Ingesta alta versus baja de proteínas en recién nacidos con bajo peso al nacer alimentados con leche maternizada

Las proteínas de la dieta son necesarias para el crecimiento y el desarrollo normales. Se ha calculado que la ingesta de proteínas necesaria para el crecimiento del recién nacido con bajo peso al nacer, según la tasa de crecimiento del feto, es de 3,5 a 4,0 g/kg/d. Es importante controlar la cantidad de proteínas que se le da a los recién nacidos de bajo peso al nacer (menos de 2,5 kg) alimentados con leche maternizada. Demasiadas proteínas pueden elevar los niveles de urea y aminoácidos (fenilalanina) en la sangre, lo que puede perjudicar el desarrollo neurológico. Una ingesta demasiado baja de proteínas puede limitar el crecimiento de estos niños. Los autores de la revisión buscaron en la bibliografía médica para identificar estudios que compararon la ingesta de proteínas de la siguiente manera: entre 3 y 4 g de proteína por kg de peso corporal del recién nacido cada día, versus menos de 3,0 g/kg/d o más de 4,0 g/kg/d, para los recién nacidos de bajo peso al nacer alimentados con leche maternizada durante su estancia hospitalaria inicial. El aumento de la ingesta de proteínas dio lugar a un mayor aumento de peso de alrededor de 2,0 g/kg/día. Sobre la base del aumento de la incorporación de nitrógeno en el cuerpo, este hecho se asoció con el aumento de la masa corporal magra. La presente conclusión se basó en seis estudios que modificaron únicamente el contenido de proteína de la leche maternizada y fue respaldada por tres estudios adicionales que también hicieron cambios en otros nutrientes. No se observaron diferencias significativas en la concentración de fenilalanina en plasma entre los recién nacidos alimentados con leche maternizadas de alto o bajo contenido de proteínas. Las conclusiones de la revisión fueron limitadas porque las diferencias en el contenido de proteínas entre los grupos de comparación en algunos de los ensayos individuales fueron pequeñas y las leche maternizadas difirieron sustancialmente entre los estudios; algunos estudios incluyeron niños prematuros más sanos y maduros. Los períodos de estudio variaron de ocho días a dos años, por lo que la información sobre los resultados a largo plazo fue limitada. Las investigaciones existentes no son adecuadas para permitir recomendaciones específicas en relación con la leche maternizada con contenido de proteínas que proporciona más de 4,0 g/kg/día.

Conclusiones de los autores: 

Una mayor ingesta de proteínas (≥ 3,0 g/kg/d pero < 4,0 g/kg/d) de la leche maternizada acelera el aumento de peso. Sin embargo, se dispone de información limitada sobre la repercusión de una mayor ingesta de proteínas de la leche maternizada sobre los resultados a largo plazo, como las anomalías del desarrollo neurológico. La evidencia disponible no es adecuada para permitir recomendaciones específicas sobre la provisión de una ingesta muy elevada de proteínas (> 4,0 g/kg/d) de la leche maternizada durante la estancia hospitalaria inicial o después del alta.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La cantidad ideal de proteína de la dieta para los recién nacidos de bajo peso al nacer alimentados con leche maternizada aún es objeto de debate. La ingesta de proteínas debe ser suficiente para lograr un crecimiento normal sin efectos negativos como la acidosis, la uremia y los niveles elevados de aminoácidos circulantes.

Objetivos: 

Determinar si una ingesta de proteínas más alta (≥ 3,0 g/kg/d) frente a una ingesta de proteínas más baja (< 3,0 g/kg/d) durante la estancia hospitalaria inicial de los recién nacidos prematuros alimentados con leche maternizada o los recién nacidos de bajo peso al nacer (< 2,5 kilogramos), da lugar a una mejora del crecimiento y del desarrollo neurológico, sin evidencia de morbilidad a corto y largo plazo.

Examinar las siguientes distinciones en la ingesta de proteínas.

1. Baja ingesta de proteínas si la cantidad es inferior a 3,0 g/kg/d.

2. Alta ingesta de proteínas si la cantidad fue igual o superior a 3,0 g/kg/d pero inferior a 4,0 g/kg/d.

3. Una ingesta de proteínas muy alta si la cantidad es igual o superior a 4,0 g/kg/d.

Si los estudios examinados combinaron las modificaciones de las proteínas y la energía, se debían realizar análisis de subgrupos para las categorías planificadas de ingesta de proteínas según las siguientes categorías predefinidas de ingesta de energía.

1. Baja ingesta energética: menos de 105 kcal/kg/d.

2. Ingesta energética media: mayor o igual a 105 kcal/kg/d y menor o igual a 135 kcal/kg/d.

3. Ingesta energética alta: más de 135 kcal/kg/d.

Dado que el feto de referencia de Ziegler-Fomon calcula diferentes necesidades de proteínas para los recién nacidos en función del peso al nacer, se iban a realizar análisis de subgrupos para las siguientes categorías de peso al nacer.

1. < 800 gramos.

2. 800 a 1199 gramos.

3. 1200 a 1799 gramos.

4. 1800 a 2499 gramos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se utilizaron los métodos estándar de búsqueda del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group). Se hicieron búsquedas en MEDLINE, CINAHL, PubMed, EMBASE y en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL; The Cochrane Library).

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados en los que los niveles de ingesta de proteínas de leche maternizada se contrastaron como bajos (< 3,0 g/kg/d), altos (≥ 3,0 g/kg/d pero < 4,0 g/kg/d) o muy altos (≥ 4,0 g/kg/d) en recién nacidos hospitalizados alimentados con leche maternizada que pesaron menos de 2,5 kilogramos. Los estudios se excluyeron si los recién nacidos recibieron una nutrición parenteral parcial durante el período de estudio o se les alimentó con leche maternizada como suplemento de la leche humana. Los estudios en los que también variaron los nutrientes distintos de la proteína se agregaron en un análisis post-facto.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los métodos estándar del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group).

Resultados principales: 

Cinco estudios compararon la ingesta de proteína baja versus alta. Se demostró un mejor aumento de peso y una mayor acumulación de nitrógeno en los recién nacidos que recibieron leche maternizada con mayor contenido de proteínas, mientras otros nutrientes se mantuvieron constantes. No se observaron diferencias significativas en las tasas de enterocolitis necrotizante, sepsis o diarrea.

Un estudio comparó la ingesta de proteínas alta versus muy alta durante y después de una estancia hospitalaria inicial. La ingesta muy elevada de proteínas promovió un mejor aumento de la duración a término, pero las diferencias dejaron de ser significativas a las 12 semanas de edad corregida. Tres de los 24 recién nacidos que recibieron una ingesta muy alta de proteínas desarrollaron uremia.

Un análisis posterior mostró una mejora adicional de todos los parámetros de crecimiento en los recién nacidos que recibieron leche maternizada con mayor contenido de proteínas. No se observaron diferencias significativas en la concentración de fenilalanina plasmática entre los grupos de ingesta de proteínas alta y baja. Sin embargo, un estudio (Goldman 1969) documentó un aumento significativo de la incidencia de las puntuaciones de bajo cociente intelectual (IQ) entre los recién nacidos de menos de 1300 gramos de peso al nacer que recibieron una ingesta muy alta de proteínas (6 a 7,2 g/kg).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save