Intervenciones para los calambres en las piernas en el embarazo

¿Cuál es el problema?

Los calambres en las piernas se presentan como contracciones involuntarias súbitas e intensas de los músculos de las piernas. Son un problema frecuente durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre. Son dolorosos y pueden interferir con las actividades diarias, interrumpir el sueño y reducir la calidad de vida. Se han utilizado diversas intervenciones durante el embarazo para tratar los calambres en las piernas, incluidos tratamientos con fármacos, electrolitos (magnesio, calcio, sodio) y vitaminas y tratamientos no farmacológicos como el estiramiento muscular.

¿Por qué es esto importante?

El objetivo de esta revisión fue determinar qué intervención es efectiva y segura para tratar los calambres en las piernas durante el embarazo.

¿Qué evidencia se encontró?

Se buscó la evidencia en septiembre de 2019 y se identificaron ocho estudios controlados aleatorizados, con un total de 576 mujeres con un embarazo de entre 14 y 36 semanas, que compararon el magnesio, el calcio, la vitamina D o la vitamina B con placebo o ningún tratamiento, y que compararon la vitamina C con el calcio. Todos los tratamientos se administraron como comprimidos para masticar o tragar.

Los suplementos de magnesio pueden reducir la frecuencia con la que las mujeres experimentan calambres en las piernas en comparación con placebo o con ningún tratamiento, aunque los hallazgos no fueron consistentes. Los estudios midieron este resultado de diferentes maneras, y en ocasiones mostraron que el magnesio ayudó a reducir el número de calambres en las piernas, pero otras veces mostraron que no hubo cambios. Asimismo, la evidencia acerca de si el magnesio redujo la intensidad del dolor no fue concluyente; un estudio mostró una reducción mientras que otros no mostraron diferencias. No hubo diferencias en cuanto a la presencia de efectos secundarios como náuseas y diarrea.

El calcio no redujo de forma consistente la frecuencia con la que las mujeres presentaron calambres en las piernas después del tratamiento, en comparación con las mujeres que no recibieron tratamiento. También se encontró que la evidencia fue de calidad muy baja, por lo que no es posible tener seguridad en cuanto a los resultados.

Más mujeres que recibieron suplementos de vitamina B se recuperaron totalmente en comparación con las que no recibieron tratamiento; sin embargo, estos resultados se obtuvieron a partir de una muestra pequeña y el estudio tuvo limitaciones de diseño.

La frecuencia de los calambres en las piernas no fue diferente entre las pacientes tratadas con calcio y las tratadas con vitamina C.

Los suplementos de calcio y vitamina D y los suplementos de vitamina D no tuvieron efecto sobre la frecuencia, la duración ni la intensidad del dolor de los calambres en las piernas después del tratamiento, en comparación con las mujeres que recibieron placebo.

¿Qué significa esto?

Se encontró que la evidencia fue de calidad baja o muy baja. Lo anterior se debió principalmente al tamaño pequeño de la muestra y al diseño deficiente de los estudios. Cuatro estudios se realizaron e informaron de manera adecuada. Los otros cuatro tuvieron limitaciones en el diseño: en varios estudios las mujeres no se asignaron a los diferentes grupos de tratamiento de la mejor manera, y en dos estudios las mujeres sabían si recibían o no tratamiento. No se informaron efectos adversos, como cualquier efecto del tratamiento sobre las complicaciones del embarazo, el trabajo de parto y el recién nacido. Varios estudios se centraron principalmente en los niveles séricos de calcio y magnesio. La frecuencia y la intensidad de los calambres y la duración del dolor no se informaron de una manera consistente y a menudo faltó información sobre cómo se midieron durante el tratamiento, al final del tratamiento o después que se había interrumpido el tratamiento.

