Intervenciones para mujeres delincuentes que consumen drogas

¿Cuál es el problema?

Evaluar la efectividad de las intervenciones para reducir el consumo de drogas, la actividad delictiva o ambas en mujeres involucradas en el sistema de justicia penal.

¿Cuál es el mensaje clave de esta revisión?

No se sabe con certeza si los tratamientos reducen el consumo posterior de drogas, la actividad delictiva o ambos. Se identificaron muy pocos estudios para evaluar si el contexto donde se llevó a cabo el tratamiento
(por ejemplo, en los tribunales o en la comunidad) influyó en el éxito de dichos programas. Los tamaños de la muestra del estudio fueron pequeños y la certeza de esta evidencia fue muy baja. Se necesita investigación de calidad alta para evaluar la efectividad de diferentes opciones de tratamiento.

¿Qué se estudió?

Se estudió cualquier intervención dirigida a reducir el consumo de drogas, la actividad delictiva o ambos. Muchas más personas involucradas en el sistema de justicia penal experimentan el consumo de drogas en comparación con las personas que no tienen contacto con el sistema de justicia penal. La mayoría de las intervenciones que se utilizan para apoyar la rehabilitación del consumo de drogas en el sistema de justicia penal están dirigidas a hombres y no a mujeres. Las mujeres tienen necesidades diferentes a las de los hombres y es necesario evaluar y adaptar los esquemas existentes para enfrentar la complejidad de los tipos de problemas que experimentan las mujeres a fin de reducir el consumo de drogas, la actividad delictiva o ambas, por parte de las mujeres.

¿Cuáles son los principales resultados?

Se encontraron 13 ensayos con 2560 participantes. Los 13 ensayos incluían a personas asignadas al azar a una de dos intervenciones, realizadas principalmente en los EE.UU. Cuatro estudios se realizaron en la cárcel y en ámbitos comunitarios. Los participantes del estudio recibieron una variedad de intervenciones diferentes en comparación con ninguna intervención, otra intervención o tratamiento habitual.
La revisión muestra que:

- cuando las mujeres se involucran en el manejo de casos colaborativo, el mismo puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en cuanto a la reducción del consumo de drogas, el nuevo encarcelamiento o el nuevo arresto en comparación con el tratamiento habitual (evidencia de certeza baja);

- cuando las mujeres reciben buprenorfina, no se conoce si este tratamiento reduce el consumo de drogas en comparación con un placebo (evidencia de certeza muy baja);

- cuando las mujeres reciben buprenorfina antes de salir de la cárcel, este tratamiento puede lograr poca o ninguna diferencia en la reducción del consumo de drogas o de la actividad delictiva en comparación con la administración de buprenorfina después de salir de la cárcel (evidencia de certeza baja);

- cuando las mujeres se involucran en la psicoterapia interpersonal, la misma puede lograr poca o ninguna diferencia en cuanto a la reducción de la recaída en el consumo de drogas en comparación con una intervención psicoeducativa (evidencia de certeza baja);

- cuando las mujeres se involucran en la terapia de aceptación y compromiso, la misma puede lograr poca o ninguna diferencia en cuanto a la reducción del consumo de drogas/abstinencia del consumo de drogas en comparación con un control en lista de espera (evidencia de certeza baja);

- cuando las mujeres se involucran en una terapia relacionada con las habilidades cognitivas en comparación con una intervención comunitaria terapéutica, no existe seguridad en cuanto a si dicho tratamiento produce una reducción en el consumo posterior de drogas, el nuevo arresto, las actividades delictivas o los delitos relacionados con las drogas (evidencia de certeza muy baja);

- cuando las mujeres se involucran en terapias relacionadas con habilidades cognitivas en comparación con una intervención terapéutica comunitaria, este tratamiento puede reducir el arresto posterior (no las violaciones de la libertad condicional) (evidencia de certeza muy baja);

- cuando las mujeres se involucran en terapias relacionadas con las habilidades cognitivas en comparación con el tratamiento estándar, no existe seguridad en cuanto a si reduce el consumo posterior de drogas (evidencia de certeza muy baja);

- cuando las mujeres participan en una única sesión de una intervención computarizada, la misma puede lograr poca o ninguna diferencia en cuanto a la reducción del consumo posterior de drogas (evidencia de certeza baja) en comparación con el manejo de casos cara a cara;

- cuando las mujeres se involucran en la terapia conductual dialéctica y el manejo de casos, no existe seguridad en cuanto a si dicho tratamiento produce una reducción en el consumo posterior de drogas en comparación con un esquema de promoción de la salud (evidencia de certeza muy baja);

- cuando las mujeres participan en un programa terapéutico comunitario, no existe seguridad en cuanto a si el mismo reduce el consumo posterior de drogas y la actividad delictiva en comparación con un programa de inserción laboral (evidencia de certeza muy baja a baja);

- cuando las mujeres se involucran en la planificación del alta intensiva después de la liberación, probablemente la misma no reduce el consumo posterior de drogas ni la actividad delictiva en comparación con la cárcel sola (evidencia de certeza moderada).

