Suplementos alimentarios para la gota crónica

¿Qué es la gota y qué son los suplementos alimentarios?

La gota es causada por la formación de cristales en las articulaciones debido a los niveles altos de ácido úrico en la sangre. Los pacientes tienen ataques de dolor, calor y tumefacción en las articulaciones, a menudo en el dedo gordo del pie. Algunos pacientes desarrollan grandes acumulaciones de cristales justo debajo de la piel, que se conocen como tofos. La curación puede lograrse si el nivel de ácido úrico en sangre se normaliza durante un tiempo prolongado, lo cual da lugar a la disolución de los depósitos de cristal.

Los suplementos alimentarios son preparaciones como vitaminas, minerales esenciales, prebióticos, etc. Pocos estudios evalúan sus beneficios y algunos podrían presentar efectos perjudiciales.

Características de los estudios

Después de realizar búsquedas en la bibliografía médica hasta el 6 de junio de 2013 se encontraron dos estudios. El primer estudio (120 participantes) comparó leche descremada en polvo enriquecida (con péptidos con un probable efecto antiinflamatorio) versus leche descremada estándar y versus polvo de lactosa, y el segundo estudio (40 participantes) comparó vitamina C versus alopurinol - un fármaco utilizado comúnmente en la gota. En el primer estudio, el propósito de la leche enriquecida fue reducir la frecuencia de los ataques de gota, mientras que en el segundo estudio, el objetivo de la vitamina C fue reducir el nivel de ácido úrico en sangre. Los pacientes con gota incluidos en ambos estudios fueron predominantemente hombres de mediana edad; en el estudio de la leche descremada, los participantes presentaban gota grave, debido a que tenían ataques muy frecuentes y entre un 20% y un 43% acudió a la consulta con tofos; mientras que en el estudio de la vitamina C, los participantes parecían asemejarse a participantes con gota habituales.

Resultados clave - el mejor cálculo de lo que les sucede a los pacientes con gota que consumen leche descremada en polvo enriquecida

Los pacientes que consumieron leche descremada en polvo enriquecida tuvieron 0,21 ataques menos de gota por mes a los tres meses (de 0,75 menos a 0,34 más) o 2,5 menos ataques de gota por año:

- Los pacientes que consumieron leche descremada en polvo enriquecida tuvieron 0,49 ataques de gota por mes (o 6 ataques de gota por año).

- Los pacientes que consumieron leche descremada en polvo estándar o lactosa tuvieron 0,70 ataques de gota por mes (u 8 ataques de gota por año).

Cuatro personas más de cada 100 que consumieron leche descremada en polvo enriquecida interrumpieron los suplementos a los tres meses (4% más retiros).

- 18 de cada 100 interrumpieron el consumo de leche descremada en polvo enriquecida.

- 14 de cada 100 interrumpieron el consumo de leche descremada en polvo estándar o lactosa.

La reducción del dolor, los niveles de ácido úrico sérico (AUs) y la función física fueron inciertos. No se midió el efecto sobre la regresión del tofo.

Lo que les sucede a los pacientes con gota que consumen vitamina C

- Los pacientes que consumieron vitamina C mostraron una reducción en el nivel de AUs de 0,014 mmol/L después de ocho semanas (o una reducción del AUs del 2,8%)

- Los pacientes que recibieron alopurinol mostraron una reducción en el nivel de AUs de 0,118 mmol/L después de ocho semanas (o una reducción del AUs del 23,6%).

No hubo ningún informe de los efectos secundarios ni de los retiros debido a los efectos secundarios en los grupos de tratamiento con vitamina C o con alopurinol.

No se midieron los efectos de la vitamina C sobre los ataques de gota, la reducción del dolor, la función física y la regresión del tofo.

Calidad de la evidencia

Las pruebas de baja calidad de un estudio indicaron que la leche descremada enriquecida, en comparación con leche descremada estándar o polvo de lactosa, puede no reducir la frecuencia de los ataques de gota o mejorar la función física o los niveles de ácido úrico, aunque puede aliviar el dolor. Es probable que la investigación adicional cambie estas estimaciones. No se dispone de información precisa sobre efectos secundarios y complicaciones, pero los efectos secundarios pueden incluir náuseas o diarrea.

En comparación con alopurinol, una medicación utilizada comúnmente, las pruebas de baja calidad de un estudio indicaron que el efecto de la vitamina C en cuanto a la reducción del nivel de AUs es menor y probablemente no presenta importancia clínica. Otros posibles beneficios de la vitamina C son inciertos, ya que no fueron evaluados en el estudio. No se informó ningún efecto secundario. Es probable que la investigación adicional cambie estas estimaciones.

Conclusiones de los autores: 

Aunque los suplementos alimentarios pueden utilizarse ampliamente para la gota, esta revisión ha mostrado una escasez de pruebas de alta calidad que evalúen la administración de suplementos alimentarios.

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Antecedentes: 

Los suplementos alimentarios se usan con frecuencia para el tratamiento de varios trastornos médicos, ya sea prescritos por los médicos o autoadministrados. Sin embargo, generalmente se carece de pruebas del beneficio y la seguridad de estos suplementos, o las mismas son limitadas.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y la seguridad de la administración de suplementos alimentarios para los pacientes con gota crónica.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), MEDLINE, EMBASE y en CINAHL el 6 junio 2013. No se aplicaron restricciones de fecha o de idioma. Además, se hizo una búsqueda manual de los resúmenes de los congresos del American College of Rheumatology (ACR) y de la European League against Rheumatism (EULAR) desde 2010 hasta 2013, se verificaron las referencias de todos los estudios incluidos y registros de ensayos.

