El ultrasonido y la terapia con ondas de choque para los huesos recientemente rotos en pacientes adultos

La rotura de un hueso (fractura) es una de las causas principales de discapacidad en los adultos. El tiempo que lleva la restauración de un hueso (el logro de la "consolidación") es un factor importante para determinar la recuperación después de una lesión. Una minoría de las fracturas no se curan en absoluto o su curación tarda mucho más de lo esperado. Esta revisión se propuso determinar si el tratamiento con ultrasonido, en una variedad de formas, acelera la consolidación de la fractura y reduce las complicaciones asociadas con las fracturas recientes (agudas). También se examinó una intervención relacionada, la terapia con ondas de choque. Habitualmente el tratamiento con ultrasonido incluye la colocación de un dispositivo especial en contacto con la piel suprayacente al sitio de la fractura durante alrededor de 20 minutos por día.

Ésta es una actualización de una revisión publicada previamente en febrero de 2012. Se hizo una nueva búsqueda en la literatura hasta el 2 de junio de 2014, pero no se encontraron estudios nuevos. En esta revisión se incluyeron 12 estudios con 622 participantes con 648 fracturas. En todos los estudios que se incluyeron, los participantes fueron asignados al azar a uno de los dos grupos, uno de los cuales recibió tratamiento con ultrasonido y el otro grupo recibió ningún tratamiento o tratamiento simulado. La mayoría de los participantes tuvieron una reciente fractura completa de un solo hueso. Los participantes de dos ensayos tuvieron 110 fracturas incompletas o por estrés debido al ejercicio intenso. Cuatro ensayos probaron los efectos del ultrasonido sobre la consolidación de fracturas de miembros superiores y los otros sobre fracturas de miembros inferiores. El hueso investigado con mayor frecuencia fue la tibia (hueso de la espinilla). Once ensayos probaron el ultrasonido pulsátil de baja intensidad y un ensayo con 59 fracturas probó la terapia con ondas de choque.

La mayoría de los ensayos comparó un dispositivo de ultrasonido en funcionamiento con un dispositivo simulado, por lo que hubo protección contra los efectos placebo. El efecto placebo es un fenómeno por el cual los pacientes experimentan un efecto del tratamiento que no es objetivamente atribuible al tratamiento mismo. Sin embargo, los estudios variaron significativamente en cuanto a la calidad y el riesgo de tener resultados sesgados. En muchos casos la calidad de la información fue deficiente, lo que dificultaba determinar los sesgos que podían haber afectado a cada estudio. Por lo tanto, el riesgo de sesgo en muchos dominios se consideró "incierto". Los resultados de muchos ensayos probablemente estuvieron sesgados debido a los datos faltantes de varios participantes. Además, los ensayos fueron muy diferentes entre sí; por ejemplo, variaron en cuanto al hueso roto y en cuanto a si las fracturas también se trataban quirúrgicamente o no. Sobre la base de análisis que se ajustaron a esos datos faltantes, la evidencia disponible no confirma que el ultrasonido mejorara el tiempo de curación de los huesos o evitara el problema de que el hueso no se curara en absoluto (ocho ensayos con 333 fracturas). Los resultados de un ensayo de calidad baja (con 59 fracturas) que probó la terapia de ondas de choque no fueron concluyentes.

Se informaron pocas complicaciones en cualquiera de los estudios y éstas no estuvieron relacionadas con el ultrasonido o la terapia de ondas de choque.

Aunque no se puede descartar un posible efecto beneficioso del ultrasonido en el tratamiento de las fracturas agudas en adultos, la evidencia actualmente disponible de 12 ensayos bastante diferentes no son suficientes para apoyar el uso rutinario del ultrasonido en la práctica clínica. Los estudios futuros deben medir el retorno de la funcionalidad completa y la actividad normal y deben tratar de asegurar el seguimiento de todos los participantes.

Conclusiones de los autores: 

Aunque no se puede descartar un efecto beneficioso potencial del ultrasonido en el tratamiento de las fracturas agudas en pacientes adultos, la evidencia disponible en la actualidad de un grupo de ensayos clínicamente heterogéneos no es suficiente para apoyar el uso sistemático de esta intervención en la práctica clínica. Los ensayos futuros deben registrar resultados funcionales y realizar el seguimiento de todos los participantes de los ensayos.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La morbilidad y los costes socioeconómicos de las fracturas son considerables. El tiempo transcurrido hasta la consolidación es un factor importante para determinar la recuperación de un paciente después de una fractura. El ultrasonido puede tener una función terapéutica en cuanto a la reducción del tiempo transcurrido hasta la consolidación después de la fractura. Ésta es una actualización de una revisión publicada previamente en febrero de 2012.

