Exactitud diagnóstica de diferentes exploraciones después de una tomografía computarizada para evaluar si el cáncer pancreático y periampular es resecable

Pregunta de la revisión

¿Cuán bien las diferentes exploraciones identifican si el cáncer pancreático y periampular es resecable (se puede eliminar quirúrgicamente) en pacientes con cáncer pancreático en los que la tomografía computarizada (TC) indica que el cáncer se puede eliminar?

La tomografía computarizada incluye una serie de rayos X que se combinan en una computadora para proporcionar imágenes detalladas del área corporal analizada con los rayos.

Antecedentes

El páncreas es un órgano situado en el abdomen cerca de la unión del estómago y el intestino delgado. Secreta jugos digestivos que son necesarios para la digestión de todos los materiales alimentarios. Los jugos digestivos secretados en el páncreas drenan a la parte superior del intestino delgado mediante el conducto pancreático. El conducto biliar es un tubo que drena la bilis del hígado y la vesícula biliar. Los conductos pancreáticos y biliares comparten una vía común justo antes de drenar en el intestino delgado. A esta área se le llama región periampular. La extracción quirúrgica es el único tratamiento potencialmente curativo de los cánceres que surgen en las regiones pancreáticas y periampular. Una proporción considerable de pacientes se somete a una operación abdominal mayor abierta exploratoria innecesaria (laparotomía) porque la tomografía computarizada ha subestimado la diseminación del cáncer. Si el cáncer se ha diseminado dentro del abdomen y se identifica durante la operación mayor abierta, el tratamiento principal es la quimioterapia, que no cura el cáncer pero puede mejorar la supervivencia. Por lo tanto, es posible evitar la operación abdominal mayor abierta con sus riesgos asociados si se conoce la diseminación del cáncer dentro del abdomen antes de la operación mayor. La determinación de la extensión del cáncer se llama "estadiaje" del cáncer. Generalmente la prueba mínima utilizada para el estadiaje es la tomografía computarizada. Sin embargo, la tomografía computarizada puede subestadiar el cáncer, es decir, puede subestimar la diseminación del cáncer. Además de la tomografía computarizada se pueden utilizar otras exploraciones para determinar si el cáncer pancreático es resecable (posible de eliminarse quirúrgicamente). Se incluyen las siguientes pruebas:

1. Imagenología por resonancia magnética (RM): uso de un imán potente para producir imágenes de los diferentes tejidos del cuerpo.

2. Tomografía de emisión de positrones (TEP): se utiliza una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva para diferenciar entre tejidos diferentes. Utiliza la propiedad de que las células cancerosas a menudo utilizan más glucosa que las células normales).

3. Ecografía endoscópica (EE); uso de un endoscopio, una cámara introducida en las cavidades corporales para visualizar el interior del cuerpo. Se utiliza una sonda ecográfica (ondas sonoras de alta energía) al final del endoscopio para diferenciar tejidos diferentes.

Además, se puede realizar una combinación de TEP-TC en lugar de la TC.

Diferentes estudios informan exactitudes diferentes de estas pruebas para evaluar si es posible eliminar el cáncer. En esta revisión se identificaron todos los estudios y métodos matemáticos apropiados utilizados para identificar la exactitud diagnóstica promedio de estas pruebas para estadiar los cánceres pancreáticos y periampulares considerados resecables después de una tomografía computarizada.

Características de los estudios

En esta revisión, se incluyeron dos estudios con un total de 34 pacientes. Ambos estudios evaluaron la función diagnóstica de la EE. Las pruebas están actualizadas hasta el 5 noviembre 2015.

Calidad de las pruebas

De los dos estudios, uno se realizó tan bien como fue posible. La calidad metodológica del otro estudio era deficiente.

Resultados clave

Los dos estudios incluidos mostraron que en los pacientes con cáncer pancreático en los que la TC sola mostró que era posible eliminar el cáncer completamente de forma quirúrgica, el 61% (61 de 100) probaría presentar un cáncer que se diseminó demasiado para posibilitar la eliminación cuando se intentó una laparotomía. Debido al tamaño de la muestra pequeño, hay incertidumbre significativa en la utilidad de la EE en los pacientes con cáncer pancreático en los que se encontró que presentaban enfermedad resecable en la tomografía computarizada. No existen pruebas para indicar que se deba realizar de forma sistemática en los pacientes con cáncer pancreático en los que se encontró que presentaban enfermedad resecable en la tomografía computarizada.

Conclusiones de los autores: 

Según dos estudios pequeños, hay incertidumbre significativa sobre la utilidad de la EE en los pacientes con cáncer pancreático en los que se encuentra que presentan enfermedad resecable en la tomografía computarizada. Ningún estudio ha evaluado la utilidad de la EE en pacientes con cáncer periampular.

