El plasma de las personas que se han recuperado de COVID-19 para tratar a los individuos con COVID-19

Antecedentes

El coronavirus (COVID-19) es una enfermedad respiratoria altamente infecciosa causada por una nueva cepa de virus. El brote se ha propagado rápidamente a escala mundial. Las personas infectadas con este virus pueden no mostrar signos de la enfermedad, otras pueden desarrollar síntomas como fiebre, tos, falta de aliento y dolor de garganta. En algunas personas la infección es más grave y puede causar graves dificultades respiratorias y llevar a la hospitalización, el ingreso en cuidados intensivos o la muerte. Actualmente no se dispone de ninguna vacuna o tratamiento específico.

Las personas que se han recuperado de la COVID-19 desarrollan en la sangre defensas naturales contra la enfermedad (anticuerpos). Los anticuerpos se encuentran en una parte de la sangre llamada plasma. El plasma de la sangre donada de los pacientes recuperados, que contiene anticuerpos contra la COVID-19, puede utilizarse para producir dos preparados. En primer lugar, el plasma de convaleciente, que es el plasma que contiene estos anticuerpos. En segundo lugar, la inmunoglobulina hiperinmune, que está más concentrada y, por lo tanto, contiene más anticuerpos.

El plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune se han empleado con éxito para tratar otros virus respiratorios. Estos tratamientos (administrados por goteo o inyección) suelen tolerarse bien, pero pueden producirse efectos no deseados.

¿Qué se quería averiguar?

Se quería saber si el plasma de las personas recuperadas de la COVID-19 es un tratamiento efectivo para las personas con esta enfermedad, y si el tratamiento causa algún efecto no deseado.

Metodología

Se realizaron búsquedas en las principales bases de datos médicas de estudios clínicos sobre el tratamiento con plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune para personas con COVID-19. Los estudios podían haberse realizado en cualquier parte del mundo y podrían haber incluido participantes de cualquier edad, sexo u origen étnico con COVID-19 leve, moderada o grave.

La COVID-19 se propaga rápidamente, por lo que se necesitaba responder a esta pregunta lo antes posible. Esto significó que se acortaron algunos pasos del proceso normal de revisión Cochrane - sólo un autor de la revisión extrajo datos de los estudios y evaluó la calidad de los mismos, cuando normalmente lo harían dos autores de la revisión.

Resultados clave

Se incluyeron ocho estudios completos, con 32 participantes que recibieron plasma de convaleciente. En ninguno de los estudios se asignó a los participantes de manera aleatoria a diferentes tratamientos (los ensayos aleatorizados producen la mejor evidencia). Ninguno de los estudios incluyó como grupo de comparación a un conjunto de personas que no recibieran plasma de convaleciente.

Todos los participantes en los estudios estaban vivos al final del seguimiento, pero no a todos se les había dado el alta del hospital. El seguimiento varió de 3 a 37 días después de administrar el tratamiento con plasma de convaleciente.

Seis estudios utilizaron el nivel de soporte respiratorio que los participantes requerían como medida de recuperación. El soporte respiratorio incluía la terapia de oxígeno, la ventilación mecánica y la necesidad de una máquina especial que oxigena la sangre. Los seis estudios informaron una mejora clínica en al menos algunos de sus participantes, pero sigue sin estar claro si esta mejora estaba relacionada con el plasma de convaleciente, con otro tratamiento o con la progresión natural de la enfermedad.

Seis estudios informaron el tiempo transcurrido hasta el alta hospitalaria de algunos de sus participantes, todos los cuales recibieron plasma de convaleciente. El tiempo hasta el alta hospitalaria varió de 4 a 35 días después de administrar el tratamiento de plasma de convaleciente.

Seis estudios incluyeron participantes con COVID-19 grave. La mayoría había mejorado al final del seguimiento, pero esta mejora puede haberse debido al tratamiento con plasma de convaleciente, a otro tratamiento o a la progresión natural de la enfermedad.

Dos participantes informaron efectos no deseados relacionados con el plasma de convaleciente. Uno de los participantes tuvo fiebre y otro sufrió un choque anafiláctico (una reacción alérgica grave) al principio de la transfusión.

