Administración de suplementos de yodo para las pacientes antes, durante o después del embarazo

¿Cuál es el problema?

Se calcula que más de 1 800 000 000 de personas en todo el mundo no obtienen suficiente yodo a través de la dieta, lo que los expone al riesgo de presentar deficiencia de yodo. El yodo es un nutriente esencial necesario en cantidades pequeñas en el cuerpo para elaborar las hormonas tiroideas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el yodo se agregue a la sal para prevenir los problemas causados por la falta de yodo. Las mujeres embarazadas o que lactan necesitan yodo extra, lo que las expone a un mayor riesgo de deficiencia. La leche materna contiene yodo para el lactante.

¿Por qué es esto importante?

La función tiroidea aumenta durante el embarazo ya que las hormonas tiroideas producidas por la madre (y por el feto según progresa el embarazo) son fundamentales para el crecimiento y el desarrollo del feto y para regular el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. El tejido nervioso comienza a desarrollarse ya desde el segundo mes de embarazo. Si las mujeres disponen de muy poco yodo durante el embarazo o los lactantes disponen de muy poco durante la primera infancia, el daño puede ser irreversible. Los estudios de investigación han indicado que la deficiencia grave de yodo puede impedir el crecimiento físico normal del niño, así como dañar el desarrollo mental normal, lo que da lugar a cocientes de inteligencia inferiores. Se sabe menos acerca de las consecuencias de la deficiencia leve o moderada. Demasiado yodo también puede provocar daño y tener efectos negativos sobre las madres y los recién nacidos, por ejemplo al causar que la tiroides se torne demasiado activa.

Aunque la sal es habitualmente la fuente principal de yodo, grupos de expertos médicos recomiendan que las mujeres en muchos países tomen suplementos de yodo durante y después del embarazo para ayudar a asegurar que se satisfagan las necesidades de yodo.

¿Qué evidencia se encontró?

Las pruebas se buscaron en noviembre de 2016 y se identificaron 14 ensayos controlados aleatorios de suplementos de yodo en forma de comprimidos, cápsulas, gotas o inyecciones antes, durante o después del embarazo. Once ensayos con más de 2700 mujeres aportaron hallazgos a la revisión. Ocho ensayos compararon el yodo con ningún tratamiento o placebo y tres ensayos compararon el yodo administrado con otras vitaminas y minerales versus sólo las vitaminas y los minerales.

Las pacientes que recibieron suplementos de yodo tuvieron menores probabilidades de desarrollar el efecto no deseado hipertiroidismo (una glándula tiroides muy activa) después del parto (tres ensayos que incluyeron a 543 mujeres), pero tuvieron mayores probabilidades de presentar náuseas o vómitos durante el embarazo (un ensayo que incluyó a 76 mujeres) en comparación con las que no recibieron yodo. Un ensayo (365 mujeres) no encontró diferencias en el número de pacientes con una glándula tiroides demasiado activa durante el embarazo. El número de pacientes con una hipoactividad de la glándula tiroides (hipotiroidismo) no fue claramente diferente durante el embarazo (un ensayo que incluyó a 365 mujeres) ni después del parto (tres ensayos que incluyeron 540 mujeres) cuando se proporcionaron suplementos de yodo. Un número similar de pacientes tuvo una elevación de los anticuerpos antitiroideos durante el embarazo (un ensayo, 359 mujeres) y después del parto (tres ensayos, 397 mujeres). No se encontraron diferencias claras entre las pacientes a las que se les administraron suplementos de yodo y las que no los recibieron cuando se analizaron los partos prematuros (dos ensayos, 376 mujeres) o las muertes alrededor del momento del parto (dos ensayos, 457 mujeres), los recién nacidos con bajo peso al nacer (dos ensayos, 377 recién nacidos), los recién nacidos con una hipoactividad de la glándula tiroides (dos ensayos, 260 recién nacidos) o con una elevación de los anticuerpos antitiroideos (un ensayo, 108 recién nacidos).

La calidad de las pruebas fue baja a muy baja, principalmente porque pocos ensayos analizaron cada resultado o debido a las limitaciones en los diseños de los estudios. La mayoría de los resultados provinieron de uno o dos ensayos y se incluyeron escasos números de pacientes. Lo anterior significa que no hay seguridad con respecto a los resultados.

