Intervenciones de entrenamiento cognitivo para la demencia y el deterioro cognitivo leve en la enfermedad de Parkinson

Pregunta de la revisión

Se deseaba saber si las intervenciones de entrenamiento cognitivo son efectivas para mejorar la cognición (el pensamiento) en los pacientes con demencia o deterioro cognitivo leve en la enfermedad de Parkinson.

Antecedentes

Aproximadamente entre el 60% y el 80% de los pacientes con enfermedad de Parkinson (EP) desarrollan algún grado de deterioro cognitivo, lo que significa que pueden tener dificultades con el pensamiento y el razonamiento, la memoria, el lenguaje o la percepción. Si estas dificultades son lo suficientemente graves como para afectar la capacidad del paciente para realizar las actividades cotidianas, entonces se dice que el paciente presenta demencia de la enfermedad de Parkinson (DEP). Si el paciente presenta problemas cognitivos, pero las actividades cotidianas no están afectadas de manera significativa, entonces se dice que presenta deterioro cognitivo leve de la enfermedad de Parkinson (EP-DCL). El entrenamiento cognitivo implica la práctica de habilidades cognitivas como la memoria, la atención y el lenguaje a través de tareas específicas. Puede ayudar a los pacientes con DEP o EP-DCL a mantener mejores habilidades cognitivas.

Lo realizado

Esta revisión examinó si el entrenamiento cognitivo es efectivo para mejorar resultados como las habilidades cognitivas generales ("cognición global"), la memoria, la atención o la capacidad de realizar las actividades cotidianas en pacientes con EP y demencia o DCL. Se buscaron en la literatura médica los estudios de investigación que compararon a los pacientes que recibían una intervención de entrenamiento cognitivo con los que no la recibieron (un "grupo control"). Sólo se incluyeron los estudios en los que la decisión sobre si alguien recibía o no la intervención de entrenamiento cognitivo se tomó de forma aleatorizada; dichos estudios se denominan ensayos clínicos controlados aleatorizados y se consideran el método más justo para comprobar si un tratamiento es eficaz o no. No se examinaron otros tipos de estudios.

Datos encontrados

Se encontraron siete estudios que asignaron al azar un total de 225 participantes a entrenamiento cognitivo o a un grupo control. El tratamiento duró de cuatro a ocho semanas. Todas las intervenciones de entrenamiento cognitivo se realizaron por computadora. Los grupos control no recibieron intervención o recibieron una intervención control, como ejercicios de lenguaje o de motricidad o participación en actividades recreativas. Poco después de terminar el tratamiento no se encontraron diferencias en la cognición global entre los pacientes que recibieron entrenamiento cognitivo y los pacientes de los grupos control. No hubo evidencia convincente de efectos beneficiosos en habilidades cognitivas específicas y no se demostró un efecto beneficioso en las actividades cotidianas o en la calidad de vida. Sin embargo, estas conclusiones se basaron en un número reducido de participantes en un número reducido de estudios. La certeza general de la evidencia fue baja, lo que significa que los resultados de los estudios de investigación posteriores podrían diferir de los resultados de esta revisión.

Conclusión

No se encontró evidencia de buena calidad de que el entrenamiento cognitivo fuera útil en los pacientes con enfermedad de Parkinson y demencia o DCL. Los estudios incluidos fueron pequeños y tenían deficiencias que pueden haber afectado los hallazgos. La certeza de los resultados fue baja y se necesitan más estudios antes de poder confiar en la eficacia del entrenamiento cognitivo en este grupo de pacientes.

Conclusiones de los autores: 

Esta revisión no encontró evidencia de que los pacientes con EP-DCL o DEP que reciben entrenamiento cognitivo durante cuatro a ocho semanas presenten mejorías cognitivas importantes al final del entrenamiento. Sin embargo, esta conclusión se basó en un pequeño número de estudios con pocos participantes, limitaciones en el diseño y la realización y resultados poco precisos. Se necesitan estudios más sólidos y con un poder estadístico adecuado sobre el entrenamiento cognitivo antes de poder establecer conclusiones sobre la eficacia del entrenamiento cognitivo en pacientes con DEP y EP-DCL. Los estudios deben utilizar criterios formales para diagnosticar el deterioro cognitivo, y existe una necesidad particular de más estudios que prueben la eficacia del entrenamiento cognitivo en los pacientes con DEP.

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Antecedentes: 

Aproximadamente entre el 60% y el 80% de los pacientes con enfermedad de Parkinson (EP) presentan deterioro cognitivo que afecta su calidad de vida. El declive cognitivo es una característica esencial de la enfermedad y a menudo se puede presentar antes de la aparición de los síntomas motores. El entrenamiento cognitivo puede ser una intervención no farmacológica útil que podría ayudar a mantener o mejorar la cognición y la calidad de vida de los pacientes con demencia (DEP) o deterioro cognitivo leve relacionado con la enfermedad de Parkinson (EP-DCL).

