Incisiones transversales versus verticales en la región inguinal (ingle) para el abordaje de la arteria femoral

Antecedentes

El acceso a los vasos femorales es necesario para una amplia gama de procedimientos vasculares, que incluyen: el tratamiento de la enfermedad tromboembólica, los injertos arteriales, la reparación endovascular del aneurisma aórtico abdominal, la reparación del aneurisma endovascular torácico y el implante de la válvula aórtica transcatéter. La técnica quirúrgica utilizada para acceder a la arteria femoral puede ser un factor en la aparición de complicaciones posoperatorias, que son el foco de esta revisión.

Se comparó la técnica quirúrgica transversal (un corte hecho paralelamente al pliegue inguinal) con la incisión inguinal vertical en la región inguinal (técnica quirúrgica clásica que implica un corte hecho a través del pliegue inguinal) para acceder a la arteria femoral, en un intento de determinar: qué técnica tiene la menor tasa de complicaciones, cuál es más segura y cuál es más eficaz.

Características de los estudios y resultados clave

Esta revisión sistemática incluye dos estudios (la búsqueda más reciente es de febrero de 2020): un ensayo controlado aleatorizado y un ensayo clínico cuasialeatorizado. Ambos compararon enfoques inguinales transversales versus verticales. Un estudio incluyó 149 participantes (167 ingles) mientras que el segundo estudio incluyó 88 participantes (116 ingles), que se sometieron a una cirugía inguinal para acceder a la arteria femoral.

En ambos estudios se evaluó la infección de la herida o del lugar de la cirugía como resultado. El análisis combinado mostró una menor tasa de infecciones en la herida de la incisión inguinal transversal en comparación con la incisión inguinal vertical. Un estudio evaluó las complicaciones linfáticas y no encontró evidencia de una diferencia entre las dos técnicas de incisión. Los dos estudios no informaron otros resultados, como la infección del injerto, la hospitalización, la muerte o el dolor posoperatorio

Certeza de la evidencia

Se clasificó la certeza de la evidencia como baja para la infección del sitio quirúrgico debido al riesgo de sesgo alto por cuestiones de aleatorización y cegamiento de las personas que evaluaban los resultados y también debido al pequeño número de participantes en los estudios incluidos. Se consideraron las complicaciones linfáticas como evidencia de certeza muy baja debido al riesgo de sesgo alto por cuestiones de aleatorización y cegamiento de las personas que evaluaban los resultados, y porque solo se incluyó un estudio que evaluó las complicaciones linfáticas con un número reducido de pacientes.

Conclusión

La evidencia de certeza escasa sugiere que la infección de la herida quirúrgica en el período de 28 días posterior a la cirugía se produce con menos frecuencia en las incisiones transversales que en las incisiones verticales para acceder a la arteria femoral. La evidencia de certeza muy baja indicaba que no existía diferencia entre las dos técnicas quirúrgicas en relación con el resultado de las complicaciones linfáticas para el acceso a la arteria femoral en el período de 28 días posterior a la cirugía.

Conclusiones de los autores: 

En esta revisión sistemática, se encontró evidencia de certeza baja de que la realización de una incisión inguinal transversal para acceder a la arteria femoral dio lugar a menos infecciones de la herida quirúrgica en comparación con la realización de una incisión inguinal vertical. No se observó evidencia de una diferencia entre las dos técnicas quirúrgicas para los otros resultados evaluados (linfocele y linforrea). En estos estudios no se evaluaron otros resultados.

Sin embargo, las limitaciones de este examen sistemático son: el tamaño de la muestra pequeño, el período corto de seguimiento clínico y el riesgo de sesgo alto en ámbitos críticos. Por esta razón, la aplicabilidad de los resultados es limitada.

