Magnesio para los calambres musculares

Pregunta de la revisión

Se revisó la evidencia sobre el efecto de los suplementos de magnesio en los calambres musculares y se incluyó el abanico de estudios más amplio posible. Esto significaba incluir estudios sobre cualquiera que sufriera calambres musculares, independientemente de por qué los sufriera. También significaba incluir estudios en los que el magnesio se administraba de cualquiera de las formas disponibles: ingerido en forma líquida o en pastilla, inyectado lentamente durante varias horas directamente en la sangre ("infusión intravenosa"), e inyectado en el músculo ("inyección intramuscular"). Se incluyeron estudios que comparaban el magnesio con el placebo, que comparaban el magnesio con ningún tratamiento y que comparaban el magnesio con otros tratamientos para los calambres existentes. Se encontró un total de 11 estudios. Para evaluar el efecto beneficioso, se examinó el efecto del magnesio en la frecuencia, el dolor y la duración de los calambres, y se analizó el número de participantes cuya tasa de calambres se redujo en un 25% o más. Para evaluar el posible efecto perjudicial, se examinó la frecuencia con que se produjeron episodios adversos graves o leves para la salud.

Antecedentes

Los calambres musculares son frecuentes y se producen en una gran diversidad de contextos. Las personas mayores y las embarazadas con frecuencia sufren calambres en las piernas mientras están descansando, los deportistas pueden tener calambres cuando alcanzan los límites de su resistencia y algunas personas presentan calambres musculares como un síntoma de otros trastornos médicos. Un posible tratamiento que ya se está comercializando para prevenir los calambres musculares son los suplementos de magnesio. El magnesio es un mineral habitual de nuestra alimentación y los suplementos por vía oral de este mineral están disponibles en Internet o en farmacias tiendas y de alimentos naturales (generalmente, en forma de comprimidos o polvos para disolver en agua). Se quiso combinar estudios para obtener la mejor estimación del efecto del magnesio en los calambres. También se quiso examinar el efecto del magnesio en diferentes tipos de personas con calambres, por si acaso funcionara en un entorno y no en otro.

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas de todos los estudios de calidad alta publicados que evaluaban la efectividad del magnesio para prevenir los calambres musculares y se encontraron cinco estudios en personas mayores, cinco estudios en embarazadas y un estudio en personas con cirrosis hepática. Los estudios en adultos mayores incluyeron 271 participantes (61,6 a 69,3 años de edad) y los estudios en embarazadas incluyeron 408 participantes. El único estudio en personas con cirrosis hepática incluyó sólo 29 personas, de las cuales no todas experimentaron calambres. No hubo estudios de personas que sufrieran calambres al hacer ejercicio. El magnesio se comparó con el placebo en nueve de 11 estudios, y con el calcio, la vitamina E, las vitaminas B₁ y B₆, y ningún tratamiento, en dos estudios de embarazadas. La duración de los estudios incluidos varió de 14 a 56 días de tratamiento. El magnesio se administró por vía oral en 10 de 11 estudios, y por infusión intravenosa de cuatro horas durante cinco días consecutivos en un estudio. La financiación de los estudios incluidos provino de un fabricante de pastillas de magnesio en dos estudios, de fuentes independientes en tres estudios, y no se informó al respecto en seis estudios.

Resultados clave y certeza de la evidencia

Los resultados combinados de cinco estudios aparentemente fiables sugieren, con una certeza moderada, que es poco probable que el magnesio reduzca la frecuencia o la gravedad de los calambres musculares en los adultos mayores. En cambio, los cinco estudios en embarazadas tenían importantes limitaciones en cuanto a su fiabilidad (tanto en el diseño del estudio como en la comunicación de los resultados), no mostraban efectos beneficiosos de manera sostenida y no podían combinarse. Como resultado de ello, no se sabe a ciencia cierta si las embarazadas que sufren calambres musculares se beneficiarían del magnesio. El único estudio realizado en personas con cirrosis hepática no informó de ninguna diferencia en la frecuencia ni la intensidad de los calambres, pero fue demasiado pequeño para sacar conclusiones.

