Té verde para la prevención del cáncer

Té verde para la prevención del cáncer

Esta revisión sistemática incluyó 51 estudios con más de 1,6 millones de participantes, principalmente de tipo observacional. Los estudios buscaron una asociación entre el consumo de té verde y el cáncer de tubo digestivo, el cáncer ginecológico (incluido el cáncer de mama), el cáncer urológico (incluido el cáncer de próstata), el cáncer de pulmón y el cáncer oral. La mayoría de los estudios incluidos fueron de mediana a alta calidad metodológica. Las pruebas a favor de que el consumo de té verde pueda reducir el riesgo de cáncer fueron contradictorias. Es decir, continúa sin comprobarse la utilidad del té verde para la prevención del cáncer, aunque su consumo parece ser seguro con un consumo de forma moderada, regular y habitual.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas con respecto al consumo de té verde para la prevención del cáncer son insuficientes y contradictorias y, por lo tanto, no se puede hacer recomendaciones sólidas al respecto. Los resultados de esta revisión, incluidas las tendencias de sus asociaciones, se deben interpretar con cautela y su generalización es cuestionable, ya que la mayoría de los estudios incluidos se realizaron en Asia (n = 47) donde el consumo de té es mayor. La ingesta de té verde aconsejable es de tres a cinco tazas por día (hasta 1 200 ml/día), lo que proporciona un mínimo de 250 mg/día de catequinas. Si no se excede la cantidad diaria recomendada, los que disfrutan de una taza de té verde deben continuar con el consumo. El té verde parece ser seguro si se consume de forma moderada, regular y habitual.

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Antecedentes: 

El té es una de las bebidas más consumidas a nivel mundial. Los tipos de té de la planta Camellia sinensis pueden agruparse en té verde, negro y oolong. Los hábitos de beber té varían de una cultura a la otra. La camellia sinensis contiene polifenol como principio activo. Los polifenoles incluyen un subgrupo conocido como catequinas. Las catequinas son antioxidantes potentes. Se sugirió que el polifenol del té verde puede inhibir la proliferación celular. Algunos estudios observacionales indicaron que el té verde puede tener efectos preventivos del cáncer.

Objetivos: 

Realizar una evaluación crítica de las posibles asociaciones entre el consumo de té verde y el riesgo de incidencia y mortalidad por cáncer.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas de estudios elegibles hasta enero 2009 en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), MEDLINE, EMBASE, Amed, CancerLit, Psych INFO, Phytobase y en listas de referencias de revisiones previas y estudios incluidos.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los estudios de intervención controlados y prospectivos así como los estudios observacionales que evaluaran las asociaciones entre el consumo de té verde y el riesgo de incidencia de cáncer o que informaran la mortalidad por cáncer.

Obtención y análisis de los datos: 

Al menos dos revisores aplicaron los criterios del estudio de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron la calidad metodológica de los estudios. Debido a la naturaleza de los estudios incluidos, principalmente epidemiológicos, los resultados se resumieron en forma descriptiva según el diagnóstico del cáncer.

Resultados principales: 

Se incluyeron 51 estudios con más de 1,6 millones de participantes. Veintisiete de ellos fueron estudios de casos y controles, 23 estudios de cohortes y un ensayo controlado aleatorio (ECA).

Veintisiete estudios trataron de establecer una asociación entre el consumo de té verde y el cáncer de tubo digestivo, principalmente del tubo digestivo alto, cinco con cáncer de mama, cinco con cáncer de próstata, tres con cáncer de pulmón, dos con cáncer de ovario, dos con cáncer de vejiga, uno con cáncer oral, y tres estudios adicionales incluyeron pacientes con diversos diagnósticos de cáncer.

La calidad metodológica se midió con la Newcastle Ottawa scale (NOS). Los nueve estudios de casos y controles anidados dentro de cohortes prospectivas fueron de calidad metodológica alta, 13 de media y uno de baja. Un estudio retrospectivo de casos y controles fue de calidad metodológica alta, 21 de media y cinco de baja.

Los resultados de los estudios que evaluaron las asociaciones entre el té verde y el riesgo de incidencia de cáncer de tubo digestivo fueron sumamente contradictorios. Las pruebas a favor del té verde para reducir la incidencia de cáncer hepático fueron limitadas. Las pruebas para el cáncer esofágico, gástrico, colorrectal y de páncreas fueron contradictorias. En el cáncer de próstata, los estudios observacionales con mayor calidad metodológica y el único ECA incluido indicaron una disminución del riesgo en los hombres que consumen mayores cantidades de té verde o extractos de té verde. Sin embargo, hubo pruebas limitadas a moderadas a favor del consumo de té verde para reducir el riesgo de cáncer de pulmón, en especial en los hombres, y de cáncer de vejiga. Incluso éstas indicarían un aumento del riesgo de cáncer vesical. Hubo pruebas moderadas a sólidas acerca de que el consumo de té verde no disminuye el riesgo de morir de cáncer gástrico. Hubo escasas pruebas moderadas a sólidas para el cáncer de pulmón, de páncreas y colorrectal.

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