Tratamiento y prevención de la reservoritis

¿Qué es la reservoritis?

A algunos pacientes con colitis ulcerosa se les extirpa el colon y el recto y se construye un reservorio o bolsa (a partir de un asa del intestino delgado) en reemplazo del recto, conocido como cirugía de anastomosis íleo-anal con reservorio (en inglés, IPAA). La reservoritis es la inflamación de la bolsa construida quirúrgicamente. Los síntomas de la reservoritis activa incluyen diarrea, aumento en la frecuencia de las deposiciones, cólicos abdominales, urgencia fecal, tenesmo (sensación de la necesidad constante de defecar) e incontinencia. Agudo se refiere a los síntomas que duran menos de cuatro semanas, mientras que crónico se refiere a los síntomas que duran más de cuatro semanas. Los períodos en los que los síntomas se detienen se llaman "remisión".

¿Qué tratamientos se utilizan para la reservoritis?

Los tratamientos utilizados para la reservoritis incluyen antibióticos (fármacos para infecciones por bacterias), enemas de budesonida (un fármaco esteroide), probióticos (bacterias útiles), agentes biológicos dirigidos al factor de necrosis tumoral, supositorios de glutamina (un aminoácido), supositorios de butirato (ácido graso de cadena corta), enemas de bismuto (medicación para la diarrea), alopurinol (un fármaco análogo de la purina) y tinidazol (un fármaco antiparasitario).

¿Qué examinaron los investigadores?

Los investigadores examinaron si estos fármacos producen la remisión en los pacientes con la reservoritis activa, mantienen la remisión en los pacientes con reservoritis inactiva o previenen la reservoritis en los pacientes a los que se les ha realizado IPAA. También se evaluaron los efectos secundarios. Se buscó en la literatura médica hasta el 25 de julio 2018.

¿Qué encontraron los investigadores?

Se encontraron 15 estudios con un total de 547 participantes. Cuatro estudios evaluaron el tratamiento de la reservoritis aguda. Cinco estudios evaluaron el tratamiento de la reservoritis crónica. Seis estudios evaluaron la prevención de la reservoritis.

Reservoritis aguda: No se conoce si la ciprofloxacina es más efectiva que el metronidazol para el tratamiento de la reservoritis aguda (un estudio, 16 participantes). Los efectos secundarios incluyeron vómitos, sabor metálico y daño temporal en los nervios. No está claro si existen diferencias entre el metronidazol y los enemas de budesonida en cuanto a la remisión clínica, la mejoría en los síntomas o los efectos secundarios (un estudio, 26 participantes). Los efectos secundarios incluyeron anorexia, náuseas, cefalea, falta de energía y fuerza, sabor metálico, vómitos, hormigueo y depresión. No se conoce si hubo diferencias entre rifaximina y placebo en cuanto a la remisión clínica, la mejoría en los síntomas o los efectos secundarios (un estudio, 18 participantes). Los efectos secundarios incluyeron diarrea, flatulencias, náuseas, dolor rectal, vómitos, sed, infección por levadura, resfriado común, aumento de las enzimas hepáticas y cefalea en racimos. No se conoce si hubo diferencias entre Lactobacillus GG y placebo en cuanto a la mejoría de los síntomas (un estudio, 20 participantes). Los resultados de estos estudios no están claros debido el reducido número de eventos causados por el pequeño número de participantes.

Reservoritis crónica: No se conoce si la fórmula De Simone (una fórmula probiótica) es más efectiva que placebo para mantener la remisión en los pacientes con enfermedad inactiva (dos estudios, 76 participantes). Los efectos secundarios incluyeron cólicos abdominales, vómitos y diarrea. No está claro si hubo diferencias en cuanto a la efectividad entre el adalimumab y placebo para tratar la reservoritis crónica (un estudio, 13 participantes). No está claro si hubo diferencias entre los supositorios de glutamina y los de butirato para el mantenimiento de la remisión (un estudio, 19 participantes). No está claro si hubo diferencias en cuanto a la mejoría de los síntomas o los efectos secundarios entre los enemas de espuma de carbómero de bismuto y placebo (un estudio, 40 participantes). Los efectos secundarios incluyeron diarrea, síntomas de empeoramiento, cólicos, infección de los senos nasales y dolor abdominal. Los resultados de estos estudios no están claros debido al escaso número de participantes en los estudios.

