Intervenciones para prevenir el aumento de peso después del abandono del hábito de fumar

Intervenciones para prevenir el aumento de peso después del abandono del hábito de fumar

La mayoría de las personas que dejan de fumar aumentan de peso. Este efecto preocupa a muchos fumadores y a menudo impide que algunas personas intenten dejar el hábito o es la causa de que vuelvan a fumar después que logran dejar el hábito. Se han probado diversas farmacoterapias y tratamientos conductuales para ver si aumentan las perspectivas de abandonar el hábito y que al mismo tiempo también limiten el aumento de peso. Entre las farmacoterapias, la naltrexona mostró ser la más prometedora, pero no hubo pruebas de sus efectos sobre el peso una vez que se interrumpió la farmacoterapia o a largo plazo. Los tratamientos conductuales fueron más exitosos cuando eran individualizados, y las dietas con muy bajo contenido de calorías y el tratamiento cognitivo-conductual mostraron ser los más alentadores para limitar el aumento de peso. Ambos tratamientos aumentaron el éxito del abandono del hábito a largo plazo, pero sólo se encontró el efecto sobre el peso a largo plazo con el tratamiento cognitivo-conductual. No hubo suficientes pruebas para juzgar si las dietas con muy bajo contenido de calorías ayudaron a las personas a mantener su reducción de peso a largo plazo. Las intervenciones para ayudar a los fumadores a abandonar el hábito también pueden tener un efecto sobre el aumento de peso después de dejar de fumar. El bupropión, la fluoxetina y el tratamiento de reemplazo de nicotina limitaron el aumento de peso durante el tratamiento. Sin embargo los efectos sobre la limitación del aumento de peso fueron menores cuando se interrumpió el tratamiento y no hubo suficientes pruebas para tener la seguridad de que estos efectos se mantienen a largo plazo. La vareniclina también puede reducir el aumento de peso durante el tratamiento, pero no hubo suficientes pruebas para confirmar este resultado o para determinar su efecto sobre el peso a largo plazo. Hubo algunas pruebas que sugerían que el ejercicio redujo el aumento de peso después de dejar de fumar, a largo plazo, pero se necesitan más estudios para confirmar este efecto.

Conclusiones de los autores: 

Las intervenciones conductuales sólo con asesoramiento general no son efectivas y pueden disminuir la abstinencia.
Las intervenciones individualizadas, las dietas con muy bajo contenido de calorías y el TCC pueden ser efectivos y no reducen la abstinencia.
Las intervenciones con ejercicios no se asocian con una disminución del aumento al final del tratamiento, pero pueden asociarse con valiosas reducciones del aumento de peso a largo plazo,
El bupropión, la fluoxetina, el tratamiento de reemplazo de nicotina y probablemente la vareniclina redujeron el aumento de peso mientras se usaban. Aunque este efecto no se mantuvo un año después de dejar de fumar con el uso del bupropión, la fluoxetina y el reemplazo de nicotina, no hay pruebas suficientes para excluir que exista un efecto moderado a largo plazo.
Los datos no son suficientes para emitir recomendaciones clínicas enérgicas sobre programas efectivos.

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Antecedentes: 

La mayoría personas que dejan de fumar ganan un promedio de 7 kg de peso, a largo plazo. Hay algunas intervenciones diseñadas específicamente para promover el abandono del hábito de fumar y que también limitan el aumento de peso. Muchas farmacoterapias para el abandono del hábito de fumar y otras intervenciones también pueden limitar el aumento de peso.

Objetivos: 

Esta revisión se divide en dos partes.
(1) Intervenciones diseñadas específicamente para ayudar a abandonar el hábito de fumar y limitar el aumento de peso después de dejar de fumar
(2) Intervenciones diseñadas para ayudar a abandonar el hábito de fumar que posiblemente también pueden tener un efecto sobre el peso

Estrategia de búsqueda (: 

Parte 1: Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Adicción al Tabaco (Cochrane Tobacco Addiction Group) que incluye ensayos indexados en MEDLINE, EMBASE, SciSearch y PsycINFO, y en otras revisiones y resúmenes de congresos.
Parte 2: Se buscaron los estudios incluidos en las revisiones Cochrane de abandono del hábito de fumar con el tratamiento de reemplazo de nicotina, antidepresivos, agonistas parciales del receptor de nicotina, con antagonistas de los receptores tipo 1 de los cannabinoides (rimonabant) y las intervenciones con ejercicios, publicados en el número 4, de 2008 de la Cochrane Library.

