Intervenciones basadas en la evaluación individual del riesgo de caídas e intervenciones de componentes múltiples para la prevención de las caídas en personas mayores en la comunidad

Pregunta de la revisión

Evaluar si las estrategias para la prevención de las caídas dirigidas a dos o más factores de riesgo de caídas (intervenciones multifactoriales) o las combinaciones fijas de intervenciones (intervenciones de componentes múltiples) son efectivas para prevenir las caídas en las personas mayores que residen en la comunidad.

Antecedentes

A medida que las personas envejecen tienen mayores probabilidades de sufrir caídas. Aunque la mayoría de las lesiones relacionadas con las caídas son menores, pueden causar dolor y malestar significativos, afectar la confianza de las personas y dar lugar a pérdida de la independencia. Algunas caídas pueden causar problemas de salud graves a largo plazo. Con el envejecimiento, una combinación de factores aumenta el riesgo de caídas, como la debilidad muscular, la rigidez de las articulaciones, los problemas para oír, los cambios en la vista, los efectos secundarios de los fármacos, el cansancio o la confusión. La iluminación deficiente, las superficies resbaladizas o desiguales, y los problemas con el calzado deficiente también pueden aumentar el riesgo de caídas.

Se han desarrollado diferentes intervenciones para ayudar a prevenir caídas en las personas mayores. Pueden incluir un único tipo de intervención, como el ejercicio para aumentar la fuerza muscular, o combinaciones de intervenciones, como el ejercicio y el ajuste de la medicación de la persona. Se puede administrar una combinación de dos o más componentes como una intervención multifactorial basada en la evaluación de los factores de riesgo de caídas de la persona, o como una intervención de componentes múltiples en la que la misma combinación de intervenciones se les proporciona a todos los participantes.

Fecha de la búsqueda

Se buscaron en la bibliografía de asistencia sanitaria los informes de los ensayos controlados aleatorios relevantes para esta revisión, hasta el 12 de junio de 2017.

Características de los estudios

Se incluyeron 62 ensayos aleatorios con 19 935 participantes de edad avanzada. La mayoría de los ensayos incluyeron más mujeres que hombres; las edades promedio en los ensayos variaron de 62 a 85 años. Los ensayos compararon las intervenciones con un grupo control inactivo que recibió atención habitual (ningún cambio en las actividades habituales), con un nivel de atención pareado (como visitas sociales) o con un grupo control activo que recibió un programa de ejercicios.

Resultados clave

Se identificaron 43 ensayos que compararon una intervención multifactorial con un control inactivo. Las intervenciones multifactoriales dieron lugar a alguna reducción de la tasa de caídas en las personas en comparación con el grupo control inactivo, pero la calidad de la evidencia fue baja debido a diferencias grandes en cómo se realizaron los estudios. Puede haber poca o ninguna diferencia en el número de personas que presentaron una o más caídas (personas que sufrieron caídas), las caídas recurrentes, las fracturas relacionadas con las caídas, o que presentaron una caída que necesitó ingreso hospitalario o atención médica. Las intervenciones multifactoriales pueden lograr poco cambio en la calidad de vida relacionada con la salud de las personas. Hubo evidencia muy limitada sobre los eventos adversos relacionados con la intervención; las 12 quejas musculoesqueléticas informadas, como el dolor lumbar, fueron menores.

No se encontró evidencia suficiente para determinar los efectos de las intervenciones multifactoriales comparadas con el ejercicio, ya que esta comparación solo se evaluó en un ensayo pequeño.

Se identificaron 18 ensayos que evaluaron los efectos de las intervenciones de componentes múltiples. Diecisiete compararon la intervención con un grupo control inactivo y cinco compararon la intervención con el ejercicio. Diecisiete de los ensayos incluyeron en la intervención el ejercicio y otro componente, a menudo la educación en la prevención de las caídas o la evaluación de la seguridad domiciliaria. Hubo evidencia limitada sobre los eventos adversos relacionados con la intervención; los seis eventos informados fueron menores.

Las intervenciones de componentes múltiples probablemente reducen la tasa de caídas en las personas y el número de personas que sufren caídas, en comparación con el grupo control inactivo. También pueden reducir el número de personas que presentaron caídas recurrentes. La evidencia no fue suficiente para determinar sus efectos sobre las fracturas o el ingreso hospitalario relacionado con la caída. Las intervenciones de componentes múltiples pueden lograr poco o ningún cambio en el riesgo de una caída que necesitó atención médica. Sin embargo, pueden mejorar levemente la calidad de vida relacionada con la salud de las personas.

