Ejercicios respiratorios para el asma

Antecedentes

El asma es una enfermedad pulmonar. El asma es responsable de dos trastornos en el organismo. Causa que las vías respiratorias se inflamen (la respuesta del cuerpo a las lesiones e infecciones) y da lugar a que los pequeños tubos de las vías respiratorias se contraigan (lo que se denomina obstrucción de las vías respiratorias). El estrechamiento de los tubos puede ocurrir en respuesta a los desencadenantes del asma, como el pelo o las plumas de animales, el polvo o el polen.

El asma es muy común en todo el mundo y es un gran problema de salud pública debido a los altos costes de salud asociados con la hospitalización y la medicación. Los ejercicios respiratorios se han utilizado para tratar a los pacientes con asma como una forma de controlar los síntomas del asma sin medicamentos. Las personas utilizan varias técnicas de respiración para cambiar su patrón de respiración.

Pregunta de la revisión

Se deseaba saber qué tan efectivos son los ejercicios respiratorios para los adultos con asma. El interés se centró más en saber si los ejercicios respiratorios mejoraban la calidad de vida de los pacientes (resultado primario), y también si ayudaban a mejorar los síntomas del asma, la hiperventilación (respiración excesiva) y la función pulmonar (resultados secundarios).

Resultados clave

Se buscaron ensayos controlados aleatorizados. Los mismos incluyen a personas que fueron seleccionadas al azar para probar ejercicios respiratorios o un control. Se incluyó la educación sobre el asma o la atención habitual del asma como los controles.

Se encontraron 22 estudios que incorporaron a 2880 adultos con asma leve a moderada. Los estudios utilizaron diferentes ejercicios de respiración. Catorce estudios utilizaron yoga, cuatro estudios utilizaron reentrenamiento respiratorio, un estudio utilizó el método Buteyko, un estudio utilizó el método Buteyko y el pranayama, un estudio utilizó el método Papworth y un estudio utilizó la respiración diafragmática profunda. Veinte estudios compararon los ejercicios respiratorios con la atención normal del asma y dos compararon los ejercicios respiratorios con educación sobre el asma. Los estudios evaluaron la calidad de vida, los síntomas del asma y los síntomas de hiperventilación, el número de exacerbaciones agudas (brotes), la función pulmonar (pruebas de respiración) y las citas con el médico de cabecera (MC).

Varios estudios examinaron el resultado primario de la calidad de vida. Los resultados mostraron una mejoría en la calidad de vida después de tres meses en el grupo de ejercicios respiratorios. Se encontró que los ejercicios respiratorios probablemente no ayudaron a mejorar los síntomas del asma. Sin embargo, los ejercicios respiratorios sí mejoraron los síntomas de hiperventilación, cuando se midieron desde cuatro meses después de comenzar los ejercicios hasta seis meses. Una prueba de la función pulmonar, el porcentaje del VEF1 teórico (la cantidad de aire que se puede exhalar de manera forzada desde los pulmones en un segundo) mostró cierta mejoría en los pacientes que hicieron ejercicios respiratorios.

Certeza de la evidencia

Existe una seguridad moderada en cuanto a los beneficios de los ejercicios respiratorios. Sin embargo, se encontraron algunas diferencias entre los estudios en cuanto al tipo de ejercicios respiratorios realizados, el número de participantes incluidos, el número y la duración de las sesiones completadas, los resultados informados y la presentación estadística de los datos.

Conclusión

Los ejercicios respiratorios pueden tener efectos positivos en la calidad de vida, los síntomas de hiperventilación y la función pulmonar en adultos con asma leve a moderada.

La evidencia está actualizada hasta abril 2019.

Conclusiones de los autores: 

Los ejercicios respiratorios pueden tener algunos efectos positivos en la calidad de vida, los síntomas de hiperventilación y la función pulmonar. Debido a algunas diferencias metodológicas entre los estudios incluidos y los estudios con una metodología deficiente, la calidad de la evidencia de los resultados medidos varió de certeza moderada a muy baja según los criterios GRADE. Además, es necesario realizar estudios adicionales que incluyan descripciones completas de los métodos de tratamiento y mediciones de los resultados.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Los ejercicios respiratorios se han utilizado ampliamente en todo el mundo como un tratamiento no farmacológico para tratar a los pacientes con asma. Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo controlar los síntomas del asma y pueden realizarse llevando a cabo el método Papworth, la técnica de respiración Buteyko, la respiración yóguica, la respiración diafragmática profunda o cualquier otra intervención similar que manipule el patrón respiratorio. El entrenamiento de la respiración suele centrarse en el volumen tidal y en un minuto y fomenta la relajación, el ejercicio en el domicilio, la modificación del patrón respiratorio, la respiración nasal, la contención de la respiración, y la respiración con la caja torácica inferior y abdominal.

Objetivos: 

Evaluar la evidencia de la eficacia de los ejercicios respiratorios en el tratamiento de pacientes con asma.

