Propofol en la noche para mejorar el sueño en la unidad de cuidados intensivos

Antecedentes

La falta de sueño afecta la salud física y mental de las personas y, en el caso de las que están en estado grave, se piensa que el sueño mejora la curación y la supervivencia. Los pacientes en la unidad de cuidados intensivos (UCI) tienen un sueño deficiente. Muchos factores contribuyen al sueño deficiente, incluidos los niveles altos de ruido, la iluminación las 24 horas y las actividades invasivas de atención al enfermo. El propofol es un agente anestésico que se administra mediante infusión en una vena y que en ocasiones se utiliza para sedar a los pacientes que están en la UCI. En esta revisión se examinaron los estudios en los que se les administró propofol a pacientes adultos durante la noche para mejorar la calidad y la cantidad del sueño.

Características de los estudios

La evidencia está actualizada hasta octubre de 2017. Se identificaron cuatro ensayos controlados aleatorios (estudios clínicos en que los participantes se asignan al azar a uno de dos o más grupos de tratamiento), con 149 participantes en la revisión. Dos estudios están a la espera de clasificación (porque no se pudo evaluar su elegibilidad) y un estudio está en curso. Todos los participantes estaban en estado grave en la UCI.

Resultados clave

No se combinaron los resultados de los estudios debido a las diferencias en los tratamientos de comparación (llamados controles) y el diseño de los estudios. Un estudio comparó propofol con ningún agente. Este estudio utilizó la polisomnografía (que registra las ondas del cerebro, el nivel de oxígeno en sangre, la frecuencia cardíaca, la respiración y los movimientos oculares y de las piernas) para medir la calidad y la cantidad del sueño. No informó mejoría en la duración del sueño con el propofol pero los participantes despertaron con menos frecuencia y durante períodos de tiempo más cortos y describieron que la calidad del sueño fue mejor con el propofol. Un estudio comparó una dosis mayor de propofol en la noche descrita como sedación nocturna adicional, con dosis diurnas y nocturnas constantes. Este estudio utilizó la Ramsay Sedation Scale (que utilizan habitualmente los anestesistas para evaluar cuán fácilmente se despierta un paciente) e informó que los participantes parecieron tener un mejor ritmo de sueño. Dos estudios compararon propofol con benzodiazepinas (un fármaco tranquilizante; flunitrazepam en un estudio y midazolam en un estudio). Estos estudios utilizaron el Pittsburgh Sleep Diary y la Hospital Anxiety and Depression Scale para medir la cantidad y la calidad del sueño. El estudio con flunitrazepam informó menos despertares de duración reducida con propofol, pero el tiempo total de sueño fue similar en cada grupo y el estudio con midazolam no informó diferencias en la calidad del sueño. El estudio con flunitrazepam también midió el sueño con el Bispectral Index (utilizado por los anestesistas para evaluar la profundidad de la anestesia) e informó un tiempo mayor de sueño profundo, con menos despertares. El estudio con midazolam informó niveles más altos de ansiedad y depresión en ambos grupos, sin diferencias cuando a los participantes se les administró propofol. Ningún estudio informó sobre los efectos secundarios.

Calidad de la evidencia

Se consideró que la evidencia era de muy baja calidad. Solo se encontraron cuatro estudios controlados aleatorios pequeños y los resultados de los estudios no fueron consistentes. En los estudios incluidos se observaron diferencias en la gravedad de la enfermedad de los participantes y los fármacos que se compararon con propofol. La medición de la calidad del sueño mediante diarios, cuestionarios y sistemas de calificación se basa o está influenciada por los sentimientos u opiniones personales y existen inquietudes acerca de que el personal y los participantes conocían qué fármaco se había administrado; se cree que lo anterior pudo haber influido en los resultados. Solo un estudio utilizó la polisomnografía, que es la herramienta de medición no sesgada más apropiada para el sueño.

Conclusiones

No fue posible obtener evidencia suficiente para determinar si el propofol administrado durante la noche a los pacientes adultos en la UCI mejora la calidad y la cantidad del sueño, como una manera de ayudar a la recuperación.

Conclusiones de los autores: 

No se encontró evidencia suficiente para determinar si la administración de propofol mejora la calidad y la cantidad del sueño de los pacientes adultos en la UCI. Se observaron diferencias en los diseños de estudio, la metodología, los agentes de comparación y la gravedad de la enfermedad entre los participantes de los estudios. No se agruparon los datos y se utilizó el enfoque GRADE para disminuir la confiabilidad de la evidencia a muy baja.

