Fortificación de la harina de maíz con hierro para la prevención de la anemia y la deficiencia de hierro

¿Cuál es el objetivo de esta revisión?

El objetivo de esta revisión Cochrane era determinar los efectos de la fortificación de la harina de maíz y los productos de harina de maíz con hierro para la anemia y los niveles de hierro en la población general. Se buscaron estudios publicados relevantes para responder esta pregunta y se analizó toda la información relevante.

Mensajes clave

No puede precisarse si la fortificación de la harina de maíz con hierro y otras vitaminas y minerales reduce el riesgo de ferropenia. Además, la evidencia es demasiado incierta para concluir si la harina de maíz o los productos de harina de maíz fortificados con hierro tienen un efecto sobre la reducción del riesgo de anemia o de mejoría de la concentración de hemoglobina en la población. No se sabe si la fortificación de la harina de maíz con hierro reduce la anemia en la población general, ya que la evidencia fue muy poco fiable. Ningún estudio informó sobre efectos perjudiciales.

¿Qué se estudió en la revisión?

Según estimaciones, cerca de 496 millones de mujeres no embarazadas, 32 millones de embarazadas y 273 millones de niños eran anémicos en 2011. Se considera que la ferropenia es la única deficiencia nutricional más prevalente en todo el mundo y al menos la mitad de esta carga responde a las intervenciones por las que se le administra hierro a la población. La fortificación implica el agregado de vitaminas y minerales a los alimentos para aumentar su valor nutricional. En la salud pública, se considera que la fortificación de alimentos de primera necesidad constituye una manera de reducir las carencias de micronutrientes sin cambiar los regímenes alimentarios habituales y culturalmente aceptables.

El maíz es uno de los cereales en granos más importantes del mundo. En África Subsahariana, algunas regiones de Asia Sudoriental y América Latina, en que la ferropenia es endémica, el maíz es un alimento básico para más de 200 millones de personas. La fortificación de la harina de maíz con hierro (y en algunos casos, otros nutrientes) es obligatoria en Brasil, Costa Rica, El Salvador, Kenia, México, Nigeria, Rwanda, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, EE.UU. y Venezuela.

¿Cuáles son los principales resultados de la revisión?

Se hallaron cinco estudios relevantes, pero ninguno consideró los efectos de la harina de maíz o los productos de harina de maíz fortificados con hierro solo. Cinco estudios compararon los efectos de la harina de maíz o los productos de harina de maíz fortificados con hierro más otras vitaminas y minerales versus harinas de maíz o productos de harina de maíz no fortificados (sin hierro ni otras vitaminas ni minerales). Tres de estos cinco estudios asignaron al azar a un total de 2302 niños de dos a 12 años y 130 mujeres nativas en grupos que recibieron harina de maíz fortificada versus harina de maíz no fortificada. Un estudio procedía de Kenia y los otros dos se realizaron en México. Los dos estudios restantes no aportaron datos para evaluar los efectos de la fortificación en relación con un grupo de comparación. Tres de cinco de los estudios incluidos fueron financiados por organizaciones públicas y dos por fondos concedidos por el sector privado a las universidades. La financiación de la industria para algunos de estos ensayos no pareció influir de modo positivo en los resultados de estos estudios.

No puede precisarse si la fortificación de la harina de maíz con hierro y otras vitaminas y minerales reduce el riesgo de ferropenia en la población general. Además, la evidencia es demasiado incierta para concluir si la harina de maíz o los productos de harina de maíz fortificados con hierro tienen un efecto sobre la reducción del riesgo de anemia o de mejoría de la concentración de hemoglobina en la población. No hay seguridad con respecto a si la fortificación de la harina de maíz con hierro reduce la anemia en la población general.

¿Cuál es el grado de actualización de esta revisión?

Se hicieron búsquedas de estudios que se habían publicado hasta el 17 enero 2018.

Conclusiones de los autores: 

No puede precisarse si la fortificación de la harina de maíz con hierro y otras vitaminas y minerales reduce el riesgo de anemia o ferropenia en los niños mayores de dos años o en adultos. Además, la evidencia es demasiado incierta para confirmar si la harina de maíz o los productos de harina de maíz fortificados con hierro tienen un efecto sobre la reducción del riesgo de anemia o de mejoría de la concentración de hemoglobina en la población.

No hay seguridad acerca de si la fortificación de la harina de maíz con hierro reduce la anemia en la población general, ya que la certeza de la evidencia es muy baja. Ningún estudio informó sobre ningún efecto adverso.

Las organizaciones públicas financiaron tres de los cinco estudios incluidos, mientras el sector privado otorgó subvenciones a las universidades para realizar los otros dos. La financiación de la industria para algunos de estos ensayos no pareció influir de modo positivo en los resultados de estos estudios.

Las limitaciones principales de esta revisión se encuentran en el número reducido de estudios, que incluyeron sólo dos grupos etarios (niños y mujeres en edad fértil), así como en el número limitado de comparaciones (sólo una de cuatro planificadas).