Certeza de la evidencia

La certeza (confianza) de la evidencia fue muy limitada porque los estudios no fueron aleatorizados y no utilizaron métodos fiables para medir los resultados. Además, incluían número reducido de participantes, que recibían diversos tratamientos además del plasma de convaleciente, y algunos tenían problemas de salud subyacentes.

Conclusión

No está claro que el plasma de las personas que se han recuperado de la COVID-19 sea un tratamiento efectivo para las personas con esta enfermedad. Los estudios completados que se identificaron eran de mala calidad y sus resultados podían estar relacionados con el plasma de convaleciente, la progresión natural de la enfermedad o con otros tratamientos que los participantes recibían. Sin embargo, en las búsquedas se identificaron 48 estudios en curso: 47 están evaluando el plasma de convaleciente y uno la inmunoglobulina hiperinmune. De estos estudios, 22 son aleatorizados. Cuando estos estudios finalicen, se actualizará la revisión con los resultados.

Conclusiones de los autores: 

Se identificaron ocho estudios (siete series de casos y un estudio de intervención de un solo brazo planificado prospectivamente) con un total de 32 participantes (rango de 1 a 10). La mayoría de los estudios evaluó los riesgos de la intervención; informaron dos eventos adversos (potencialmente de grado 3 o 4), uno de los cuales fue un evento adverso grave. No está claro que el plasma de convaleciente sea efectivo para las personas ingresadas en el hospital con COVID-19, ya que los estudios informaron los resultados de manera inconsistente, lo que hace difícil comparar los resultados y sacar conclusiones. Se identificó evidencia de certeza muy baja sobre la eficacia y la seguridad del tratamiento con plasma de convaleciente para las personas con COVID-19. Todos los estudios presentaban un riesgo de sesgo alto y la calidad de informe era baja.

No se han completado ECA o estudios controlados no aleatorizados que evalúen los efectos beneficiosos y perjudiciales del plasma de convaleciente. Hay 47 estudios en curso que evalúan el plasma de convaleciente, de los cuales 22 son ECA y uno es un ensayo que evalúa la inmunoglobulina hiperinmune. Esta revisión se actualizará como una revisión sistemática viva a partir de búsquedas mensuales en las bases de datos y registros mencionados. Es probable que estas actualizaciones muestren resultados diferentes a los descritos aquí.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

El plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune pueden reducir la mortalidad en pacientes con enfermedades causadas por virus respiratorios. Actualmente se están investigando en ensayos como posible tratamiento para la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Se requiere un profundo conocimiento del conjunto de evidencia actual sobre los efectos beneficiosos y los riesgos.

Objetivos: 

Evaluar si la transfusión de plasma de convaleciente o de inmunoglobulinas hiperinmunes es eficaz y segura en el tratamiento de personas con COVID-19.

Métodos de búsqueda: 

El protocolo fue pre-publicado con el Center for Open Science (Centro de Ciencia Abierta) y se puede consultar aquí: osf.io/dwf53

Se realizaron búsquedas en la Base de Datos de Investigación Global COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en MEDLINE, en Embase, en el Registro de Estudios Cochrane COVID-19, en la Base de Datos de Artículos de Investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y en los registros de ensayos para identificar los estudios en curso y los resultados de los estudios finalizados el 23 de abril de 2020 para las series de casos, las cohortes, los ensayos controlados prospectivos y los ensayos controlados aleatorizados (ECA).

Criterios de selección: 

Se siguió la metodología estándar de Cochrane y se realizaron todos los pasos para la selección de estudios por duplicado por dos autor de la revisión independientes (en contraste con las recomendaciones del Grupo Cochrane de Métodos de Revisión Rápida).

Se incluyeron estudios que evaluaban el plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune de personas con COVID-19, independientemente de la gravedad de la enfermedad, la edad, el sexo o el origen étnico.

Se excluyeron los estudios que incluían poblaciones con otras enfermedades por coronavirus, como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) o el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), y los estudios que evaluaban las inmunoglobulinas estándar.

Obtención y análisis de los datos: 

Se siguieron las recomendaciones del Grupo Cochrane de Métodos de Revisión Rápida para la extracción de datos y la evaluación.