Estrategia de búsqueda (: 

Para identificar los estudios relevantes se realizaron búsquedas en La Biblioteca Cochrane, MEDLINE, Embase, PsycINFO, CINAHL y AMED y se realizó una búsqueda manual en revistas de temas respiratorios y resúmenes de reuniones. También se consultaron los registros de ensayos y las listas de referencias de los artículos incluidos.

La búsqueda de literatura más reciente fue el 4 de abril 2019.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados de ejercicios respiratorios en adultos con asma en comparación con un grupo de control que recibió educación sobre el asma o, como alternativa, con un grupo de control no activo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente la calidad de los estudios y extrajeron los datos. Se utilizó el software Review Manager 5 para el análisis de datos basado en el modelo de efectos aleatorios. Los resultados continuos se expresaron como diferencias de medias (DM) con intervalos de confianza (IC) del 95%. Se evaluó la heterogeneidad inspeccionando los diagramas de bosque. Se aplicó la prueba de Chi2, con un valor P de 0,10 que indicó significación estadística, y la estadística I2, con un valor superior al 50% que representó un nivel considerable de heterogeneidad. El resultado primario fue la calidad de vida.

Resultados principales: 

Se incluyeron nueve estudios nuevos (1910 participantes) en esta actualización, lo que dio lugar a un total de 22 estudios con 2880 participantes en la revisión. Catorce estudios usaron el Yoga como intervención, cuatro estudios incluyeron el reentrenamiento de la respiración, uno el método Buteyko, uno el método Buteyko y el pranayama, uno el método Papworth y una respiración diafragmática profunda. Los estudios fueron diferentes entre sí en cuanto al tipo de ejercicio respiratorio realizado, el número de participantes incluidos, el número de sesiones finalizadas, el período de seguimiento, los resultados informados y la presentación estadística de los datos. La gravedad del asma en los participantes de los estudios incluidos varió de leve a moderada, y las muestras consistieron exclusivamente en pacientes ambulatorios. Veinte estudios compararon los ejercicios respiratorios con un grupo de control no activo y dos con grupos de control de educación sobre el asma. El metanálisis fue posible para el resultado primario de la calidad de vida y los resultados secundarios de los síntomas de asma, los síntomas de hiperventilación y algunas variables de la función pulmonar. La evaluación del riesgo de sesgo se vio afectada por el informe incompleto de los aspectos metodológicos de la mayoría de los ensayos incluidos. No se incluyeron los efectos adversos como resultado de la revisión.

Ejercicios respiratorios versus control inactivo

Para la calidad de vida, medida con el Asthma Quality of Life Questionnaire (AQLQ), el metanálisis mostró una mejoría que favoreció al grupo de ejercicios respiratorios a los tres meses (DM 0,42; IC del 95%: 0,17 a 0,68; cuatro estudios, 974 participantes; evidencia de certeza moderada), y a los seis meses el OR fue de 1,34 para la proporción de pacientes con al menos 0,5 unidades de mejoría en el AQLQ, (IC del 95%: 0,97 a 1,86; un estudio, 655 participantes). Para los síntomas de asma, medidos con el Asthma Control Questionnaire (ACQ), el metanálisis hasta los tres meses no fue concluyente, con una DM de -0,15 unidades (IC del 95%: -2,32 a 2,02; 1 estudio, 115 participantes; evidencia de certeza baja), y fue similar a los seis meses (DM -0,08 unidades, IC del 95%: -0,22 a 0,07; 1 estudio, 449 participantes). En cuanto a los síntomas de hiperventilación, medidos con el Nijmegen Questionnaire (de cuatro a seis meses), el metanálisis mostró menos síntomas con los ejercicios respiratorios (DM -3,22; IC del 95%: -6,31 a -0,13; 2 estudios, 118 participantes; evidencia de certeza moderada), lo cual no se observó a los seis meses (DM 0,63; IC del 95%: -0,90 a 2,17; 2 estudios, 521 participantes). Los metanálisis del volumen espiratorio forzado en 1 segundo (VEF1) medido hasta los tres meses no fueron concluyentes, DM -0,10 L, (IC del 95%: -0,32 a 0,12; cuatro estudios, 252 participantes; evidencia de certeza muy baja). Sin embargo, para el VEF1 % teórico, se observó una mejoría a favor del grupo de ejercicio respiratorio (DM 6,88%, IC del 95%: 5,03 a 8,73; cinco estudios, 618 participantes).

Ejercicios respiratorios versus educación sobre el asma

En cuanto a la calidad de vida, un estudio que midió el AQLQ no fue concluyente hasta los tres meses (DM 0,04; IC del 95%: -0,26 a 0,34; 1 estudio, 183 participantes). Cuando se evaluaron de cuatro a seis meses, los resultados estuvieron a favor de los ejercicios respiratorios (DM 0,38; IC del 95%: 0,08 a 0,68; 1 estudio, 183 participantes). Los síntomas de hiperventilación medidos con el Nijmegen Questionnaire no fueron concluyentes hasta tres meses (DM -1,24; IC del 95%: -3,23 a 0,75; 1 estudio, 183 participantes), pero estuvieron a favor de los ejercicios respiratorios de cuatro a seis meses (DM -3,16; IC del 95%: -5,35 a -0,97; 1 estudio, 183 participantes).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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