Intervenciones para la pérdida de peso en el asma crónica

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El asma es una enfermedad que afecta a las personas de cualquier grupo étnico, edad y sexo. Los pacientes con asma presentan episodios recurrentes de tos, opresión torácica o disnea, que pueden limitar las actividades diarias. En las últimas décadas, la investigación ha mostrado que las personas obesas o con sobrepeso presentan mayor probabilidad de tener asma así como síntomas graves. Esta revisión buscó determinar si las intervenciones para la pérdida de peso en pacientes obesos o con sobrepeso y asma, mejoran el control del asma, así como la pérdida de peso lograda.

Se incluyeron cuatro estudios constituidos por un total de 197 participantes de cuatro países (Brasil, Finlandia, México y Australia) en la revisión. Las intervenciones incluyeron dietas bajas en calorías, fármacos contra la obesidad y actividad física, ya sea solos o en combinación. Los estudios tuvieron un riesgo alto de sesgo y los resultados indican que las intervenciones para la pérdida de peso produjeron pérdida de peso en el grupo de tratamiento comparado con el grupo de control. La pérdida de peso también se asoció con una mejoría en los síntomas, una reducción en la necesidad de medicación de alivio a corto plazo y alguna mejoría en la función pulmonar. No hubo datos adecuados para formular observaciones sobre el efecto de la intervención en la calidad de vida, la utilización de asistencia sanitaria y los efectos adversos.

Se necesitan estudios mejor diseñados e informados, especialmente en niños y en países con escasos recursos como África, donde las intervenciones preempaquetadas, con dietas bajas en calorías, así como basadas en actividad física estructurada, utilizadas en los estudios incluidos, pueden no ser factibles ni aplicables.

Conclusiones de los autores: 

Implicaciones para la práctica  

Esta revisión encontró un ensayo aleatorio que indicó que la pérdida de peso puede ser beneficiosa para mejorar el control del asma en los pacientes obesos y con sobrepeso, junto con la pérdida de peso en los grupos de intervención a corto plazo. Sin embargo, al aplicar el sistema GRADE a los resultados de esta revisión, se observa que la calidad de las pruebas es baja, porque aunque los cuatro estudios son ECA hubo limitaciones metodológicas graves en los estudios (riesgo incierto de sesgo de selección y riesgo alto de sesgo de detección) e imprecisión (tamaño de la muestra pequeño). No hay pruebas suficientes para formular observaciones sobre el efecto de las intervenciones para la pérdida de peso en la calidad de vida y la utilización de asistencia sanitaria. Además, no hubo un informe adecuado de los datos sobre los efectos adversos para permitir un equilibrio apropiado de los efectos beneficiosos y perjudiciales de las intervenciones. A causa de la baja calidad de las pruebas, el beneficio de la pérdida de peso como una intervención para el control del asma sigue siendo incierto, y como tal, los médicos deben estar preparados para ayudar a los pacientes tomar decisiones compatibles con sus propios valores.

Implicaciones para la investigación  

El hallazgo de que la mayoría de los estudios incluidos fueron de baja calidad metodológica destaca la necesidad de ECA adicionales bien diseñados, con énfasis en los métodos adecuados de generación de la secuencia de asignación así como la ocultación de la asignación y períodos de seguimiento más largos. Estos estudios deben informar los resultados relevantes de forma más completa (tanto los que son estadísticamente significativos como los que no), por ejemplo: síntomas/control del asma, uso de medicación de rescate, cambio en los parámetros de la función pulmonar (valores reales medios/medianos), utilización del hospital, calidad de vida y efectos adversos. También existe la necesidad de duraciones más largas de la intervención así como del seguimiento para evaluar el efecto de las medidas sostenidas para lograr la pérdida de peso, y para determinar si estos efectos aún están presentes de forma significativa después de un período de tiempo considerable.

También existe la necesidad de estudios bien diseñados en niños y adolescentes, así como en países de ingresos bajos como África, donde las intervenciones preempaquetadas, con dietas bajas en calorías, así como basadas en actividad física estructurada utilizadas en los estudios incluidos, pueden no ser factibles ni aplicables.

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Antecedentes: 

El asma y la obesidad son problemas de salud pública con una prevalencia cada vez mayor a nivel mundial. Varios estudios epidemiológicos han revelado una asociación entre el asma y la obesidad, sin embargo no hay pruebas de buena calidad sobre el efecto de la pérdida de peso en el control del asma.

Objetivos: 

Evaluar el efecto de diversas intervenciones para la pérdida de peso sobre las medidas del control del asma y la pérdida de peso en pacientes obesos o con sobrepeso y asma crónica.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Vías Respiratorias (Cochrane Airways Group, CAGR) (derivadas de búsquedas sistemáticas de las bases de datos bibliográficas, que incluyen el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) (The Cochrane Library), MEDLINE, EMBASE, CINAHL, AMED y PsycINFO, y búsquedas manuales en revistas de enfermedades respiratorias y resúmenes de reuniones). También se realizaron búsquedas en sitios web de ensayos en curso y bases de datos de disertaciones hasta marzo de 2012. Se estableció contacto con expertos en el área y se realizaron búsquedas en las listas de referencias de estudios adicionales.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios (ECA) de las intervenciones para la pérdida de peso en participantes obesos o con sobrepeso y asma en comparación con ninguna intervención para la pérdida de peso o con una intervención alternativa para la pérdida de peso.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores evaluaron de forma independiente la elegibilidad de los estudios y el riesgo de sesgo, y extrajeron los datos mediante un formulario de extracción de datos. No se realizó ningún metanálisis ya que no hubo datos adecuados para combinar.

Resultados principales: 

Se incluyeron cuatro estudios ya finalizados en los que participaron adultos (n = 197). Dos se publicaron en forma de resumen, y los otros dos como artículos completos. Las intervenciones incluyeron actividad física supervisada, dietas bajas en calorías y fármacos contra la obesidad (solos o en combinación), y se compararon con atención habitual (dos estudios), dieta baja en calorías (un estudio), mientras que un estudio tuvo tres brazos de intervención (actividad física versus dieta baja en calorías versus una combinación de las dos). Dos estudios se realizaron en países de ingresos altos, mientras que dos se realizaron en países de ingresos medios altos.

Todos los estudios tuvieron un riesgo incierto de sesgo de selección y un riesgo alto de sesgo de detección. Uno de los estudios encontró una reducción estadísticamente significativa en las puntuaciones de los síntomas en el grupo de tratamiento comparado con el de control: la diferencia entre los grupos en la puntuación total del St. George's Respiratory Questionnaire (SGRQ) fue de −10 unidades (IC del 95%: -18 a −1; P = 0,02). Un estudio mostró una reducción de las dosis de la medicación de rescate en el grupo de tratamiento comparado con el de control a corto plazo. La pérdida de peso se asoció con alguna mejoría en el volumen espiratorio forzado en un segundo (VEF1) y la capacidad vital forzada (CVF) en un estudio, lo cual fue estadísticamente significativo, aunque clínicamente sin importancia; no hubo mejorías en la tasa de flujo espiratorio máximo (TFEM). No se informaron datos sobre la utilización de asistencia sanitaria y los efectos adversos. Un estudio informó una pérdida de peso estadísticamente significativa en el grupo de tratamiento comparado con los controles sin intervención, que todavía fue significativa al año de seguimiento.

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