Para evaluar el sesgo en los estudios incluidos, se utilizó la herramienta de criterios de evaluación para estudios observacionales, proporcionada por el Grupo Cochrane de Cáncer Infantil. Se calificó la certeza de la evidencia con el método GRADE para los siguientes resultados: mortalidad por todas las causas en el momento del alta hospitalaria, mejoría de los síntomas clínicos (7, 15 y 30 días después de la transfusión), eventos adversos de grado 3 y 4, y eventos adversos graves.

Resultados principales: 

Se incluyeron ocho estudios (siete series de casos, un estudio de intervención de un solo brazo, planificado prospectivamente) con 32 participantes, y se identificaron otros 48 estudios en curso que evaluaban el plasma de convaleciente (47 estudios) o la inmunoglobulina hiperinmune (un estudio), de los cuales 22 son aleatorizados.

El riesgo de sesgo general de los ocho estudios incluidos fue alto debido a: el diseño del estudio; el pequeño número de participantes; la información deficiente dentro de los estudios; y la variedad del tipo de participantes con diferentes grados de gravedad de la enfermedad, comorbilidades y tipos de tratamientos previos o simultáneos, incluidos antivíricos, antifúngicos o antibióticos, corticosteroides, hidroxicloroquina y apoyo respiratorio.

Todos los resultados se calificaron de muy baja certeza, y no se pudieron resumir los datos numéricos de ninguna manera significativa. Como solamente se identificaron estudios de series de casos, se informaron los resultados de forma narrativa.

Efectividad del plasma de convaleciente para personas con COVID-19

Todos los resultados que se indican a continuación podrían estar relacionados con el curso natural subyacente de la enfermedad u otro tratamiento concomitante, más que con el plasma de convaleciente.

Mortalidad por todas las causas en el momento del alta hospitalaria

Todos los estudios informaron mortalidad. Todos los participantes estaban vivos al final del período de informe, pero no todos los participantes habían recibido el alta hospitalaria al final del estudio (15 participantes dados de alta, seis todavía hospitalizados, 11 no está claro). La duración del seguimiento varió desde tres hasta 37 días después de la transfusión. Se desconoce si el tratamiento con plasma de convaleciente afecta a la mortalidad (evidencia de certeza muy baja).

Mejora de los síntomas clínicos (evaluados según el soporte respiratorio)

Seis estudios, que incluían 28 participantes, informaron el nivel de asistencia respiratoria requerido. La mayoría de los participantes necesitaron asistencia respiratoria al inicio. Todos los estudios informaron una mejora de los síntomas clínicos en al menos algunos participantes. Se desconoce si el tratamiento con plasma de convaleciente mejora los síntomas clínicos (evidencia de certeza muy baja).

Tiempo hasta el alta hospitalaria

Seis estudios informaron el tiempo transcurrido hasta el alta hospitalaria de al menos algunos participantes, que osciló entre cuatro y 35 días después del tratamiento con plasma de convaleciente.

Ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)

Seis estudios incluyeron pacientes gravemente enfermos. Al final del seguimiento, la mayoría de estos pacientes ya no estaban en la UCI o ya no necesitaban ventilación mecánica.

Duración de la estancia en la UCI

Sólo un estudio (un participante) informó la duración de la estancia en la UCI. El paciente recibió alta de la UCI 11 días después de la transfusión de plasma.

Seguridad del plasma de convaleciente para personas con COVID-19

Eventos adversos de grado 3 o 4

Los estudios no informaron el grado de los eventos adversos después de la transfusión de plasma de convaleciente. Dos estudios informaron datos relativos a participantes que habían experimentado eventos adversos, que presumiblemente eran de grado 3 o 4. En un estudio de caso se informó de un participante que tenía fiebre moderada (38,9 °C). En otro estudio (tres participantes) se informó de un caso de choque anafiláctico grave. Cuatro estudios informaron la ausencia de eventos adversos moderados o graves (19 participantes). No se sabe con certeza si el tratamiento con plasma de convaleciente influye en el riesgo de eventos adversos moderados o graves (evidencia de certeza muy baja).

Eventos adversos graves

Un estudio (tres participantes) informó un evento adverso grave. Como se ha descrito anteriormente, esta persona sufrió un choque anafiláctico grave después de recibir el plasma de convaleciente. Seis estudios informaron de que no se produjeron eventos adversos graves. No se sabe con certeza si el tratamiento con plasma de convaleciente influye en el riesgo de eventos adversos graves (evidencia de certeza muy baja).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.L

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