¿Qué quiere decir esto?

Los posibles efectos beneficiosos y perjudiciales de cualquier intervención se deben sopesar antes de decidir su uso. Esta revisión Cochrane proporciona un resumen de las pruebas, pero no hubo suficientes datos para establecer conclusiones significativas sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de la administración habitual de suplementos de yodo a las mujeres antes, durante o después del embarazo. La información limitada que se encontró indica que hay beneficios y riesgos con la administración de suplementos de yodo. Más investigaciones aclararán los efectos y la seguridad de esta intervención. Los estudios de investigación futuros deben utilizar diseños de ensayos controlados aleatorios cuando sea práctico y ético e incluir los resultados de esta revisión.

Conclusiones de los autores: 

No hubo datos suficientes para establecer conclusiones significativas sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de la administración habitual de suplementos de yodo a las mujeres antes, durante o después del embarazo. La evidencia disponible indicó que la administración de suplementos de yodo reduce la probabilidad de hipertiroidismo posparto y aumenta la probabilidad del efecto adverso intolerancia digestiva en el embarazo, ambos considerados posibles efectos adversos. Sin embargo, la evidencia de estos resultados se consideró de calidad baja o muy baja debido a las limitaciones en el diseño de los estudios y los intervalos de confianza amplios. Además, estos resultados se deben interpretar con cuidado debido al escaso número de ensayos y de pacientes incluidos en los metanálisis. No hubo efectos claros sobre otros resultados importantes maternos ni infantiles, aunque estos resultados también se deben interpretar con cuidado debido a los datos limitados y a los ensayos de baja calidad. Además, casi todas las pruebas provinieron de contextos con deficiencia leve o moderada de yodo y, por lo tanto, no se pueden aplicar a los contextos con deficiencia grave.

Se necesitan más ensayos controlados aleatorios de alta calidad sobre la administración de suplementos de yodo antes, durante y después del embarazo sobre los resultados maternos y del lactante/niño. Sin embargo, puede ser poco ético comparar el yodo con placebo o ningún tratamiento en contexto de deficiencia grave. Los ensayos también pueden ser poco factibles en contextos donde las embarazadas y las madres que lactan reciben de forma habitual suplementos prenatales con yodo. Se necesita información sobre el momento óptimo de inicio, así como del régimen de administración de los suplementos y la dosis. Los ensayos futuros deben considerar los resultados en esta revisión y seguir a los niños más allá del período neonatal. Los ensayos futuros deben emplear tamaños de la muestra suficientes, evaluar los posibles efectos adversos (que incluyan la naturaleza y el grado de la intolerancia digestiva) e informarse de una manera que permita la evaluación del riesgo de sesgo, la extracción completa de los datos y el análisis según los subgrupos especificados en esta revisión.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

El yodo es un nutriente esencial requerido para la biosíntesis de las hormonas tiroideas, que son responsables de regular el crecimiento, el desarrollo y el metabolismo. Los requerimientos de yodo aumentan de manera significativa durante el embarazo y la lactancia materna. Si los requerimientos no se satisfacen durante estos períodos, la producción de hormonas tiroideas puede disminuir y resultar insuficiente para las necesidades maternas, fetales y del lactante. La administración de suplementos de yodo puede ayudar a satisfacer el aumento en las necesidades de yodo durante el embarazo y el período posparto y prevenir o corregir la deficiencia de yodo y sus consecuencias.

Objetivos: 

Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales de la administración de suplementos de yodo, solos o en combinación con otras vitaminas y minerales, para las pacientes durante la preconcepción, el embarazo o el período posparto sobre sus resultados y los de los niños.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth's Trials Register) (14 noviembre 2016), y en la WHO International Clinical Trials Registry Platform (ICTRP) (17 noviembre 2016), se contactó con expertos en el tema y se buscó en las listas de referencias de estudios recuperados y en otros trabajos relevantes.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios con asignación al azar a nivel individual o grupal que compararan la administración de suplementos de yodo de forma inyectada u oral (como comprimidos, cápsulas, gotas) durante la preconcepción, el embarazo o el período posparto, independientemente del compuesto de yodo, la dosis, la frecuencia o la duración.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron la elegibilidad de los ensayos, el riesgo de sesgo, extrajeron los datos y verificaron la exactitud de los mismos. Se utilizó el enfoque GRADE para evaluar la calidad de la evidencia de los resultados primarios.

