¿El plasma de las personas que se han recuperado de covid-19 es un tratamiento efectivo para las personas con covid-19?

La enfermedad por coronavirus 2019 (covid-19) es una enfermedad respiratoria altamente infecciosa causada por un nuevo tipo de coronavirus reconocido. Algunas personas presentan una infección grave, que provoca hospitalización, ingreso en cuidados intensivos o muerte. Actualmente no se dispone de ninguna vacuna o tratamiento específico.

Las personas que se han recuperado de la covid-19 desarrollan en la sangre defensas naturales contra la enfermedad (anticuerpos). Los anticuerpos se encuentran en una parte de la sangre llamada plasma. El plasma de la sangre donada de los pacientes recuperados, que contiene anticuerpos contra la covid-19, puede utilizarse para producir dos preparados. En primer lugar, el plasma de convaleciente, que es el plasma que contiene estos anticuerpos. En segundo lugar, la inmunoglobulina hiperinmune, que está más concentrada y, por lo tanto, contiene más anticuerpos.

El plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune se han empleado con éxito para tratar otros virus respiratorios. Estos tratamientos (administrados por goteo o inyección) suelen ser bien tolerados, pero se pueden producir efectos indeseados similares a los de una transfusión de plasma estándar.

¿Qué se quería averiguar?

Se quería saber si el plasma de las personas recuperadas de la covid-19 es un tratamiento efectivo para las personas con esta enfermedad, y si causa algún efecto no deseado.

Metodología

Se realizaron búsquedas en las principales bases de datos médicas de estudios clínicos sobre el tratamiento con plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune para personas con covid-19. Los estudios se podían haber realizado en cualquier parte del mundo y podrían haber incluido participantes de cualquier edad, sexo, origen étnico o gravedad de la enfermedad.

La evidencia está actualizada hasta el 19 de agosto de 2020.

Resultados clave

Se incluyeron 19 estudios completos, con 38 160 participantes; de los cuales 36 081 recibieron plasma de convaleciente.

Se encontraron dos ensayos controlados aleatorizados (ECA), con 189 participantes; de los cuales 95 participantes recibieron plasma de convaleciente. Los ECA son estudios clínicos en los que las personas se asignan al azar a recibir el tratamiento (grupo de intervención) o a recibir un tratamiento diferente o ningún tratamiento (grupo control). Los métodos utilizados en los ECA están diseñados para producir la evidencia más fiable.

Se encontraron ocho estudios no aleatorizados, pero que incluyeron un grupo control de participantes que no recibieron plasma de convaleciente (estudios controlados no aleatorizados de intervenciones), con 2471 participantes; de los cuales 485 participantes recibieron plasma de convaleciente. Debido a las limitaciones críticas de los estudios o los datos faltantes, no se incluyeron estos estudios para evaluar el beneficio del plasma de convaleciente.

Los nueve estudios restantes no fueron aleatorizados y no incluyeron un grupo control (estudios no controlados no aleatorizados de intervenciones), pero proporcionaron información sobre los efectos no deseados del plasma de convaleciente en 20 622 de los participantes incluidos.

Para evaluar si el plasma de convaleciente es efectivo para la covid-19, se evaluaron los resultados provenientes de los ECA. Los grupos control recibieron atención estándar en el momento del tratamiento sin plasma de convaleciente. No hubo evidencia suficiente para determinar si el plasma de convaleciente afectó al riesgo de muerte al alta hospitalaria y la confianza en la evidencia es baja. El plasma de convaleciente puede disminuir la necesidad de asistencia respiratoria, pero la confianza en la evidencia es baja.

Para evaluar si el plasma de convaleciente causa efectos no deseados, también se evaluaron nueve estudios no controlados no aleatorizados de intervenciones. Se identificaron algunos efectos no deseados graves, que podrían estar relacionados con el plasma de convaleciente, incluidos la muerte, reacciones alérgicas o complicaciones respiratorias. No hubo evidencia suficiente para determinar si el tratamiento con plasma de convaleciente provoca episodios no deseados graves y la confianza en la evidencia es baja.

Ninguno de los estudios incluidos informó efectos sobre la calidad de vida.

Certeza de la evidencia

La certeza (confianza) en la evidencia fue baja o muy baja porque sólo hubo dos ECA y la mayoría de los estudios no utilizaron métodos fiables para medir los resultados. Además, los participantes recibían diversos tratamientos además del plasma de convaleciente, y algunos tenían problemas de salud subyacentes.