A partir de la evidencia examinada no está claro si alguna de las intervenciones orales (magnesio, calcio, vitamina B o vitamina C) proporciona un tratamiento efectivo y seguro para los calambres en las piernas durante el embarazo. Los suplementos pueden tener diferentes efectos en dependencia de la ingesta habitual de estas sustancias por las pacientes. Ningún ensayo consideró tratamientos como el estiramiento muscular, el masaje, la relajación o la termoterapia.

Conclusiones de los autores: 

A partir de la evidencia examinada no está claro si alguna de las intervenciones proporciona un tratamiento efectivo para los calambres en las piernas. Este hecho se debe principalmente a que los desenlaces se midieron e informaron de maneras diferentes y no se pudieron comparar, por lo que no fue posible agrupar los datos. Se determinó que la certeza de la evidencia fue baja o muy baja debido a las limitaciones de diseño y a que los ensayos fueron demasiado pequeños para abordar la pregunta de manera satisfactoria.

No se informaron resultados adversos, excepto los efectos secundarios del magnesio versus placebo/ningún tratamiento. Por lo tanto, no es posible evaluar la seguridad de estas intervenciones.

La falta de consistencia en la medición y el informe de los desenlaces hizo que no se pudieran realizar metanálisis. La elaboración de un conjunto de desenlaces centrales para medir la frecuencia, la intensidad y la duración de los calambres en las piernas permitiría abordar estas inconsistencias y hacer que estos desenlaces se puedan investigar de manera efectiva en el futuro.

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Antecedentes: 

Los calambres en las piernas son un problema frecuente durante el embarazo. Se han utilizado diversas intervenciones para tratarlos, incluidos tratamientos con fármacos, electrolitos y vitaminas, así como tratamientos no farmacológicos. Esta revisión es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2015.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad y la seguridad de diferentes intervenciones para tratar los calambres en las piernas durante el embarazo.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group), ClinicalTrials.gov, la Plataforma de registros internacionales de ensayos clínicos de la OMS (ICTRP) (25 de septiembre de 2019), y en las listas de referencias de los estudios recuperados.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados (ECA) de cualquier intervención para el tratamiento de los calambres en las piernas durante el embarazo, en comparación con placebo, ningún tratamiento u otros tratamientos. La quinina se excluyó debido a sus conocidos efectos adversos. Fueron elegibles para inclusión ECA por conglomerado. Se excluyeron los ensayos controlados cuasialeatorizados y los estudios cruzados (cross-over).

Obtención y análisis de los datos: 

Tres autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron los ensayos para la inclusión y el riesgo de sesgo, extrajeron los datos y verificaron su exactitud. La certeza de la evidencia se evaluó según los criterios GRADE.

Resultados principales: 

Se incluyeron ocho estudios pequeños (576 mujeres). La frecuencia de los calambres en las piernas fue el desenlace principal y los desenlaces secundarios incluyeron la intensidad y la duración de los calambres en las piernas, los desenlaces adversos para la madre y el recién nacido y la calidad de vida relacionada con la salud. En general, los estudios tuvieron un riesgo bajo o incierto de sesgo. Los desenlaces se informaron de diferentes maneras, lo que impidió el uso del metanálisis; por lo tanto, los datos se limitaron a los ensayos individuales. La certeza de la evidencia se consideró baja o muy baja debido a serias limitaciones en el diseño de los estudios y a la imprecisión.

Magnesio oral versus placebo/ningún tratamiento

Los resultados de la frecuencia de los calambres en las piernas no fueron consistentes. En un estudio, los resultados indicaron que es más probable que las mujeres informen que nunca tuvieron calambres en las piernas después del tratamiento (razón de riesgos [RR] 5,66; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,35 a 23,68; un ensayo, 69 mujeres, evidencia de certeza baja); mientras que menos mujeres pueden informar que tuvieron calambres en las piernas dos veces por semana (RR 0,29; IC del 95%: 0,11 a 0,80; un ensayo, 69 mujeres); y más mujeres pueden informar una reducción del 50% en el número de calambres en las piernas después del tratamiento (RR 1,42; IC del 95%: 1,09 a 1,86; un ensayo, 86 mujeres, evidencia de certeza baja). Sin embargo, otros hallazgos indicaron que el magnesio puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en cuanto a la frecuencia de los calambres en las piernas durante diferentes períodos de tratamiento.

