Intervenciones educativas multimedia para los pacientes sobre medicamentos prescritos y de venta libre

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Los consumidores necesitan información detallada acerca de los fármacos que les permita utilizar los fármacos con seguridad y efectividad. Para que la información sea útil se debe presentar en un formato que pueda ser comprendido fácilmente por los consumidores. Hay pruebas de que los métodos como la comunicación oral entre el profesional sanitario y los consumidores y los materiales escritos no cumplen las necesidades de los consumidores. Los programas educativos multimedia utilizan más de un formato para proporcionar información. Lo anterior podría incluir el uso de palabras escritas, diagramas e imágenes con soportes como audio, animación o video. Se pueden proporcionar mediante tecnologías diferentes como DVD y CD-ROM o se puede acceder a través de Internet.

Esta revisión presenta las pruebas de 24 estudios con 8112 participantes de los programas educativos multimedia acerca de los fármacos.

Se encontró que los programas educativos multimedia acerca de los fármacos son superiores a ninguna educación o a la educación proporcionada como parte de la atención clínica habitual en la mejoría del conocimiento de los pacientes. Hubo una variabilidad amplia en los resultados de los seis estudios que compararon la educación multimedia con la atención habitual o ninguna educación. Sin embargo, todos menos uno de los seis estudios favorecieron a la educación multimedia. También se encontró que la educación multimedia es superior a la atención habitual o ninguna educación para mejorar los niveles de habilidades. La revisión también indicó que las multimedias fueron al menos tan efectivas como otras formas de educación, incluidas la educación escrita o la educación breve por parte de un profesional sanitario. Sin embargo, estos resultados se basaron en un escaso número de estudios, muchos de los cuales fueron de calidad deficiente. La educación multimedia no mejoró el cumplimiento con la medicación (es decir, el grado al que un paciente sigue correctamente el asesoramiento acerca de la medicación) comparada con la atención habitual o ninguna educación. No fue posible determinar el efecto de la educación multimedia sobre otros resultados como la satisfacción del paciente, la autoefectividad (confianza en la capacidad para cumplir tareas relacionadas con la salud) y los resultados de salud.

Por lo tanto, los resultados de la revisión indican que los programas educativos multimedia acerca de los fármacos se podrían utilizar junto con la atención habitual proporcionada por los profesionales sanitarios. No hay pruebas suficientes para recomendarlos como reemplazo a la educación escrita o la educación proporcionada por un profesional sanitario. La educación multimedia se podría utilizar en lugar de la educación detallada proporcionada por un profesional sanitario cuando no es posible ni práctico para los profesionales de la salud prestar este servicio.

Esta revisión encontró que hubo diferencias entre los tipos de educación proporcionados a los grupos control y los resultados que se midieron. Lo anterior limitó la capacidad de resumir los resultados entre los estudios, de manera que la mayoría de las conclusiones de esta revisión se basan en los resultados de un escaso número de estudios. Se necesitan más estudios de los programas educativos multimedia para que los resultados de esta revisión sean más confiables.

Conclusiones de los autores: 

Esta revisión aporta pruebas de que la educación multimedia acerca de los fármacos es más efectiva que la atención habitual (educación no estandarizada proporcionada por profesionales sanitarios como parte de la atención clínica habitual) o ninguna educación, para mejorar el conocimiento y la adquisición de habilidades. También indica que la educación multimedia es al menos equivalente a otras formas de educación, incluida la educación escrita y la educación proporcionada por un profesional sanitario. Sin embargo, este resultado se basa en pruebas de calidad deficiente de un escaso número de ensayos. Por lo tanto, la educación multimedia acerca de los fármacos se podría considerar un complemento a la atención habitual, pero no hay pruebas suficientes para recomendarla como reemplazo a la educación escrita o la educación proporcionada por un profesional sanitario. La educación multimedia se puede considerar una opción a la educación proporcionada por un profesional sanitario, en particular en ámbitos donde no es posible la provisión de educación detallada por un profesional sanitario. Se necesitan más estudios que evalúen las intervenciones educativas multimedia para aumentar la confianza en la estimación del efecto de la intervención.

Las conclusiones con respecto al efecto de la educación multimedia fueron limitadas por la falta de información proporcionada por los autores de los estudios acerca de las intervenciones educativas y la variabilidad en el contenido y la calidad. Los estudios que prueben intervenciones educativas deben proporcionar información detallada acerca de las intervenciones y los comparadores. Se necesitan estudios de investigación para establecer un marco específico para la evaluación de la calidad de los programas educativos multimedia. Las conclusiones también fueron limitadas por la heterogeneidad en los resultados informados y los instrumentos utilizados para medirlos. Se necesitan estudios de investigación para identificar un conjunto central de resultados que se deben medir cuando se evalúen intervenciones educativas para los pacientes. Los estudios de investigación futuros deben utilizar medidas de resultado consistentes, confiables y validadas para que se puedan hacer comparaciones entre los estudios.

