Medicación para el tratamiento de los pacientes con trastorno de personalidad antisocial

El trastorno de personalidad antisocial es una enfermedad caracterizada por la violación persistente de reglas sociales, comportamiento engañoso y agresivo, irresponsabilidad, falta de remordimiento e imposibilidad de hacer planes con antelación. Los pacientes con trastorno de personalidad antisocial a menudo se presentan a consulta con un rango de problemas de otra índole incluido el abuso de drogas ilegales y de alcohol, ansiedad, depresión, desempleo, falta de hogar y dificultades en las relaciones. El trastorno causa muchas dificultades al individuo afectado y a las personas de su entorno, incluidos los miembros de la familia y los amigos. Además, conlleva una carga económica enorme en la sociedad en cuanto a los costos sanitarios y de atención social. Esta revisión tiene como objetivo evaluar las pruebas de la eficacia de los medicamentos utilizados para tratar el trastorno de personalidad antisocial.

Se consideraron ocho estudios, pero ninguno de ellos reclutó participantes únicamente sobre la base de presentar trastorno de personalidad antisocial. Aunque la mayoría de los estudios incluidos en esta revisión consideraron tratamientos para reducir el abuso de drogas o de alcohol en pacientes con trastorno de personalidad antisocial, ningún estudio se enfocó en el tratamiento del trastorno en sí. Los estudios variaron en términos de elección de los resultados. Aunque algunos estudios informaron medidas de resultado definidas originalmente en el protocolo de la revisión como de particular importancia en este trastorno (por ejemplo, agresión, funcionamiento social y efectos adversos debidos a la administración de la medicación), ningún estudio informó las condenas reiteradas.

En resumen, no ha sido posible establecer conclusiones firmes a partir de la bibliografía existente. No obstante, hubo algunas pruebas de que la nortriptilina (un fármaco utilizado para tratar la depresión) podría ayudar a los pacientes con trastorno de personalidad antisocial a reducir el abuso de alcohol. También hubo algunas pruebas de que la fenitoína (un fármaco utilizado para tratar la epilepsia) podría ayudar a reducir la intensidad de los actos de agresión impulsivos en los pacientes con trastorno de personalidad antisocial. Se necesitan más estudios de investigación para aclarar qué medicamentos son eficaces para el tratamiento de las principales características de este trastorno. Dichos estudios de investigación se deben realizar mediante ensayos clínicos cuidadosamente diseñados. Dichos ensayos deben seleccionar a un número suficiente de pacientes sobre la base de que presenten el trastorno y deben utilizar medidas de resultado de relevancia particular para este trastorno. También se deben centrar en fármacos comercializados recientemente que han reemplazado en gran parte a los fármacos más antiguos (por ejemplo, nortriptilina y fenitoína) que ya no se emplean ampliamente.

Conclusiones de los autores: 

El grupo de pruebas resumidas en esta revisión no es suficiente para establecer conclusiones acerca del uso de intervenciones farmacológicas en el tratamiento del trastorno de personalidad antisocial.

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Antecedentes: 

El trastorno de personalidad antisocial (TPAS) se asocia con una amplia variedad de trastornos que incluyen la violación persistente de normas, la criminalidad, el consumo de sustancias, el desempleo, la falta de hogar y las dificultades en las relaciones.

Objetivos: 

Evaluar los efectos potenciales beneficiosos y adversos de las intervenciones farmacológicas para los pacientes con TPAS.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, The Cochrane Library 2009, número 3), MEDLINE (1950 hasta septiembre de 2009), EMBASE (1980 hasta 2009, semana 37), CINAHL (1982 hasta septiembre de 2009), PsycINFO (1872 hasta septiembre de 2009), ASSIA (1987 hasta septiembre de 2009), BIOSIS (1985 hasta septiembre de 2009), COPAC (septiembre de 2009), National Criminal Justice Reference Service Abstracts (1970 hasta julio de 2008), Sociological Abstracts (1963 hasta septiembre de 2009), ISI-Proceedings (1981 hasta septiembre de 2009), Science Citation Index (1981 hasta septiembre de 2009), Social Science Citation Index (1981 hasta septiembre de 2009), SIGLE (1980 hasta abril de 2006), Dissertation Abstracts (septiembre de 2009), ZETOC (septiembre de 2009) y el metaRegister of Controlled Trials (septiembre de 2009).

Criterios de selección: 

Ensayos controlados que asignaron al azar a participantes con TPAS a una intervención farmacológica y a una condición control con placebo. Dos ensayos que compararon un fármaco con otro sin un control placebo se informaron por separado.

Obtención y análisis de los datos: 

Tres revisores seleccionaron los estudios de forma independiente. Dos revisores extrajeron los datos de forma independiente. Se calcularon las diferencias de medias y se utilizaron los odds ratios para los datos dicotómicos.

Resultados principales: 

Ocho estudios que incluyeron a 394 participantes con TPAS cumplieron los criterios de inclusión. Hubo datos disponibles de cuatro estudios que incluyeron a 274 participantes con TPAS. Ningún estudio se propuso seleccionar exclusivamente a participantes sobre la base de que presentaran TPAS, y solamente en un estudio la muestra estuvo compuesta completamente por participantes con TPAS. Se examinaron ocho fármacos diferentes en ocho estudios. La calidad de los estudios fue relativamente deficiente. El informe inadecuado significó que los datos disponibles generalmente fueron insuficientes para permitir cualquier análisis estadístico independiente. Los hallazgos están limitados a los resúmenes descriptivos basados en los análisis realizados e informados por los investigadores de los ensayos. Todos los datos disponibles se derivaron de informes únicos no repetidos. Sólo tres fármacos (nortriptilina, bromocriptina, fenitoína) fueron efectivos en comparación con placebo en cuanto a la mejoría en al menos un resultado. En un estudio se informó que la nortriptilina fue superior para los hombres con dependencia de alcohol en el número medio de días de consumo y en el alcoholismo, pero no en cuanto a la gravedad del abuso de alcohol ni en la calificación del consumo por parte del médico o del paciente. En el mismo estudio se informó que la nortriptilina y la bromocriptina fueron superiores a placebo en cuanto a la ansiedad en una escala, pero no en otra. En un estudio se informó que la fenitoína fue superior a placebo en cuanto a la frecuencia y la intensidad de los actos de agresión en prisioneros masculinos con agresión impulsiva (pero no premeditada). En los dos estudios restantes ni la amantadina ni la desipramina fueron superiores a placebo para los adultos con dependencia de opioides y de cocaína, y la desipramina no fue superior a placebo para los hombres con dependencia de cocaína.

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