Agua para la limpieza de heridas

El agua se usa con frecuencia para limpiar las heridas y prevenir la infección. Puede utilizarse agua corriente, destilada, agua fría previamente hervida o solución salina (agua salada). El uso de agua corriente para limpiar heridas agudas en adultos no aumenta la tasa de infección; sin embargo, no hay pruebas sólidas de que la limpieza por si sola sea mejor que la ausencia de limpieza. Los revisores concluyeron que cuando el agua de grifo es de alta calidad (potable) puede ser tan buena como otros métodos como el agua estéril o el agua salina (salada) (y más costo-efectiva), pero se necesita más investigación.

Conclusiones de los autores: 

No hay ninguna evidencia de que el uso de agua corriente para limpiar heridas agudas en adultos o niños aumente o reduzca la infección. Sin embargo, no hay pruebas sólidas que demuestren que la limpieza de heridas por si sola aumente la cicatrización o reduzca la infección. A falta de agua potable, el agua hervida y fría, así como también el agua destilada pueden usarse como agentes de limpieza.

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Antecedentes: 

Aunque se han recomendado diversas soluciones para la limpieza de heridas, se prefiere el uso de solución fisiológica ya que es una solución isotónica y no interfiere con el proceso normal de cicatrización. El agua de grifo se usa comúnmente en la comunidad para limpiar las heridas porque es fácilmente accesible, eficiente y costo-efectiva; sin embargo, hay un debate no resuelto sobre su uso.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue evaluar los efectos del agua en comparación con otras soluciones para la limpieza de heridas.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group) (búsqueda 9 noviembre 2011), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL) (The Cochrane Library 2011, número 4); Ovid MEDLINE (2010 hasta octubre, semana 4, 2011); Ovid MEDLINE (In-Process & Other Non-Indexed Citations, 8 de noviembre, 2011); Ovid EMBASE (2010 hasta 2011, semana 44) y en EBSCO CINAHL (2010 hasta 4 junio de 2011).

Criterios de selección: 

Se consideraron elegibles para la inclusión ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios que compararan el uso del agua con otras soluciones para la limpieza de heridas. Los criterios adicionales fueron los resultados que incluyeron medidas objetivas o subjetivas de infección o cicatrización de la herida.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión realizaron de forma independiente la selección de ensayos, la extracción de datos y la evaluación de la calidad. Cualquier desacuerdo se resolvió mediante debate. Se agruparon algunos datos mediante el modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

Se incluyeron 11 ensayos en esta revisión. Se identificaron siete ensayos que compararon las tasas de infección y cicatrización de heridas limpiadas con agua y solución fisiológica; tres ensayos compararon la limpieza versus ninguna limpieza y un ensayo comparó procaína en solución versus agua. No se encontró ningún criterio estándar para evaluar la infección de la herida entre los ensayos, lo que limitó la agrupación de los datos. Las comparaciones principales fueron agua con solución fisiológica y agua corriente con ausencia de limpieza. Para las heridas crónicas, el riesgo de contraer una infección cuando se limpiaba con agua de grifo comparado con la solución fisiológica fue de 0,16 (IC del 95%: 0,01 a 2,96), lo que demuestra que no hay diferencias entre los dos grupos. El uso del agua de grifo para limpiar las heridas agudas en adultos y niños no se asoció con una diferencia estadísticamente significativa en la infección comparada con la solución fisiológica (adultos: RR 0,66; IC del 95%: 0,42 a 1,04; niños: RR 1,07; IC del 95%: 0,43 a 2,64). No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en las tasas de infección cuando las heridas se limpiaron con agua corriente o no se limpiaron (RR 1,06; IC del 95%: 0,07 a 16,50). Asimismo, no hubo diferencias en la tasa de infección en las heridas de episiotomía que se limpiaron con agua o solución de procaína. El uso de solución salina isotónica, agua destilada y agua hervida para limpiar fracturas abiertas no mostró diferencias estadísticamente significativas en el número de fracturas que estaban infectadas.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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