Intervenciones psicosociales para el dolor abdominal recurrente en niños

Pregunta de la revisión

¿Las terapias psicosociales reducen el dolor en niños y adolescentes con dolor abdominal recurrente?

Antecedentes

Entre un 4% y un 25% de los niños en edad escolar se quejan de dolor abdominal recurrente lo suficientemente intenso como para interferir en las actividades cotidianas. No puede hallarse ninguna causa orgánica para este dolor en la exploración ni el examen físico para la mayoría de los niños. Aunque la mayoría de los niños son tratados mediante la provisión de confianza y medidas sencillas, se ha recomendado una gran variedad de terapias psicológicas y conductuales ("psicosociales").

Métodos y características de los estudios

En junio de 2016, se identificaron 18 ensayos controlados aleatorios (un tipo de experimento científico en que se asignan al azar a los pacientes a uno de dos o más tratamientos), con 928 niños y adolescentes de entre 6 y 18 años de edad. Estos estudios compararon diversas terapias psicosociales con la atención habitual o alguna forma de control no terapéutico (como la educación o los ejercicios de respiración). Se identificaron cuatro tipos diferentes de terapia psicosocial: la terapia cognitivo-conductual, la hipnoterapia, el yoga y el autorrevelación escrita (una terapia que incluye el registro de pensamientos y sentimientos acerca de las molestias). La duración de los estudios incluidos varió de cinco días a tres meses. Los estudios se realizaron en los Estados Unidos, Australia, Canadá, Holanda, Alemania y Brasil.

Resultados clave

Se halló que la terapia cognitivo-conductual y la hipnoterapia pueden ser efectivas en cuanto al alivio del dolor a corto plazo. Había pocas pruebas de beneficios a largo plazo. No hubo pruebas de que alguna terapia tuviera un efecto beneficioso sobre la calidad de vida, las actividades cotidianas ni los resultados psicológicos, como la ansiedad y la depresión. La terapia de yoga y la de autorrevelación escrita no ejercieron ningún efecto sobre el dolor, la calidad de vida ni las actividades cotidianas. No se informó ningún efecto adverso de estas terapias.

Calidad de la evidencia

La calidad general de la evidencia se calificó de baja a muy baja para todos los resultados. Muchos de los estudios tenían un tamaño de la muestra reducido o defectos en el diseño del estudio. Los autores no informaron conflictos de interés en relación con la financiación.

Conclusión

La terapia cognitivo-conductual y la hipnoterapia deben ser consideradas por los médicos como parte de la estrategia de tratamiento para los niños con dolor abdominal recurrente. La calidad general de la evidencia fue de baja a muy baja. Se necesitan más estudios de investigación de alta calidad para evaluar los aspectos particulares de las terapias que son efectivas y para establecer si los beneficios se mantienen en el transcurso del tiempo.

Conclusiones de los autores: 

Los datos de los ensayos hasta la fecha aportan algunas pruebas de efectos beneficiosos de la TCC y la hipnoterapia en el alivio del dolor a corto plazo en niños y adolescentes que consultan por DAR. No hubo pruebas de efectividad de la terapia de yoga ni de la terapia de autorrevelación escrita. Había datos insuficientes para explorar los efectos del tratamiento por subtipo de DAR.

Se necesitan ensayos de calidad más alta y de mayor duración para investigar plenamente la efectividad de las intervenciones psicosociales. Entre las áreas prioritarias se encuentra la identificación de los componentes activos de las intervenciones y establecer si los beneficios se mantienen a largo plazo. El uso de grupos de control activo beneficiaría a los estudios de investigación futura como ayuda para minimizar el sesgo potencial de los diseños de control en lista de espera y dar cuenta del tiempo de la intervención y del terapeuta.

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Antecedentes: 

Esta revisión reemplaza la revisión Cochrane original publicado por primera vez en 2008 (Huertas-Ceballos 2008).

Entre un 4% y un 25% de los niños en edad escolar se quejan de dolor abdominal recurrente (DAR) lo suficientemente intenso como para interferir en las actividades cotidianas. No puede hallarse ninguna causa orgánica para este dolor en la exploración ni el examen físico para la mayoría de los niños. Aunque la mayoría de los niños son tratados mediante la provisión de confianza y medidas sencillas, se ha recomendado una gran variedad de intervenciones psicosociales, que incluyen componentes cognitivos y conductuales.

Objetivos: 

Determinar la efectividad de las intervenciones psicosociales para el alivio del dolor en niños en edad escolar con DAR.