Con respecto a la intensidad del dolor, de nuevo los resultados no fueron consistentes. Los hallazgos indicaron que el magnesio puede dar lugar a poca o ninguna diferencia: media de la puntuación total de dolor (DM 1,80; IC del 95%: -3,10 a 6,70; un ensayo, 38 mujeres, evidencia de certeza baja). En otro estudio hubo muy poca certeza con respecto a la evidencia sobre los efectos del magnesio en la intensidad del dolor, medida en términos de una reducción del 50% del dolor. Los hallazgos de otro estudio indicaron que el magnesio puede reducir la intensidad del dolor según una escala visual analógica (DM -17,50; IC del 95%: -34,68 a -0,32; un ensayo, 69 mujeres, evidencia de certeza baja). En todos los demás desenlaces examinados puede haber poca o ninguna diferencia: duración de los calambres en las piernas (certeza baja a muy baja); desenlace compuesto - síntomas de calambres en las piernas (certeza muy baja); y en cualquier efecto secundario, incluidas las náuseas y la diarrea (certeza baja).

Calcio oral versus placebo/ningún tratamiento

La evidencia del efecto de los suplementos de calcio sobre la frecuencia de los calambres en las piernas no está clara porque se encontró que la certeza fue muy baja: no hubo calambres en las piernas después del tratamiento (RR 8,59; IC del 95%: 1,19 a 62,07; un estudio, 43 mujeres, evidencia de certeza muy baja). En otro estudio pequeño los hallazgos indicaron que la frecuencia media de los calambres en las piernas puede ser ligeramente inferior con el calcio oral (DM -0,53; IC del 95%: -0,72 a -0,34; un estudio, 60 mujeres; certeza baja).

Vitamina B oral versus ningún tratamiento

Un ensayo pequeño no informó sobre la frecuencia de los calambres en las piernas de forma individual, pero mostró que los suplementos orales de vitamina B pueden reducir la frecuencia e intensidad (desenlace compuesto) de los calambres en las piernas (RR 0,29; IC del 95%: 0,11 a 0,73; un estudio, 42 mujeres). No hubo datos sobre los efectos secundarios.

Calcio oral versus vitamina C oral

Hubo evidencia de certeza muy baja del efecto del calcio sobre la frecuencia de los calambres en las piernas después del tratamiento, en comparación con la vitamina C (RR 1,33; IC del 95%: 0,53 a 3,38; un estudio, 60 mujeres, evidencia de certeza muy baja).

Vitamina D oral versus placebo

Un ensayo (84 mujeres) encontró que la vitamina D puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en cuanto a la frecuencia de los calambres en las piernas en comparación con placebo a las tres semanas (DM 2,06; IC del 95%: 0,58 a 3,54) o a las seis semanas después del tratamiento (DM 1,53; IC del 95%: 0,12 a 2,94).

Calcio-Vitamina D oral versus placebo

Un ensayo (84 mujeres) encontró que el calcio-vitamina D por vía oral puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en cuanto a la frecuencia de los calambres en las piernas en comparación con placebo después del tratamiento a las tres semanas (DM -0,30; IC del 95%: -1,55 a 0,95) y a las seis semanas (DM 0,03; IC del 95%: -1,3 a 1,36).

Calcio-Vitamina D oral versus vitamina D

Un ensayo (84 mujeres) encontró que el calcio-vitamina D oral puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en cuanto a la frecuencia de los calambres en las piernas en comparación con la vitamina D a las tres semanas (DM -1,35; IC del 95%: -2,84 a 0,14) y a las seis semanas después del tratamiento (DM -1,10; IC del 95%: -2,69 a 0,49).

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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