Inhibidores de la bomba de protones para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica

¿Cuál es el objetivo de esta revisión?

Los autores de la revisión desean saber si los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son efectivos para (a) reducir las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y (b) mejorar la calidad de vida de las personas con esta afección. Se buscaron ensayos aleatorizados para responder a esta pregunta y sólo se encontró un estudio con 103 participantes.

Mensaje clave

Administrar IBP a las personas con EPOC puede reducir la frecuencia de las exacerbaciones. Sin embargo, se necesitan más estudios de calidad alta para estar más seguros. Los estudios futuros deberían incluir diferentes tipos de IBP.

¿Qué se estudió en la revisión?

Este estudio examinó específicamente la EPOC. La EPOC es una enfermedad respiratoria común, caracterizada por la tos con mucosidad y la disnea (falta de aire). Es una de las principales causas de muerte en todo el mundo, y reduce la calidad de vida. La exacerbación de la EPOC se asocia con la hospitalización y la muerte, lo que supone una gran carga tanto para la sociedad como para la economía. La exacerbación de la EPOC está causada por diferentes afecciones que requieren distintas terapias.

La enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés) es una de las causas de la exacerbación de la EPOC. Esta es una enfermedad gastrointestinal común causada por el reflujo del ácido estomacal hacia el esófago y los pulmones. produciendo los síntomas de la acidez y la tos. Las personas con GERD reciben IBP como tratamiento. Los IBP actúan reduciendo la cantidad de ácido estomacal. Si bien los IBP son eficaces para tratar los síntomas de la GERD, no está claro si al incorporarlos a los cuidados habituales se reduce la frecuencia de las exacerbaciones de la EPOC o se mejora la calidad de vida de las personas con la enfermedad.

¿Cuáles son los principales resultados de la revisión?

Sólo se encontró un estudio relevante. Era de un hospital universitario y de tres hospitales urbanos en Japón. Este estudio comparó los efectos de un IBP más los cuidados habituales con los cuidados habituales solamente en personas con EPOC que no tenían antecedentes o síntomas de GERD. Los investigadores analizaron los cambios en la frecuencia de las exacerbaciones de la EPOC y el resfriado común en un período de 12 meses. Este estudio utilizó una dosis diaria de 15 mg de un IBP llamado lansoprazol. Hubo evidencia de certeza baja de una reducción del número de personas que tomaban lansoprazol que presentaban exacerbaciones de la EPOC en comparación con las personas que recibían los cuidados habituales; y evidencia de certeza muy baja de que un número similar de personas en cada grupo tenía al menos un resfriado común.

Los autores de la revisión no encontraron ningún estudio que describiera los efectos de los IBP sobre la neumonía y los eventos adversos graves, la calidad de vida, la función pulmonar o los eventos adversos específicos de la enfermedad.

¿Cuál es el grado de actualización de esta revisión?

Se realizó la última búsqueda de estudios el 22 de mayo de 2020.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia identificada por esta revisión es insuficiente para determinar si el tratamiento con IBP es una opción potencial para la EPOC. El tamaño de la muestra del ensayo incluido es pequeño, y la evidencia es de certeza baja a muy baja. El perfil de eficacia y seguridad de los IBP de las personas con EPOC sigue siendo incierto. Se justifica la realización de futuros estudios a gran escala y de calidad alta que investiguen desenlaces clínicos importantes como la tasa de exacerbación de la EPOC, los efectos adversos graves y la calidad de vida.