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Antecedentes: 

El acceso a los vasos femorales es necesario para una amplia gama de procedimientos vasculares, que incluyen: el tratamiento de la enfermedad tromboembólica, los injertos arteriales (es decir, el bypass aórtico bifemoral o el bypass infrainguinal), la reparación endovascular del aneurisma aórtico abdominal (EVAR, por sus siglas en inglés), la reparación endovascular del aneurisma torácico (TEVAR, por sus siglas en inglés) y el implante de la válvula aórtica transcatéter (TAVI, por sus siglas en inglés). La técnica quirúrgica utilizada para acceder a la arteria femoral puede ser un factor en la aparición de complicaciones posoperatorias, que serán el foco de esta revisión. Se comparará la técnica quirúrgica transversal (un corte hecho paralelamente al pliegue de la ingle) con la técnica quirúrgica de incisión inguinal vertical (técnica clásica: un corte quirúrgico hecho a través del pliegue de la ingle) para acceder a la arteria femoral, en un intento de determinar qué técnica tiene el menor índice de complicaciones, cuál es más segura y cuál más eficaz.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y la seguridad de la incisión inguinal transversal en comparación con la incisión inguinal vertical para acceder a la arteria femoral en los procedimientos quirúrgicos endovasculares y la cirugía abierta.

Métodos de búsqueda: 

El especialista en información del Grupo Cochrane Vascular realizó búsquedas en las bases de datos del Registro especializado del Grupo Cochrane Vascular (Cochrane Vascular Group), en CENTRAL, MEDLINE, Embase, CINAHL y AMED, en la International Clinical Trials Registry Platform de la Organización Mundial de la Salud y en el registro de ensayos de ClinicalTrials.gov, hasta el 17 de marzo de 2020. Los revisores realizaron búsquedas en la base de datos del IBECS hasta el 26 de marzo de 2020 y en las listas de referencias de los estudios y documentos pertinentes.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) y ensayos cuasialeatorizados (ECC) que comparan la incisión inguinal transversal y vertical, ya sea durante procedimientos endovasculares o de cirugía abierta.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión (MVCRC, FCN) seleccionaron los estudios de forma independiente, evaluaron el riesgo de sesgo, extrajeron los datos, realizaron el análisis de los datos y calificaron la certeza de la evidencia según los criterios GRADE.

Resultados principales: 

En esta revisión se incluyeron un ECA y un ECC. Estos dos estudios tuvieron un total combinado de 237 participantes (283 ingles). La infección de la herida quirúrgica fue el único resultado que fue similar en ambos estudios y que, por lo tanto, pudo ser sometido a un análisis combinado.

El metanálisis de los dos estudios mostró evidencia de certeza baja de que la incisión transversal en la ingle dio lugar a un menor riesgo de infección de la herida quirúrgica en el período de 10 a 28 días posterior a la cirugía (riesgo relativo [RR] 0,25; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,08 a 0,76; 2 estudios; 283 incisiones en la ingle). Se encontró una heterogeneidad baja entre los estudios. Se redujo la certeza de la evidencia sobre la infección de la herida quirúrgica en un nivel debido a las serias limitaciones del diseño (hubo un riesgo de sesgo alto en los dominios críticos). El intervalo de confianza para la infección de la herida quirúrgica es relativamente amplio, lo que indica además que la certeza de la estimación del efecto es baja. Es probable que esto se deba al número reducido de estudios y participantes. No se observó evidencia de una diferencia entre las dos técnicas quirúrgicas para la otra medida de resultado primaria evaluada las "complicaciones linfáticas": linfocele (RR 0,46; IC del 95%: 0,20 a 1,02; 1 estudio; 116 ingles); y linforrea (RR 2,77; IC del 95%: 0,92 a 8,34; 1 estudio; 116 ingles). Se redujo la certeza de la evidencia de complicaciones linfáticas en un nivel debido a las limitaciones graves del diseño (hubo un riesgo de sesgo alto en los dominios críticos); y en dos niveles más debido a la imprecisión (se incluyó un número de pequeño participantes y solo un estudio).

Se necesitan estudios de alta calidad para poder comparar las dos técnicas quirúrgicas con respecto a otros resultados, como la infección del injerto vascular (endoprótesis/prótesis), la hospitalización prolongada, la cirugía reoperatoria, la muerte, el déficit neurológico (por ejemplo, la parestesia), la amputación, la permeabilidad del injerto y el dolor posoperatorio.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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