Prevención de la reservoritis: No está claro si la fórmula De Simone es más efectiva que placebo para la prevención de la reservoritis (un estudio, 40 participantes). Sin embargo, no está claro si hay alguna diferencia en la prevención de la reservoritis entre la fórmula De Simone y el grupo control de ningún tratamiento (un estudio, 28 participantes). No está claro si hubo diferencias en la prevención de la reservoritis entre Clostridium butyricum MIYAIRI y placebo (un estudio, 17 participantes), Bifidobacterium longum y placebo (un estudio, 12 participantes), el alopurinol y placebo (un estudio, 184 participantes) y el tinidazol y placebo (un estudio, 38 participantes). Los resultados de estos estudios no están claros debido al escaso número de participantes en los estudios.

No se conocen los efectos de los antibióticos, probióticos y otras intervenciones para el tratamiento y la prevención de la reservoritis. Se necesitan más estudios de investigación para determinar cuáles de estos diferentes fármacos son mejores para el tratamiento de la reservoritis.

Conclusiones de los autores: 

No se conocen los efectos de los antibióticos, probióticos y otras intervenciones para el tratamiento y la prevención de la reservoritis. Se necesitan estudios bien diseñados, con poder estadístico suficiente, para determinar la forma óptima de tratamiento y prevención de la reservoritis.

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Antecedentes: 

La reservoritis ocurre en aproximadamente el 50% de los pacientes después de la anastomosis entre la bolsa ileal y el ano (IPAA, por sus siglas en inglés) para la colitis ulcerosa (CU) crónica.

Objetivos: 

El objetivo primario fue determinar la eficacia y la seguridad de los tratamientos médicos para la prevención o el tratamiento de la reservoritis aguda o crónica.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en MEDLINE, Embase y en CENTRAL, desde su inicio hasta el 25 julio 2018. También se buscó en las listas de referencias, registros de ensayos en curso y actas de congresos.

Criterios de selección: 

Se consideraron para inclusión los ensayos controlados aleatorizados de prevención o tratamiento de la reservoritis aguda o crónica en adultos a los que se les realizó IPAA para la CU.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron la elegibilidad de los estudios, extrajeron los datos y analizaron el riesgo de sesgo. La certeza de la evidencia se evaluó mediante los criterios GRADE. El resultado primario fue mejoría clínica o remisión en los pacientes con reservoritis aguda o crónica, o la proporción de pacientes sin episodios de reservoritis después de IPAA. Se incluyeron los eventos adversos como resultado secundario. Se calculó el riesgo relativo (RR) y el intervalo de confianza (IC) del 95% correspondiente para cada resultado dicotómico.

Resultados principales: 

Se incluyeron 15 estudios (547 participantes). Cuatro estudios evaluaron el tratamiento de la reservoritis aguda. Cinco estudios evaluaron el tratamiento de la reservoritis crónica. Seis estudios evaluaron la prevención de la reservoritis. Tres estudios presentaron bajo de riesgo de sesgo. En tres estudios el riesgo fue alto y en los otros estudios fue incierto.

Reservoritis aguda: Todos los pacientes que recibieron ciprofloxacina (7/7) lograron la remisión a las dos semanas en comparación con el 33% (3/9) de los pacientes que recibieron metronidazol (RR 2,68; IC del 95%: 1,13 a 6,35) (evidencia de certeza muy baja). Ninguno de los participantes que recibieron ciprofloxacina (0/7) presentó eventos adversos, en comparación con el 33% (3/9) de los participantes que recibieron metronidazol (RR 0,18; IC del 95%: 0,01 a 2,98; evidencia de certeza muy baja). Los eventos adversos incluyeron vómitos, disgeusia o neuropatía periférica transitoria. El 40% (6/14) de los participantes que recibieron metronidazol lograron la remisión a las seis semanas, en comparación con el 50% (6/12) de los participantes que recibieron enema de budesonida (RR 0,86; IC del 95%: 0,37 a 1,96; evidencia de certeza muy baja). El 50% (7/14) de los participantes del grupo de metronidazol mejoraron clínicamente a las seis semanas, en comparación con el 58% (7/12) de los participantes que recibieron enema de budesonida (RR 0,86; IC del 95%: 0,42 a 1,74; evidencia de certeza muy baja). El 57% (8/14) de los participantes del grupo de metronidazol presentaron eventos adversos, en comparación con el 25% (3/12) de los participantes que recibieron enema de budesonida (RR 2,29; IC del 95%: 0,78 a 6,73; evidencia de certeza muy baja). Los eventos adversos incluyeron anorexia, náuseas, cefalea, astenia, sabor metálico, vómitos, parestesia y depresión. El 25% (2/8) de los participantes que recibieron rifaximina lograron la remisión a las cuatro semanas, en comparación con el 0% (0/10) de los participantes que recibieron placebo (RR 6,11; IC del 95%: 0,33 a 111,71; evidencia de certeza muy baja). El 38% (3/8) de los participantes del grupo de rifaximina mejoraron clínicamente a las cuatro semanas, en comparación con el 30% (3/10) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,25; IC del 95%: 0,34 a 4,60; evidencia de certeza muy baja). El 75% (6/8) de los participantes del grupo de rifaximina presentaron un evento adverso en comparación, con el 50% (5/10) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,50; IC del 95%: 0,72 a 3,14; evidencia de certeza muy baja). Los eventos adversos incluyeron diarrea, flatulencias, náuseas, proctalgia, vómitos, sed, cándida, infección de las vías respiratorias superiores, aumento de las enzimas hepáticas y cefalea en racimos. El 10% (1/10) de los participantes del grupo de Lactobacillus GGmejoraron clínicamente a las 12 semanas, en comparación con el 0% (0/10) de los participantes que recibieron placebo (RR 3,00; IC del 95%: 0,14 a 65,90; evidencia de certeza muy baja).