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Antecedentes: 

Los consumidores de los servicios sanitarios desean un acceso cada vez mayor a información exacta acerca de los fármacos, basada en la evidencia. Actualmente, la educación acerca de los fármacos (es decir, la información diseñada para el aprendizaje relacionado con la salud o la enfermedad) se proporciona fundamentalmente mediante la comunicación oral entre el profesional sanitario y el consumidor, a veces complementada con materiales escritos. Sin embargo, hay pruebas de que los métodos educativos actuales no satisfacen las necesidades de los consumidores. Los programas educativos multimedia ofrecen muchas ventajas potenciales sobre las formas tradicionales de proporcionar educación.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las intervenciones educativas multimedia para los pacientes acerca de los fármacos prescritos y de venta libre en pacientes de todas las edades, incluidos niños y cuidadores.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, The Cochrane Library 2011, número 6), MEDLINE (1950 hasta junio de 2011), EMBASE (1974 hasta junio de 2011), CINAHL (1982 hasta junio de 2011), PsycINFO (1967 hasta junio de 2011), ERIC (1966 hasta junio de 2011), ProQuest Dissertation & Theses Database (hasta junio de 2011) y listas de referencias de artículos.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA) y cuasialeatorios de educación multimedia para el paciente acerca de los fármacos prescritos o de venta libre en pacientes de todas las edades, incluidos niños y cuidadores, si la intervención se había proyectado para el uso.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron el riesgo de sesgo en los estudios incluidos. Se estableció contacto con los autores de los estudios para obtener información faltante.

Resultados principales: 

Se identificaron 24 estudios con 8112 participantes. Sin embargo, hubo heterogeneidad significativa en los comparadores utilizados y los resultados medidos, lo que limitó la capacidad de agrupar los datos. Muchos de los estudios no proporcionaron información suficiente de los métodos que permitiera evaluar el riesgo de sesgo. A partir de la información que se proporcionó, tres de los estudios tuvieron un alto riesgo de sesgo de selección y uno tuvo un alto riesgo de sesgo debido a la falta de cegamiento de los evaluadores de resultado. Ninguno de los estudios incluidos informó la diferencia mínima clínicamente importante para los resultados que se midieron. Por lo tanto, se han presentado los resultados de los estudios, pero no se ha podido interpretar si las diferencias fueron de importancia clínica.

A continuación se presentan los principales resultados de esta revisión.

Conocimiento: Hay pruebas de calidad deficiente de que la educación multimedia fue más efectiva que la atención habitual (educación no estandarizada proporcionada como parte de la atención clínica habitual) o ninguna educación (diferencia de medias estandarizada [DME] 1,04; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,49 a 1,58; seis estudios con 817 participantes). Hubo heterogeneidad estadística considerable (I2 = 89%); sin embargo, todos menos uno de los estudios favorecieron al grupo de multimedia. Hay pruebas de calidad moderada de que la educación multimedia no fue más efectiva para mejorar del conocimiento que las intervenciones con multimedia control (es decir, programas multimedia que no proporcionen información acerca de la medicación) (diferencia de medias [DM] de las puntuaciones del conocimiento 2,78%; IC del 95%: -1,48 a 7,0; dos estudios con 568 participantes). Hay pruebas de calidad moderada de que la educación multimedia fue más efectiva cuando se agregó a una cointervención (información escrita o instrucciones estandarizadas breves proporcionadas por un profesional sanitario) en comparación con la cointervención sola (DM de las puntuaciones del conocimiento 24,59%; IC del 95%: 22,34 a 26,83; dos estudios con 381 participantes).

Adquisición de habilidades: Hay pruebas de calidad moderada de que la educación multimedia fue más efectiva que la atención habitual o ninguna educación (DM de la puntuación de la técnica del inhalador 18,32%; IC del 95%: 11,92 a 24,73; dos estudios con 94 participantes) y la educación escrita (cociente de riesgos [CR] de mejoría en la técnica del inhalador 2,14; IC del 95%: 1,33 a 3,44; dos estudios con 164 participantes). Hay pruebas de calidad muy deficiente de que la educación multimedia fue igualmente efectiva que la educación por un profesional sanitario (DM de la puntuación de la técnica del inhalador -1,01%; IC del 95%: -15,75 a 13,72; tres estudios con 130 participantes).

Cumplimiento con la medicación: Hay pruebas de calidad moderada de que no hubo diferencias entre la educación multimedia y la atención habitual o ninguna educación (CR de cumplimiento 1,02; IC del 95%: 0,96 a 1,08; dos estudios con 4552 participantes).

No fue posible determinar el efecto de la educación multimedia en otros resultados que incluyen satisfacción de los pacientes, autoefectividad y resultados de salud, debido al número inadecuado de estudios a partir de los cuales establecer conclusiones.

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