Se previó una alta heterogeneidad entre los ensayos y los resultados se agruparon mediante el modelo de efectos aleatorios; la interpretación de los resultados agrupados se realizó de forma cuidadosa.

Resultados principales: 

Se incluyeron 14 estudios y se excluyeron 48 estudios. Se identificaron cinco estudios en curso o no publicados y dos estudios en espera de clasificación. Once ensayos con más de 2700 pacientes contribuyeron con datos a las comparaciones de esta revisión (en tres ensayos no se informaron los resultados primarios ni secundarios).

Resultados primarios maternos

La administración de suplementos de yodo disminuyó la probabilidad del efecto adverso hipertiroidismo posparto en el 68% (cociente de riesgos [CR] promedio 0,32; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,11 a 0,91; tres ensayos en contextos de deficiencia leve a moderada de yodo, 543 mujeres, sin heterogeneidad estadística, evidencia de baja calidad) y aumentó la probabilidad del efecto adverso intolerancia digestiva en el embarazo en 15 veces (CR promedio 15,33; IC del 95%: 2,07 a 113,70; un ensayo en un contexto de deficiencia leve, 76 mujeres, pruebas de muy baja calidad).

No hubo diferencias claras entre los grupos en el hipotiroidismo en el embarazo ni en el posparto (embarazo: CR promedio 1,90; IC del 95%: 0,57 a 6,38; un ensayo, 365 mujeres, evidencia de baja calidad, y posparto: CR promedio 0,44; IC del 95%: 0,06 a 3,42; tres ensayos, 540 mujeres, sin heterogeneidad estadística, evidencia de baja calidad), en el parto prematuro (CR promedio 0,71; IC del 95%: 0,30 a 1,66; dos ensayos, 376 mujeres, heterogeneidad estadística, evidencia de baja calidad), ni en los efectos adversos maternos anticuerpos antiperoxidasa tiroidea elevados (TPO-ab) en el embarazo o posparto (CR promedio 0,95; IC del 95%: 0,44 a 2,07; un ensayo, 359 mujeres, evidencia de baja calidad, CR promedio 1,01; IC del 95%: 0,78 a 1,30; tres ensayos, 397 mujeres, sin heterogeneidad estadística, evidencia de baja calidad) ni hipertiroidismo en el embarazo (CR promedio 1,90; IC del 95%: 0,57 a 6,38, un ensayo, 365 mujeres, pruebas de baja calidad). Todos los ensayos que contribuyeron con datos a estos resultados se realizaron en contextos con deficiencia leve a moderada de yodo.

Resultados primarios del lactante/niño

En comparación con los que no recibieron yodo, los que recibieron suplementos de yodo tuvieron una probabilidad 34% menor de mortalidad perinatal; sin embargo, esta diferencia no fue estadísticamente significativa (CR promedio 0,66; IC del 95%: 0,42 a 1,03, dos ensayos, 457 evaluaciones, pruebas de baja calidad). Todas las muertes perinatales ocurrieron en un ensayo realizado en un contexto con deficiencia grave de yodo. No hubo diferencias claras entre los grupos en el bajo peso al nacer (CR promedio 0,56; IC del 95%: 0,26 a 1,23; dos ensayos, 377 lactantes, sin heterogeneidad estadística, evidencia de baja calidad), el hipotiroidismo neonatal/hormona estimulante de la glándula tiroides (TSH) elevada (CR promedio 0,58; IC del 95%: 0,11 a 3,12; dos ensayos, 260 lactantes, evidencia de muy baja calidad) ni en el efecto adverso anticuerpos antiperoxidasa tiroidea neonatales elevados (TPO-ab) (CR promedio 0,61; IC del 95%: 0,07 a 5,70; un ensayo, 108 lactantes, pruebas de muy baja calidad). Todos los ensayos que contribuyeron con datos a estos resultados se realizaron en áreas con deficiencia leve a moderada de yodo. Ningún ensayo informó sobre hipotiroidismo/TSH elevada ni ningún efecto adverso más allá del período neonatal.

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