Se necesita más investigación sobre el magnesio en embarazadas. Lo mismo ocurre con los que sufren calambres asociados a enfermedades médicas, o mientras hacen ejercicio. Sin embargo, no parece probable que los adultos mayores que sufren calambres se beneficien con este tratamiento. Los principales efectos secundarios fueron poco frecuentes y los participantes se retiraron del estudio en porcentajes similares cuando se les administró magnesio o placebo. Sin embargo, los efectos secundarios leves, sobre todo la diarrea (como cabría esperar de las sales de magnesio) y las náuseas fueron habituales y afectaron aproximadamente al 11% (10% en el control) al 37% (14% en el control) de los participantes.

La revisión está actualizada hasta septiembre de 2019.

Conclusiones de los autores: 

Es improbable que los suplementos de magnesio proporcionen una profilaxis de los calambres clínicamente significativa en el caso de los pacientes mayores que presentan calambres del músculo esquelético. Por el contrario, en el caso de las que presentan calambres nocturnos asociados con el embarazo, la bibliografía es contradictoria y se necesita investigación adicional en esta población de pacientes. No se encontraron ECA que evaluaran el magnesio para los calambres musculares asociados al ejercicio o los calambres musculares asociados al estado de enfermedad (por ejemplo, esclerosis lateral amiotrófica/enfermedad de la motoneurona), salvo un único estudio pequeño (no concluyente) en personas con cirrosis hepática, de las cuales solo algunas sufrieron calambres.

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Antecedentes: 

Los calambres del músculo esquelético son frecuentes y a menudo se producen asociados al embarazo, la edad avanzada, el ejercicio o trastornos de la motoneurona (como la esclerosis lateral amiotrófica). Típicamente, estos calambres no tienen una patología subyacente obvia, por lo que se denominan idiopáticos. Los suplementos de magnesio se comercializan para la profilaxis de los calambres aunque la eficacia del magnesio para propósito no está clara.

Esta es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2012, y realizada para identificar e incorporar estudios más recientes.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de los suplementos de magnesio en comparación con ningún tratamiento, control con placebo u otros tratamientos para los calambres en pacientes con calambres del músculo esquelético.

Métodos de búsqueda: 

El 9 de septiembre de 2019, se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane Neuromuscular (Cochrane Neuromuscular Specialised Register), CENTRAL, MEDLINE, Embase, LILACS, CINAHL Plus, AMED y SPORTDiscus. También se realizaron búsquedas en la ICTRP de la OMS y en ClinicalTrials.gov para encontrar ensayos registrados que pudieran estar en curso o no publicados, y en ISI Web of Science para encontrar estudios que citaran los estudios incluidos en esta revisión.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados (ECA) de suplementos de magnesio (en cualquier forma) para prevenir los calambres del músculo esquelético en cualquier grupo de pacientes (es decir, todos los cuadros clínicos del calambre). Se consideraron las comparaciones del magnesio con ningún tratamiento, control con placebo u otro tratamiento.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión seleccionaron de forma independiente los ensayos para la inclusión y extrajeron los datos. Dos autores de la revisión evaluaron el riesgo de sesgo. Se intentó establecer contacto con todos los autores de los estudios cuando surgieron preguntas y se obtuvieron datos a nivel de los participantes para cuatro de los ensayos incluidos, uno de los cuales no estaba publicado. Se obtuvieron todos los datos sobre efectos adversos a partir de los ECA incluidos.

Resultados principales: 

