Tratamientos para la fractura de la rótula en adultos

La fractura de la rótula representa el 1% de todas las fracturas. Hay muchos tratamientos para estas fracturas y se pueden tratar de forma quirúrgica o conservadora (cualquier tratamiento que no utilice la cirugía). Las intervenciones conservadoras pueden incluir la inmovilización con yeso, la férula y la inmovilización por tracción. La cirugía puede ser abierta, percutánea (cirugía mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones) o artroscópica (que utiliza dos mini-incisiones con la ayuda de una cámara interna). Los implantes utilizados para fijar la fractura pueden ser metálicos o no metálicos, y pueden ser alambres, tornillos, placas, hilos, cordones, botones de sutura, fijadores externos, varillas, clavos y combinaciones de estos.

Objetivo de la revisión

Esta revisión tuvo como objetivo evaluar los efectos de diferentes métodos para tratar las fracturas de rótula en adultos, con o sin cirugía. Los desenlaces principales de interés fueron la funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente, el dolor de rodilla y las complicaciones (episodios adversos).

Resultados de la búsqueda y calidad de la evidencia

Se realizaron búsquedas en la literatura científica hasta enero de 2020 y se encontraron 11 estudios relevantes con 564 participantes. Los participantes de estos estudios tenían entre 16 y 76 años. Había 340 hombres y 212 mujeres; no se informó el género de 12 participantes. Se realizaron siete ensayos en China y uno en Finlandia, uno en México, uno en Pakistán y uno Turquía. Los 11 estudios compararon diferentes tipos de cirugía o dispositivos quirúrgicos. Por lo tanto, no se encontraron estudios que compararan diferentes tipos de tratamiento conservador o cirugía versus tratamiento conservador.

Los 11 estudios realizaron siete comparaciones. La evidencia disponible para cada comparación se consideró de calidad muy baja. Esta calificación se debió principalmente a que todos los ensayos tuvieron deficiencias en el diseño que provocaron alto riesgo de sesgo y los estudios también fueron pequeños con pocos episodios.

Lo que encontraron los estudios incluidos

Ninguno de los estudios informó sobre la calidad de vida relacionada con la salud, el retorno a la actividad previa o la apariencia estética.

A continuación se informan los hallazgos para las tres comparaciones más importantes.

Cuatro estudios compararon métodos de fijación percutánea (cirugía mediante incisiones pequeñas para insertar dispositivos de fijación) con cirugía abierta (que incluye incisiones grandes). Un estudio no encontró diferencias importantes entre los dos métodos en la funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente a los 12 meses. Los datos agrupados mostraron pocas diferencias entre los grupos en el dolor de rodilla a los dos o tres meses. Hubo menos episodios adversos en el grupo percutáneo y mejores puntuaciones de la funcionalidad de la rodilla calificada por el observador a los 12 meses.

Dos estudios compararon el sistema de clavos con cables (cirugía abierta o percutánea) con la técnica de bandas de tensión. Estos encontraron una ligeramente mejor funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente al año, menos episodios adversos y ligeramente mejores medidas de funcionalidad de la rodilla calificada por el observador en el grupo de clavos con cables. Hubo una diferencia poco importante entre los dos grupos en el dolor de rodilla a los tres días.

Dos estudios que compararon implantes biodegradables (no metálicos) frente a metálicos encontraron pequeñas diferencias en los desenlaces comunicados (dolor de rodilla, episodios adversos y movilidad de la rodilla) entre los dos grupos. Ningún estudio informó sobre la funcionalidad evaluada por el paciente.

Hubo evidencia incompleta y de calidad muy baja de ensayos individuales para otras cuatro comparaciones.

La evidencia incompleta y de calidad muy baja de ensayos individuales que analizaron las otras cuatro comparaciones de diferentes métodos quirúrgicos hace que no exista certeza de los resultados de estas.

Conclusiones

La calidad muy baja de la evidencia para las tres comparaciones clave y las otras cuatro comparaciones de los diferentes métodos quirúrgicos hace que no exista certeza de los resultados. Por lo tanto, la evidencia disponible no es suficiente para establecer conclusiones firmes acerca del mejor método de tratamiento para las fracturas de rótula. Se justifica la realización de estudios de investigación adicionales y deben estar precedidos de investigación para determinar qué preguntas se deben priorizar.

Conclusiones de los autores: 

Hay evidencia muy limitada de nueve ECA y dos ensayos cuasialeatorizados acerca de los efectos relativos de diferentes intervenciones quirúrgicas para el tratamiento de las fracturas de rótula en adultos. No hay evidencia de ensayos que evalúen los efectos relativos del tratamiento quirúrgico versus conservador o de diferentes tipos de intervenciones conservadoras.

Debido a la evidencia de calidad muy baja, no hay certeza de si los métodos de osteosíntesis percutánea dan mejores resultados que la cirugía abierta convencional; si el sistema de cable con agujas (cirugía abierta o percutánea) da mejores resultados que la técnica de bandas de tensión; ni si los implantes biodegradables son mejores que los metálicos para las fracturas desplazadas de la rótula.