Estrategia de búsqueda (: 

En junio 2016, se hicieron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, en otras ocho bases de datos, y en dos registros de ensayos. También se hicieron búsquedas en las referencias de los estudios identificados y las revisiones relevantes.

Criterios de selección: 

Eran aptos para la inclusión los ensayos controlados aleatorios que compararan las terapias psicosociales con la atención habitual, el control activo o el control en lista de espera para niños y adolescentes (de 5 a 18 años) con DAR o un trastorno gastrointestinal funcional relacionado con el dolor abdominal definido por los criterios Roma III.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar previstos por Cochrane. Cinco autores de la revisión, de forma independiente, seleccionaron los estudios, los evaluaron en cuanto al riesgo de sesgo y extrajeron los datos relevantes. También se evaluó la calidad de las pruebas mediante el enfoque GRADE.

Resultados principales: 

Esta revisión incluye 18 ensayos controlados aleatorios (14 nuevos para esta versión), informados en 26 artículos, con 928 niños y adolescentes con DAR de 6 a 18 años de edad. Las intervenciones se clasificaron en cuatro tipos de terapia psicosocial: la terapia cognitivo-conductual (TCC), la hipnoterapia (incluida la visualización guiada), el yoga y la autorrevelación escrita. Los estudios se realizaron en los Estados Unidos, Australia, Canadá, Países Bajos, Alemania y Brasil. La mayoría de los estudios fueron pequeños y a corto plazo; sólo dos estudios incorporaron a más de 100 participantes, y sólo cinco presentaron evaluaciones de seguimiento después de los seis meses. La calidad general de las pruebas se consideró baja a muy baja para todos los resultados debido al reducido tamaño de la muestra y al grado de riesgo de detección y realización evaluados en muchos estudios.

Para la TCC comparada con el control, se hallaron pruebas de éxito del tratamiento después de la intervención (odds ratio [OR] 5,67; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,18 a 27,32; Z = 2,16; p = 0,03; cuatro estudios, 175 niños; evidencia de muy baja calidad), pero ninguna prueba del éxito de tratamiento en el seguimiento a plazo medio (OR 3,08; IC del 95%: 0,93 a 10,16; Z = 1,85; p = 0,06; tres estudios, 139 niños; pruebas de baja calidad) ni el seguimiento a largo plazo (OR 1,29; IC del 95%: 0,50 a 3,33; Z = 0,53; P = 0,60; dos estudios; 120 niños; evidencia de baja calidad). No se hallaron pruebas de efectos de la intervención sobre las puntuaciones de intensidad del dolor medidas después de la intervención (diferencia de medias estandarizada [DME] -0,33; IC del 95%: -0,74 a 0,08; siete estudios; 405 niños; evidencia de baja calidad) ni en el seguimiento a plazo medio (DME -0,32; IC del 95%: -0,85 a 0,20; cuatro estudios, 301 niños, evidencia de calidad baja).

Para la hipnoterapia (incluidos los estudios de visualización guiada) comparada con el control, se hallaron pruebas de mayor éxito del tratamiento después de la intervención (OR 6,78; IC del 95%: 2,41 a 19,07; Z = 3,63; p = 0,0003; cuatro estudios, 146 niños; pruebas de baja calidad) así como reducciones de la intensidad del dolor (DME -1,01; IC del 95%: -1,41 a -0,61; Z = 4,97; P < 0,00001; cuatro estudios, 146 niños; pruebas de baja calidad) y la frecuencia del dolor (DME -1,28; IC del 95%: -1,84 a -0,72; Z = 4,48; P < 0,00001; cuatro estudios, 146 niños, evidencia de calidad baja). El único estudio de efectos a largo plazo informó un beneficio continuo de la hipnoterapia comparada con la atención habitual después de cinco años, con un 68% que informó éxito del tratamiento en comparación con un 20% de los controles (P = 0,005).

Para la terapia de yoga comparada con el control, no se encontraron pruebas de efectividad para la reducción de la intensidad del dolor después de la intervención (DME -0,31; IC del 95%: -0,67 a 0,05; Z = 1,69; p = 0,09; tres estudios, 122 niños, evidencia de calidad baja).

El único estudio sobre terapia de autorrevelación escrita no informó ningún beneficio para el dolor.

No hubo pruebas de efectos de los análisis agrupados para ningún tipo de intervención en los resultados secundarios de desempeño escolar, funcionalidad social o psicológica ni la calidad de vida cotidiana.

No hubo efectos adversos de ninguna de las intervenciones informadas.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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