Hospital domiciliario: atención domiciliaria al final de la vida

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Varios países han invertido en servicios sanitarios para prestar atención domiciliaria a los pacientes con una enfermedad terminal que desean morir en su domicilio. Esta inversión es apoyada por las encuestas de las preferencias de la población general y de los pacientes con una enfermedad terminal, que indican que la mayoría de las personas preferirían recibir atención domiciliaria al final de sus vidas. Se revisó la bibliografía de forma sistemática para ver si la provisión de atención domiciliaria al final de la vida reduce la probabilidad de morir en el hospital y qué efecto tiene sobre los síntomas del paciente, la calidad de vida, los costos del servicio de salud y los cuidadores en comparación con la hospitalización o la atención paliativa. En esta revisión, se incluyeron cuatro ensayos y se informó que la provisión de atención domiciliaria al final de la vida aumenta la probabilidad de morir en el domicilio. Sin embargo, no está claro si también da lugar a que más pacientes sean derivados al hospital durante esta fase de su enfermedad. Hay pocos datos sobre la repercusión que tienen estos servicios sobre los miembros de la familia y los cuidadores no profesionales.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas incluidas en esta revisión apoyan el uso de los programas de atención domiciliaria al final de la vida para aumentar el número de pacientes que morirán en el domicilio, aunque se debe monitorizar la cantidad de pacientes que ingresan en el hospital mientras reciben atención al final de la vida. Los estudios de investigación futuros también deben evaluar de forma sistemática la repercusión de la atención domiciliaria al final de la vida sobre los cuidadores.

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Antecedentes: 

La política en varios países es brindar a los pacientes con una enfermedad terminal la posibilidad de morir en el domicilio. Esta política está apoyada por encuestas que indican que la población general y los pacientes con una enfermedad terminal preferirían recibir atención domiciliaria al final de la vida.

Objetivos: 

Determinar si proporcionar atención domiciliaria al final de la vida reduce la probabilidad de muerte en el hospital y qué efectos tiene sobre los síntomas del paciente, la calidad de vida, los costos del servicio de salud y los cuidadores en comparación con la hospitalización o la atención paliativa.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL) (The Cochrane Library) hasta octubre 2009, Ovid MEDLINE(R) 1950 hasta marzo 2011, EMBASE 1980 hasta octubre 2009, CINAHL 1982 hasta octubre 2009 y en EconLit hasta octubre 2009. Se verificaron las listas de referencias de los artículos pertinentes en busca de artículos potencialmente relevantes.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios, series de tiempo interrumpido o estudios controlados tipo antes y después (before and after studies) que evaluaron la efectividad de la administración de atención domiciliaria al final de la vida con la hospitalización o la atención en hospicios en pacientes de 18 años de edad y más.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron la calidad de los estudios. Los datos publicados de los resultados dicotómicos se combinaron mediante el metanálisis de efectos fijos de Mantel-Haenszel. Cuando no fue posible la combinación de los datos de resultado, éstos se presentaron como tablas narrativas resumidas.

Resultados principales: 

Se incluyeron cuatro ensayos en esta revisión. Los pacientes que recibieron atención domiciliaria al final de la vida tuvieron estadísticamente muchas más probabilidades de morir en el domicilio en comparación con los que recibieron atención habitual (CR 1,33; IC del 95%: 1,14 a 1,55; p = 0,0002; Ji 2= 1,72, gl = 2, P = 0,42, I2 = 0% (tres ensayos; N=652)). No se detectaron diferencias estadísticamente significativas en el estado funcional (medido por el Índice de Barthel), el bienestar psicológico o el estado cognitivo entre los pacientes que recibieron atención domiciliaria al final de la vida en comparación con los pacientes que recibieron atención estándar (que incluyó atención hospitalaria). El ingreso hospitalario mientras recibían atención domiciliaria al final de la vida varió entre los ensayos, lo que se vio reflejado en los altos niveles de heterogeneidad estadísticamente significativa de este análisis. Hubo algunas pruebas de un aumento en la satisfacción del paciente con la atención domiciliaria al final de la vida y pocas pruebas de la repercusión de esta forma de atención sobre los cuidadores.

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