Se necesitan ensayos aleatorizados adicionales, pero para optimizar el esfuerzo de investigación, deben estar precedidos por investigaciones dirigidas a identificar preguntas prioritarias.

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Antecedentes: 

Las fracturas de rótula (rodilla) constituyen cerca del 1% de todas las fracturas en humanos. El tratamiento de estas fracturas puede ser quirúrgico o conservador (como inmovilización con un yeso o férula). Hay muchas intervenciones quirúrgicas y conservadoras diferentes para el tratamiento de las fracturas de rótula en adultos. Ésta es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2015.

Objetivos: 

Evaluar los efectos (beneficiosos y perjudiciales) de las intervenciones (quirúrgicas y conservadoras) para el tratamiento de las fracturas de rótula en adultos.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas hasta enero de 2020 en CENTRAL (2020, número 1), MEDLINE, Embase, LILACS, registros de ensayos y listas de referencias de artículos.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados (ECA) o cuasialeatorizados que evaluaron cualquier intervención quirúrgica o conservadora para tratar a los adultos con fracturas de rótula. Los desenlaces principales fueron funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente, el dolor de rodilla y desenlaces adversos importantes.

Obtención y análisis de los datos: 

Al menos dos autores de la revisión seleccionaron de forma independiente los ensayos elegibles, evaluaron el riesgo de sesgo y verificaron la extracción de los datos de forma cruzada. Cuando fue apropiado, se agruparon los resultados de los ensayos comparables.

Resultados principales: 

Se incluyeron 11 ensayos pequeños con 564 adultos (de entre 16 y 76 años) con fracturas de rótula. Había 340 hombres y 212 mujeres; no se informó el género de 12 participantes. Se realizaron siete ensayos en China y uno en Finlandia, uno en México, uno en Pakistán y uno Turquía. Los 11 ensayos compararon diferentes intervenciones quirúrgicas para la fractura de rótula. Todos los ensayos tuvieron deficiencias en el diseño como la falta de cegamiento del evaluador de desenlaces, lo que los pone en alto riesgo de sesgo y limita potencialmente la fiabilidad de los resultados. Ningún ensayo informó la calidad de vida relacionada con la salud, el retorno a la actividad previa ni la apariencia estética. Los ensayos examinaron una de siete comparaciones. A continuación se informan los desenlaces principales para los que se dispuso de evidencia de las tres comparaciones más importantes.

Cuatro ensayos (174 participantes) compararon la osteosíntesis percutánea versus la cirugía abierta. La evidencia de calidad muy baja hace que no exista certeza de los hallazgos de ninguna diferencia clínicamente importante entre las dos intervenciones en la funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente a los 12 meses (un estudio, 50 participantes) ni en el dolor de rodilla en el seguimiento a medio plazo de ocho semanas a tres meses. Además, la evidencia de calidad muy baja hace que no exista certeza de si, en comparación con la cirugía abierta, la cirugía percutánea de fijación reduce la incidencia de desenlaces adversos importantes, como la pérdida de la reducción y las complicaciones del implante, ni si da lugar a mejores puntuaciones en la funcionalidad de la rodilla evaluada por el observador.

Dos ensayos (112 participantes) compararon el sistema de clavos con cables (cirugía abierta o percutánea) versus la técnica de bandas de tensión. La evidencia de calidad muy baja hace que no exista certeza de los hallazgos de una ligeramente mejor funcionalidad de la rodilla evaluada por el paciente, menos eventos adversos y ligeramente mejores medidas de funcionalidad de la rodilla evaluada por el observador a favor del sistema de clavos con cables al año. Hubo evidencia de calidad muy baja de una pequeña diferencia clínicamente importante entre los grupos en el dolor de rodilla a los tres meses.

La evidencia de calidad muy baja de ensayos pequeños (47 participantes) hace que no exista certeza acerca de los hallazgos de pequeñas diferencias entre los implantes biodegradables versus metálicos en el seguimiento a los dos años en la cifra de participantes con dolor de rodilla, ocurrencia de eventos adversos o con movilidad reducida de la rodilla.

Hubo evidencia incompleta y de calidad muy baja de ensayos individuales para otras cuatro comparaciones. Esto hace que no exista certeza acerca de los resultados de un ensayo (28 participantes) que comparó la patelectomía con cirugía de avance del vasto medial oblicuo con la patelectomía simple; de un ensayo cuasialeatorizado (56 participantes) que comparó una nueva técnica de reducción intraoperatoria con una técnica estándar; de un ensayo cuasialeatorizado (65 participantes) que comparó una técnica de banda de tensión modificada versus la técnica convencional AO de alambre de banda de tensión; y de un ensayo (57 participantes) que comparó la placa de garra de rótula ajustable y sutura absorbible versus la banda de tensión de aguja de Kirschner.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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