Reservoritis crónica: El 85% (34/40) de los pacientes que recibieron la formulación De Simone mantuvieron la remisión a los nueve a 12 meses, en comparación con el 3% (1/36) de los participantes que recibieron placebo (RR 20,24; IC del 95%: 4,28 a 95,81; dos estudios; evidencia de certeza baja). El 2% (1/40) de los participantes que recibieron la fórmula De Simone presentaron un evento adverso, en comparación con el 0% (0/36) de los participantes que recibieron placebo (RR 2,43; IC del 95%: 0,11 a 55,89; evidencia de certeza baja). Los efectos secundarios incluyeron cólicos abdominales, vómitos y diarrea. El 50% (3/6) de los pacientes en el grupo de adalimumab lograron una mejoría clínica a las cuatro semanas, en comparación con el 43% (3/7) de los pacientes del grupo placebo (RR 1,17, IC del 95%: 0,36 a 3,76; evidencia de certeza baja). El 60% (6/10) de los participantes del grupo de glutamina mantuvieron la remisión a las tres semanas, en comparación con el 33% (3/9) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,80; IC del 95%: 0,63 a 5,16; evidencia de certeza muy baja). El 45% (9/20) de los participantes del grupo de enema de espuma de carbómero de bismuto mejoraron clínicamente a las tres semanas, en comparación con el 45% (9/20) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,00; IC del 95%: 0,50 a 1,98; evidencia de certeza muy baja). El 25% (5/20) de los participantes del grupo de enema de espuma de carbómero de bismuto presentaron un evento adverso, en comparación con el 35% (7/20) de los participantes que recibieron placebo (RR 0,71; IC del 95%: 0,27 a 1,88; evidencia de certeza muy baja). Los eventos adversos incluyeron diarrea, síntomas de empeoramiento, cólicos, sinusitis y dolor abdominal.

Prevención: A los 12 meses, el 90% (18/20) de los pacientes que recibieron la formulación De Simone no presentaban episodios de reservoritis aguda, en comparación con el 60% (12/20) de los pacientes que recibieron placebo (RR 1,50: IC del 95%: 1,02 a 2,21; evidencia de certeza baja). Otro estudio encontró que el 100% (16/16) de los participantes que recibieron la fórmula De Simone no presentaban episodios de reservoritis aguda a los 12 meses, en comparación con el 92% (11/12) de los pacientes del grupo control sin tratamiento (RR 1,10: IC del 95%: 0,89 a 1,36; evidencia de certeza muy baja). El 86% (6/7) de los participantes del grupo de Bifidobacterium longum no presentaban episodios de reservoritis aguda a los seis meses, en comparación con el 60% (3/5) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,43; IC del 95%: 0,66 a 3,11; evidencia de certeza muy baja). El 11% (1/9) de los participantes del grupo deClostridium butyricum MIYAIRI no presentaban episodios de reservoritis aguda a los 24 meses, en comparación con el 50% (4/8) de los participantes que recibieron placebo (RR 0,22; IC del 95%: 0,03 a 1,60; evidencia de certeza muy baja). El 46% (43/94) de los participantes del grupo de alopurinol no presentaban episodios de reservoritis a los 24 meses, en comparación con el 43% (39/90) de los participantes que recibieron placebo (RR1,06; IC del 95%: 0,76 a 1,46; evidencia de certeza baja). El 81% (21/26) de los participantes del grupo de tinidazol no presentaban episodios de reservoritis a los 12 meses, en comparación con el 58% (7/12) de los participantes que recibieron placebo (RR 1,38; IC del 95%: 0,83 a 2,31; evidencia de certeza muy baja).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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