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Antecedentes: 

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad común y progresiva caracterizada por una tos crónica, limitación del flujo de aire y exacerbaciones recurrentes. Dado que las exacerbaciones de la EPOC están relacionadas con el aumento de la mortalidad y la reducción de la calidad de vida, la enfermedad supone una carga considerable para las personas, la sociedad y el sistema sanitario. El tratamiento eficaz de las exacerbaciones de la EPOC, que incluye el tratamiento de las afecciones relacionadas en personas con EPOC, se reconoce así como una cuestión clínica relevante y un importante tema de investigación. La enfermedad del reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés) es una comorbilidad conocida de la EPOC, y se cree que la microaspiración pulmonar de ácido gástrico es una posible causa de las exacerbaciones de la EPOC. Por lo tanto, la reducción de la secreción de ácido gástrico puede conducir a una disminución de las exacerbaciones de la EPOC. Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son uno de los medicamentos más recetados y se recomiendan como terapia de primera línea para las personas con GERD debido a sus efectos inhibidores de la secreción de ácido gástrico. El tratamiento con IBP puede ser una opción de tratamiento viable para las personas con EPOC.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y la seguridad de la administración de IBP para personas con EPOC, centrándose en los desenlaces específicos de la enfermedad.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane de Ensayos de Vías Respiratorias (Cochrane Airways Register of Trials) y en los registros de ensayos clínicos convencionales desde su inicio hasta el 22 de mayo de 2020. También se examinaron las bibliografías de los estudios relevantes.

Criterios de selección: 

Fueron elegibles para su inclusión los ensayos controlados aleatorizados (ECA) de grupos paralelos y de grupos que compararon los IBP de administración oral versus placebo, la atención habitual o los IBP de dosis bajas en adultos con EPOC. Se excluyeron los ECA cruzados, así como los estudios con una duración inferior a dos meses.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión independientes examinaron los resultados de la búsqueda, seleccionaron los estudios para su inclusión, extrajeron las características de los estudios y los datos de los desenlaces, y evaluaron el riesgo de sesgo según la metodología estándar de Cochrane. Los desacuerdos se resolvieron mediante la participación de un tercer autor de la revisión. Los principales desenlaces de interés fueron las exacerbaciones de la EPOC, la neumonía y otros eventos adversos graves. Los desenlaces secundarios fueron la calidad de vida, los índices de pruebas de la función pulmonar, las infecciones respiratorias agudas y los eventos adversos específicos de la enfermedad. Se extrajeron los datos de estas medidas de desenlace y se introdujeron en el software Review Manager para su análisis.

Resultados principales: 

La búsqueda identificó 99 registros, y se incluyó un ECA multicéntrico que asignó al azar 103 adultos con EPOC. El ECA de 12 meses comparó un IBP por vía oral (lansoprazol) y la atención habitual con la atención habitual sola. Se llevó a cabo en un hospital de atención terciaria y tres hospitales de atención secundaria en Japón. Este estudio reclutó a participantes con una edad media de 75 años, y excluyó a personas con síntomas o antecedentes de GERD. No se utilizó placebo en el brazo de la atención habitual.

Entre los desenlaces primarios y secundarios de esta revisión, el estudio solamente informó de datos sobre exacerbaciones de la EPOC e infecciones respiratorias agudas (el resfriado común). Dado que solamente se incluyó un estudio, no pudo realizarse el metanálisis.

El estudio incluido informó de que 12 de las 50 personas que tomaban lansoprazol presentaban al menos una exacerbación a lo largo de un año, en comparación con 26 de 50 que recibían la atención habitual (riesgo relativo 0,46; IC del 95%: 0,26 a 0,81). La frecuencia de exacerbaciones de la EPOC por persona en un año también fue menor en el grupo del IBP más la atención habitual que en el de la atención habitual sola (0,34 ± 0,72 vs 1,18 ± 1,40; P < 0,001). El número de personas con al menos un resfriado a lo largo del año fue similar en ambos grupos: 26 personas que tomaron lansoprazol y 27 personas en el grupo de atención habitual. Según los criterios GRADE, la evidencia se consideró de certeza muy baja a baja.

En el estudio no se comunicaron datos sobre la neumonía y otros eventos adversos graves, la calidad de vida, los índices de las pruebas de la función pulmonar ni los eventos adversos específicos de la enfermedad. El riesgo de sesgo fue en gran medida bajo o poco claro para la mayoría de los dominios, aunque el sesgo de realización fue alto, ya que el estudio no tuvo un diseño ciego.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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