Probióticos para el tratamiento de la diarrea infecciosa aguda

Los episodios de diarrea infecciosa aguda siguen siendo una importante carga de enfermedad en todo el mundo, especialmente en los países en desarrollo. Se deben a la infección por muchos organismos diferentes. La mayoría de los episodios son autolimitados y por lo general, no se realizan investigaciones para identificar el agente infeccioso. El principal riesgo para la salud es la deshidratación y el manejo tiene por objeto mejorar y mantener el estado de hidratación. Sin embargo, los líquidos de rehidratación no reducen el volumen de las heces ni acortan el episodio de diarrea. Los probióticos son bacterias "amigables" que mejoran la salud y no son dañinas en sí mismas. Se han realizado varios ensayos controlados aleatorizados para ver si los probióticos son beneficiosos en la diarrea infecciosa aguda. Se han buscado tantos ensayos como ha sido posible y se han reunido los datos de manera sistemática para tratar de descubrir si los probióticos son beneficiosos o no en la diarrea aguda. Se identificaron 63 ensayos, que incluyeron un total de 8014 pacientes, principalmente lactantes y niños. Los probióticos no se asociaron con ningún efecto adverso. Casi todos los estudios informaron de una menor duración de la diarrea y una menor frecuencia de las deposiciones en los pacientes que recibieron probióticos en comparación con los controles. En general, los probióticos redujeron la duración de la diarrea en unas 25 horas, el riesgo de que la diarrea durara cuatro o más días en un 59% y dieron lugar a una deposición diarreica menos en el segundo día después de la intervención. Sin embargo, hubo una variabilidad muy marcada en los hallazgos de los estudios, por lo que estas estimaciones son aproximadas. Se llegó a la conclusión de que estos resultados eran muy alentadores, pero se necesitan más investigaciones para identificar exactamente qué probióticos deben utilizarse para qué grupos de pacientes, y también para evaluar la efectividad en función de los costes de este tratamiento.

Conclusiones de los autores: 

Utilizados junto con la terapia de rehidratación, los probióticos parecen ser seguros y tienen claros efectos beneficiosos al acortar la duración y reducir la frecuencia de las deposiciones en la diarrea infecciosa aguda. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para orientar el uso de determinados regímenes probióticos en grupos de pacientes específicos.

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Antecedentes: 

Los probióticos pueden ofrecer una intervención segura en la diarrea infecciosa aguda para reducir la duración y la gravedad de la enfermedad.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de los probióticos en la diarrea infecciosa aguda comprobada o presunta.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Enfermedades Infecciosas (Cochrane Infectious Diseases Group) (julio de 2010), el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register) (The Cochrane Library, número 2, 2010), MEDLINE (1966 a julio de 2010), EMBASE (1988 a julio de 2010) y en las listas de referencias de los estudios y las revisiones. También se contactó con organizaciones y personas que trabajan en este campo, y con empresas farmacéuticas que fabrican agentes probióticos.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados y cuasialeatorizados que comparen un agente probiótico específico con un placebo o ningún probiótico en pacientes con diarrea aguda cuya causa esté comprobada o se presuma que sea un agente infeccioso.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente la calidad metodológica de los ensayos y extrajeron los datos. Los resultados primarios fueron la duración media de la diarrea, la frecuencia de las deposiciones en el día 2 después de la intervención y la diarrea continua en el día 4. Se usó un modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

Sesenta y tres estudios cumplieron los criterios de inclusión con un total de 8014 participantes. De ellos, 56 ensayos reclutaron a lactantes y a niños pequeños. Los ensayos variaron en cuanto a la definición utilizada para la diarrea aguda y el final de la enfermedad diarreica, así como en cuanto al riesgo de sesgo. Los ensayos se llevaron a cabo en una amplia gama de entornos diferentes y también variaron enormemente en cuanto a los organismos analizados, la dosis y las características de los participantes. No se atribuyeron eventos adversos a la intervención probiótica.

Los probióticos redujeron la duración de la diarrea, aunque la magnitud del efecto varió considerablemente entre los estudios.

El promedio del efecto fue significativo para la duración media de la diarrea (diferencia de medias 24,76 horas; intervalo de confianza del 95%: 15,9 a 33,6 horas; n = 4555, ensayos = 35), la diarrea que duró ≥4 días (riesgos relativos 0,41; 0,32 a 0,53; n = 2853, ensayos = 29) y la frecuencia de las deposiciones en el día 2 (diferencia de medias 0,80; 0,45 a 1,14; n = 2751, ensayos = 20).

Las diferencias en el tamaño del efecto entre los estudios no se explicaban por la calidad del estudio, la cepa probiótica, el número de cepas diferentes, la viabilidad de los organismos, la dosis de los organismos, las causas de la diarrea, o la gravedad de la diarrea, o si los estudios se hacían en países desarrollados o en desarrollo.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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