Objetivos: 

Determinar si el entrenamiento cognitivo (dirigido a uno o varios dominios) mejora la función cognitiva en los pacientes con DEP y EP-DCL u otras formas claramente definidas de deterioro cognitivo en los pacientes con EP.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Demencia y Trastornos Cognitivos (Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group) (8 de agosto de 2019), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), en MEDLINE, Embase, CINAHL y PsycINFO. Se realizaron búsquedas en las listas de referencias y en los registros de ensayos, se buscaron revisiones relevantes en el área y en las actas de los congresos. También se estableció contacto con expertos para obtener aclaraciones sobre los datos y los ensayos en curso.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorizados en los que los participantes presentaban DEP o EP-DCL, y en los que la intervención tenía como objetivo entrenar áreas generales o específicas de la función cognitiva, dirigidas a un solo dominio o a múltiples dominios de la cognición, y se comparó con una condición de control. Se consideraron elegibles las intervenciones de componentes múltiples que también incluyeran elementos motores o de otro tipo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, examinaron los títulos, resúmenes y artículos de texto completo para su inclusión en la revisión. Dos autores de la revisión también realizaron, de manera independiente, la extracción de datos y la evaluación de la calidad metodológica. Para evaluar la calidad general de la evidencia se utilizaron los criterios GRADE.

Resultados principales: 

Para esta revisión, siete estudios, con un total de 225 participantes, cumplieron los criterios de inclusión. Los siete estudios compararon los efectos de una intervención de entrenamiento cognitivo con una intervención control al final de los períodos de tratamiento que duraron de cuatro a ocho semanas. Seis estudios incluyeron a pacientes con EP que vivían en la comunidad. Estos seis estudios reclutaron a pacientes con deterioro cognitivo leve en un solo dominio (ejecutivo) o en múltiples dominios en la EP. Cuatro de estos estudios identificaron a los participantes con DCL utilizando criterios diagnósticos establecidos, y dos incluyeron a pacientes con EP-DCL y a pacientes con EP que no presentaban deterioro cognitivo. Un estudio reclutó a pacientes con diagnóstico de demencia en la EP que vivían en instalaciones de cuidados a largo plazo. La intervención de entrenamiento cognitivo en tres estudios se dirigió a un solo dominio cognitivo, mientras que en cuatro estudios se dirigieron a múltiples dominios de la función cognitiva. Los grupos de comparación no recibieron intervenciones o participaron en actividades recreativas (deportes, música, artes), ejercicios de habla o lenguaje, terapia motora computarizada o rehabilitación motora combinada con actividad recreativa.

No se encontró evidencia clara de que el entrenamiento cognitivo mejorara la cognición global. Aunque el entrenamiento cognitivo se asoció con mayores puntuaciones en la cognición global al final del tratamiento, el resultado fue poco preciso y no fue estadísticamente significativo (seis ensayos, 178 participantes, diferencia de medias estandarizada [DME] 0,28, intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,03 a 0,59; evidencia de certeza baja. No hubo evidencia de una diferencia al final del tratamiento entre el entrenamiento cognitivo y las intervenciones control sobre la función ejecutiva (cinco ensayos, 112 participantes; DME 0,10; IC del 95%: -0,28 a 0,48; evidencia de certeza baja) o el procesamiento visual (tres ensayos, 64 participantes; DME 0,30; IC del 95%: -0,21 a 0,81; evidencia de certeza baja). La evidencia favoreció al grupo de entrenamiento cognitivo sobre la atención (cinco ensayos, 160 participantes; DME 0,36; IC del 95%: 0,03 a 0,68; evidencia de certeza baja) y la memoria verbal (cinco ensayos, 160 participantes; DME 0,37; IC del 95%: 0,04 a 0,69; evidencia de certeza baja), pero estos efectos fueron menos seguros en los análisis de sensibilidad que excluyeron un estudio en el que sólo una minoría de la muestra presentaba deterioro cognitivo. No hubo evidencia de diferencias entre los grupos de tratamiento y control en las actividades cotidianas (tres ensayos, 67 participantes; DME 0,03; IC del 95%: -0,47 a 0,53; evidencia de certeza baja) o la calidad de vida (cinco ensayos, 147 participantes; DME -0,01; IC del 95%: -0,35 a 0,33; evidencia de certeza baja). Hubo muy poca información sobre los eventos adversos. Se considera que la certeza de la evidencia de todos los resultados fue baja debido al riesgo de sesgo en los estudios incluidos y a la imprecisión de los resultados.

Se identificaron seis ensayos en curso que reclutaron participantes con EP-DCL, pero no se identificaron ensayos en curso de entrenamiento cognitivo en pacientes con DEP.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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