Leche maternizada diluida versus sin diluir en lactantes de bajo peso al nacer o prematuros alimentados exclusivamente con leche maternizada

Los recién nacidos nacidos prematuramente (con menos de 37 semanas de gestación) o con bajo peso al nacer (menos de 2500 g) tienen requerimientos especiales de alimentación. Los recién nacidos prematuros suelen ser alimentados con leche maternizada porque la leche materna no siempre está disponible. La provisión de alimentación artificial varía considerablemente en los recién nacidos prematuros y existe preocupación con respecto a que la introducción demasiado temprana de leches maternizadas sin diluir pueda provocar la retención de la leche en el estómago, lo que se asocia con intolerancia alimentaria y el trastorno intestinal grave enterocolitis necrosante. Esta revisión analizó si la leche maternizada diluida es más efectiva que la leche maternizada sin diluir en la alimentación inicial de los recién nacidos prematuros. Las pruebas de esta revisión se actualizaron hasta febrero de 2013. En la revisión, se incluyeron tres estudios; un ensayo pequeño de baja calidad en 50 lactantes prematuros; un segundo ensayo pequeño de calidad moderada en 38 lactantes prematuros y un tercer ensayo muy pequeño de calidad incierta en 14 lactantes prematuros. Los ensayos encontraron que los lactantes que recibieron leche maternizada diluida lograron la ingesta energética más temprano que los lactantes que recibieron leche maternizada sin diluir (20 kcal/oz) y presentaron menos episodios de intolerancia alimentaria. La falta de datos sobre otros resultados importantes como la incidencia de enterocolitis necrosante y el aumento de peso, limita la utilidad de los estudios y resalta las áreas que se deben abordar en los ensayos futuros.

Conclusiones de los autores: 

Hay pruebas de tres ensayos antiguos pequeños y con riesgo incierto de sesgo de que la administración de leche maternizada diluida a lactantes prematuros o de bajo peso al nacer alimentados con leche maternizada da lugar a una reducción importante en el tiempo que demoran estos lactantes en lograr una ingesta energética adecuada. No hubo pruebas de diferencias importantes en la intolerancia alimentaria. No se informó una repercusión sobre problemas gastrointestinales graves, incluida la enterocolitis necrosante. Se necesitan ensayos aleatorios adicionales para confirmar estos resultados.

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Antecedentes: 

Al nacer los lactantes prematuros tienen menos reservas de nutrientes que los lactantes a término y con frecuencia, reciben alimentación con leche maternizada a falta de leche materna extraída. Aunque en general hay consenso en que la alimentación se debe iniciar lentamente y avanzar con mucha mayor prudencia que en un lactante sano a término, la forma en la que se introduce y se avanza en la alimentación con leche maternizada en los lactantes prematuros varía ampliamente. Esta revisión se centra en si la leche maternizada diluida o sin diluir es la forma preferible de introducir la alimentación con leche maternizada en los lactantes prematuros.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la leche maternizada diluida versus sin diluir sobre la incidencia de enterocolitis necrosante, intolerancia alimentaria, aumento de peso, estancia hospitalaria y tiempo hasta lograr la ingesta total de calorías en los lactantes prematuros o de bajo peso al nacer alimentados exclusivamente con leche maternizada. El objetivo secundario fue evaluar los efectos de diferentes estrategias de dilución.

Estrategia de búsqueda (: 

Se utilizaron los métodos de búsqueda estándar del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group). Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library 2013, número 1), MEDLINE (1946 hasta febrero de 2013) y EMBASE (1974 hasta febrero de 2013).

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios o cuasialeatorios que compararon concentraciones de leche maternizada en lactantes prematuros o de bajo peso al nacer alimentados exclusivamente con leche maternizada. Los estudios se excluyeron si los lactantes recibieron leche maternizada como un suplemento a la leche materna.

Obtención y análisis de los datos: 

Los estudios para inclusión se evaluaron de forma independiente. Los datos se obtuvieron mediante los métodos estándar del Grupo Cochrane de Neonatología y la evaluación del riesgo de sesgo y la extracción de los datos se realizó de forma independiente. Las diferencias de medias se sintetizaron mediante un modelo de metanálisis de efectos fijos.

Resultados principales: 

En la revisión, se incluyeron tres estudios con 102 lactantes prematuros o de bajo peso al nacer. Los estudios compararon leche maternizada diluida (volumen doble, mitad de la concentración) con leche maternizada sin diluir (20 kcal/oz). Los tres estudios se evaluaron con riesgo incierto de sesgo debido a la probable falta de cegamiento del personal del estudio y la posibilidad de sesgo de selección en el ensayo más grande. En los estudios no se informaron datos del resultado primario enterocolitis necrosante. Dos de los estudios (88 lactantes) se pudieron combinar en el metanálisis. Los lactantes del grupo de leche maternizada diluida con volumen doble (mitad de la concentración) tuvieron significativamente menos episodios de intolerancia alimentaria. Los lactantes del grupo de leche maternizada diluida con volumen doble (mitad de la concentración) tuvieron menos episodios de residuales gástricos por día (un estudio, diferencia de medias [DM] -1,20; intervalo de confianza [IC] del 95%: -2,2 a -0,2), menos episodios de residuales gástricos por lactante hasta lograr 100 kcal/kg (un estudio, DM -0,80; IC del 95%: -1,32 a -0,28), menos episodios de vómitos por día (un estudio, DM -0,04; IC del 95%: -0,07 a -0,01) y ocurrieron menos distensiones abdominales mayores de 2 cm (dos estudios, DM -0,16; IC del 95%: -0,19 a -0,13). En los resultados secundarios, los lactantes del grupo de leche maternizada diluida con volumen doble (mitad de la concentración) lograron una ingesta energética adecuada significativamente más temprano que los lactantes del grupo sin diluir (dos estudios, DM -2,26; IC del 95%: -2,85 a -1,67). Para el aumento de peso a la semana después del comienzo de la alimentación intragástrica con leche maternizada, la diferencia entre los grupos no fue estadísticamente significativa (un estudio, DM 0,05 kg; IC del 95%: -0,06 a 0,15). No se informaron datos sobre la duración de la estancia hospitalaria.

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