Clozapina versus fármacos neurolépticos típicos para la esquizofrenia

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.
Clozapina versus fármacos neurolépticos típicos para la esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave, crónica y recurrente, con una prevalencia en toda la vida de aproximadamente el 1% a nivel mundial. La esquizofrenia se caracteriza por síntomas positivos como alucinaciones y delirios y síntomas negativos como el letargo emocional y el aislamiento. La cuarta parte de las personas que han presentado un episodio de esquizofrenia se recuperan y la enfermedad no vuelve a aparecer. Otro 25% presenta una enfermedad que no remite. La otra mitad padece una enfermedad recurrente, pero con episodios largos de considerable recuperación de los síntomas positivos. El coste global de la enfermedad para el individuo, sus cuidadores y la comunidad es importante.

Los fármacos antipsicóticos se clasifican en fármacos típicos y atípicos. Los antipsicóticos de primera generación o “típicos” como la clorpromazina y el haloperidol han sido la base del tratamiento y son efectivos para reducir los síntomas positivos de la esquizofrenia, pero los síntomas negativos son bastante resistentes al tratamiento. Adicionalmente, el tratamiento con fármacos se asocia con efectos adversos que a menudo pueden comprometer el cumplimiento del tratamiento y por lo tanto, incrementar la incidencia de recurrencias.

A las personas que no responden adecuadamente a los fármacos antipsicóticos a veces se les administra el fármaco antipsicótico atípico "clozapina”, que se ha encontrado que es efectivo para algunas personas con esquizofrenia resistente al tratamiento. La clozapina también se asocia con menos trastornos del movimiento que la clorpromazina, pero puede inducir una disminución potencialmente mortal del número de leucocitos (agranulocitosis).

Se examinaron las afectaciones de la clozapina en las personas con esquizofrenia en comparación con los fármacos antipsicóticos típicos.

Esta revisión apoya la noción de que la clozapina es más efectiva en general que los antipsicóticos típicos en las personas con esquizofrenia, y en particular en las que no mejoran con los antipsicóticos típicos. La clozapina se asocia con menos efectos adversos sobre el movimiento que los fármacos antipsicóticos típicos, pero puede causar graves efectos adversos relacionados con la sangre. Es obligatorio realizar la monitorización de los recuentos de leucocitos en todas las personas que reciben la clozapina. Sin embargo existe la preocupación de que los estudios son, como mínimo, moderadamente vulnerables al sesgo de favorecer a la clozapina. Podía haber aumentado enormemente la confianza en los resultados con ensayos mejor realizados e informados.

Conclusiones de los autores: 

La clozapina puede ser más efectiva para reducir los síntomas de la esquizofrenia, producir mejorías clínicamente importantes y aplazar la recurrencia, que los fármacos antipsicóticos típicos, pero los datos son débiles y vulnerables al sesgo. Los participantes estuvieron más satisfechos con el tratamiento con clozapina que con el tratamiento neuroléptico típico. El efecto clínico de la clozapina, sin embargo, al menos a corto plazo, no se reflejó en las medidas de funcionamiento total como la capacidad para abandonar el hospital y mantener una ocupación. Los beneficios de la utilización de la clozapina a corto plazo tienen que ser compensados con el riesgo de los efectos adversos. Dentro del contexto de los ensayos, la potencialmente peligrosa disminución de los leucocitos parece ser más frecuente en los niños y adolescentes y en las personas de avanzada edad que en los adultos jóvenes o en las personas de mediana edad.

Gran parte de los ensayos existentes han descuidado evaluar los criterios sobre la clozapina de los participantes y de sus familias. Es necesario realizar más ensayos aleatorios a largo plazo basados en la comunidad, para evaluar la eficacia de la clozapina en el funcionamiento general y social, así como realizar ensayos en grupos especiales, tales como las personas con discapacidad para el aprendizaje.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La farmacoterapia a largo plazo de la esquizofrenia con antipsicóticos típicos tiene limitaciones: la enfermedad en el 25% al 33% de los pacientes es resistente al tratamiento. La clozapina es un fármaco antipsicótico que se piensa que tiene una eficacia superior y que causa menos efectos adversos motores que los fármacos típicos, para las personas con enfermedad resistente al tratamiento. La clozapina conlleva un riesgo significativo de graves trastornos hematológicos, que requieren la monitorización sanguínea semanal obligatoria al menos durante los primeros meses del tratamiento.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la clozapina comparada con los fármacos antipsicóticos típicos en personas con esquizofrenia.

