Intervenciones para los calambres de piernas en el embarazo

Los calambres de las piernas se presentan como contracciones involuntarias súbitas e intensas de los músculos de las piernas. Son un problema frecuente en el embarazo, especialmente en el tercer trimestre. Son dolorosos y pueden interferir con las actividades cotidianas, interrumpir el sueño y reducir la calidad de vida. Se han utilizado diversas intervenciones durante el embarazo para tratar los calambres de las piernas, incluidos tratamientos con fármacos, electrólitos (magnesio, calcio, sodio) y vitaminas y tratamientos no farmacológicos como el estiramiento muscular. El objetivo de esta revisión fue determinar qué es eficaz y seguro para tratar los calambres de las piernas durante el embarazo.

Se incluyeron seis estudios controlados aleatorios con 390 mujeres con 14 a 36 semanas de embarazo, que compararon magnesio, calcio o vitamina B con placebo o ningún tratamiento y que compararon vitamina C con calcio. Todos los tratamientos se administraron como comprimidos para masticar o tragar.

Los suplementos de magnesio no redujeron de manera consistente la frecuencia con la que las pacientes presentaron calambres de las piernas en comparación con placebo o ningún tratamiento. Los estudios midieron este resultado de diferentes maneras, y en ocasiones mostraron que el magnesio ayudó a reducir el número de calambres de las piernas, pero a veces mostraron que no hubo cambios. Asimismo, las pruebas acerca de si el magnesio redujo la intensidad del dolor no fueron concluyentes; un estudio mostró una reducción mientras que otros no mostraron diferencias. No hubo diferencias en la experiencia de efectos secundarios como náuseas y diarrea.

Una mayor proporción de pacientes que recibieron calcio no presentaron calambres de las piernas después del tratamiento en comparación con las pacientes que no recibieron tratamiento; sin embargo, otra medida de mejoría no mostró diferencias entre los grupos.

Más pacientes que recibieron suplementos de vitamina B se recuperaron completamente en comparación con las pacientes que no recibieron tratamiento; sin embargo, estos resultados provinieron de una muestra pequeña en un estudio con limitaciones en el diseño.

La frecuencia de los calambres de las piernas no fue diferente entre las pacientes tratadas con calcio y las tratadas con vitamina C.

El nivel de las pruebas se calificó como bajo o muy bajo. Lo anterior se debió principalmente al tamaño de la muestra pequeño de los estudios y al diseño deficiente de los estudios. Dos estudios fueron bien realizados e informados. Los otros cuatro tuvieron limitaciones de diseño: las pacientes no se asignaron a los diferentes grupos de tratamiento de la mejor manera en varios estudios, y en dos estudios las pacientes sabían si recibían tratamiento o no. No se informaron efectos adversos como cualquier efecto del tratamiento sobre las complicaciones del embarazo, el trabajo de parto y el recién nacido. Varios estudios se centraron principalmente en los niveles séricos de calcio y magnesio. La frecuencia y la intensidad de los calambres y la duración del dolor no se informaron de una manera consistente y a menudo faltó información sobre cómo se midieron durante el tratamiento, al final del tratamiento o después que se había detenido el tratamiento.

A partir de las pruebas examinadas no está claro si alguna de las intervenciones orales (magnesio, calcio, vitamina B o vitamina C) proporciona un tratamiento eficaz y seguro para los calambres de las piernas en el embarazo. Los suplementos pueden tener diferentes efectos según la ingesta habitual de estas sustancias por las pacientes. Ningún ensayo consideró tratamientos como el estiramiento muscular, el masaje, la relajación o la termoterapia.

Conclusiones de los autores: 

A partir de las pruebas examinadas no está claro si alguna de las intervenciones (magnesio oral, calcio oral, vitamina B oral o vitamina C oral) proporciona un tratamiento eficaz para los calambres de las piernas. Lo anterior se debe principalmente a que los resultados se midieron e informaron de maneras diferentes no comparables y a las limitaciones de diseño que comprometieron la calidad de las pruebas (el nivel de las pruebas se calificó como bajo o muy bajo). Lo anterior se debió principalmente al diseño deficiente de los estudios y a que los ensayos fueron demasiado pequeños para analizar la pregunta satisfactoriamente.

Los resultados adversos no se informaron, excepto los efectos secundarios de magnesio versus placebo / ningún tratamiento. Por lo tanto, no es posible evaluar la seguridad de estas intervenciones.

La inconsistencia en la medición y el informe de los resultados significó que no fue posible agrupar los datos, realizar los metanálisis y que las comparaciones entre los estudios fueron difíciles.

La revisión solamente identificó ensayos de intervenciones orales (magnesio, calcio, vitamina B o vitamina C) para tratar los calambres de las piernas en el embarazo. Ninguno de los ensayos consideró tratamientos no farmacológicos, por ejemplo, el estiramiento muscular, el masaje, la relajación, la termoterapia y la dorsiflexión del pie. Lo anterior limita la completitud y la aplicabilidad de las pruebas.

Para responder a esta pregunta es necesario utilizar medidas estandarizadas para evaluar la frecuencia, la intensidad y la duración de los calambres de las piernas en ensayos controlados aleatorios grandes bien realizados. También se necesitan ensayos de tratamientos no farmacológicos.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Los calambres de las piernas son un problema frecuente en el embarazo. Se han utilizado diversas intervenciones para tratarlos, incluidos tratamientos con fármacos, electrólitos y vitaminas, y no farmacológicos.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad y la seguridad de diferentes intervenciones para tratar los calambres de las piernas en el embarazo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (31 marzo 2015) y en las listas de referencias de estudios recuperados.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA) de cualquier intervención (tratamientos con fármacos, electrólitos y vitaminas, y los no farmacológicos) para el tratamiento de los calambres de las piernas en el embarazo en comparación con placebo, ningún tratamiento u otro tratamiento. La quinina se excluyó debido a sus efectos adversos conocidos (teratogenicidad). Se consideraron para inclusión los ECA grupales. Se excluyeron los ensayos controlados cuasialeatorios y los estudios cruzados (crossover).

