biliares: no sabemos si el uso del tubo en T afecta el riesgo de fuga de bilis en la conexión.
Complicaciones del drenaje: el uso del tubo en T podría aumentar el riesgo de problemas. Sin embargo, tenemos muchas dudas acerca de los resultados.
Necesidad de un nuevo trasplante: no sabemos si el uso de un tubo en T afecta la necesidad de un nuevo trasplante.
Episodios adversos biliares no deseados: no sabemos si el uso del tubo en T supone alguna diferencia.
Ningún estudio ha proporcionado información sobre la calidad de vida.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Tenemos muy poca confianza en los resultados. Los estudios no proporcionaron información adecuada acerca de cómo se realizaron, lo que probablemente introduzca errores en sus resultados. Los estudios fueron pequeños y los resultados variaron ampliamente entre ellos.
No se han publicado nuevos estudios sobre este tema desde 2013. Todos los estudios incluidos se realizaron en centros europeos. Nuestros resultados no se pueden generalizar a poblaciones con diferentes antecedentes sociales ni económicos. Desde que se publicó el último estudio incluido en esta revisión, se han producido cambios en la práctica del trasplante. Estos cambios afectan la selección de los donantes para el trasplante de hígado y la conservación de los órganos hasta que se trasplantan a la persona que lo necesita. Por lo tanto, los hallazgos podrían no aplicarse a la práctica actual de trasplante.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta el 28 de abril de 2026.
Leer el resumen científico
Objetivos
Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales de la anastomosis biliar utilizando un tubo en T en comparación con la anastomosis biliar sin utilizar un tubo en T en adultos sometidos a trasplante hepático.
Métodos de búsqueda
Buscamos en el Registro de ensayos controlados del Grupo Cochrane Hepatobiliar (Cochrane Hepato-Biliary Group), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) en la Biblioteca Cochrane, MEDLINE ALL Ovid, Embase Ovid, Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la Salud (LILACS), Science Citation Index Expanded (Web of Science), y Conference Proceedings Citation Index - Science (Web of Science). También buscamos en registros de ensayos online, revisamos las listas de referencias de los estudios identificados y contactamos, cuando fue necesario, con los autores principales de los ensayos incluidos. Todas las búsquedas electrónicas se realizaron el 28 de abril de 2026.
Conclusiones de los autores
La evidencia de certeza muy baja nos impidió establecer conclusiones sólidas con respecto a los efectos clínicos beneficiosos o perjudiciales del uso de un tubo en T versus no utilizarlo en la anastomosis biliar durante el trasplante hepático en adultos.
Tenemos mucha incertidumbre acerca de los efectos beneficiosos y perjudiciales del uso de tubos en T con respecto a la mortalidad por todas las causas, la fuga biliar anastomótica, la necesidad de un nuevo trasplante y los eventos adversos biliares graves. Tampoco sabemos con certeza si es posible que el tubo en T reduzca la incidencia de estenosis biliar anastomótica y aumente las complicaciones atribuibles al tubo en T. Nos faltaron datos sobre la CdVRS.
También carecimos de estudios de calidad alta.
Financiación
Este estudio no tuvo fuentes externas de financiación.
Registro
Protocolo: doi.org/10.1002/14651858.CD013289
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