Las fuentes de financiamiento fueron informadas por todos los estudios e incluyeron al gobierno y a fundaciones de investigación y de caridad.

¿Cuál es el grado de actualización de esta revisión?

Febrero de 2019.

Conclusiones de los autores: 

Los estudios mostraron un grado alto de heterogeneidad para los tipos de comparaciones, las medidas de resultado y las muestras pequeñas. Se requieren descripciones de las modalidades de tratamiento. En un resultado del arresto (no por violación de la libertad condicional), se identificó una reducción significativa cuando la terapia cognitivo-conductual (TCC) se comparó con un programa terapéutico comunitario. Sin embargo, para todos los demás resultados, ninguna de las intervenciones fue efectiva. Se necesitan ensayos más amplios para aumentar la precisión de la confianza sobre la certeza de la evidencia.

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Antecedentes: 

La revisión representa una de un grupo de cuatro revisiones que se centran en la efectividad de las intervenciones para la reducción del consumo de drogas y la actividad delictiva en delincuentes.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones para mujeres delincuentes que consumen drogas en cuanto a la reducción de la actividad delictiva o el consumo de drogas, o ambos.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en 12 bases de datos bibliográficas electrónicas hasta febrero de 2019.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA).

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar previstos por Cochrane.

Resultados principales: 

Se incluyeron 13 ensayos con 2560 participantes. Las intervenciones se realizaron en la cárcel (7/13 estudios, 53%) y en ámbitos comunitarios (6/13 estudios, 47%). La calificación del sesgo se vio afectada por la falta de información clara por parte de los autores, y muchos ítems fueron calificados como "poco claros".

En dos estudios (190 participantes), el manejo de casos colaborativo en comparación con el tratamiento habitual no redujo el consumo de drogas (riesgo relativo [RR] 0,65; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,20 a 2,12; un estudio, 77 participantes; evidencia de certeza baja), el nuevo encarcelamiento a los nueve meses (RR 0,71; IC del 95%: 0,32 a 1,57; 1 estudio, 77 participantes; evidencia de certeza baja) ni el número de arrestos posteriores a los 12 meses (RR 1,11; IC del 95%: 0,83 a 1,49; 1 estudio, 113 participantes; evidencia de certeza baja).

Un estudio (36 participantes) que comparó buprenorfina con placebo no mostró una reducción significativa en el consumo de drogas autoinformado al final del tratamiento (RR 0,57; IC del 95%: 0,27 a 1,20) y a los tres meses (RR 0,58; IC del 95%: 0,25 a 1,35); evidencia de certeza muy baja. No se informaron eventos adversos.

Un estudio (38 participantes) que comparó la psicoterapia interpersonal con una intervención psicoeducativa no encontró una reducción en el consumo de drogas a los tres meses (RR 0,67; IC del 95%: 0,30 a 1,50; evidencia de certeza baja).

Un estudio (31 participantes) que comparó la terapia de aceptación y compromiso (TAC) con una lista de espera no mostró una reducción significativa en el consumo de drogas autoinformado mediante el uso del Addiction Severity Index (diferencia de medias [DM] -0,04; IC del 95%: -0,37 a 0,29) y la abstinencia del consumo de drogas a los seis meses (RR 2,89; IC del 95%: 0,73 a 11,43); evidencia de certeza baja.

Un estudio (314 participantes) que comparó una terapia relacionada con las habilidades cognitivo-conductuales con un programa terapéutico comunitario y atención posterior no mostró una reducción significativa del consumo de drogas autoinformado (RR 0,86; IC del 95%: 0,58 a 1,27), el nuevo arresto por cualquier tipo de delito (RR 0,73; IC del 95%: 0,52 a 1,03); la actividad delictiva (RR 0,80; IC del 95%: 0,63 a 1,03) o el delito relacionado con las drogas (RR 0,95; IC del 95%: 0,68 a 1,32). Hubo una reducción significativa del arresto por violaciones (no las violaciones de la libertad condicional) a los seis meses de seguimiento significativamente a favor de la terapia relacionada con las habilidades cognitivo-conductuales (RR 0,43; IC del 95%: 0,25 a 0,77; evidencia de certeza muy baja). Un segundo estudio con 115 participantes que comparó la terapia relacionada con las habilidades cognitivo-conductuales con un tratamiento alternativo para el abuso de sustancias no mostró una reducción significativa del nuevo encarcelamiento a los 12 meses (RR 0,70; IC del 95%: 0,43 a 1,12; evidencia de certeza baja).