Se identificaron 11 ensayos (nueve grupos paralelos, dos cruzados) que incluían a un total de 735 participantes, de los cuales 118 participantes del ensayo cruzado, además, actuaron como sus propios controles. Cinco ensayos incluyeron a mujeres con calambres en las piernas asociados al embarazo (408 participantes) y cinco ensayos incluyeron a personas con calambres idiopáticos (271 participantes, con 118 adicionalmente cruzados al control). Otro estudio incluyó a 29 personas con cirrosis hepática, de las cuales sólo algunas sufrieron calambres musculares. En todos los ensayos se suministró magnesio como suplemento por vía oral, salvo en uno que lo hizo como una serie de infusiones intravenosas lentas. Nueve ensayos compararon el magnesio con el placebo, un ensayo comparó el magnesio con ningún tratamiento, el carbonato de calcio o la vitamina B, y otro ensayo comparó el magnesio con la vitamina E o el calcio. Se consideró que el único ensayo en personas con cirrosis hepática y los cinco ensayos en participantes con calambres en las piernas asociados al embarazo tenían un alto riesgo de sesgo. Por el contrario, se calificó el riesgo de sesgo alto en sólo uno de cinco ensayos en participantes con calambres idiopáticos en reposo.

En el caso de los calambres idiopáticos, principalmente en adultos mayores (edad media 61,6 a 69,3 años) con sospecha de calambres nocturnos en las piernas (el cuadro más habitual), las diferencias en las medidas de la frecuencia de los calambres al comparar el magnesio con el placebo fueron pequeñas, no fueron estadísticamente significativas y mostraron una mínima heterogeneidad (I² = 0% a 12%). Las mismas incluyen el desenlace principal, el cambio en el porcentaje desde el inicio en el número de calambres por semana a las cuatro semanas (diferencia de medias (DM) -9,59%; intervalo de confianza [IC] del 95%: -23,14% a 3,97%; tres estudios, 177 participantes; evidencia de certeza moderada) y la diferencia en el número de calambres por semana a las cuatro semanas (DM -0,18 calambres/semana, IC del 95%: -0,84 a 0,49; cinco estudios, 307 participantes; evidencia de certeza moderada). El porcentaje de personas que experimentaron una reducción del 25% o mayor en la tasa de calambres desde el inicio tampoco mostró diferencias (RR 1,04, IC del 95% 0,84 a -1,29; tres estudios, 177 participantes; evidencia de certeza alta). De igual manera, no se encontró ninguna diferencia estadísticamente significativa a las cuatro semanas en las medidas de la intensidad ni en la duración del calambre. Esto incluye el número de participantes que califican sus calambres como moderados o graves a las cuatro semanas (RR 1,33; IC del 95%: 0,81 a 2,21; dos estudios, 91 participantes; evidencia de certeza moderada); y el porcentaje de participantes con la mayoría de las duraciones de calambres de un minuto o más a las cuatro semanas (RR 1,83; IC del 95%: 0,74 a 4,53; un estudio, 46 participantes; evidencia de certeza baja).

No fue posible realizar el metanálisis de los ensayos de los calambres en las piernas asociados con el embarazo. El único estudio que comparó el magnesio con ningún tratamiento no logró encontrar efectos beneficiosos estadísticamente significativos en una escala ordinal de tres puntos de la eficacia general del tratamiento. De los tres ensayos que comparaban el magnesio con el placebo, uno no encontró ningún efecto beneficiosos en las medidas de frecuencia o intensidad, otro encontró efectos beneficiosos para ambos, y un tercero informó de resultados incongruentes en cuanto a la frecuencia que no se pudieron arreglar. El único estudio realizado en personas con cirrosis hepática fue pequeño y la notificación de los calambres fue limitada, pero no encontró diferencias en cuanto a la frecuencia o la intensidad de los calambres.

El análisis de los episodios adversos agrupó todos los estudios, independientemente del entorno en el que se produjeron los calambres. Los principales episodios adversos (que se produjeron en 2 de los 72 participantes que recibieron magnesio y 3 de los 68 que recibieron placebo), y los retiros debidos a episodios adversos, no fueron significativamente diferentes de los del placebo. Sin embargo, en los cuatro estudios en los que se pudo determinar, más participantes experimentaron episodios adversos leves en el grupo de magnesio que en el grupo de placebo (RR 1,51; IC del 95%: 0,98 a 2,33; cuatro estudios, 254 participantes; evidencia de certeza baja). En general, el magnesio por vía oral se asoció a eventos adversos principalmente gastrointestinales (por ejemplo, diarrea), experimentados por el 11% (10% en el control) al 37% (14% en el control) de los participantes.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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