Ventiladores eléctricos para la reducción de los efectos sanitarios adversos ante una ola de calor

Las olas de calor se volverán más frecuentes y sus efectos pueden ser devastadores. Por ejemplo, hasta 30 000 personas pueden haber muerto debido a una ola de calor que ocurrió en Europa durante agosto de 2003. Una forma de tratar de aliviar el calor es utilizar un ventilador eléctrico, aunque no se conoce si su uso presentará más efectos beneficiosos o perjudiciales. Un ventilador puede ayudar a aumentar la pérdida de calor si la temperatura está por debajo de los 35 °C y el ventilador no apunta directamente hacia a la persona, aunque cuando las temperaturas están por encima de los 35 °C, el ventilador en realidad puede contribuir a un aumento de la temperatura. La transpiración excesiva también puede dar lugar a deshidratación y otros problemas de salud. Por lo tanto, es importante conocer los efectos beneficiosos y perjudiciales potenciales de los ventiladores eléctricos al elegir sobre su uso. Estos datos se aplican cuando la decisión es acerca del propio uso de un ventilador, aunque también es relevante a las decisiones de salud pública más amplias, como por ejemplo si proporcionar ventiladores eléctricos a grupos de personas durante una ola de calor. Esta información es particularmente importante para las personas que se consideran más vulnerables a los efectos del calor, como las personas de edad avanzada que son menos capaces de lograr un enfriamiento mediante la sudoración o el aumento del flujo de sangre a la piel.

Esta revisión Cochrane intentó proporcionar algunas de las respuestas que ayudarían a los encargados de tomar decisiones. Se realizaron búsquedas de la investigación de alta calidad que había comparado a grupos de personas que utilizaron ventiladores con grupos que no los usaron durante una ola de calor. Sin embargo, no se encontró ninguna investigación que cumpliera con los requisitos. Se encontraron algunos estudios que utilizaron diseños menos fiables para responder este tipo de pregunta, los cuales tuvieron resultados contradictorios. Algunos indicaron que los ventiladores podrían reducir los problemas de salud, mientras que otros sugirieron que los ventiladores podrían empeorar la situación.

Por lo tanto, la investigación realizada hasta la fecha no resuelve las incertidumbres acerca de los efectos sobre la salud de los ventiladores eléctricos durante una ola de calor. Las personas que deben tomar decisiones tienen que considerar las pruebas actuales, junto con las políticas y las guías locales. Tal vez quieran ayudar a resolver la incertidumbre continua mediante la realización del tipo de investigación de alta calidad que aportaría pruebas fiables necesarias para determinar los efectos beneficiosos y perjudiciales del uso de ventiladores eléctricos durante una ola de calor.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas identificadas no resuelven las incertidumbres acerca de los efectos sobre la salud de los ventiladores eléctricos durante las olas de calor. Por lo tanto, esta revisión no apoya ni refuta el uso de ventiladores eléctricos durante una ola de calor. Las personas que toman decisiones acerca de los ventiladores eléctricos deben considerar el estado actual de la base de pruebas, y quizá también deseen tomar consciencia de la política o las guías locales al decidir acerca de si utilizar y proveer o no ventiladores eléctricos. La implicación principal de esta revisión es que se necesita investigación de alta calidad para resolver la incertidumbre prolongada y constante acerca de los efectos beneficiosos y perjudiciales del uso de ventiladores eléctricos durante una ola de calor, por ejemplo, ensayos aleatorios que comparen los efectos sobre la salud en las personas con ventiladores eléctricos versus las personas sin ventiladores.

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Antecedentes: 

Las olas de calor son eventos de clima caluroso, que alteran los umbrales regionales o nacionales, y se prolongan durante varios días. Es probable que se produzcan con mayor frecuencia en algunas partes del mundo. Las consecuencias potenciales se ilustraron en Europa en agosto de 2003 cuando se calcula que hubo un exceso de 30 000 muertes debido a una ola de calor. Los ventiladores eléctricos pueden utilizarse con la intención de reducir los efectos sanitarios adversos de una ola de calor. Los ventiladores no enfrían el aire del ambiente aunque pueden usarse para atraer aire más fresco del exterior cuando se colocan en una ventana abierta. El objetivo de los ventiladores sería aumentar la pérdida de calor mediante el aumento de la eficiencia de todos los métodos normales de pérdida de calor, aunque en particular mediante la evaporación y los métodos de convección. Sin embargo, debe señalarse que el aumento de la transpiración puede dar lugar a deshidratación y a desequilibrios electrolíticos cuando estos líquidos y electrolitos no se reemplazan suficientemente rápido. La investigación también ha identificado brechas importantes en el conocimiento acerca del uso de ventiladores, lo cual puede dar lugar a un uso inapropiado.

Objetivos: 

Determinar si el uso de ventiladores eléctricos contribuye, o impide, la pérdida de calor en ambientes con temperaturas altas durante una ola de calor, y contribuir con la base de pruebas sobre los efectos en la salud pública de las olas de calor.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas de estudios no publicados y de estudios publicados en cualquier idioma. El equipo de revisión fue capaz de evaluar los estudios publicados en inglés, chino, holandés, francés y alemán; y los informes en otros idiomas se tradujeron al inglés cuando fue necesario. Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), MEDLINE, EMBASE, CINAHL, en la literatura biomédica india (IndMED y MedIND) y en bases de datos de la literatura china (Chinese Journal Net y Digital Periodical of WanFang Data). Las búsquedas electrónicas más recientes se realizaron en abril de 2012. Para identificar estudios adicionales también se verificaron las listas de referencias de artículos relevantes y los sitios web de las organizaciones nacionales e internacionales, y se consultó con los investigadores y los responsables políticos con experiencia en estrategias para manejar las olas de calor. Dos autores de la revisión, de forma independiente, verificaron los títulos y los resúmenes de cada búsqueda. Los artículos de texto completo recuperados fueron examinados de forma independiente por al menos dos autores en cuanto a su relevancia y para obtener referencias a estudios potencialmente elegibles.

Criterios de selección: 

Los ensayos aleatorios y otros diseños experimentales, como las series de tiempo interrumpido y los estudios controlados de antes y después, que compararon el uso de ventiladores eléctricos con ningún ventilador durante una ola de calor reunieron los requisitos para esta revisión. Los ventiladores eléctricos podían ser de mano (a pilas), portátiles o instalados en la pared o el techo, o en una ventana. Se buscaron las intervenciones administradas a cualquier persona para la cual una ola de calor probablemente tuviese efectos sanitarios adversos graves. Dicha búsqueda podría incluir a personas de todas las edades aunque con un énfasis particular en algunos grupos (por ejemplo, las personas mayores). Las poblaciones de países con ingresos altos, medios y bajos reunieron los requisitos para la revisión.

Obtención y análisis de los datos: 

Si se hubiesen identificado estudios aptos, habrían sido evaluados de forma independiente por al menos dos revisores y se habrían extraído datos sobre las características del estudio, los participantes y las intervenciones, así como los efectos sobre los resultados de salud. Los resultados primarios fueron la mortalidad, la hospitalización y otros contactos con los servicios sanitarios.

Resultados principales: 

No se identificó ningún estudio elegible a pesar de la amplitud de la búsqueda y la correspondencia con varios expertos en esta área temática. Se identificaron estudios retrospectivos y observacionales, generalmente con un diseño de casos y controles, que investigaron la asociación entre el uso de ventiladores eléctricos y los resultados de salud, incluida la muerte. Los resultados de estos estudios fueron heterogéneos. Algunos estudios encontraron que el uso de ventiladores se asoció con mejores resultados de salud, otros encontraron lo contrario.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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