Los ensayos que compararon las intervenciones de componentes múltiples con el ejercicio mostraron que puede haber poca o ninguna diferencia en la tasa de caída de las personas y el número de personas que sufren caídas, pero no hubo evidencia suficiente para determinar los efectos sobre el ingreso hospitalario. No se informaron otros resultados de caídas.

Calidad de la evidencia

Se calificó la calidad de la evidencia disponible como de baja o muy baja. Lo anterior significa que existe una confianza limitada acerca de los resultados cuando la evidencia es de baja calidad, pero no existe certeza cuando la evidencia es de muy baja calidad.

Conclusiones de los autores: 

Las intervenciones multifactoriales pueden reducir la tasa de caídas comparadas con la atención habitual o el control de atención. Sin embargo, puede haber poco o ningún efecto sobre otros resultados relacionados con las caídas. Las intervenciones de componentes múltiples, que generalmente incluyen el ejercicio, pueden reducir la tasa de caídas y el riesgo de caídas en comparación con la atención habitual o el control de atención.

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Antecedentes: 

Las caídas y lesiones relacionadas con las caídas son frecuentes, en particular en las personas de más de 65 años; alrededor de un tercio de las personas mayores que residen en la comunidad sufre una caída por lo menos una vez al año. Las intervenciones para la prevención de las caídas pueden incluir intervenciones de componentes únicos (p.ej. ejercicio), o incluir combinaciones de dos o más tipos de intervención diferentes (p.ej. ejercicio y revisión de la medicación). Su administración se puede dividir de manera amplia en dos grupos principales: 1) intervenciones multifactoriales en las que las intervenciones de componentes difieren según la evaluación individual del riesgo; o 2) intervenciones de componentes múltiples en las que se les proporcionan las mismas intervenciones de componentes a todas las personas.

Objetivos: 

Evaluar los efectos (beneficiosos y perjudiciales) de las intervenciones multifactoriales y las intervenciones de componentes múltiples para la prevención de las caídas en las personas mayores que residen en la comunidad.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Lesiones Óseas, Articulares y Musculares (Cochrane Bone, Joint and Muscle Trauma Group Specialised Register), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials), MEDLINE, Embase, el Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature, en registros de ensayos y en listas de referencias. Fecha de la búsqueda: 12 junio 2017.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios, individuales o grupales, que evaluaron los efectos de las intervenciones multifactoriales y de componentes múltiples sobre las caídas en las personas mayores que residen en la comunidad, en comparación con un control (es decir, atención habitual [ningún cambio en las actividades habituales] o un control de atención [visitas sociales]) o ejercicio como una intervención única.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, seleccionaron los estudios, evaluaron el riesgo de sesgo y extrajeron los datos. Se calculó el cociente de tasas (CT) con los intervalos de confianza (IC) del 95% para la tasa de caídas. Para los resultados dicotómicos se utilizaron los cocientes de riesgo (CR) y los IC del 95%. Para los resultados continuos se utilizó la diferencia de medias estandarizada (DME) con los IC del 95%. Los datos se combinaron mediante el modelo de efectos aleatorios. Se utilizó el enfoque GRADE para evaluar la calidad de la evidencia.

Resultados principales: 

Se incluyeron 62 ensayos con 19 935 personas mayores que residían en la comunidad. La mediana del tamaño del ensayo fue de 248 participantes. La mayoría de los ensayos incluyeron más mujeres que hombres. Las edades promedio en los ensayos variaron de 62 a 85 años (mediana 77 años). La mayoría de los ensayos (43 ensayos) informaron un seguimiento de 12 meses o más. La mayoría de los ensayos se evaluaron como riesgo de sesgo incierto o alto en uno o más dominios.

Cuarenta y cuatro ensayos evaluaron intervenciones multifactoriales y 18 evaluaron intervenciones de componentes múltiples. (I2 no se informa si = 0%).

