Correo electrónico para la información sobre la prevención de enfermedades y promoción de la salud

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El correo electrónico se usa ampliamente en muchos sectores y muchas personas lo utilizan en la vida cotidiana. El uso del correo electrónico en la atención sanitaria todavía no es frecuente. Una de sus aplicaciones es el envío de información sobre cómo estar sano y evitar enfermedades por parte de los profesionales sanitarios a los pacientes/cuidadores. Esta revisión examina cómo el uso del correo electrónico de esta manera puede incidir en los pacientes, los profesionales sanitarios y los servicios sanitarios.

Se encontró que no había muchas pruebas sobre los efectos del uso del correo electrónico para proporcionar información a las personas sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud. Se encontraron sólo seis ensayos con 8372 participantes en total. Todos los ensayos presentaban elementos de sesgo. Cuatro estudios compararon el correo electrónico con el correo estándar como un método de comunicación, y encontraron que el uso del correo electrónico en lugar del correo no logró cambios en la comprensión del paciente o el cuidador, ni en el uso del método de detección preventivo. Dos estudios compararon el correo electrónico con la atención habitual, y encontraron que el uso del correo electrónico en lugar de los métodos habituales de provisión de información logró cambios en la comprensión y el apoyo del paciente o el cuidador, o en el estado de salud y el bienestar del paciente. No fue posible evaluar de forma adecuada el impacto del correo electrónico sobre los comportamientos/acciones de los pacientes o los cuidadores debido a que los resultados fueron contradictorios.

Debido a que faltan pruebas de buena calidad sobre si el correo electrónico puede ser usado por los profesionales sanitarios para proporcionar información a los pacientes o los cuidadores sobre cómo mantenerse saludables y evitar enfermedades, se necesita pensar cómo conseguir buena información cuantificable sobre este tema. Los estudios futuros deben seguir las recomendaciones sobre las formas adecuadas de realizar y presentar la investigación. Sería útil si pudieran considerar los costos del uso del correo electrónico y tener en cuenta los cambios en curso en la tecnología.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas sobre el uso del correo electrónico para la provisión de información sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud fueron débiles, y por lo tanto, inadecuadas para informar la práctica clínica. Los ensayos disponibles principalmente aportan pruebas no concluyentes, o no proporcionan pruebas sobre los resultados de interés de esta revisión. La investigación futura necesita usar diseños de estudio de alta calidad que aprovechen los avances más recientes en la tecnología de la información, y que consideren la complejidad del correo electrónico como una intervención.

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Antecedentes: 

El correo electrónico es un método de comunicación popular y utilizado comúnmente, aunque su uso en la atención sanitaria no es habitual. Su aplicación en la atención sanitaria ha incluido la provisión de información sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, pero los efectos de utilizar el correo electrónico de esta manera no se conocen. Esta revisión evalúa el uso del correo electrónico para la provisión de información sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud.

Objetivos: 

Evaluar los efectos del correo electrónico para la provisión de información sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, en comparación con el correo estándar o la atención habitual, en los resultados para los profesionales sanitarios, los pacientes y los cuidadores y los servicios sanitarios, incluidos los efectos perjudiciales.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en: el registro especializado del Grupo Cochrane de Consumidores y Comunicación (Cochrane Consumers and Communication Review Group) (enero 2010), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL, The Cochrane Library, número 1, 2010), MEDLINE (1950 hasta enero 2010), EMBASE (1980 hasta enero 2010), CINAHL (1982 hasta febrero 2010), ERIC (1965 hasta enero 2010) y PsycINFO (1967 hasta enero 2010). También se buscó en la literatura gris: repositorios de disertaciones y tesis, registros de ensayos y Google Scholar (búsqueda en julio de 2010). Se utilizaron métodos de búsqueda adicionales: se examinaron listas de referencias y se contactó con los autores.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios, ensayos cuasialeatorios, estudios controlados de antes y después y estudios de series de tiempo interrumpido que examinaran las intervenciones donde el correo electrónico es utilizado por los profesionales sanitarios para proporcionar información a los pacientes sobre la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, y que adoptaran la forma de 1) correo electrónico sin seguridad 2) correo electrónico seguro o 3) envío de mensajes a través de la web. Se consideró a los profesionales sanitarios o al personal administrativo asociado como los participantes que originan la comunicación por correo electrónico, y a los pacientes y los cuidadores como los participantes que reciben la comunicación por correo electrónico, en todos los contextos. La comunicación por correo electrónico fue unidireccional por parte de los profesionales sanitarios o el personal administrativo asociado que originó la comunicación por correo electrónico, a los pacientes o los cuidadores que recibieron la comunicación por correo electrónico.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores evaluaron de forma independiente el riesgo de sesgo de los estudios incluidos y extrajeron los datos. Se contactó con los autores de los estudios para obtener información adicional. Se evaluó el riesgo de sesgo según el Manual Cochrane para Revisiones Sistemáticas de Intervenciones (Cochrane Handbook for Systematic Reviews of Interventions). Para obtener las medidas de resultado continuas, se informan los tamaños del efecto como diferencias de medias estandarizadas (DME). Para obtener las medidas de resultado dicotómicas, se informa el tamaño del efecto como odds ratios (OR). Se realizó un metanálisis para el resultado primario del servicio de salud, que comparó la comunicación por correo electrónico con el correo estándar, y el resultado se informa como un OR.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos controlados aleatorios con 8372 personas. Todos los ensayos se consideraron en riesgo alto de sesgo para al menos un dominio. Cuatro ensayos compararon la comunicación por correo electrónico con el correo estándar y dos compararon la comunicación por correo electrónico con la atención habitual. Para el resultado primario del servicio de salud del uso del método de detección preventivo, no hubo diferencias entre el correo electrónico y el correo estándar (OR 0,93; IC del 95%: 0,69 a 1,24). Para ambas comparaciones (correo electrónico versus correo estándar y correo electrónico versus atención habitual), no hubo diferencias entre los grupos en cuanto a la comprensión y el apoyo del paciente o el cuidador. Los resultados no fueron concluyentes para los comportamientos y las acciones del paciente o el cuidador. Para el correo electrónico versus atención habitual solamente, no hubo diferencias significativas entre los grupos para el resultado primario del estado de salud y el bienestar del paciente. No se informaron datos en relación con los profesionales sanitarios o los efectos perjudiciales.

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