Estrategia de búsqueda (: 

Para la actualización actual de esta revisión (marzo de 2006) se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Esquizofrenia (Cochrane Schizophrenia Group).

Criterios de selección: 

Todos los ensayos clínicos aleatorios pertinentes (ECA).

Obtención y análisis de los datos: 

Se extrajeron los datos de forma independiente. Para los datos dicotómicos, se calcularon los riesgos relativos (RR) y sus intervalos de confianza (IC) del 95% sobre un análisis de intención de tratar (intention-to-treat analysis), en base a un modelo de efectos fijos. Cuando fue apropiado se calcularon los números necesarios para tratar/dañar (NNT/NND). Para los datos continuos, se calcularon las diferencias de medias ponderadas (DMP), nuevamente mediante un modelo de efectos fijos.

Resultados principales: 

Se incluyeron 42 ensayos (3 950 participantes) en esta revisión. De los estudios incluidos 28 eran de menos de 13 semanas de duración, y en general, los ensayos tenían riesgo significativo de sesgo. No se encontraron diferencias significativas de los efectos de la clozapina y de los fármacos neurolépticos típicos de las medidas de resultado amplias, como la mortalidad, la capacidad para trabajar o la idoneidad para el alta al final del estudio. Se observaron mejorías clínicas con mayor frecuencia en los que tomaban clozapina (n = 1 119, 14 ECAs; CR 0,72, IC del 95%: 0,7 a 0,8; NNT 6, IC del 95%: 5 a 8). Además, los participantes que recibieron la clozapina tuvieron menos recurrencias que los que recibieron los fármacos antipsicóticos típicos (n = 1 303; CR 0,62, IC del 95%: 0,5 a 0,8; NNT 21, IC del 95%: 15 a 49). Las puntuaciones del BPRS mostraron una mayor reducción de los síntomas en los pacientes tratados con clozapina, (n = 1 145, 16 ECAs; DMP -4,22, IC del 95%: -5,4 a -3,1), aunque los datos fueron heterogéneos (Ji2 0,0001, I2 66%). Los datos a corto plazo de las puntuaciones de los síntomas negativos con la escala SANS favorecieron la clozapina (n = 196, 5 ECAs; DMP -5,92, IC del 95%: -7,8 a -4,1). Se encontró que la clozapina era más aceptable durante el tratamiento a largo plazo que los fármacos antipsicóticos típicos (n = 982, 16 ECAs; CR 0,60, IC del 95%: 0,5 a 0,7; NNT 15, IC del 95%: 12 a 20). Los trastornos hematológicos ocurrieron con mayor frecuencia en los participantes que recibieron clozapina (3,2%) comparados con los que recibieron antipsicóticos típicos (0%) (n = 1 031, 13 ECAs; CR 7,09, IC del 95%: 2,0 a 25,6). Los participantes con clozapina presentaron más somnolencia, hipersalivación o aumento de la temperatura, que los que recibieron los neurolépticos convencionales. Sin embargo, los pacientes con clozapina experimentaron menos efectos adversos motores (n = 1 433, 18 ECAs; CR 0,58, IC del 95%: 0,5 a 0,7; NNT 5, IC del 95%: 4 a 6).

Los efectos clínicos de la clozapina fueron más pronunciados en los participantes resistentes a los neurolépticos típicos en cuanto a la mejoría clínica (n = 370, 4 ECAs; CR 0,71, IC del 95%: 0,6 a 0,8; NNT 4, IC del 95%: 3 a 6) y a la disminución de los síntomas. El 34% de los participantes resistentes al tratamiento tuvieron una mejoría clínica con el tratamiento con clozapina.

Share/Save