Un estudio (44 participantes) que comparó la terapia relacionada con las habilidades cognitivo-conductuales y el tratamiento habitual versus tratamiento habitual no mostró una reducción significativa en la puntuación del consumo de drogas en el Addiction Severity Index (ASI) a los tres meses (DM 0,02; IC del 95%: -0,05 a 0,09) y seis meses (DM -0,02, IC del 95%: -0,09 a 0,05), y el encarcelamiento a los tres meses (RR 0,46, IC del 95%: 0,04 a 4,68) y a los seis meses (RR 0,51, IC del 95%: 0,20 a 1,27); evidencia de certeza muy baja.

Un estudio (171 participantes) que comparó una única intervención computarizada versus tratamiento de casos no mostró una reducción significativa en el número de días sin consumo de drogas a los tres meses (DM -0,89; IC del 95%: -4,83 a 3,05; evidencia de certeza baja).

Un estudio (116 participantes) que comparó la terapia conductual dialéctica y el tratamiento de casos (TCD-TC) versus una intervención de promoción de la salud no mostró una reducción significativa a los seis meses de seguimiento en las pruebas positivas de detección de drogas (RR 0,67; IC del 95%: 0,43 a 1,03), el número de personas que no usaron marihuana (RR 1,23; IC del 95%: 0,95 a 1,59), crack (RR 1,00; IC del 95%: 0,87 a 1,14), cocaína (RR 1,02; IC del 95%: 0,93 a 1,12), heroína (RR 1,05; IC del 95%: 0,98 a 1,13), metanfetamina (RR 1,02; IC del 95%: 0,87 a 1,20) y el consumo autoinformado de drogas para cualquier droga (RR 1,20; IC del 95%: 0,92 a 1,56); evidencia de certeza muy baja.

Un estudio (211 participantes) que comparó un programa terapéutico comunitario versus inserción laboral no mostró una reducción significativa del consumo de marihuana a los seis meses (RR 1,03; IC del 95%: 0,19 a 5,65), ni a los 18 meses (RR 1,00; IC del 95%: 0,07 a 14,45), el consumo de heroína a los seis meses (RR 1,59; IC del 95%: 0,49 a 5,14), ni a los 18 meses (RR 1,92; IC del 95%: 0,24 a 15,37), el consumo de crack a los seis meses (RR 2,07; IC del 95%: 0,41 a 10,41), ni a los 18 meses (RR 1,64; IC del 95%: 0,19 a 14,06), ni en el consumo de cocaína a los seis meses (RR 1,09; IC del 95%: 0,79 a 1,50), ni a los 18 meses (RR 0,93; IC del 95%: 0,64 a 1,35). Tampoco mostró una reducción significativa del encarcelamiento por delitos relacionados con las drogas a los 18 meses (RR 1,45; IC del 95%: 0,87 a 2,42); con evidencia general de certeza muy baja a baja.

Un estudio (511 participantes) que comparó la planificación del alta intensiva y el manejo de casos versus cárcel sola no mostró una reducción significativa en el consumo de marihuana (RR 0,79; IC del 95%: 0,53 a 1,16), drogas duras (RR 1,12; IC del 95%: 0,88 a 1,43), cocaína y crack (RR 1,08; IC del 95%: 0,75 a 1,54), ni en las pruebas de cabello positivas para la detección de marihuana (RR 0,75; IC del 95%: 0,55 a 1,03); encontró una reducción significativa en los arrestos (RR 0,19; IC del 95%: 0,04 a 0,87), pero no una reducción significativa en los cargos por drogas (RR 1,07; IC del 95%: 0,75 a 1,53) ni en el encarcelamiento (RR 1,09; IC del 95%: 0,86 a 1,39); evidencia de certeza moderada.

Un resumen de un estudio narrativo (211 participantes) que comparó buprenorfina antes y después de la salida de la cárcel no mostró una reducción significativa del consumo de drogas a los 12 meses después de la salida; evidencia de certeza baja. No se informaron efectos adversos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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