Criterios de selección: 

Se consideraron para la inclusión todos los ensayos controlados aleatorios (ECA) o los ensayos controlados cuasialeatorios publicados que comparaban suplementos alimentarios con ningún suplemento, placebo, otro suplemento o agentes farmacológicos para adultos con gota crónica. Los suplementos alimentarios incluyeron, aunque sin limitarse a los mismos, los siguientes: aminoácidos, antioxidantes, minerales esenciales, ácidos grasos poliinsaturados, agentes prebióticos, agentes probióticos y vitaminas. Los resultados principales fueron la reducción en la frecuencia de los ataques gotosos y los retiros de los participantes del ensayo debido a los eventos adversos. También se consideró la reducción del dolor, la calidad de vida relacionada con la salud, la normalización del ácido úrico sérico (AUs), la función (es decir limitación de las actividades), la regresión del tofo y la tasa de eventos adversos graves.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar previstos por la Colaboración Cochrane.

Resultados principales: 

Se identificaron dos ECA (160 participantes) que cumplieron los criterios de inclusión. Debido a que estos dos ensayos evaluaron diferentes suplementos alimentarios (leche descremada en polvo [LDP] enriquecida y vitamina C) con diferentes resultados (prevención de los brotes de gota para la LDP enriquecida y reducción del AUs para la vitamina C), los resultados se presentaron por separado.

Un ensayo que incluyó a 120 participantes, en riesgo moderado de sesgo, comparó LDP enriquecida con glicomacropéptidos (GMP) versus LDP no enriquecida y versus lactosa durante tres meses. Los participantes fueron predominantemente hombres de alrededor de cincuenta años de edad que presentaban gota grave. La frecuencia de los ataques de gota aguda, medida como el número de crisis por mes, disminuyó en los tres grupos durante el período de estudio.

No se conocen los efectos de la LDP enriquecida (LDP/GMP/G600) en comparación con los grupos de control combinados (LDP y polvo de lactosa) tres meses más tarde en cuanto al número medio de brotes de gota por mes (media ± desviación estándar [DE] de los brotes por mes: 0,49 ± 1,52 en el grupo de LDP/GMP/G60 versus 0,70 ± 1,28 en los grupos de control; diferencia de medias [DM] 0,21; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,76 a 0,34; pruebas de baja calidad). El número de retiros debido a los efectos adversos fue similar en ambos grupos aunque nuevamente los resultados fueron imprecisos (7/40 en el grupo de LDP/GMP/G600 versus 11/80 en los grupos de control; cociente de riesgos [CR] 1,27; IC del 95%: 0,53 a 3,03; pruebas de baja calidad). Los resultados para los eventos adversos también fueron inciertos (2/40 en el grupo de LDP/GMP/G600 versus 3/80 en los grupos de control; CR 1,33; IC del 95%: 0,23 a 7,66; pruebas de baja calidad). Los eventos gastrointestinales fueron los efectos adversos informados más habitualmente. El dolor causado por los brotes de gota autoinformados (medido en una escala de Likert de 10 puntos) mejoró ligeramente más en el grupo de LDP/GMP/G600 en comparación con los controles (reducción media ± DE -1,97 ± 2,28 puntos en el grupo de LDP/GMP/G600 versus -0,94 ± 2,25 en los grupos de control; DM -1,03; IC del 95%: -1,96 a -0,10; pruebas de baja calidad). La misma fue una reducción absoluta del 10% (IC del 95%: reducción del 20% al 1%), la cual podría no ser clínicamente relevante. Los resultados fueron imprecisos para el resultado de la mejoría en la función física (media ± DE Health Assessment Questionnaire [HAQ]-II [escala de 0 a 3, 0 = ninguna discapacidad]: 0,08 ± 0,23 en el grupo de LDP/GMP/G60 versus 0,11 ± 0,31 en los grupos de control; DM -0,03; IC del 95%: -0,14 a 0,08; pruebas de baja calidad). De igual manera, los resultados para la reducción del AUs fueron imprecisos (reducción media ± DE: -0,025 ± 0,067 mmol/L en el grupo de LDP/GMP/G60 versus -0,010 ± 0,069 en los grupos de control; DM -0,01; IC del 95%: -0,04 a 0,01; pruebas de baja calidad). El estudio no informó la regresión del tofo ni el impacto en la calidad de vida relacionada con la salud.

Un ensayo que incluyó a 40 participantes, en riesgo de sesgo moderado a alto, comparó vitamina C sola con alopurinol y con alopurinol más vitamina C en un ensayo de tres brazos. En esta revisión sólo se comparó vitamina C con alopurinol. Los participantes fueron predominantemente hombres de mediana edad, y la gravedad de la gota fue representativa de la gota en general. No se evaluó el efecto de la vitamina C sobre la tasa de ataques de gota. La vitamina C no disminuyó el AUs como el alopurinol (-0,014 mmol/L en el grupo de vitamina C versus -0,118 mmol/L en el grupo de alopurinol; DM 0,10; IC del 95%: 0,06 a 0,15; pruebas de baja calidad). El estudio no evaluó la regresión del tofo, la reducción del dolor ni la discapacidad o el impacto en la calidad de vida relacionada con la salud. El estudio no informó eventos adversos y ningún participante se retiró debido a eventos adversos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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