Conclusión

No está claro que el plasma de las personas que se han recuperado de la covid-19 sea un tratamiento eficaz para las personas hospitalizadas con covid-19 ni si el plasma de convaleciente afecta al número de efectos no deseados graves. Estos hallazgos podrían estar relacionados con la progresión natural de la enfermedad, otros tratamientos o con el plasma de convaleciente. Las búsquedas encontraron 138 estudios en curso, de los cuales 73 son aleatorizados. Esta es la segunda actualización de esta revisión y se continuará actualizando.

Conclusiones de los autores: 

No se sabe si el plasma de convaleciente beneficia a las personas ingresadas en el hospital con covid-19. Hubo información limitada sobre los EA de grado 3 y 4 para determinar el efecto del tratamiento con plasma de convaleciente sobre los EAG clínicamente relevantes. A falta de un grupo control, no es posible evaluar la seguridad relativa del tratamiento con plasma de convaleciente.

Aunque se hacen grandes esfuerzos para realizar investigaciones sobre la covid-19, resulta problemático reclutar el número previsto de participantes en esos estudios. La finalización anticipada de los dos primeros ECA que investigaban el plasma de convaleciente, y la falta de datos de 20 estudios que se han completado o que se debían haber completado en el momento de esta actualización ilustran estos desafíos. Se debe dar prioridad a los estudios bien diseñados. Además, los estudios deben notificar los desenlaces de la misma manera y deben considerar la importancia de mantener la comparabilidad en cuanto a las cointervenciones administradas en todos los grupos de estudio.

Hay 138 estudios en curso que evalúan el plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune, de los cuales 73 son ECA (tres ya terminados). Esta es la segunda actualización continua de la revisión y se seguirá actualizando periódicamente. Estas actualizaciones podrían mostrar resultados diferentes a los descritos aquí.

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Antecedentes: 

El plasma de convaleciente y la inmunoglobulina hiperinmune pueden reducir la mortalidad en pacientes con enfermedades víricas respiratorias. Actualmente se están investigando en ensayos como posible tratamiento para la enfermedad por coronavirus 2019 (covid-19). Se requiere un profundo conocimiento del conjunto de evidencia actual sobre los efectos beneficiosos y los riesgos.

Objetivos: 

Evaluar de manera continua, a medida que se disponga de más evidencia, si la transfusión de plasma de convaleciente o de inmunoglobulinas hiperinmunes es eficaz y segura en el tratamiento de personas con covid-19.

Métodos de búsqueda: 

El 19 de agosto de 2020 se realizaron búsquedas en la Base de Datos de Investigación Global covid-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en MEDLINE, en Embase, en el Registro Cochrane de Estudios de covid-19, en la Base de Datos de Artículos de Investigación de covid-19 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y en los registros de ensayos para identificar estudios completados y en curso.

Criterios de selección: 

Se siguió la metodología Cochrane estándar.

Se incluyeron estudios que evaluaban el plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune de personas con covid-19, independientemente del diseño del estudio, la gravedad de la enfermedad, la edad, el sexo o el origen étnico.

Se excluyeron los estudios que incluían poblaciones con otras enfermedades por coronavirus, como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) o el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), y los estudios que evaluaban la inmunoglobulina estándar.

Obtención y análisis de los datos: 

Se siguió la metodología Cochrane estándar.

Para evaluar el sesgo de los estudios incluidos, se utilizó la herramienta Cochrane “Risk of bias” 2.0 para ensayos controlados aleatorizados (ECA), la herramienta de Riesgo de sesgo en los estudios no aleatorizados de intervenciones (ROBINS-I) para los estudios controlados no aleatorizados de intervenciones y los criterios de evaluación para estudios observacionales, proporcionados por el Grupo Cochrane de Cáncer infantil para estudios no controlados no aleatorizados de intervenciones. La certeza de la evidencia se evaluó con el método GRADE para los desenlaces siguientes: mortalidad por todas las causas en el momento del alta hospitalaria, mortalidad (tiempo transcurrido hasta el episodio), mejoría de los síntomas clínicos (siete, 15 y 30 días después de la transfusión), episodios adversos (EA) de grado 3 y 4, y episodios adversos graves (EAG).