No existen pruebas que indiquen que se deba realizar de forma sistemática en pacientes con cáncer pancreático o cáncer periampular en los que se encuentra que presentan enfermedad resecable en la tomografía computarizada.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

El cáncer periampular incluye el cáncer de la cabeza y el cuello del páncreas, el cáncer del extremo distal del conducto biliar, el cáncer de la ampolla de Vater y el cáncer de la segunda parte del duodeno. La resección quirúrgica es el único tratamiento potencialmente curativo para el cáncer pancreático y periampular. Una proporción considerable de pacientes es sometida a una laparotomía innecesaria debido a la subestimación de la extensión del cáncer en la exploración con tomografía computarizada (TC). Otros métodos de imagenología que podrían evitar la laparotomía innecesaria como la imagenología por resonancia magnética (RM), la tomografía de emisión de positrones (TEP), la TEP-TC y la ecografía endoscópica (EE) se han utilizado para detectar la invasión local o las metástasis distantes no visualizadas en la exploración con TC. Ninguna revisión sistemática o metanálisis ha examinado la función de diferentes modalidades de imagenología para evaluar la resecabilidad con intención curativa en pacientes con cáncer pancreático y periampular.

Objetivos: 

Determinar la exactitud diagnóstica de la RM, la TEP y la EE realizadas como una prueba complementaria o de la TEP-TC como una prueba de reemplazo a la exploración con TC para detectar la resecabilidad curativa en el cáncer pancreático y periampular.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en las bases de datos MEDLINE, Embase, Science Citation Index Expanded y Health Technology Assessment (HTA) hasta el 5 noviembre 2015. Dos autores de la revisión, de forma independiente, examinaron las referencias y seleccionaron los estudios para la inclusión. También se buscaron artículos relacionados con los estudios incluidos al aplicar la función "búsqueda relacionada" en MEDLINE (OvidSP) y Embase (OvidSP) y una búsqueda de "referencias citadas" (al buscar los artículos que citan los artículos incluidos).

Criterios de selección: 

Se incluyeron los estudios de exactitud diagnóstica de la RM, la TEP, la TEP-TC y la EE en pacientes con cáncer pancreático y periampular potencialmente resecable según la tomografía computarizada. Se aceptó cualquier criterio de resecabilidad utilizado en los estudios. Se incluyeron los estudios independientemente del idioma, estado de publicación o el diseño del estudio (prospectivo o retrospectivo). Se excluyeron los estudios de casos y controles.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores realizaron de forma independiente la extracción de los datos y la evaluación de la calidad mediante la herramienta QUADAS-2 (quality assessment of diagnostic accuracy studies - 2). Aunque se planificó utilizar métodos de dos variables para el análisis de las sensibilidades y las especificidades, solo fue posible utilizar los modelos de efectos fijos de una sola variable para la sensibilidad y la especificidad debido a la escasez de los datos. La probabilidad de no resecabilidad en los pacientes que tenían una prueba índice positiva (probabilidad posterior a la prueba de no resecabilidad en pacientes con un resultado positivo de la prueba) y en pacientes con una prueba índice negativa (probabilidad posterior a la prueba de no resecabilidad en pacientes con un resultado positivo de la prueba) se calculó mediante la probabilidad media de no resecabilidad (probabilidad previa a la prueba) a partir de los estudios incluidos y de los cocientes de verosimilitud positivos y negativos obtenidos del modelo. La diferencia entre las probabilidades previas y posteriores a las pruebas generó el valor general agregado de la prueba índice en comparación con la práctica estándar del estadiaje con la exploración con TC sola.

Resultados principales: 

Solo dos estudios (34 participantes) cumplieron los criterios de inclusión de esta revisión sistemática. Ambos estudios evaluaron la exactitud diagnóstica de la prueba de EE al evaluar la resecabilidad con intención curativa en los cánceres pancreáticos. En ambos estudios hubo escasas preocupaciones con respecto a la aplicabilidad de la mayoría de los dominios. El riesgo general de sesgo fue bajo en un estudio e incierto o alto en el segundo estudio. La probabilidad media de enfermedad no resecable después de la TC en los estudios fue del 60,5% (es decir, 61 de 100 pacientes con cáncer resecable después de la TC presentaron enfermedad no resecable en la laparotomía). La estimación general de la sensibilidad de la EE para la no resecabilidad fue 0,87 (intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,54 a 0,97) y la estimación general de la especificidad para la no resecabilidad fue 0,80 (IC del 95%: 0,40 a 0,96). El cociente de verosimilitud positivo y el cociente de verosimilitud negativo fueron 4,3 (IC del 95%: 1,0 a 18,6) y 0,2 (IC del 95%: 0,0 a 0,8), respectivamente. Con una probabilidad media previa a la prueba del 60,5%, la probabilidad posterior a la prueba de enfermedad no resecable en los pacientes con una EE positiva (EE que indicaba no resecabilidad) fue del 86,9% (IC del 95%: 60,9% a 96,6%) y la probabilidad posterior a la prueba de enfermedad no resecable en los pacientes con una EE negativa (EE que indicaba resecabilidad) fue del 20,0% (5,1% a 53,7%). Lo anterior significa que el 13% de los pacientes (IC del 95%: 3% a 39%) con EE positiva presenta un cáncer potencialmente resecable y el 20% (5% a 53%) de los pacientes con EE negativa presenta un cáncer no resecable.

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