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente los ensayos para la inclusión y el riesgo de sesgo, extrajeron los datos y verificaron su exactitud.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis estudios (390 mujeres). Cuatro ensayos compararon magnesio oral con placebo / ningún tratamiento, dos compararon calcio oral con ningún tratamiento, uno comparó vitamina B oral versus ningún tratamiento y uno comparó calcio oral con vitamina C oral. Dos de los ensayos fueron bien realizados e informados, los otros cuatro tuvieron limitaciones de diseño. El proceso de asignación aleatoria fue subóptimo en tres estudios y el cegamiento no se intentó en dos. Los resultados se informaron de diferentes maneras, lo que impidió la realización del metanálisis y limitó la fortaleza de las conclusiones.

En un ensayo de cuatro brazos el grupo "ningún tratamiento" se utilizó como grupo de comparación para el resultado compuesto (intensidad y frecuencia de los calambres de las piernas) en magnesio, calcio y vitamina B versus ningún tratamiento. Este hecho le dio una ponderación desproporcionada en el análisis general, por lo que la interpretación de estos resultados debe ser cuidadosa.

Magnesio oral versus placebo/ningún tratamiento

El magnesio (tomado por vía oral durante dos a cuatro semanas) no redujo de manera consistente la frecuencia de calambres de las piernas en comparación con placebo o ningún tratamiento. Los resultados que mostraron diferencias fueron: frecuencia de los calambres de las piernas después del tratamiento: nunca, y dos veces a la semana (cociente de riesgos [CR] 5,66; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,35 a 23,68; un ensayo, 69 mujeres, pruebas calificadas de nivel bajo; CR 0,29; IC del 95%: 0,11 a 0,80; un ensayo, 69 mujeres) y frecuencia de los calambres de las piernas: reducción del 50% del número de calambres de las piernas después del tratamiento (CR 1,42; IC del 95%: 1,09 a 1,86; un ensayo, 86 mujeres, pruebas calificadas de nivel bajo). Los resultados que no mostraron diferencias fueron: frecuencia de los calambres de las piernas durante dos semanas de tratamiento (diferencia de medias [DM] 1,80; IC del 95%: -1,32 a 4,92; un ensayo, 38 mujeres, pruebas calificadas de nivel bajo); frecuencia de los calambres de las piernas después del tratamiento: diariamente, en días alternos y una vez a la semana (CR 1,20; IC del 95%: 0,45 a 3,21; un ensayo, 69 mujeres; CR 0,44; IC del 95%: 0,12 a 1,57, un ensayo, 69 mujeres; CR 1,54; IC del 95%: 0,62 a 3,87, un ensayo, 69 mujeres).

Las pruebas acerca de si los suplementos de magnesio redujeron la intensidad del dolor no fueron concluyentes; dos estudios mostraron que puede aliviar ligeramente el dolor, mientras que uno no mostró diferencias. No hubo diferencias en la experiencia de los efectos secundarios (incluidos náuseas, flatulencia, diarrea y aire intestinal) entre las embarazadas que recibieron magnesio en comparación con las que recibieron placebo / ningún tratamiento.

Calcio por vía oral versus ningún tratamiento

Una mayor proporción de pacientes que recibieron suplementos de calcio no presentaron calambres de las piernas después del tratamiento, en comparación con las que no recibieron tratamiento (frecuencia de los calambres de las piernas después del tratamiento: nunca CR 8,59; IC del 95%: 1,19 a 62,07; un estudio, 43 mujeres, pruebas calificadas de nivel muy bajo). No hubo diferencias entre los grupos para un resultado compuesto (intensidad y frecuencia) para la mejoría parcial (CR 0,64; IC del 95%: 0,36 a 1,15; un ensayo, 42 mujeres); sin embargo, el mismo ensayo mostró una mayor proporción de pacientes que no presentaron calambres de las piernas después del tratamiento con calcio en comparación con ningún tratamiento (CR 5,50; IC del 95%: 1,38 a 21,86).

Otros resultados secundarios, incluyendo los efectos secundarios , no se informaron.

Vitamina B oral versus ningún tratamiento

La frecuencia de los calambres de las piernas no se informó en el único ensayo incluido. Según un resultado compuesto (frecuencia e intensidad), más pacientes que recibieron vitamina B se recuperaron completamente en comparación con las que no recibieron tratamiento (CR 7,50; IC del 95%: 1,95 a 28,81). Las pacientes que no recibieron tratamiento tuvieron mayores probabilidades de presentar una mejoría parcial en la intensidad y la frecuencia de los calambres de las piernas que las que tomaron vitamina B (CR 0,29; IC del 95%: 0,11 a 0,73; un ensayo, 42 mujeres), o de no ver un cambio en su afección. Sin embargo, estos resultados se basan en un estudio pequeño con limitaciones de diseño.

Otros resultados secundarios, incluyendo los efectos secundarios , no se informaron.

Calcio por vía oral versus vitamina C por vía oral

No hubo diferencias en la frecuencia de los calambres de las piernas después del tratamiento con calcio versus vitamina C (CR 1,33; IC del 95%: 0,53 a 3,38; un estudio, 60 mujeres, pruebas calificadas de nivel muy bajo). Otros resultados secundarios, incluyendo los efectos secundarios , no se informaron.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save