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Antecedentes: 

Los pacientes en la unidad de cuidados intensivos (UCI) presentan deprivación del sueño causada por alteraciones ambientales como niveles altos de ruido e iluminación durante las 24 horas, así como el aumento de las actividades de atención al enfermo y la monitorización invasiva como parte de su atención. La deprivación del sueño afecta la salud física y psicológica, y los pacientes perciben que la calidad del sueño es deficiente durante su estancia en la UCI. El propofol es un agente anestésico que se puede utilizar en la UCI para mantener la sedación de los pacientes y algunos estudios indican que puede ser un agente apropiado para replicar el sueño normal.

Objetivos: 

Evaluar si la cantidad y la calidad del sueño se pueden mejorar mediante la administración de propofol en pacientes adultos en la UCI y evaluar si el propofol administrado para la inducción del sueño mejora los resultados físicos y psicológicos del paciente.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL; 2017, número 10), MEDLINE (1946 hasta octubre 2017), Embase (1974 hasta octubre 2017), en el Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL) (1937 hasta octubre 2017) y en PsycINFO (1806 hasta octubre 2017). Se buscaron estudios en curso en los registros de ensayos clínicos, y se realizó una búsqueda hacia adelante y hacia atrás de las citas de artículos relevantes.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios en pacientes adultos mayores de 16 años ingresados en la UCI con cualquier diagnóstico, a los que se les proporcionó propofol versus un comparador para inducir el sueño durante la noche. Se incluyeron participantes con y sin ventilación mecánica. Se incluyeron estudios que compararon la administración de propofol, a una dosis clínica apropiada para inducir el sueño nocturno con: ningún agente; propofol a dosis o tasa diferente; u otro agente, administrado específicamente para inducir el sueño. Se incluyeron solo los estudios en los que el propofol se administró durante las horas de sueño "normales" (es decir, entre las 10 pm y las 7 am) para inducir un estado similar al sueño con un ritmo diurno.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente los estudios para la inclusión, extrajeron los datos, evaluaron el riesgo de sesgo y resumieron los hallazgos.

Resultados principales: 

Se incluyeron cuatro estudios con 149 participantes con asignación aleatoria. Se identificaron dos estudios en espera de clasificación para los cuales no se pudo evaluar la elegibilidad y un estudio en curso.

Los participantes difirieron en cuanto a la gravedad de la enfermedad, evaluada mediante las puntuaciones APACHE II en tres estudios, y se observaron diferencias adicionales entre las comparaciones y los métodos. Un estudio comparó propofol versus ningún agente, un estudio comparó diferentes dosis de propofol y dos estudios compararon propofol versus una benzodiazepina (flunitrazepam, un estudio; midazolam, un estudio). Todos los estudios informaron la asignación al azar y la ocultación de la asignación de manera inadecuada. Se consideró que todos los estudios tuvieron alto riesgo de sesgo de realización porque el personal no se cegó. Se señaló que algunos autores de los estudios habían cegado a los evaluadores de resultados y los participantes del estudio para los resultados relevantes.

No fue apropiado combinar los datos debido a los niveles altos de heterogeneidad metodológica.

Un estudio que comparó propofol con ningún agente (13 participantes) midió la cantidad y la calidad del sueño mediante la polisomnografía; los autores del estudio no informaron evidencia de diferencia en la duración ni la eficiencia del sueño e informaron alteración en el sueño REM (movimientos oculares rápidos) habitual con el propofol.

Un estudio que comparó diferentes dosis de propofol (30 participantes) midió la cantidad y la calidad del sueño por parte del personal mediante la Ramsay Sedation Scale; los autores del estudio informaron que más participantes que recibieron una dosis mayor de propofol tuvieron un ritmo diurno exitoso y lograron una mayor ritmicidad de la sedación.

Dos estudios que compararon propofol con un agente diferente (106 participantes) midieron la cantidad y la calidad del sueño mediante el Pittsburgh Sleep Diary y la Hospital Anxiety and Depression Scale; un estudio informó menos despertares de duración reducida con propofol y un tiempo total de sueño similar entre los grupos, y un estudio no informó evidencia de diferencias en la calidad del sueño. Un estudio que comparó propofol con otro agente (66 participantes) midió la cantidad y la calidad del sueño mediante el Bispectral Index e informó un tiempo mayor de sueño profundo, con menos despertares. Un estudio que comparó propofol con otro agente (40 participantes) informó niveles más altos de ansiedad y depresión en ambos grupos, sin evidencia de diferencias cuando los participantes recibieron propofol.

Ningún estudio informó eventos adversos.

Se utilizó el enfoque GRADE para disminuir la confiabilidad de la evidencia para cada resultado a muy baja. Se identificaron pocos datos con escasos participantes, las diferencias metodológicas de los diseños de los estudios y los agentes de comparación introdujeron inconsistencia, y se señaló que las herramientas de medición fueron imprecisas o no válidas para el objetivo.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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