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Antecedentes: 

Cerca de 800 millones de mujeres y niños presentan anemia, una afección que se piensa es responsable de casi un 9% de la carga global de años vividos con discapacidad. Alrededor de la mitad de esta carga podría ser tratada con intervenciones que incluyen la administración de hierro. El maíz es uno de los cereales en granos más importantes y se cultiva en la mayoría de los países del mundo. A través de varios programas en todo el mundo se ha fortificado la harina de maíz y otros productos alimenticios derivados del maíz con hierro y otras vitaminas y minerales para combatir la anemia y la ferropenia.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la fortificación de la harina de maíz y los productos de harina de maíz con hierro para la anemia y los niveles de hierro en la población general.

Métodos de búsqueda: 

Se buscó en las siguientes fuentes internacionales y regionales en diciembre de 2017 y enero de 2018: Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL); MEDLINE; MEDLINE (R) In Process; Embase; Web of Science (both the Social Science Citation Index and the Science Citation Index); CINAHL Ebsco; POPLINE; AGRICOLA (agricola.nal.usda.gov); BIOSIS (ISI); Bibliomap and TRoPHI; IBECS; Scielo; Global Index Medicus - AFRO (includes African Index Medicus); EMRO (includes Index Medicus for the Eastern Mediterranean Region); LILACS; PAHO (Pan American Health Library); WHOLIS (WHO Library); WPRO (includes Western Pacific Region Index Medicus); IMSEAR, Index Medicus for the South-East Asian Region; IndMED, Indian medical journals; y en la Native Health Research Database. Se realizaron búsquedas en Clinicaltrials.gov y en la Plataforma de registro de ensayos clínicos internacionales ( ICTRP ) en busca de estudios en curso o planificados el 17 de enero de 2018 y se estableció contacto con los autores de dichos estudios para obtener más información o datos elegibles, si estaban disponibles.

También se contactó el 9 de agosto 2016 con organizaciones y agencias internacionales relevantes que se dedican a la fortificación de los alimentos para obtener asistencia en la identificación de estudios no publicados y en curso.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados con asignación al azar individual y en grupos y estudios observacionales. Las intervenciones comprendieron la fortificación (central/industrial) de la harina de maíz con hierro solo o con otras vitaminas y minerales y la administración a los individuos de más de dos años de edad (incluidas embarazadas y mujeres lactantes) de cualquier país.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, analizaron la elegibilidad de los estudios para la inclusión, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de los estudios incluidos. Se incluyeron los diseños de ensayo con un grupo de comparación para evaluar los efectos de las intervenciones. Para comprobar la integridad, se incluyeron los diseños de ensayo sin un grupo control o de comparación (estudios no controlados del tipo antes y después) pero no se consideraron en las evaluaciones de la efectividad general de las intervenciones ni se usaron para establecer conclusiones con respecto a los efectos de las intervenciones en la revisión.

Resultados principales: 

La búsqueda obtuvo 4529 registros. Después del cribado inicial de los títulos y los resúmenes, se examinó el texto completo de 75 estudios (80 registros). Se incluyeron cinco estudios y se excluyeron 70. Todos los estudios incluidos evaluaron los efectos de la administración de productos de maíz fortificados con hierro más otras vitaminas y minerales versus harina de maíz no fortificada. Ningún estudio comparó esta intervención con ninguna intervención o consideró el efecto relativo de la harina y los productos fortificados con hierro solo (sin otras vitaminas ni minerales). Tres eran ensayos aleatorios con 2610 participantes, y dos eran estudios del tipo antes y después no controlados con 849 participantes.

Sólo tres estudios aportaron datos para el metanálisis e incluyeron a niños de dos a 11,9 años de edad y mujeres. En comparación con la harina de maíz no fortificada, no puede precisarse si la fortificación de la harina de maíz con hierro y otras vitaminas y minerales tiene algún efecto sobre la anemia (cociente de riesgos [CR] 0,90; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,58 a 1,40; dos estudios; 1027 participantes; evidencia de muy baja certeza) o en el riesgo de ferropenia (CR 0,75; IC del 95%: 0,49 a 1,15; dos estudios; 1102 participantes; evidencia de muy baja certeza), la concentración de hemoglobina (diferencia de medias [DM] 1,25 g/l, IC del 95%: -2,36 a 4,86 g/l; tres estudios; 1144 participantes; evidencia de muy baja certeza) o la concentración de ferritina (DM 0,48 µg/l, IC del 95%: -0,37 a 1,33 µg/l; un estudio; 584 participantes; evidencia de certeza muy baja).

Ninguno de los estudios informó sobre ningún efecto adverso. Según los criterios GRADE, la certeza de la evidencia se consideró muy baja, por lo que no puede precisarse si los resultados representan el efecto verdadero de la intervención. Se disminuyó la calidad de la evidencia por el alto riesgo de sesgo de selección y el riesgo de sesgo de rendimiento incierto en uno de los dos estudios incluidos, la heterogeneidad alta y los IC amplios que cruzan la línea de ningún efecto para la prevalencia de la anemia y la concentración de hemoglobina.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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