Objetivos: 

Evaluar los efectos del ultrasonido de baja intensidad (USBI), el ultrasonido focalizado de alta intensidad (USFAI) y las terapias con ondas de choque extracorpórea (TOCEC) como parte del tratamiento de las fracturas agudas en adultos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Cochrane de Lesiones Óseas, Articulares y Musculares (Cochrane Bone, Joint and Muscle Trauma Group) (2 de junio de 2014), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) (The Cochrane Library 2014, número 5), MEDLINE (1946 hasta mayo, semana 3, 2014), EMBASE (1980 hasta 2014, semana 22), registros de ensayos y listas de referencias de artículos.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados y cuasialeatorizados que evaluaron el tratamiento con ultrasonido en las fracturas agudas en adultos. Los estudios debían incluir participantes mayores de 18 años con fracturas agudas y debían informar sobre resultados como la funcionalidad; el tiempo transcurrido hasta la consolidación; la no consolidación; procedimientos secundarios como la fijación o el retraso de la consolidación o la no consolidación; los efectos adversos; el dolor; los costes; y la adherencia del paciente.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión extrajeron de forma independiente los datos de los estudios incluidos. Los efectos del tratamiento se evaluaron mediante las diferencias de medias, las diferencias de medias estandarizadas o los riesgos relativos con el uso de un modelo de efectos fijos, excepto cuando hubo heterogeneidad significativa, en cuyo caso los datos se agruparon mediante un modelo de efectos aleatorios. Los resultados del análisis del "peor de los casos", que proporcionó estimaciones más conservadoras de los efectos del tratamiento en el tiempo transcurrido hasta la consolidación de la fractura, se informan con preferencia sobre los resultados de los análisis "según lo informado".

Resultados principales: 

Se incluyeron 12 estudios, con 622 participantes con 648 fracturas. Ocho estudios fueron ensayos aleatorizados controlados con placebo, dos estudios fueron ensayos controlados aleatorizados sin control placebo, un estudio fue un ensayo cuasialeatorizado controlado con placebo y el estudio restante fue un ensayo controlado cuasialeatorizado sin control placebo. Once ensayos probaron el USBI y un ensayo probó la TOCEC. Cuatro ensayos incluyeron participantes con fracturas completas de miembros superiores tratadas de forma conservadora y seis ensayos incluyeron participantes con fracturas completas de miembros inferiores; éstas se fijaron quirúrgicamente en cuatro ensayos. Los dos ensayos restantes informaron resultados sobre fracturas tibiales por estrés tratadas de modo conservador.

La evaluación del "riesgo de sesgo" de los estudios incluidos se vio obstaculizada por la información deficiente sobre los métodos, lo que a menudo dio lugar a que el riesgo de sesgo de dominios individuales se considerara "incierto". Ambos estudios cuasialeatorizados tuvieron un alto riesgo de sesgo, incluyendo el sesgo de selección y desgaste. Tres estudios tuvieron bajo riesgo de sesgo de selección relacionado con el ocultamiento de la asignación; la mayoría de los estudios tuvieron bajo riesgo de sesgo de realización ya que emplearon una forma de cegamiento de la intervención.

Sólo se dispuso de datos limitados de tres de los cuatro estudios que informaron sobre el resultado funcional. Un estudio con fracturas completas encontró poca evidencia de una diferencia entre los dos grupos en el tiempo transcurrido hasta el regreso al trabajo (diferencia de medias [DM] 1,95 días a favor del control, intervalo de confianza [IC] del 95%: -2,18 a 6,08; 101 participantes). Los datos agrupados de dos estudios encontraron que el USBI no afectó significativamente al tiempo transcurrido hasta el retorno al entrenamiento o al servicio en soldados o guardiamarinas con fracturas por estrés (DM -8,55 días; IC del 95%: -22,71 a 5,61; 93 participantes).

Se adoptó una estrategia conservadora para el análisis de los datos que tenía más probabilidades de subestimar que de sobreestimar un efecto beneficioso de la intervención. Después de agrupar los resultados de ocho estudios (446 fracturas), los datos no mostraron una reducción estadísticamente significativa en el tiempo transcurrido hasta la consolidación de las fracturas completas tratadas con USBI (diferencia de medias estandarizada [DME] -0,47; IC del 95%: -1,14 a 0,20). Este resultado podría incluir un efecto beneficioso o perjudicial clínicamente importante y se debe observar en el contexto de una heterogeneidad estadística muy significativa (I² = 90%). Esta heterogeneidad no se explicó en los análisis de subgrupos a priori (fractura de miembros superiores versus de miembros inferiores, estado del tabaquismo). Un análisis de subgrupos adicional que comparó fracturas tratadas de modo conservador y quirúrgico dio lugar a la posibilidad de que el USBI fuera efectivo para reducir el tiempo transcurrido hasta la consolidación en las fracturas tratadas de modo conservador, aunque la prueba para la diferencias de subgrupos no confirmó una diferencia significativa entre estos.

Los resultados agrupados de cinco de los ocho ensayos (333 fracturas) que informaron sobre la proporción de consolidación retardada o no consolidación no mostraron diferencias significativas entre el USBI y el control (10/168 versus 13/165; RR 0,75; IC del 95%: 0,24 a 2,28). Se encontró que los efectos adversos relacionados directamente con el USBI y los dispositivos asociados fueron pocos y leves, y el cumplimiento con el tratamiento fue generalmente bueno. Un estudio que informó sobre las puntuaciones de dolor no encontró diferencias entre los grupos a las ocho semanas (101 participantes).

Un estudio cuasialeatorizado no encontró diferencias significativas en la no consolidación a los 12 meses entre la fijación interna complementada con TOCEC y la fijación interna sola (3/27 versus 6/30; RR 0,56; IC del 95%: 0,15 a 2,01). Hubo una diferencia clínicamente pequeña, pero estadísticamente significativa en las puntuaciones analógicas visuales de dolor a favor del TOCEC a los tres meses de seguimiento (DM -0,80; IC del 95%: -1,23 a -0,37). La única complicación informada fue la infección y no se observaron diferencias significativas entre los dos grupos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save