Uso de dispositivos de video para ayudar en la colocación de tubos respiratorios en los recién nacidos

Pregunta de la revisión

¿La colocación de tubos respiratorios (intubación) empleando un dispositivo asistido por video (videolaringoscopia) aumenta el éxito y la seguridad del procedimiento en los recién nacidos en comparación con el enfoque estándar de observación de la abertura de las vías respiratorias (cuerdas vocales) sin asistencia de video (laringoscopia directa)?

Antecedentes

Uno de 100 recién nacidos puede necesitar intubación para mantenerse con vida cuando presenta dificultades para respirar. La colocación de un tubo respiratorio mediante laringoscopia directa puede ser desafiante en los recién nacidos. Cuando a los pasantes se les enseña esta habilidad para salvar vidas, los supervisores dependen principalmente de la información del pasante (colega auxiliar) en lugar de la confirmación visual. Es difícil que el supervisor aporte información en tiempo real al pasante en esta situación. La videolaringoscopia puede facilitar este procedimiento y hacerlo más seguro que el enfoque de laringoscopia directa. Se deseaba determinar si el uso de videolaringoscopia aumenta el éxito y la seguridad del procedimiento de intubación en los recién nacidos en comparación con la técnica de laringoscopia directa.

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas de la evidencia sobre la utilidad de estos dispositivos asistidos por video para la colocación de los tubos respiratorios en los recién nacidos. Se efectuaron búsquedas en las bases de datos científicas para obtener ensayos clínicos en recién nacidos que necesitaban intubación en la sala de parto, la sala de cirugía o la unidad de cuidados intensivos. Los estudios podían medir el tiempo hasta la intubación, el número de intentos de intubación, la tasa de éxito de la primera intubación o los efectos secundarios. La evidencia está actualizada hasta mayo de 2017. Se incluyeron tres estudios que proporcionaban datos sobre hasta 467 intentos de intubación en recién nacidos por parte de los pasantes.

Resultados clave y calidad de la evidencia

Los datos de tres estudios incluidos indican que la videolaringoscopia aumenta el éxito de la intubación en el primer intento, pero no disminuye el tiempo hasta la intubación, el número de intentos ni los efectos secundarios debido a la colocación del tubo respiratorio. Estos estudios se realizaron con pasantes y destacan el uso de la videolaringoscopia como una herramienta de enseñanza. Se ha demostrado la necesidad de investigación adicional para evaluar el uso de dispositivos asistidos por video en la colocación de tubos respiratorios en los recién nacidos.

Conclusiones de los autores: 

Evidencia de calidad moderada a muy baja indica que la videolaringoscopia aumenta el éxito de la intubación en el primer intento, pero no disminuye el tiempo hasta la intubación ni el número de intentos de intubación. Sin embargo, estos estudios se realizaron con pasantes que realizaron las intubaciones y estos resultados destacan la utilidad potencial de la videolaringoscopia como una herramienta de enseñanza. Se necesitan ECA bien diseñados y con poder estadístico adecuado para confirmar la eficacia y considerar la seguridad y la relación entre costo y eficacia de la videolaringoscopia para la intubación endotraqueal en recién nacidos realizada por pasantes y por expertos en laringoscopia directa.

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Antecedentes: 

El establecimiento de vías respiratorias seguras es una parte fundamental de la reanimación neonatal en la sala de partos y en la unidad neonatal. La videolaringoscopia tiene la posibilidad de facilitar una intubación endotraqueal exitosa y reducir las consecuencias adversas del retraso en la estabilización de las vías respiratorias. La videolaringoscopia puede mejorar la visualización de la glotis y el éxito de la intubación en los recién nacidos.

Objetivos: 

Determinar la eficacia y la seguridad de la videolaringoscopia en comparación con la laringoscopia directa en cuanto a la disminución del tiempo y los intentos necesarios para la intubación endotraqueal, así como en el aumento de la tasa de éxito de la intubación endotraqueal en recién nacidos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se utilizó la estrategia de búsqueda del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group). En mayo de 2017 se realizaron búsquedas de ensayos controlados aleatorios (ECA) que evaluaran la videolaringoscopia para la intubación endotraqueal neonatal en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), MEDLINE, Embase, CINAHL, resúmenes de las Pediatric Academic Societies, sitios web de ensayos registrados en www.clinicaltrials.gov y en www.controlled-trials.com, así como en las listas de referencias de estudios relevantes.

Criterios de selección: 

ECA o ensayos cuasialeatorios en recién nacidos que evaluaran la videolaringoscopia para la intubación endotraqueal en comparación con la laringoscopia directa.

Obtención y análisis de los datos: 

Los autores de la revisión realizaron la recopilación y el análisis de los datos según lo recomendado por el Grupo Cochrane de Neonatología. Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron los estudios identificados mediante la estrategia de búsqueda para la inclusión.

Para evaluar la calidad de la evidencia se utilizó el enfoque GRADE.

Resultados principales: 

La búsqueda obtuvo 7057 referencias de las cuales se identificaron tres ECA para su inclusión, cuatro ensayos en curso y un estudio en espera de clasificación. Los tres ECA incluidos compararon videolaringoscopia con laringoscopia directa durante los intentos de intubación por parte de los pasantes.

El tiempo hasta la intubación fue similar entre la videolaringoscopia y la laringoscopia directa (diferencia de medias [DM] -0,62; intervalo de confianza [IC] del 95%: -6,50 a 5,26; dos estudios; 311 intubaciones) (evidencia de muy baja calidad). La videolaringoscopia no redujo el número de intentos de intubación (DM -0,05; IC del 95%: -0,18 a 0,07; dos estudios; 427 intubaciones) (evidencia de muy baja calidad). Evidencia de calidad moderada indicó que la videolaringoscopia aumentó el éxito de la intubación en el primer intento (cociente de riesgos [CR] típico 1,44; IC del 95%: 1,20 a 1,73; diferencia de riesgos [DR] típica 0,19; IC del 95%: 0,10 a 0,28; número necesario a tratar para lograr un resultado beneficioso adicional [NNTB] 5; IC del 95%: 4 a 10; tres estudios; 467 intentos de intubación).

Los episodios de desaturación durante los intentos de intubación fueron similares entre la videolaringoscopia y la laringoscopia directa (DM -0,76; IC del 95%: -5,74 a 4,23; dos estudios; 359 intubaciones) (evidencia de baja calidad). No hubo diferencias en la incidencia de traumatismo de las vías respiratorias debido a los intentos de intubación (CR 0,10; IC del 95%: 0,01 a 1,80; DR -0,04; IC del 95%: -0,09 a -0,00; un estudio; 213 intubaciones) (evidencia de baja calidad).

No hubo datos disponibles sobre otros efectos adversos de la videolaringoscopia.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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