Criterios de selección: 

Parte 1: Se incluyeron los ensayos de las intervenciones diseñadas específicamente para promover el abandono del hábito de fumar y evitar el aumento de peso después de dejar de fumar que evaluaron el peso en cualquier momento del seguimiento y/o el consumo de tabaco seis meses o más después de dejar de fumar.

Parte 2: Se incluyeron ensayos encontrados en las revisiones Cochrane seleccionadas que posiblemente podían modificar el aumento de peso después de dejar de fumar, si habían informado el aumento de peso en cada brazo del estudio al final del tratamiento o después.

Obtención y análisis de los datos: 

Se extrajeron los datos por duplicado sobre el consumo de tabaco y el peso en los ensayos de la primera parte y del peso sólo en los ensayos de la segunda parte. La abstinencia del tabaco se expresó como un cociente de riesgos (CR) con la definición más rigurosa presentada en cada ensayo y con las tasas bioquímicamente validadas, cuando estaban disponibles. El resultado se expresa como la diferencia entre los brazos del ensayo del cambio de peso con relación al valor inicial. Cuando fue apropiado, se realizó un metanálisis con el modelo de efectos fijos de Mantel-Haenszel para el hábito de fumar y con el de la varianza inversa para el cambio del peso.

Resultados principales: 

Se encontraron pruebas de que las intervenciones farmacológicas que se proponían contrarrestar el aumento de peso después de dejar de fumar produjeron una reducción significativa del aumento de peso al final del tratamiento (dexfenfluramina -2,50 kg, -2,98 kg a -2,02 kg; fluoxetina -0,80 kg, -1,27 kg a -0,33 kg; fenilpropanolamina (PPA) -0,50 kg, -0,80 kg a -0,20 kg; naltrexona -0,76 kg, -1,51 kg a -0,01 kg. No se encontraron evidencias de que se mantuvo el efecto del tratamiento a los seis o a los 12 meses.

Entre las intervenciones conductuales, sólo el asesoramiento sobre el control del peso no se asoció con alguna reducción del aumento de peso ni con una posible reducción de la abstinencia. Los programas individualizados se asociaron con una disminución del aumento de peso al final del tratamiento y a los 12 meses (-2,58 kg; -5,11 kg a -0,05 kg) y no tuvieron efecto sobre la abstinencia (CR 0,74; 0,39 a 1,43). Las dietas con muy bajo contenido de calorías (-1,30 kg; -3,49 kg a -0,89 kg; a los 12 meses) y el tratamiento cognitivo-conductual (TCC) (-5,20 kg; -9,28 kg a -1,12 kg; a los 12 meses) se asociaron con mejoría en la abstinencia y en la reducción del aumento de peso al final del tratamiento en el seguimiento a largo plazo.

Se encontró que el bupropión (300 mg/día) y la fluoxetina (30 mg y 60 mg al día combinados) limitan el aumento de peso después de dejar de fumar al final del tratamiento (-0,76 kg; -1,17 kg a -0,35kg; I2= 48%) y -1,30 kg; -1,91 kg a -0,69 kg) respectivamente. No hubo evidencias de que el efecto de disminución del peso del bupropión dependió de la dosis. El efecto del bupropión al año fue menor y el intervalo de confianza incluyó la ausencia de efecto (-0,38 kg; -2,001 kg a 1,24 kg).

No se hallaron pruebas de que las intervenciones con ejercicios redujeron significativamente el aumento de peso después de dejar de fumar al final del tratamiento, pero hubo pruebas de un efecto a los 12 meses (-2,07 kg; -3,78 kg, -0,36 kg).

El TRN atenuó el aumento de peso después de dejar de fumar (-0,45 kg; -0,70 kg, -0,20 kg) al final de tratamiento, sin pruebas de que el efecto fue diferente entre las diferentes formas de TRN. La reducción estimada del aumento de peso fue similar a los 12 meses (-0,42 kg; -0,92 kg, 0,08 kg), pero el intervalo de confianza incluyó la ausencia de efecto.

No hubo datos pertinentes al efecto del rimonabant sobre el aumento de peso.

No se encontraron pruebas de que la vareniclina redujera significativamente el aumento de peso después de dejar de fumar al final del tratamiento, y no se cuenta con datos de seguimiento. Un estudio que asignó al azar a participantes que dejaron de fumar exitosamente a 12 semanas adicionales de tratamiento activo mostró una disminución del peso de 0,71 kg (-1,04 kg a -0,38 kg). En tres estudios, los participantes que recibieron bupropión ganaron significativamente menos peso al final del tratamiento que los que recibieron vareniclina (-0,51 kg; -0,93 kg a -0,09 kg).

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