Resultados principales: 

Esta es la segunda actualización continua de la revisión. Se incluyeron 19 estudios (dos ECA, ocho estudios controlados no aleatorizados de intervenciones, nueve estudios no controlados no aleatorizados de intervenciones) con 38 160 participantes, de los cuales 36 081 recibieron plasma de convaleciente. Dos ECA completos están a la espera de evaluación (publicados después del 19 de agosto de 2020). Se identificaron otros 138 estudios en curso que evalúan el plasma de convaleciente o la inmunoglobulina hiperinmune, de los cuales 73 son aleatorizados (en un registro de estudio se notificó que tres de ellos ya se habían completado, pero sin resultados). No se identificaron estudios completados que evaluaran la inmunoglobulina hiperinmune.

No se incluyeron datos de los estudios controlados no aleatorizados de intervenciones en la síntesis de los datos debido al riesgo crítico de sesgo. La certeza general de la evidencia fue baja a muy baja debido a las limitaciones de los estudios y a que los resultados incluyeron posibles efectos beneficiosos y perjudiciales.

Efectividad del plasma de convaleciente para personas con covid-19

Se incluyeron los resultados de dos ECA (ambos interrumpidos de forma precoz) con 189 participantes, de los cuales 95 recibieron plasma de convaleciente. Los grupos de control recibieron atención estándar en el momento del tratamiento sin plasma de convaleciente.

No se sabe si el plasma de convaleciente disminuye la mortalidad por todas las causas en el momento del alta hospitalaria (riesgo relativo [RR] 0,55; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,22 a 1,34; un ECA, 86 participantes; evidencia de certeza baja).

No se sabe si el plasma de convaleciente disminuye la mortalidad (tiempo transcurrido hasta el episodio) (cociente de riesgos instantáneos [CRI] 0,64; IC del 95%: 0,33 a 1,25; dos ECA, 189 participantes; evidencia de certeza baja).

El plasma de convaleciente puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en la mejoría de los síntomas clínicos (es decir, la necesidad de asistencia respiratoria) a los siete días (RR 0,98; IC del 95%: 0,30 a 3,19; un ECA, 103 participantes; evidencia de certeza baja). El plasma de convaleciente puede aumentar la mejoría de los síntomas clínicos a los 15 días (RR 1,34; IC del 95%: 0,85 a 2,11; dos ECA, 189 participantes; evidencia de certeza baja), y a los 30 días (RR 1,13; IC del 95%: 0,88 a 1,43; dos estudios, 188 participantes; evidencia de certeza baja).

Ningún estudio informó sobre la calidad de vida.

Seguridad del plasma de convaleciente para personas con covid-19

Se incluyeron los resultados de dos ECA, ocho estudios controlados no aleatorizados de intervenciones y nueve estudios no controlados no aleatorizados de intervenciones que evaluaron la seguridad del plasma de convaleciente. La notificación de los datos de seguridad y la duración del seguimiento fueron variables. Los estudios controlados notificaron los EA y los EAG sólo en los participantes que recibieron plasma de convaleciente. Algunos estudios, pero no todos, incluyeron la muerte como un EAG.

Los estudios no notificaron el grado de los EA. Catorce estudios (566 participantes) notificaron los EA de posible grado 3 o 4 de gravedad. La mayoría de estos EA fueron episodios alérgicos o respiratorios. No se sabe con certeza si el tratamiento con plasma de convaleciente afecta el riesgo de EA moderados a graves (evidencia de certeza muy baja).

Diecisiete estudios (35 944 participantes) evaluaron los EAG en 20 622 de los participantes. La mayoría de los participantes procedían de un estudio no controlado no aleatorizado de intervención (20 000 participantes), que notificó sobre los EAG durante las primeras cuatro horas y en el transcurso de siete días después de la transfusión. Hubo 63 muertes, 12 posiblemente y una probablemente relacionadas con la transfusión. Hubo 146 EAG en el transcurso de cuatro horas y 1136 EAG en el transcurso de los siete días después de la transfusión. En su mayoría estos episodios fueron alérgicos o respiratorios, trombóticos o tromboembólicos y cardíacos. No se sabe con certeza si el tratamiento con plasma de convaleciente da lugar a un aumento clínicamente relevante en el riesgo de EAG (evidencia de certeza baja).

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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