Intervenciones multifactoriales versus atención habitual o control de atención

Esta comparación se realizó en 43 ensayos. Las intervenciones aplicadas frecuentemente o recomendadas después de la evaluación del perfil de riesgo de cada participante fueron ejercicio, tecnologías ambientales o de apoyo, revisión de la medicación e intervenciones psicológicas. Las intervenciones multifactoriales pueden reducir la tasa de caídas comparadas con el control: cociente de tasas (CT) 0,77; IC del 95%: 0,67 a 0,87; 19 ensayos; 5853 participantes; I2 = 88%; evidencia de baja calidad. Por lo tanto, si 1000 personas se siguieron durante un año, el número de caídas puede ser 1784 (IC del 95%: 1553 a 2016) después de la intervención multifactorial versus 2317 después de la atención habitual o un control de atención. Hubo evidencia de baja calidad con poca o ninguna diferencia en los riesgos de: caídas (es decir, personas que sufren una o más caídas) (CR 0,96; IC del 95%: 0,90 a 1,03; 29 ensayos; 9637 participantes; I2 = 60%); caídas recurrentes (CR 0,87; IC del 95%: 0,74 a 1,03; 12 ensayos; 3368 participantes; I2 = 53%); ingreso hospitalario relacionado con las caídas (CR 1,00; IC del 95%: 0,92 a 1,07; 15 ensayos; 5227 participantes); necesidad de atención médica (CR 0,91; IC del 95%: 0,75 a 1,10; ocho ensayos; 3078 participantes). Hay evidencia de baja calidad de que las intervenciones multifactoriales pueden reducir el riesgo de fracturas relacionadas con las caídas (CR 0,73; IC del 95%: 0,53 a 1,01; nueve ensayos; 2850 participantes) y pueden mejorar levemente la calidad de vida relacionada con la salud, pero no de manera notoria (DME 0,19; IC del 95%: 0,03 a 0,35; nueve ensayos; 2373 participantes; I2 = 70%). De tres ensayos que informaron eventos adversos, uno no encontró eventos y dos informaron 12 participantes con síntomas musculoesqueléticos que desaparecieron espontáneamente.

Intervenciones multifactoriales versus ejercicio

La evidencia de muy baja calidad de un ensayo pequeño de 51 pacientes ortopédicos recientemente dados de alta significa que no existe certeza acerca de los efectos sobre la tasa de caídas o el riesgo de caídas de las intervenciones multifactoriales versus el ejercicio solo. No se evaluaron otros resultados relacionados con las caídas.

Intervenciones de componentes múltiples versus atención habitual o control de atención

Los 17 ensayos con esta comparación habitualmente incluyeron ejercicio y otro componente, con frecuencia educación o evaluación del riesgo domiciliario. Hay evidencia de calidad moderada de que las intervenciones múltiples probablemente reducen la tasa de caídas (CT 0,74; IC del 95%: 0,60 a 0,91; seis ensayos; 1085 participantes; I2 = 45%) y el riesgo de caídas (CR 0,82; IC del 95%: 0,74 a 0,90; 11 ensayos; 1980 participantes). Hay evidencia de baja calidad de que las intervenciones múltiples pueden reducir el riesgo de caídas recurrentes, aunque no es posible descartar un aumento pequeño (CR 0,81; IC del 95%: 0,63 a 1,05; cuatro ensayos; 662 participantes). La evidencia de muy baja calidad significa que no existe certeza acerca de los efectos de las intervenciones de componentes múltiples sobre el riesgo de fracturas relacionadas con las caídas (dos ensayos) ni el ingreso hospitalario relacionado con las caídas (un ensayo). Hay evidencia de baja calidad de que las intervenciones múltiples pueden tener poco o ningún efecto sobre el riesgo de necesitar atención médica (CR 0,95; IC del 95%: 0,67 a 1,35; un ensayo; 291 participantes); por el contrario, pueden mejorar levemente la calidad de vida relacionada con la salud (DME 0,77; IC del 95%: 0,16 a 1,39; cuatro ensayos; 391 participantes; I2 = 88%). De siete ensayos que informaron eventos adversos, cinco no encontraron y dos informaron seis eventos adversos menores.

Intervenciones de componentes múltiples versus ejercicio

Esta comparación se probó en cinco ensayos. Hay evidencia de baja calidad de poca o ninguna diferencia entre las dos intervenciones en la tasa de caídas (un ensayo) y el riesgo de caídas (CR 0,93; IC del 95%: 0,78 a 1,10; tres ensayos; 863 participantes) y evidencia de muy baja calidad, lo que significa que no existe certeza acerca de los efectos sobre el ingreso hospitalario (un ensayo). Un ensayo informó dos casos de dolor articular leve. No se informaron otros resultados de caídas.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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